Archivo de Octubre, 2018

De tanto oírlo

Sábado, 6 de Octubre, 2018

La errata

Dicen que fue una errata, pero tal como están las cosas, hay que hacer un ejercicio de fe para admitirlo.

En un panel del ayuntamiento de Palma para ser expuesto en la Feria de las Culturas allí celebrada se plasman los porcentajes de población extranjera que sienta sus reales en el municipio y en dos de las columnas _ hombres y mujeres _, se hacen constar cuántos son españoles y españolas. O sea, que los españoles son extranjeros en Palma.

Parece ser que las explicaciones dadas han convencido, pero sabiendo de qué pie cojea el consistorio, la duda no es disparatada. Al fin y al cabo la equivocación no se produce por colocar la columna de franceses dentro de los africanos. No, es precisamente la de españoles entre los de fuera.

Dirá el alcalde que se le ha ido el subconsciente al muslo, o que de tanto oírlo, la responsable de turno _ “una funcionaria pública excelente”, según se la describe _, desplaza en el último momento la columna, casi como un acto reflejo.

Esa explicación nos valdría porque aquí, en El Progreso, sucede un hecho parecido que ya se ha contado en varias ocasiones.

Dicho en breve, recordaremos que en 1938, todos los periódicos de la zona nacional publican en primera plana el parte de guerra que finaliza con la fecha y la fórmula habitual, Salamanca, a tantos de tantos de 1938, Segundo Año Triunfal.

El caso es que al linotipista encargado de la composición, hombre de izquierdas por demás, sus compañeros le toman el pelo durante todo el día, augurándole que se equivocará y que escribirá Fatal en vez de Triunfal. Y así ocurre y así sale en el periódico del 4 de enero de ese año.

La errata de Palma pudo ser algo parecido. Tanto dártelas de independiente que llegas a creértelo.

Leyenda negra.2

Viernes, 5 de Octubre, 2018

Los golpistas ya lo intentaron otra vez. Ésta es una portada falsa del Time en la que se cuestionaba la democracia española para favorecer la legalidad de su golpe

La revista Time, la misma que la cátedra periodística presenta como el paradigma de la objetividad profesional, incluye a Puigdemont entre los favoritos para recibir el Nobel de la Paz, que se falla esta tarde.

Desconozco los motivos en los que se basa el disparate. Puede ser realmente un finalista, o que lo diga una casa de apuestas hábilmente inflada, o una opinión de la revista, o que alguien haya pagado para que se publique.

En el fondo es lo mismo. Solo variaría el autor del insulto. Sí, porque si ese señor es digno candidato al Nobel _ no digamos ya si lo gana _, quienes defendemos unas formas democráticas de entendimiento estaríamos siendo insultados, vejados y despreciados, bien por los apostantes, por la revista o por la academia.

Es el mismo caso que el famoso lacito amarillo. Quienes lo llevan no están pidiendo la libertad de unos señores, postura con la cual se podría estar o no de acuerdo por simples razones humanitarias. No, lo que hace es acusar de antidemocrática una legislación que produce presos políticos, y tildar de tiranos, fachas o similares a quienes la defienden, o sea, al resto de la humanidad pues no hay país que consienta comportamientos como los de Puigdemont y encausados.

Que les vayan unos golpistas de turno a mover un metro los mojones de sus principios constitucionales al Time, a los EEUU, a la Academia, a Suecia o a cualquier país que pueda albergar las casas de apuestas donde han invertido un pastón los millonarios golpistas.

Verán entonces qué gracia les hace verlo como candidato al Nobel de Paz. Se tronchan.

Ahora bien, siendo España la víctima, no hay problema. Somos un pueblo que intenta autodestruirse desde hace siglos y aguantamos bien las leyendas negras. Será porque lo que no mata, engorda.

Desmontando a Torra

Jueves, 4 de Octubre, 2018

¿De qué dialogaron? ¿De Messi?

Como su propio nombre indica, Torra es tozudo y machacón, a imagen y semejanza de un mazo de Ferreiravella, allá por Riotorto.

Lo es por su propia condición, ya que de otra forma no lo habrían puesto donde está, y lo es también porque todo el proceso del golpismo catalán se basa en el principio castellano de “sostenella y no enmendalla”, inmortalizado por Guillem de Castro en los versos de Las mocedades del Cid.

Eso se sabía desde antes de la moción, en la moción y después de la moción, pero a pesar de ello Sánchez se dejó atrapar entre las pinzas de los insaciables catalanes, vascos, valencianos y podemitas.

Los más entrenados a la hora de apretar la extorsión _ “apretad, hacéis bien en apretar!”, Torra dixit _, son los catalanes, porque los vascos se habían tirado al monte y tenían que purgar las bestialidades cometidas.

Con todo y eso, Sánchez se envuelve en sus míseros 84 diputados y se zambulle en la laguna plagada de monstruos devoradores, tan grandes son sus ansias de que en casa le llamen presidente.

Llega y oferta diálogo, como diciendo que Rajoy no lo hacía. Ya se ve lo que le importa a Torra el diálogo. No figura en su hoja de ruta, salvo que se llame dialogar a que el Gobierno se abra en canal y rompa España mediante un harakiri televisado en directo por Rosa María Mateo, mientras revisa las cuentas de la sociedad patrimonial que acaban de descubrirle, para que se vea la gran patriota que es.

Pero con todo y eso, Sánchez insiste en charlar con quienes le chantajean y amenazan con dejarlo caer. Traducido al castellano, que les dará millones de euros hasta aburrir para que puedan seguir al frente de la Generalidad dedicándose a la destrucción.

Dicho de otra forma, que sigamos pagando nosotros el error político de no ver a Torra como lo que es, un cazurro chantajista dispuesto a destrozar Barcelona.

La cucaracha como modelo

Miércoles, 3 de Octubre, 2018

Empecemos por la taza

Las posibilidades de subsistencia son escasas. Habrá que fijarse en las cucarachas, que ésas aguantan hiroshimas.

El presidente de un organismo del Estado como es la Generalidad de Cataluña insta a las hordas desmandadas y desmadradas para que hagan trizas lo que les salga del píloro, empezando por el propio Estado.

Mientras tanto, el presidente de otro organismo también estatal como es el Gobierno de España _ al lector le sonará de algo _, dedica todos sus esfuerzos ese mismo día para acelerar el proceso de exhumación de los restos de un jefe del Estado que lleva 43 años muerto _ los cumple el próximo mes _, en un vano intento por demostrar que aquel señor y lo que representa está más hecho polvo que el Estado actual.

Como operación de imagen, la exhumación es bastante potente. No vale para nada, pero ocupa mucho espacio informativo y al que le parezca mal, ya sabe lo que le espera, facha redomado. Ahora bien, como baremo para examinar a un político es reveladora de la vacuidad ante la que nos encontramos.

El autor de una tesis falsa que tiene agujereado su Ministerio de Justicia y un ministro de Ciencia que miente está sostenido por PNV, PdeCAT, Compromís, Nueva Canarias, ERC, Bildu y Unidos Podemos, la mayoría de los cuales no solo no creen en el Estado español, sino que tienen como principal meta política hacerlo saltar por los aires, como ya intentaron en el pasado siglo bajo distintas siglas hasta que tropezaron con el señor del Valle.

Con ese panorama, el señor Torra se ve con fuerzas para arengar a los golpistas y para incendiar Pedralbes, si le apetece. ¿Acaso el objetivo no es paralizar la economía? Pues eso, lo están haciendo de fábula. Y encima nunca faltan despistados que les aplauden con las orejas, y uno ya no sabe si son peores los malos, los tontos o los inútiles, pues de todo hay en abundancia.

No fue surrealista

Martes, 2 de Octubre, 2018

Bretón menospreciado

La suma de Torra, Sánchez y Colau da como resultado la tormenta perfecta. Hay que llevar la mirada muy atrás para encontrar un avispero político de tal calibre y unas picaduras tan visibles sobre la piel de Barcelona.

La única esperanza es que la ciudad, por grande, resista bien todo lo que estos genios hacen por ella. Podríamos hablar de Cataluña entera, pero no es comparable con lo que sufre la capital.

Ayer ha sido 1-O, ya saben, una nueva efemérides en la ristra de derrotas que allí se festejan. El día que perdimos esto, el día que perdimos lo otro… Es raro que todavía no hayan incorporado el 27-O, que es la fecha en la que perdieron la autonomía por vía del 155. Quizás esté asimilada a la de ayer y vaya todo en el paquete.

Entre tanto, el golpismo hace de las suyas gracias a los ánimos que recibe del uno, a la inanición del otro y a la sonrisa siempre sospechosa de la tercera.

Menos mal que desde el exterior llegan bocanadas de esperanza. Puigdemont ha dicho que en la UE nadie apoya la independencia, como era sabido desde el principio. Mucho antes del 1-O del año pasado, cuando se vivieron esas escenas esperpénticas ya ancladas en la historia que ayer nos pusieron las teles.

Con los ojos entreabiertos para difuminar la imagen podía verse algo parecido a un programa de Gaby, Fofó y Miliki. Si los Aragón se proponen hacer una parodia de un referéndum chapucero les habría salido eso. Gente durmiendo en los colegios, uno que entra a toda prisa con las papeletas en una bolsa, otro que lleva una urna llena de votos y se le cae, Puigdemont a la carrera para votar, la policía de Charlot con las porras en alto, los mossos, de miranda, y una señora que llora emocionada. Los periodistas extranjeros dijeron que había sido surrealista. No, André Breton era una persona seria y aquello fue una tarde con los Payasos de la tele.

El cazador y su conejo

Lunes, 1 de Octubre, 2018

Parece un fake

Partimos de una apreciación opinable. Pedro Sánchez es un cazador con muy mala puntería, pero hasta este año la compensaba saliendo todos los días al campo y aliándose con quien hiciese falta para llenar su zurrón.

Él dispara a los cuatro puntos cardinales, rompe la cerámica que cuelga en el salón, encarga la bandera española más grande de la historia y acaba abrazado a quienes más la odian. Le da lo mismo, si al final cae el conejo, aunque para ello haya dejado sobre el campo unos cuantos terneros agujereados, tres buscadores de setas y siete topógrafos de Fomento.

Cuando se caza con un equipaje tan endeble de principios cinegéticos y de puntería lo lógico es llegar al cuarto mes de gobernación como él ha llegado; con la lengua fuera y los perros desesperados.

Y una vez en este punto, volvemos al principio, a disparar sin sentido contra todo lo que se menea, aunque ahora el conejo sabe Dios dónde está. Se le ocurre, por ejemplo, reinstaurar la censura, que es como si el cazador chapucero les prohíbe a sus amigos hacer bromas sobre él.

Además de ser muy feo cargarse uno de los pilares de la convivencia democrática, nada augura que a través de ese método se mejoren las capturas. Evitas que te pongan verde, pero tú sigues siendo igual de torpe.

Lo peor de este embrollo es que ahora todos dependemos del cazador y comemos de ese conejo día sí y día también. Por eso, cuando lo vemos avanzar por Times Square, seguido por más guardaespaldas que Messi en Argentina la tarde que falla un penalti, una terrible duda nos asalta sin que hasta ahora hayamos podido despejarla.

¿De quién se protege tanto este hombre? ¿Será acaso del conejo? ¿O habrá oído hablar de lo que le pasó a Kennedy y estará preocupado?

Yo creo que éste acaba en Hollywood.