Cuantificando
Lunes, 19 de Marzo, 2018
Hasta un 81 por ciento de militantes del PSOE, según en qué encuestas, se dice partidario de la PPR, y no porque sean graves juristas, sino porque es un mandato de la lógica y de la razón. Lo contrario, sencillamente, no se entiende. No es de derechas ni de izquierdas; es del género tonto.
Por eso Blanca Estrella Ruiz, presidenta de la Asociación Clara Campoamor, se quedó literalmente planchada después oír la intervención de Campo Moreno. Éste no es mi PSOE. Perdón, perdón, perdón.
Quién le iba a decir a Alfonso Guerra que lo irreconocible por las madres que los parió serían a partes iguales España y su partido, hasta el punto de que al exvicepresidente no le duelen prendas si tiene que elogiar la coherencia de Ciudadanos y hasta dar una palmada en el hombro a Rajoy. Cualquier cosa menos admitir que Pedro sea un líder de solvencia.
Ante un bochorno de esta naturaleza, cuesta trabajo entrar a fondo en la crítica. Es tan fácil, tan evidente, tan necesario, que temes pasarte en la estocada, atravesar el objetivo y herir a cualquier inocente que pase en ese momento por la calle.
El error se prepara, se expone e incluso ahora, cuando se le revuelve la militancia y todo apunta a jirones y desgastes, Sánchez insiste con uno de sus famosos pleonasmos como el de “no es no”.
El de ahora sostiene que “El PSOE tiene clara cuál es su posición y así lo dejó claro”. Desde luego ha quedado diáfana ante toda España, pero eso no le añade ningún valor, salvo que se cuente cómo mérito exponer las vergüenzas sin pudor a la luz del día, o presumir de lo grande que les queda el traje.
Si damos como bueno el resultado de esa encuesta, también se podría leer diciendo que solo el 19 por ciento de la militancia está de acuerdo con la dirección del partido, lo cual suena mucho más gordo.











