Las niñas de negro
Miércoles, 8 de Junio, 2016
¿Cuánto le cobraría a éste Alejandro de Pedro?
Oigo por segunda vez que Alejandro de Pedro, directivo de Madiva e implicado en el caso Púnica, también le cobra 50.000 euros a Zapatero para mejorar, limpiar, modificar o transformar la imagen pública de sus dos hijas, bastante escacharrada después de la visita que hacen a Obama en unos saltos de cama para el luto riguroso.
Ni lo creo, ni lo dejo de creer, pero en todo caso utilizaré literariamente el episodio para describir un ejemplo de dinero ganado con facilidad, porque a las niñas no se les vuelve a ver el pelo durante años, lo que permite sospechar que la intervención de Madiva, de Alejandro, o de la Púnica entera se limita a aconsejar: “Que no salgan de casa”.
Siempre pensé que los españoles habíamos sido muy crueles con aquellas dos chiquillas, crisálidas a medio hacer en un entorno endiablado de malos ejemplos y peores consejos, víctimas del buenismo y la extravagancia política que afecta a sus padres, bien por propio convencimiento, bien como medio para acercarse a unos posicionamientos estéticos de los que pensaban obtener réditos políticos, y cuyo resultado final, si se confirman los negros nubarrones que acechan a Sánchez y a Ferraz, puede materializarse dentro de pocos días en el tan traído y llevado sorpasso.
Como metáfora, la peripecia no tiene desperdicio. Llevan de góticas a las niñas para hacerse la foto de su vida, la foto por la que su padre mendigó atención aquí y acullá. Los Obama sonríen a mandíbula batiente, aunque de noche lo habrán comentado con cara de espanto.
A la vista de los resultados, la pareja contrata a Alejandro de Pedro para que arregle el desaguisado. Apoquinan 50.000 euros, pero se los traga la crisis y pierden las elecciones. Junio de 2016, los góticos de Podemos les dan el sorpasso. Peor imposible.









