Archivo de Diciembre, 2017

Nada que nadarás

Domingo, 10 de Diciembre, 2017

Anna Tarrés, cuando sincronizaba con España

Puigdemont ha fichado a la anterior seleccionadora de natación sincronizada, Anna Tarrés, porque nada.

Efectivamente, una vez sumergida en la piscina de su primera entrevista como candidata, Anna ha demostrado de forma fehaciente que de política no sabe nada de nada, razón por la cual ha sido incorporada de inmediato a una lista electoral que basa en ese principio su tirón electoral, Nada per Catalunya.

Oiga, y no es menguada promesa, porque a la vista de lo que el anterior gobierno _ formado por ellos mismos, ERC y la CUP _, ha deshecho per Cataluña, resulta muy atractivo para el votante unas siglas encabezadas por un señor que está en Bélgica, como Fabiola, pero sin corona; que no va a poder pisar la tierra a la que dice defender, porque lo trincan; que ni siquiera va a poder tomar posesión de su escaño, ni de cargo alguno…

Son siglas atractivas y convincentes porque al menos sabes que esta vez, si forman gobierno, no van a hacer absolutamente nada, y eso, frente a la capacidad destructiva de la que han disfrutado, es una mejora impagable.

Por eso cobra todo el sentido del mundo que esa lista lleve a Anna Tarrés dentro. Sí, en el número 14, pero la lleva. Es un gran rayo de esperanza que esta indocumentada señora pueda sentar su bien moldeado y deportivo culo en el bancal del parlamento catalán, pues será muy difícil que de ella pueda surgir una iniciativa, una intervención, un suspiro, un eructo, una flatulencia… Nada de nada.

Cataluña y España entera se lo agradecerán el día de mañana sacándole una calle dedicada a Manuel Machado y dándole el nombre de Anna Tarrés. “No hizo nada por Cataluña. Ni bueno, ni malo. Y eso es mucho”.

Dicen que martirizaba a sus nadadoras. Es una exageración. Solo les decía: “Me voy a meter en política”. Y ellas, claro, horrorizadas.

El gordolobo de Iceta

Sábado, 9 de Diciembre, 2017

Con gordolobo, los peces se atontan y los pescas a mano

Iceta, ese simpático bailón al que se tiene como gran valor político de la Cataluña envarbascada, ha expulsado una reflexión de campaña que pretende actuar sobre la opinión pública con los mismos efectos que el torvisco o el gordolobo sobre los peces, atontándolos para ser pescados.

Dice Iceta con ese aire de suficiencia que los políticos adoptan cuando saben que mean fuera del tiesto _ por aquello de disimular _, que si hay condenas a los golpistas, “en algún momento habrá que hablar de indultos”.

Ahí queda eso, para que a los ciprínidos de las charcas que somos los ciudadanos, nos vayan sonando juntas las palabras condena e indulto. No son sinónimas, sino correlativas. A toda condena contra independentistas corresponde un indulto. ¡Y eso que Iceta es de los que defienden la separación de poderes!

Algunos analistas de superficie creen que tanta generosidad está destinada a ganarse el voto nacionalista, que es el sueño de los socialistas: hacerles creer que ellos también lo son sin serlo.

Pero no, el voto nacionalista todavía tiene casillas donde aposentarse aunque la mayoría estén rotas, con telarañas, o agujereadas. El verdadero fin del pensamiento icetano es la propia clase política. Es decir, fortalecer esa seguridad que da saberse político y poder llevar a cabo las mayores extravagancias que se te ocurran, incluso las que sean anticonstitucionales, porque al fin y al cabo, tú eres un profesional y para eso te han parido. Para que juegues con la vida y las haciendas de los compatriotas en aras de una sacrosanta libertad de culto sin importarte las consecuencias, porque si lo que intentas te sale mal, te pilla la autoridad o no consigues arruinar del todo lo que pretendías, ahí estará esperándote el indulto, mullido y calentito, para que ninguno de tus damnificados tan siquiera tenga la satisfacción de saber que quien la hace, la apoquina.

El banco del alcalde

Viernes, 8 de Diciembre, 2017

¿De quiénes son los bancos?

La madurez es un engorro porque para alcanzarla tienes que cargarte de años. Y no siempre basta tener muchos para que llegue con precisión matemática, pues todos conocemos inmaduros que han superado el medio siglo, e incluso otros que están al frente de países, o aspiran a estarlo.

Una de las notas que la caracteriza es ese momento crucial en el que vas por el parque y al ver un banco dejas de ver un banco del alcalde y comienzas a ver un banco tuyo. Es duro, pero ése es un momento de madurez importante.

A la vista de lo que ocurre cada noche en la que se suelta a la manada, se ve que la inmadurez abunda y que le reímos las gracias.

En el cuerpo humano hay un cierto rechazo al siso porque se asimila a la vejez y a nadie le gusta que ésta sobrevenga a mayor velocidad de la natural, que ya es considerable.

Sin embargo, en los países la madurez es un bien preciado, sin pegas ni tachas, porque el paso del tiempo no es causa de decrepitud, sino de consolidación.

Las sociedades maduras dejan de ver el banco del alcalde y lo ven como propio, por lo cual lo cuidan y cada vez tienen más bancos por menos dinero.

También unen esfuerzos porque así abaratan comodidades, seguridad, prosperidad, salud, trabajo, educación, cultura, ocio y alguna cosilla más que ahora mismo se nos habrá pasado.

Por todo ello, cuando a veces logras detener la contemplación diaria de los acontecimientos políticos y examinas a sus organizaciones y a sus protagonistas, te das cuenta de lo joven, inexperta e inmadura que es la sociedad donde vives, y eso que la contemplan varios siglos de experiencia.

Hay días en los que la sensación es tan agobiante que te despiertas pensando que hay que cambiarle los pañales.

No es boicot, es obediencia

Jueves, 7 de Diciembre, 2017

No se trata de escudriñar las etiquetas, es una actitud vital

Entro en la cocina y reviso los alimentos envasados. Hago lo mismo en el cuarto de baño, en las estanterías de los libros y en el rincón de los productos de limpieza. Pasan del sesenta por ciento los que tienen un origen catalán.

No sé si los empresarios que los fabrican lo son, si tienen ideas independentistas o si les cautiva Arrimadas. Ignoro si cotizan en el Ibex, si son multinacionales o si emplean en su elaboración un corcho que solo se da en Monforte y del cual viven cincuenta familias de mi entorno.

Jamás les había mirado el carné de identidad y jamás lo haré precisamente por eso, porque podría estar dañando a unos contribuyentes demócratas y solidarios, a sus empleados, que procederán de toda España, como es fácil suponer, y a sus suministradores, que también.

Desde hace unos años trabajo con una editorial catalana que me publica las novelas estupendamente y que son muy simpáticos. Tengo familia muy directa que vive en Barcelona porque les da la gana y porque se sienten muy a gusto en la ciudad.

Todo eso ha sido así antes y después de que esos chalados delincuentes, fanáticos y soberbios hayan prostituido los sentimientos y hayan querido robarnos por amor a su patria.

Ahora bien, una vez constatado fehacientemente que uno de ellos ha colaborado en el intento de expolio, que ha subvencionado medios desde los que se fomenta el odio, desde los que se insulta a aquellos compatriotas que no piensan a su gusto, o que ellos mismos hacen pública ostentación de ser sectarios, supremacistas o directamente, racistas, sepan con absoluta seguridad que sus productos no entrarán en mi cesta de la compra, aunque cambien de imagen publicitaria y pongan al frente a una presentadora de Elche, por la sencilla razón de que son ellos mismos quienes lo piden a gritos. ¡Anda que no hay competencia!

Campaña de invierno

Miércoles, 6 de Diciembre, 2017

El día en que empieza todo

En una nueva paradoja del desatino, se nos anuncia que Cataluña entra en campaña. ¿Cómo? ¡Pero si lleva casi cuarenta años en ella!

Cataluña es la campaña, como el Colorado es el cañón y las Marianas es la fosa. Lo es desde antes de que Tarradellas exprese sus desconfianzas ante las maniobras que su sucesor, ese médico enredante y ambicioso, encabeza.

Tarradellas escribe una histórica, lúcida y trascendental carta a aquel periodista riojano llamado Horacio Sáenz Guerrero, que dirigió 14 años La Vanguardia y que estuvo toda su vida vinculado a ella.

Allí le dice que con la toma de posesión de Jordi Pujol “se había roto una etapa que había comenzado con esplendor, confianza e ilusión el 24 de octubre de 1977, y que tenía el presentimiento de que iba a iniciarse otra que nos conduciría a la ruptura de los vínculos de comprensión, buen entendimiento y acuerdos constantes que durante el mandato habían existido entre Cataluña y el Gobierno de España”.

El tiempo le ha dado la razón a Tarradellas, el hombre más deseado en los años preconstitucionales y el más olvidado en los siguientes. Pero para que su trágica profecía se hiciese realidad tenía que mediar una gran campaña que retorciese la mirada de aquellos que lo saludaban alborozados cuando grita desde el balcón de Sant Jaume: “Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!”

Esa campaña es la que iniciaba el pérfido Pujol, que Tarradellas ve con total claridad y el resto de España, no.

Entonces acusa a la megalomanía y la ambición personal de algunos. Y hoy, treinta y siete años después, tendría que repetir las mismas palabras porque nada ha variado su diagnóstico.

Por eso cuando se anuncia que Cataluña ha entrado en campaña, lo primero que se te ocurre es preguntar:

_¡Ah! ¿Pero alguna vez había salido?

El pack ilegal

Martes, 5 de Diciembre, 2017

Mundos opuestos

El encuentro propiciado por Évole entre Arrimadas y Rovira ha sido el epítome más cercano de lo que ocurre en toda España desde hace mucho tiempo.

Dos personas, en este caso dos mujeres, hablan con palabras de doble significado y objetivos contrapuestos, sin posibilidad ninguna de llegar a un entendimiento, porque al decir Cataluña cada una piensa en algo distinto, a la espera de que un mayor número de votos le dé la razón y se la quite al oponente.

Ni siquiera eso va a ocurrir porque el éxito en las urnas te dará poder, pero nunca más allá; de la misma forma que Despacito, por mucho que se venda o se escuche, jamás podrá competir con quien usted y yo sabemos.

Dicen los que se tienen por imparciales que Arrimadas le pasó varias veces por encima a Rovira. Yo no me atrevería a decir tanto, aunque desde el punto de vista de la cordura, muchos la habríamos dado como ganadora sin que se hubiese presentado. Eso es así porque ya estábamos convencidos de antemano.

La victoria o la derrota en una oportunidad con tanto público delante, se mide por el número de espectadores que hayas podido mover de sus posiciones iniciales. Unos, por ser conquistados; otros, porque corren espantados ante lo que escuchan del rival, o viceversa. Y claro, eso es difícil de mensurar.

En el caso catalán cualquier debate en el que intervenga un protagonista del llamado proceso tiene las patas muy cortas porque todo lo basan en una falacia, en cientos de mentiras y en miles de ilegalidades. Es un pack que se compra por completo, o no se compra.

Hace ya muchos años que toda la publicidad oficial impone ese paquete sin ofrecer otra alternativa. De ahí que la mera presencia de Rovira en el debate sea una burla.

¿A quién quieres más, monín; a la ley o a los golpistas?

Bismarck o asimilado

Lunes, 4 de Diciembre, 2017

Bismack sabía mucho de mapas

Cada día cobra más sentido la frase, siempre atribuida a Von Bismarck aunque nunca certificada, según la cual, el Canciller de Hierro habría atribuido a España la condición del país más fuerte del mundo, “pues llevan siglos queriendo destruirse y todavía no lo han conseguido”.

Sea de Bismarck o de Alfonso Guerra, que la pronuncia en Suresnes, la frase tiene antigüedad suficiente para remontar a Pujol y a Puigdemont juntos para zambullir sus orígenes en los primeros años del XX, o quizá del XIX, si Bismarck logra alzarse con su paternidad.

Quien la haya parido conocía bien el percal. Basta echar un vistazo a las siglas políticas en funcionamiento para darse cuenta que son más numerosas las que incluyen entre sus excelsos objetivos acabar con la unidad española, a las que hay que sumar los que sin proponérselo directamente, les ríen las gracias con envidia malsana. ¡Qué felices quienes pueden dinamitar a gusto lo que les venga en gana!

Por fortuna, en siglas ganan por goleada, pero en votos están lejos de hacerlo. Salvo en Cataluña, donde ya han asomado algo más que la patita, de conejo, claro.

Este fenómeno de autodestrucción, solo comparable a los mensajes de Misión Imposible _ que menudo gasto inútil eran _, produce unos efectos terapéuticos en quienes los escuchan porque apenas suponen compromiso de ningún tipo, se lucha por un absurdo casi imposible, no se exige esfuerzo, dedicación, trabajo o nada serio; y lo que es más importante, te ofrece la posibilidad de tener siempre a mano un chivo expiatorio para todas cuantas culpas puedas tener delante y no quieras reconocer como tuyas.

No eres tú, es España. Ya verás qué bien nos van las cosas cuando logremos estar fuera.

Hay que ser muy imbécil, pero se lo creen.

Dirección Carmena

Domingo, 3 de Diciembre, 2017

Obsérvese la necesidad y el desconcierto
(La Vanguardia)

Cómo ha cambiado el centro de Madrid. Sin ir más lejos, el 15 de mayo de 2011, hace un lustro y pico, la Puerta del Sol estaba tomada por carmenitas indignados en fase larvaria que no solo iban y venían en cualquier dirección, libres como el viento, sino que sentaban sus reales en los espacios públicos, o en donde les saliese del epigastrio, y se quedaban en ellos a vivir.

Tiempos aquellos de libertad en los que la capital estaba gobernada por un alcalde del PP; no como ahora, que lo está por una alcaldesa de los que se tiraban por los suelos y ordena a todo el personal que circule por allí en una sola dirección, aunque no haya abarrote ni motivo alguno para justificar una medida propia de regímenes caprichosones.

¿Cuál puede ser la verdadera causa de que esto ocurra, si los comerciantes y buena parte de los usuarios están en contra, si nada lo obliga ni aconseja?

Puede haber razones de índole ideológica que se nos escapan. Razones de profunda izquierdosidad que no podrán ser desveladas hasta el advenimiento del séptimo sello del Apocalipsis. O también razones de marcada intención estratégica municipal, pero igualmente de carácter muy secreto y esotérico que cuando las descubramos nos vamos a dar un golpe en la frente a palma abierta.

Los hay que se conforman diciendo simplemente que son carmenadas, como aquello de votar por el Real o por el Atlético dependiendo del cajetín en el que depositaras la colilla, que fue una de los grandes hallazgos de esta señora, la pava que vota.

Este menda, que lleva tiempo mirándola desde la distancia filosófica y la cercanía sentimental, ha llegado a la única conclusión posible.

Si el 15M Sol estaba lleno de indignados y ella fue alcaldesa, lo que ahora pretende es llenar de indignados todo Madrid.

La antítesis de Moscardó

Sábado, 2 de Diciembre, 2017

Luis Moscardó Guzmán

El coronel Moscardó habla por teléfono con su hijo desde el Alcázar de Toledo. Los republicanos amenazan con fusilar a Luis si el Alcázar no se rinde y Moscardó se despide de él sabiendo que lo condena a muerte porque él no va a ceder.

Durante años hubo historiadores dedicados a negar el hecho y todavía hoy, con los testimonios encima de la mesa, hay quien prefiere mantener la duda porque el episodio levanta ampollas.

Alguno de los negacionistas llegó a decir que la historia no podía ser verdad porque era un calco del asedio de Tarifa protagonizado por Guzmán el Bueno, y que además, el segundo apellido de Luis Moscardó ¡era Guzmán! Prueba irrefutable de no sé qué cosas.

El caso es que ayer me vino a la mente la figura de José Moscardó cuando dieron a conocer el mensaje que el traidor Puigdemont dirigía a sus compinches encarcelados, hablándoles de aqueste modo:

_Hagan lo que haga falta para salir de la cárcel.

O sea, mezclen a sus madres en asuntos turbios, acusen a su abuela de embutir longanizas sin licencia, renieguen de sus más íntimas convicciones, abjuren, procrastinen, apostaten, blasfemen, abominen o repudien lo que sea menester con tal de salir de prisión, pues bien sabe él y bien saben ellos que la palabra dada, el juramento, la fidelidad, el compromiso, el honor y la hombría de bien son valores que no existen en su ideario, como los hechos se han encargado de dejar bien patente a lo largo de todas y cada una de sus actuaciones por razón de los cargos públicos que la Constitución les permitió desempeñar.

Siendo todo ello del pleno conocimiento de los españoles, ¿qué importancia puede suponer la rendición del Alcázar de sus conciencias si con ello salvan el culo?

El grado de indignidad está saturado y no admite más. Hagan lo que hagan.

El belén-ensalada

Viernes, 1 de Diciembre, 2017

Marcela y Mario, o sea, Elisa disfrazada

Elisa y Marcela se enamoran y se casan en la coruñesa iglesia de San Jorge el año 1901 porque engañan al vicario haciéndole creer que una de ellas es un hombre. ¿Primer matrimonio gay? Pues no. Antes que ellas se formaron una infinidad de parejas homosexuales, y además, lo que hicieron no es un matrimonio, porque el oficiante no lo quiso.

Eso sí, su historia da mucho juego. Narciso de Gabriel lo sabe bien y es evidente que se salen con la suya. Una vez que pasaban en tren por Lugo, la gente bajó a la estación con la ilusión de verlas tras la ventanilla, como hoy a Ronaldo cuando se mete en los hoteles donde duerme. Marcela había sido vecina de Lugo y eso también ayuda.

Bueno, pues el alcalde coruñés las ha incluido como figuritas del belén para confirmar lo que se sospechaba desde hace tiempo, esto es, la consolidación del belén-ensalada. Sobre base de lechuga, tú le echas lo que quieras. De hecho ya venía funcionando así.

Hay belenes con pavos y otros sin ellos. Los hay con conejos, con soldados romanos, con molinero o con caganer, y otros que tienen virgen, sanjosé y niño raspados, de modo que por llevar una Marcela y una Elisa no va a pasar nada. Es más, el mensaje se expande y universaliza.

El belén-ensalada abre unas posibilidades bárbaras para la difusión del mensaje ecuménico del cristianismo, y aunque seguramente Julio Ferreiro, su inventor, esté pensando en la rabia que les producirá a los creyentes ver a una pareja de lesbianas entre los pastores, sepa que el efecto es de integración, es decir, el inverso.

De hecho, el belén-ensalada coruñés debería incluir las figuritas de María Pita, Paco Vázquez, Teresa Herrera, Arsenio Iglesias, Manolo Rivas, la Pardo Bazán, Xan das Bolas, Urbano Lugrís y en el papel de cuarto rey, Fernando Rey. Ahí lo dejo.