El golpismo en casa
Lunes, 10 de Septiembre, 2018
A Dios rogando y con el lazo dando
Joaquín Torra, un tipo que nace un 28 de diciembre y que por lo tanto está acostumbrado a las inocentadas, amenaza con que se tomará la república por la mano, si el Gobierno no negocia, es decir, si el Gobierno no claudica, porque en su planteamiento no cabe esa palabra, salvo si es sinónimo de recibir prebendas de un presidente flojo, inane y desnortado.
Hasta ahora se venía repitiendo como axioma que el independentismo catalán, fracasado a lo largo de toda su historia, se hacía fuerte cuando los gobiernos españoles eran débiles, o atravesaban serias dificultades.
Ahora también, claro, no solo porque el Gobierno es débil hasta donde pone Portugal, sino porque es Gobierno ¡gracias a que lo apoyan los golpistas! ¡Tócate el escroto, Flor de Loto!
Y a su lado aparecen otros señores que ya se jactan de estar cogobernando y cuya idea de la unidad de España deja mucho que desear, como lo demuestran en cada oportunidad que tienen.
Dicen algunos optimistas que en los próximos días Sánchez puede hacer gala de su amor a la Constitución y a España. ¿Pero ustedes están bien de la cabeza? ¡Qué demostración ni qué niño muerto!
El tocayo del presidente por parte de apellido, el que dice ser y llamarse Fernando Sánchez Dragó, que está como las maracas de Machín en Dos gardenias, dice que al presidente le quedan 48 horas _ bueno, ya son menos _, para aplicar el 155 con toda suerte de competencias, “si quiere pintar algo en el futuro”.
Admirado amigo de Gárgoris y Habidis, abandone usted toda esperanza, pues su tocayo no ha venido para servir a ninguna de esas altas ideas que usted expone. Para lo que ha venido no lo sabe ni él. Si le sale bien será de chiripa, de modo que prepárese a vivir una semana plena de emociones. Eso está garantizado.











