La capital reversible
Jueves, 3 de Agosto, 2017
¿La Cibeles también era reversible?
Protéjanse las napias, porque esta columna huele un poco.
Carmena ha instalado quince urinarios portátiles en la zona centro de Madrid y si tuviésemos que apostar, diríamos que lo ha hecho para dar que hablar en las ingenuas polémicas de las terrazas agosteñas.
Resulta que hasta ahora nadie ha aplaudido la medida y eso que la pestilencia en las zonas de instalación es como alguna leche, condensada.
Por el contrario, las críticas abarcan toda suerte de aspectos. El primero, que siendo Carmena de militancia igualitaria, reparta urinarios sexistas que únicamente pueden usar los hombres, o mujeres con muy buena puntería, ya que el receptáculo es un tubo central a la altura de la cadera de una persona de mediana estatura.
Niños e inválidos también están excluidos. Los pudorosos protestan porque al ser tan abiertos, no se evita que desde los laterales el respetable público pueda admirar las zonas íntimas de la anatomía masculina.
Por criticar, también se les critica que son pocos y que se han puesto en unos sitios y no en otros. En unos, por haberse instalado allí; en otros, por no haberlo hecho.
Pero la crítica más demoledora es cuando se dice de ellos que al no tener un sistema químico adecuado, lo que consiguen es acrecentar la intensidad de las emanaciones. Con lo cual, apaga y vámonos.
Si no los ha instalado para dar que hablar, ¿cuál podría ser el otro fin de estas estructuras? ¿Tapar baches? ¿Estropear las fotografías de los turistas en quince puntos de la ciudad?
Fuentes municipales han destacado que la iniciativa es de carácter reversible. Esto es, que si no funciona, se elimina, porque total es de presupuesto bajo. No sé, no veo a Carlos III demoliendo la Cibeles porque era reversible. Con lo fácil que es enseñar que hay que salir meado de casa.


![[The Sea: its stirring story of adventure, peril & heroism.]](https://bitacoradecora.galiciae.com/wp-content/uploads/2017/08/De_Soto_chasing_the_Morning_Star.jpg)

