Marmota black
Martes, 20 de Noviembre, 2018
Siempre lo mismo
La ficción del día de la marmota no solo sirve para la campaña publicitaria de la Lotería Nacional, sino también para la campaña política andaluza.
Pasan unos años, nos despertamos sabiendo que van a votar, en las encuesta dicen que hay que cambiar y al final siempre ganan los mismos. Muchas ganas de cambio no parece que haya.
El británico Alasdair White define la zona de confort como una serie de comportamientos que nos garantizan mantener nuestra ansiedad a cero. O dicho de otro modo, mediante una rutina estable logramos una felicidad mínima y de ahí no nos movemos.
Este confort no se pone en riesgo ni aún sabiendo que pueden mejorarse las condiciones de vida al salir fuera de esa zona. Por eso las encuestas sobre la situación en Andalucía son conscientes de lo que hay, pero las de intención de voto inciden en un comportamiento marmota.
Y por eso también nueve de cada diez andaluces afirman que la Junta es un nido de enchufismo, aunque finalmente más de la mitad de ellos aportarán su granito de arena para que lo siga siendo.
La zona de confort de los esquimales está formada por un gran bloque de hielo que a los extranjeros nos parece inhóspito, frío y aterrador. Pero si les preguntásemos a ellos sobre la posibilidad de descongelarlo hasta que desapareciese, seguramente ganaría el no, ya que ese hielo, por terrible que nos parezca, es su zona de confort y sin él ¿dónde posarían los pies? El riesgo es demasiado alto como para asumirlo.
Hay enchufismo, pero qué importa si la mayoría nos beneficiamos de que lo haya.
Es el mismo principio de las tarjetas black. Estamos todos pringados, y si algún día se pincha el globo, ya nos las arreglaremos para que solo aparezcan como culpables Blesa y Rato.











