
Sin ángulos muertos
Hace años, a los presentadores de los telediarios se les prohibía hacer spots publicitarios. Entendía TvE que estaba en juego la credibilidad de la casa porque el espectador podía dedudir que quien es capaz de decir: “ESE lava limpio, limpio limpísimo”, te puede meter la mayor trola sin inmutarse.
Hasta este viernes, la sala de prensa de Moncloa era como los telediarios clásicos, información a secas y nada de publicidad. Bueno, al menos en apariencia, porque cada uno de los que allí comparece mete su spot como puede, con morcillas embutidas en los decretos ley.
Pero hete aquí que este nuevo Gobierno tan poco paritario, o su estilista, o la segunda dama, o Tezanos desde el CIS, han decidido que la sala estaba desaprovechada y ya que su titular iba a hacer el balance de sus fabulosos primeros 60 días de gobernación, le quedaría de perlas un plasma con fotos alusivas. Dicho y hecho.
Por si se les hubiesen pasado, los periodistas presentes tuvieron ante sus ojos algunos pasajes de los dos meses como si se tratase de las 24 horas en la vida de una mujer, de Stefan Zweig, pero en plan macho alfa.
Para nuestro gusto faltó la foto del concierto de The Killers, que daría al personaje ese toque tan humano y tan natural de una pareja cualquiera que una noche agarra el Falcon y sale de conciertuqui para desintoxicar. No todo va a ser trabajo.
Por lo demás, la idea nos parece ideal de la muerte, pues con ella se abre el paso a otras muchas iniciativas que está ahí, en el cajón, esperando que alguien las desarrolle; como por ejemplo que los presentadores de TvE lleven las mismas gafas de sol que el presidente en el avión, que suenen The Killers en vez de la sintonía de El Tiempo, que el CIS patrocine Masterchef, que Narbona vaya a Operación Triunfo, o que Pedro Duque nos desee felices sueños desde Robledo de Chavela.
Hace años, a los presentadores de los telediarios se les prohibía hacer spots publicitarios. Entendía TvE que estaba en juego la credibilidad de la casa porque el espectador podía dedudir que quien es capaz de decir: “ESE lava limpio, limpio limpísimo”, te puede meter la mayor trola sin inmutarse.
Hasta este viernes, la sala de prensa de Moncloa era como los telediarios clásicos, información a secas y nada de publicidad. Bueno, al menos en apariencia, porque cada uno de los que allí comparece mete su spot como puede, con morcillas embutidas en los decretos ley.
Pero hete aquí que este nuevo Gobierno tan poco paritario, o su estilista, o la segunda dama, o Tezanos desde el CIS, han decidido que la sala estaba desaprovechada y ya que su titular iba a hacer el balance de sus fabulosos primeros 60 días de gobernación, le quedaría de perlas un plasma con fotos alusivas. Dicho y hecho.
Por si se les hubiesen pasado, los periodistas presentes tuvieron ante sus ojos algunos pasajes de los dos meses como si se tratase de las 24 horas en la vida de una mujer, de Stefan Zweig, pero en plan macho alfa.
Para nuestro gusto faltó la foto del concierto de The Killers, que daría al personaje ese toque tan humano y tan natural de una pareja cualquiera que una noche agarra el Falcon y sale de conciertuqui para desintoxicar. No todo va a ser trabajo.
Por lo demás, la idea nos parece ideal de la muerte, pues con ella se abre el paso a otras muchas iniciativas que está ahí, en el cajón, esperando que alguien las desarrolle; como por ejemplo que los presentadores de TvE lleven las mismas gafas de sol que el presidente en el avión, que suenen The Killers en vez de la sintonía de El Tiempo, que el CIS patrocine Masterchef, que Narbona vaya a Operación Triunfo, o que Pedro Duque nos desee felices sueños desde Robledo de Chavela.