Archivo de Marzo, 2018

La última causa

Viernes, 9 de Marzo, 2018

A don Marcelino lo esculpen con libro, para que no deje de estudiar ni en el descanso eterno

Si la huelga la apoya la CUP, malo. Porque una cosa son los fines, otra los métodos y una tercera, los compañeros de viaje. Y hay gente con la que no se debe ir ni al cine, pues temes que te chafen el final.

Ayer, en solidaridad con los objetivos, he hecho huelga a la japonesa, si eso es posible en un horario de trabajo que cesa únicamente por causas de fuerza mayor, tipo bocadillo, codillo o membrillo. Me he levantado antes y pienso acostarme más tarde dándole a la tecla. Todo por la causa.

Quizás haya quien piense que es más efectiva la huelga sin apellidos, pero entonces lo sensato sería estar toda la vida mano sobre mano y trabajar un día cada ocho o nueve lustros. Y no dudo que hay quien así se comporta.

Si se quieren encontrar causas no hay que esforzarse demasiado para reunir 365 y colocar cada una de ellas en los días del año. Cerramos y el último que apague la luz. La mayoría, por no decir todas, podrían adquirir la categoría de justas y difícilmente rebatibles, como la de ayer e incluso más. Piensen un poco y tendrán quince en un cuarto de hora. Para reunir las 365 nos costaría algo más de trabajo, pero entre todos aparecen seguro.

Fines, métodos y compañeros. En realidad hay algo por encima de todo ello que prima y condiciona. A medida que te caen años encima, la corteza se endurece y agría. De ahí lo de la cáscara amarga. En esas condiciones, tiendes a repeler todo aquello nuevo que te imponen gentes que ni conoces, ni tienes trato. No como antes, que eras una esponja amoldable y mucho más tersa y receptiva.

En conclusión, no nos queda otro remedio que admitir edad como explicación de conductas. Mire usted, a estas alturas no me venga con graves alteraciones de vida, que está uno como don Marcelino Menéndez Pelayo cuando clama su tristeza por abandonar este mundo “con lo que me queda por leer”.

Vergüenza propia y ajena

Jueves, 8 de Marzo, 2018

Una tarde en las carreras

Las circunstancias obligan a plantease graves preguntas, como por ejemplo, ¿es tonto Torrent?, que suena a charada, pero que no tiene nada de gracioso, ni de entretenido.

Su inmersión de ayer entre empresarios alemanes no descubrió nada que no supiésemos hace meses, ni siquiera por ser el día en el que se encontraron prueba fehacientes de que todo este endiablado proceso es un delito mayor que trata de tapar un delito común, como es el de aprovecharse de un partido para robar,

¿Qué inventarán ahora para tapar el proceso? ¿Que no solo se quieren ir de España sino también de este mundo?

Pero volvamos a Torrent, la berza tonta de la ley. Ver a ese pobre hombre, con el lacito a la solapa, rodeado de curtidos empresarios alemanes, que le anuncian su marcha de allí si no comienzan a percibir cierta sensatez en el rumbo de la política catalana, fue una escena realmente penosa, de las de pena mora, pañuelo en mano y moco tendido. Quién te ha visto y quién te ve. Qué ridículo, qué miseria, qué desolación.

Es como si la infinita estupidez del proceso, cual revolución trastornada y enloquecida, se hubiese ido devorando a sus hijos y hoy les tocase dar la cara a los de cuarta o quinta fila. Pujol, mal que bien, con aquella carraspera de hombre interesante, se las ingeniaba para dar el pego y aparentar que debajo del ladrón había un político, o al revés; pero una vez descubierto el pastel corrió el escalafón y la cosa fue empeorando a pasos agigantados.

Me pregunto qué habrá informado Tv3 de la reunión de Torrent con los alemanes. Cómo se las habrán ingeniado para lavarle la cara al menesteroso sin que toda Cataluña se haya sonrojado a la hora del telediario al ver lo que tienen de representante.

¿O es que ya no hace falta disimular y están todos al mismo nivel? No lo creo.

Hegel y Pereda

Miércoles, 7 de Marzo, 2018

Hegel y Pereda

Así como Zapatero era más bucólico pastoril y le gustaba citar los brotes verdes, contar nubes o creer que la tierra solo era del viento _ metáforas todas ellas que parecían sacadas de Peñas arriba _, lo de Rajoy tiende a Hegel y claro, se le entiende menos.

Sin embargo no es culpa del presidente, sino de lo poco duchos que estamos en lecturas filosóficas.

Leyendo a Hegel te encuentras de repente con que “lo que el hombre es realmente, tiene que serlo idealmente”, y te dices, ¡caramba, esto puede llegar a ser muy difícil! Máxime cuando a continuación te suelta que “el pueblo es aquella parte del Estado que no sabe lo que quiere”. Sumas hache con be y descubres que en realidad Hegel te estás diciendo que si no escapas con fuerzas de la vulgaridad y de la masa, ni te comes un colín, ni haces nada de provecho en esta vida.

Entonces viene Rajoy, que no habla en bucólico, sino en hegeliano, y te explica con claridad meridiana los esfuerzos que realiza en pos de la financiación autonómica. Algunos mindundis sin ilustrar dicen que se ha liado una vez más con sus enrevesadas frases, pero esta vez no. Hagan el favor de seguir su razonamiento con el método Luis Fonsi, es decir, despacito; y comprobarán que el presidente no dice una palabra por otra. ¿Que es difícil seguirlo? ¡Toma y tanto! ¡Como que era muy fácil imaginarse al viento propietario de la tierra!

Vamos pues a por la frase, tomen aire y recorran punto por punto cada uno de sus vocablos:

“Puedo asegurarles a ustedes que haré todo lo que pueda y un poco más de lo que pueda si es que eso es posible. Y haré todo lo posible e incluso lo imposible si también lo imposible es posible”.

Hegel puro. Lógica a paletadas. La frialdad expositiva del idealismo filosófico.

El Ebro guarda silencio

Miércoles, 7 de Marzo, 2018

¿Santisteve? ¡No! ¡Giannini!

El alcalde de Zaragoza va camino de convertirse en el florón de la legislatura municipal. Y mira que tiene competencia, porque sus colegas de Barcelona a Cádiz, pasando por Madrid, ya no saben cómo ponerse para que les llamen de todo menos eficaces.

El maño, con esa cara de pajarito choguí que algún día comparamos con la del actor Giancarlo Giannini para hacerle un favor, ha conseguido ser repudiado hasta por quienes lo pusieron allí. Es decir, que se han autorrepudiado, porque la rectificación no les exime por completo de culpa.

Le han llamado “autócrata de manual”, que es uno de los insultos más finos de la historia democrática, acostumbramos como estamos a que se mienten la madre como gran arma de debate.

Pero al lado de lo que es propio del gobierno, donde suspende con bacarrá como estamos viendo, este alcalde de mirada meliflua y titilante se ha distinguido por meter la pata en unos berenjenales donde nadie, ni sus competencias, ni sus sapiencias, le han llamado. Hablamos de drogas, de ligues, de masturbaciones y de tangas.

Posiblemente la población zaragozana, y todas las del orbe mundial, estén faltas de conocimientos, pero no solo sobre esas materias, sino sobre todas las que componen el acervo cultural, como por ejemplo, el cultivo de espárragos, su cuidado y recolección, que siempre es una sapiencia de utilidad.

Se nos hace muy cuesta arriba pensar que las zaragozanas y zaragozanos flojeen en el arte de ligar a las personas que les hacen tilín, y mucho más cuesta arriba todavía, que un buen consejo para lograrlo sea enseñar el tanga por debajo de la camiseta, o las tetas por encima.

Esta conjunción planetaria de mal gobierno, picardías y salidas del tiesto nos permiten afirmar que el edil Santisteve es un pulpo y su ciudad, un garaje.

Los críticos de Marta

Lunes, 5 de Marzo, 2018

¡Cuánta razón!

Supongo que entre los críticos de Marta Sánchez por haber escrito una letra para el himno habrá eminentes letristas como Sergio Dalma, en cuyos méritos se incluye haber elevado a la cumbre del lirismo un hecho vulgar y cotidiano como es restregar la cebolleta, pues evitando citar frase tan grosera, logra sobreponerse y escribir Bailar pegados, himno al calentón desde ese día.

Habrá también catalanes de recio espíritu patriota que entonan encantados Els segadors, pero se burlan de que nadie más pueda cantar himno alguno, por la sencilla razón de que es una idea inoculada en vena por Tv3 año tras año. Estos mismos personajes son los que van a criticar el espíritu violento y militar de los españoles sin darse cuenta de que en Els segadors ellos cantan la necesidad de que tiemble el enemigo ¡con un buen golpe de hoz! ¡Carallo para los pacifistas!

La habrán criticado también españoles, no de izquierda, lo siguiente, por considerar suposiciones varias, como que la letra es facha, los himnos no tienen letra, o que es cursi de aquí a Toledo.

Les propongo que se den una vuelta por los himnos de Rusia, Alemania, EE.UU., Cuba y Venezuela, así, escogidos al azar. Oirán algunas cosas que les pueden ruborizar, como es confiar a Dios la protección de la patria rusa, elevar por encima de toda consideración humana la calidad del vino alemán, ensalzar la muerte de los esclavos enemigos de Norteamérica, promover el insulto y el odio infinitos del cubano hacia España y desterrar el despotismo de la tierra venezolana.

En este último caso estaría fenomenal hacerle caso al himno, pero precisamente ahí es donde la estrofa se le atraganta a Maduro.

Qué quieren que les diga. A mí tampoco me gustó la letra de Marta, pero solo por comodidad. Si se la ponen, hay que aprendérsela.

Piropos baratos

Domingo, 4 de Marzo, 2018

Maribel en un medio hostil, la calle

La actriz Maribel Verdú nos revela en una entrevista que odia los piropos, entre otras razones, porque se los dedican cuando va sola.

La entiendes perfectamente. A nadie le gusta verse violentado cuando va por la calle, ni por un chulapo retrechero, ni por una pandilla de mocosos con vocación de apaches, así sea el piropo tan sublime como un verso desgajado de las obras completas de Campoamor.

Curiosamente coincide la noticia con el anuncio de que el PSOE pretende multar hasta con 500.000 euros el acoso al colectivo LGTBI, o sea lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales.

Como Maribel Verdú, según fuentes generalmente bien informadas, no pertenece a ninguno de esos grupos con los que se intenta establecer las nuevas clases sociales, el acoso por medio de piropos, burlas, tocamientos, canciones procaces, discriminaciones o vejaciones varias que pudiese sufrir la actriz, o usted mismo en caso de ser una víctima encuadrada en el famoso grupo heterosexual, no tendría una protección ni parecida; como quien dice, a ti que te den morcilla.

En el convencimiento de que no es la justicia, ni la igualdad, ni la conveniencia, ni el sentido común lo que inspira estas diferencias, no vemos grandes inconvenientes para calificarlas de inoportunas, elitistas y contrarias a una igualdad, que por otro lado se propugna.

Si están protagonizando una carrera por demostrarnos qué partido es el más sensible frente a la desigualdad, lo único que van a conseguir es ser campeones en discriminación y lucir ante la historia unas orejas de burro cum laude, que para sí las quisieran los museos de rarezas zoológicas.

No sé qué opinará de todo esto Maribel, o tantas otras mujeres y hombres que sin más apellidos se enfrentan a la vida con su simpleza sexual, antigua, vulgar y reproductiva.

8 ventoso

Sábado, 3 de Marzo, 2018

Napoleón da el golpe, Puigdemont se infibula

Si estamos de acuerdo en que no podemos renunciar a lo que no es nuestro, las informaciones de hoy sobre Puigdemont presentan un evidente problema léxico.

Con toda seguridad, ni usted ni yo estamos en condiciones de negarnos a disfrutar un título de propiedad sobre un archipiélago paradisíaco en Micronesia, por la sencilla razón de que no lo tenemos y por lo tanto resulta de todo punto absurdo tirarse el moco.

Puigdemont tampoco tenía la Generalitat a tiro de piedra y sin embargo habla de renuncia. Deberíamos usar un verbo más adecuado para definir lo ocurrido.

Una primera posibilidad es que los periodistas, hartos de informar sobre Puigdemont y su martillo pilón, hayan tirado por el camino del medio admitiendo su renuncia para acabar cuanto antes sin romperse la cabeza en busca de ese verbo.

Además de renuncia, se utilizaron las expresiones “deja paso”, “da un paso a un lado”, “da un paso atrás”, “da un paso adelante”, “abandona”, “se resigna”, “se rinde”, “tira la toalla”, “claudica”, “se aparta”, o incluso “pasa a la ofensiva” y otros más optimistas en el bando que todavía le dora la píldora.

A Puigdemont le va a pasar lo mismo que a su cercano Napoléon _ cercano por Waterloo _, pero al revés. Cuando Bonaparte avanza sobre París para protagonizar el golpe del 18 de brumario, los periódicos se alarman: “Viene la bestia”. A medida que se acerca, moderan el mensaje: “El general amenaza París”. Y cuando entra en la ciudad titulan: “¡Viva Napoléon!”

Hasta ayer, 8 ventoso, los medios afines trataban al expresidente dentro de la fase “¡Viva Carles!” Ahora comienza la cuenta atrás hasta llegar a la bestia.

¿Que qué hizo el hombre? Hay un verbo, usado en veterinaria, que lo describe. Puigdemont se infibuló. Y no me pidan que se lo explique.

Camino de los altares

Viernes, 2 de Marzo, 2018

Primun caput borroka

La colaboración que están prestando ilustres miembros de la iglesia católica a la farsa catalana les va a pasar una factura que cuando la vean encima del plato de las propinas, les puede provocar una risa floja de ésas que sabes cuándo empiezan, pero no cómo acaban, que si lloras o te vas de tripa.

Absolutamente enloquecidos con la causa, obnubilada la razón y ajenos al ridículo, los prestigiosos Capuchinos de Sarriá se han prestado a organizar, bien como idea propia o apropiada, un ayuno solidario en pro de los damnificados, como si no hubiese mejor destino en el mundo, o en Barcelona mismo, al que dedicar sus privaciones alimenticias que aquéllos que han planeado el atraco.

Para que todo resulte en conforme, pese a que el convento tiene larga tradición intelectual, los Capuchinos se saltan varios preceptos de la fe en la que dicen profesar y así por ejemplo, hacen confeti de todo lo relativo a la prevención de la mentira para afirmar que destinan su ayuno a favor de “los presos políticos y los exiliados”, ya que así denominan ellos a los presuntos delincuentes y a los prófugos.

Podrían decir también que lo dedican a los héroes y a los mártires, como en efecto lo fueron los miembros de su orden _ Ordo Fratum Minorum Cappuccinorum _, que allí tienen enterrados y que el Archivo Gomá detalla con gran precisión como víctimas de la revolución anárquico-marxista de Barcelona (1936-37).

De ahí saltamos a un ayuno por Puigdemont y por Anna Gabriel. Lo que le faltaba al traje para disfraz. Es fantástico. Dentro de poco veremos estampitas de los fugados con el nimbo de los santos rodeando sus cabezas y sus famosas melenas. En el caso de Anna habrá dos estampitas de la santa. Una que será “primun caput borroka”, y otra, “secundo imperdiet Helvetica”. Usted reza a la que tenga más fe.

El último sueño de febrero

Jueves, 1 de Marzo, 2018

… y comieron perdices

Hoy soñé con Albert Rivera. Lo tenía delante, repanchigado entre cojines, cual odalisca de serrallo, y como no me creía que fuese él, le dije:

_ Hay que ver lo mucho que se parece usted a Albert Rivera.

Y el hombre, casi sin moverse de aquella pose dejada y lujuriosa, me lo explica:

_ No, no; es que soy Albert Rivera de verdad.

Entonces me despierto con la emoción contenida y gracias a ello puedo contarles lo sucedido, pues de otra forma los sueños vuelan hasta la zona cero de los olvidos, como supongo que les pasará a ustedes.

Me gustaría consultar a José, el profeta, pues además de tocayo, es oniromante y domina las claves de las ensoñaciones, de modo que aprieto los puños y acude al instante.

_ Eso solo puede significar una cosa, pequeño saltamontes. Y esa cosa es que en Andalucía Ciudadanos le va a dar el sorpasso al PSOE con el PP.

_ ¿Y en España?

_ Al PP con el PSOE.

_¡Jopé! Entonces no me extraña que estuviese tumbado como Sherezade antes de cada cuento, porque va a tener que contar unos cuantos.

_ Eu marcho _ dijo José, demostrando que en realidad no había nacido en Canaan, sino en A Fonte do Mouro, dentro de la parroquia de San Pedro de Soñar, muy cerca de Lugo.

_ ¡Claro! _ exclamé _ Soñar, Soñar… ¿Cómo no me di cuenta antes?

Y desaparece de mi vista dejándome sumido en un mar de encuestas y con Albert en la misma posición inicial, haciendo un decúbito supino semiperfecto, con una mano entretenida en la pipa de agua de una narguile y la otra ocupada con una partichela de Operación Triunfo…

_ Un momento _ le dije _. Tú no eres Albert, sino Alfred, y estás esperando a Amaia de España para cantar la canción de Eurovisión.

_ Bueno, puede ser. Nadie es perfecto.