Remedios y chapuzas
Jueves, 8 de Febrero, 2018
No funciona, pero cualquiera le mete el tapón otra vez
Se veía venir. Ponerse una cataplasma de yogur donde dice Chenoa que se la pone, no produce ningún beneficio especial a la zona embadurnada. Salvo un aumento de ingresos en la cuenta corriente de la empresa láctea utilizada y una mejoría en el humor de la comunidad científica internacional al enterarse de tamaña ocurrencia, el yogur es inerte para eso.
Ahora bien, tampoco es preocupante, porque matar, no mata. Está en la línea de sucedáneos que se estilan en la península, donde la chapuza sigue siendo tan recurrida como apreciada.
¿Qué es si no Rufián? Por citar a alguien que actúa como un político, se parece a un político, pero no es un político. Aquí siempre creímos que el zumo de naranja cura los resfriados, o que metiendo una cucharilla en el cuello de una botella de champán ya abierta evitamos que se le vayan las burbujas y pierda fuerza; de modo que el yogur en las partes íntimas puede actuar como desinfectante gracias a los mismos o parecidos principios de la química orgánica.
En las casas gallegas del campo, donde había cultivos cercanos, a los niños se les decía que si correteaban entre el maíz se harían pis por la noche. Era falso, pero funcionaba mientras el niño se lo creyera, no porque moje la cama, sino porque no destroza la plantación con sus carreras.
En plan chapuza, los independentistas se conforman ahora con una república que no lo sea, seguramente porque piensan que acabarán consolidándola a base de mentiras, o porque les bastará esa ficción para seguir en el machito.
Chenoa también cree que se cura la micosis Candida a base de untarse semidesnatados y si nadie la saca de su error, a saber cómo se le pondrá la flora con el paso del tiempo.
Un último detalle. Los peces tienen tanta memoria como el que más. Piensen en los salmones y sus recorridos.









