Archivo de Abril, 2016

Lo malo no es repetir

Miércoles, 20 de Abril, 2016

Por favor, otro debate no

Se acaba el plazo y las previsiones de culminarlo con un pacto de gobierno constituyen la rareza. Hacerlo con la repetición de elecciones parece lo probable.

Ya que existe la figura de la vuelta a las urnas por segunda vez, el hecho de tener que repetirlas no constituye ninguna anormalidad, sino el estricto cumplimiento de la ley.

Ahora bien, lo que resulta más difícil de admitir sin mayores objeciones es que los partidos no hayan sido capaces de articular gobierno con ese resultado, o con cualquier otro que se hubiera producido, lo que demuestra que su primer mandamiento no es el bien común del Estado y sus administrados, sino el suyo propio, lo cual a los demás nos trae un poco al pairo.

Por si no fuera suficiente, la situación mundial que se vive es de garabatillo y cualquier tontería del funámbulo se pueda pagar con el resbalón y la caída. Y no solo de ellos, sino de todos y con todo el equipo.

Se decía en diciembre que el resultado de las elecciones era enrevesado, diabólico, complejo y no sé cuántas cosas más. En absoluto. El resultado, como cualquier otro que se hubiera producido, es la suma de voluntades y tiene una lectura clarísima. El uno y el dos tienen que formar gobierno. Y si se suma el tres, tampoco está mal. Jamás se puede leer que el mandato es para que gobierne el 2, el 3, el 5, 6, 7… Se puede, porque el papel y la aritmética lo aguantan todo, pero es una anormalidad política de caballo.

Resulta que el 1 y el 2 no se ponen de acuerdo por pruritos ancestrales y falta de rodaje democrático. Pues sepa Rajoy y sepa Sánchez que si éste es el final de la etapa, lo van a tener que pagar muy caro en el futuro, sea el uno más responsable que el otro o viceversa. De hecho lo comprobarán muy pronto en las urnas inmediatas y allí se verá a quién se considera más responsable.

Tirarse a Montes

Martes, 19 de Abril, 2016

Montes, Sánchez Mazas y Fernández Cuesta

No entiendo la necesidad de que Cristina Pedroche opine. Su expediente curricular está plagado de certificados que aseguran su calidad como tía buena y en ese campo es en el que luce, incluso más de la cuenta, según humilde criterio provinciano.

Mejor cuerpo del año 2015, quinta mujer más sexy del universo mundo, décima mujer más atractiva de España… aquí hay un fallo de ránking. Bueno, será que en España exigimos más.

El caso es que la chica está muy reconocida. Cada año la desnudan un poco más para dar la campanada y en vez de uvas veamos melones. Somos libres de despedir el año con la horterada que prefiramos.

Pero no contenta con su éxito palmitorio y palmario, ha descubierto por propio esfuerzo, o por inducción, que sus opiniones políticas son recogidas con el mismo entusiasmo que sus destapes y en vez de procurarse una mejor educación en todos los ámbitos, le ha dado por soltar tonterías a caño libre, lo cual está permitido, siempre que se advierta sobre los peligros de su consumo, como con el tabaco.

Después de tropezar con Cristina y sus proverbios filosóficos, me vinieron a la cabeza, fíjense ustedes qué analogía, las palabras que Eugenio Montes dedicó a Alfredo Sánchez Bella, cuando siendo éste embajador en Roma, le quiso birlar a aquél el sueldo como director del Instituto Español, una medida que según Montes solo se justificaba por la asnada del diplomático, a quien tildó con un cuarteto de descalificaciones digno de ser utilizado en casos extremos. De Sánchez Bella, dijo el falangista, que era un “ignorante, nesciente, insipiente e ignaro”, sinónimos todos ellos de la misma idea matriz.

Imagínense la cara del periodista y escritor gallego cuando meses más tarde se entera de que Bella ha sido nombrado ministro. Confío en que a Pedroche no la nombren nada.

Morcillas a la historia

Lunes, 18 de Abril, 2016

¿Se habría enterado de esto doña Ada?

Puestos a celebrar el advenimiento non santo de la república en Cataluña _ la II, no se equivoquen _, cabría recomendar a doña Ada Colau, factotum del glorioso evento, que reservase un día para festejar cómo la República acabó en 1934 con la insurrección de la Generalitat catalana, que se levantó contra ella en actitud golpista.

A la alcaldesa solo le faltaría por determinar si la fiesta se convocaba para aplaudir la firme actitud del gobierno de la República a la hora de no consentir veleidades independentistas _ lo que estaría muy bien recibido por los republicanos _, o para recordar el indómito espíritu insolidario de Xirau. Companys o Pi i Sunyer, lo que sería muy bien recibido por los separatistas.

Grave dilema de manipulación histórica en el que la señora alcaldesa no va a entrar, porque tal como están las cosas, a doña Ada le conviene tirar para delante sin reparar mucho en los detalles. De ese modo la desinformación al respecto le seguirá favoreciendo en las redes sociales, que es donde anidan las morcillas históricas.

Como a los alcaldes de Cádiz y Valencia, que viven su particular historia de España sin reparar en textos, es decir, a la luna de Valencia.

Como a Josep Garganté, ese pedazo de concejal de la CUP que han fichado en Barcelona y que pretendía escribir la historia como a él le gusta que hubiese sucedido, haciendo que un médico redactase al dictado un parte de lesiones.

O como a Pons Camps, ese otro representante público de IU que pretende llevarse por delante a los diez millones de votantes del PP antes de que se convoquen nuevas elecciones.

Así gana cualquiera, claro. El desprecio por la historia y el afán de escribirla a gusto del consumidor siempre fueron propios de las dictaduras. Y no nos engañemos, lo siguen siendo.

Levántate y anda

Domingo, 17 de Abril, 2016

El goleador al suelo, el impedido al aire

Ya lo llaman el milagro de Anfield y ha sido un alivio que no ocurriese en el Bernabéu o en el Vicente Calderón porque con la temporada que llevamos, era lo que faltaba.

Los aficionados al fútbol ya lo habrán visto. En Anfield Road, dirección y nombre del estadio del club inglés Liverpool, se disputaba una eliminatoria entre el equipo titular y el Borussia Dortmund. Los locales pierden 1-3 hasta el minuto 66 y algunos seguidores se desesperan. Uno de ellos, Spencer Evans, se levanta de su asiento y abandona el estadio. No puede soportar por más tiempo lo que está viendo.

Sin embargo, ocurre lo que lo que en argot se conoce como remontada, y del 1-3 se pasa al 4-3 en media hora. La euforia se desata en Anfield como solo el fútbol sabe desatar euforias; es decir, a modo y manera en que los ganadores celebran el gordo de Navidad, con gritos, saltos y abrazos.

La alegría es tan desbordante que cinco o seis de los paralíticos que disfrutaban las incidencias del encuentro en sus privilegiados puestos a ras de campo como especial deferencia a su incapacidad, dan en brincar de sus sillas de ruedas para así expresar mejor la inmensa satisfacción de aquel gol salvador y decisivo.

¡El milagro se extiende del marcador al césped! Los auténticos capitidisminuidos que permanecen en sus sillas sin poder ordenar a sus músculos tensores que los aúpe como a sus compañeros, se dirigen al cielo en su tristeza: “Señor, ¿por qué yo no? ¿Acaso mi fe flojea?” Pero pronto se dan cuenta de que no ha habido más milagro que el de la remontada.

Los de las sillas que saltan y bailan solo eran unos corruptos ciudadanos que se hacían pasar por lisiados para ver fútbol a sus anchas.

Descubierto el engaño, la noticia fue muy reconfortante en estos lares. Por una vez los corruptos no eran españoles.

La isla de Thule

Sábado, 16 de Abril, 2016

Todos bajo sospecha

Mario Conde ingresa en la cárcel, el alcalde de Granada es detenido y Soria, el ministro en funciones, debe dimitir empanamado.

Una semana así solo podía terminar con la detención del secretario general de Manos Limpias, el ultra Miguel Bernad. Se podría haber dicho ayer de broma, pero hoy ya es realidad.

Parece ser que Manos Limpias extorsionaba a bancos, empresas e instituciones para liberarlos de su látigo justiciero a cambio de jugosos montantes.

El círculo se completa, el azote de la corrupción estaba corrompido, como se venía investigando desde hace años. ¿Se habrán extorsionado entre ellos los directivos de Manos Limpias? ¿Habrán aprendido sus métodos de los de ETA con las empresas?

Desde que se sospechó que por las manos de Isabel Pantoja habían circulado billetes de procedencia municipal, este país no levantó cabeza. Si la Pantoja se enfanga, nos enfangamos todos, y viva la madre que la parió.

Como canta ella en esos versos tan sentidos, “hoy quiero confesarme… que le debo a la vida tantas cosas”. Y eso es lo malo, que los que lo deben, no lo devuelven, y así no hay manera de salir a flote, porque siempre vendrán nuevas bandas de delincuentes.

Antes daba gusto porque nada más decir sus nombres _ la Camorra, Al Capone, ETA… _ sabías que operaban al otro lado de la ley; pero hoy, llamándose Manos Limpias, ¿cómo vas a sospechar tú que quieren coger la pasta y salir corriendo como todos, camino de la Isla de Jersey, donde los ladrones tienen un bombón sobre la almohada para endulzar sus sueños? ¿Era el Capitán Trueno corrupto? ¿Te puedes fiar de Crispín? ¿Qué demonios es el batracio verde de Goliat? ¿Una esmeralda de contrabando? ¿Ha convertido Sigrid la isla de Thule en un paraíso fiscal?

Los mitos se desvanecen en aguarrás.

Petrus et Paulus

Viernes, 15 de Abril, 2016

Me río de Yakarta

Que Pedro Sánchez se muestre más proclive a entenderse con cualquier dilapidador de España, o con Podemos, que también está por la labor, dice tan poco a favor de ese supuesto líder y de su equipo de asesores áulicos, que solo se nos ocurre organizar una rogativa con pífanos y caramillos, con tambores del Bruc, txistularis de Bermeo, pitos maragatos y gaiteiros de Soutelo de Montes, a fin de contrarrestar cualquier maléfica influencia que pueda llevarle a última hora a una combinación alquímica que le haga tocar la piedra filosofal de la Moncloa.

Pedro viene de Petrus, piedra, y me mosquea. Menos mal que Pablo viene de Paulus, pequeño, y me tranquiliza.

Dicen que Paulus se burla de Petrus, lo ningunea, chalanea y chamarilea como le viene en gana, haciendo que su superior jerárquico en votos se arrastre baboseando cual limaco tras la lluvia. Será, porque así lo cuentan las crónicas, pero nada o poco dicen éstas de lo arrastrados que vivimos otros por culpa de la actitud de Petrus, que con sus ansias de poder nos lleva como putas por rastrojos, día arriba, día abajo, con que si pacta con unos, con que si nos hace la pascua.

Este tío tiene más peligro que Panamá haciendo fotocopias. Que vengan ya las elecciones, o que decreten el estado de sitio, pero que cese este período de montaña rusa, porque el corazón, quiérase o no, tiene sus límites.

Por la calle ya no te preguntan qué tal vas, sino qué pulsaciones tienes hoy. La gente se interesa por las plazas libres en Cardiología para ir pillando cama y el consumo de agua de litines se ha disparado porque calman el estómago, atemperan los nervios y previenen de la gota, o del mal de piedra. Ya saben, de Petrus.

El año que vivimos peligrosamente no fue 1965 en Yakarta, sino el 2016 en España. Dentro de unos meses se podrán rodar unas películas de horror estupendas. Y no Almodóvar.

El bálsamo de Panamá

Jueves, 14 de Abril, 2016

Don Quijote, después de tomar el bálsamo de Fierabrás

Los papeles de Panamá son como el bálsamo de Fierabrás, pero al revés. Si la substancia con la que fue embalsamado el cuerpo de Jesucristo cura todas las enfermedades, los papeles de Panamá tienen la capacidad de desatar todas las pestes.

Al bálsamo le salió un competidor que fue el propio don Quijote. El hombre se veía con poderes para fabricarlo utilizando aceite, vino y romero, sin necesidad de divinos contactos y con los mismos resultados.

De la misma forma, ahora también han descubierto que no hace falta estar necesariamente en los papeles para ser alcanzado por sus maléficas influencias. Basta mencionar un nombre al lado de “papeles de Panamá” para que inmediatamente se produzca un prodigioso efecto que deja a lo de Fierabrás por los suelos, aunque eso sí, no sirva para devolver la salud, sino para borrar la fama, la honra y el prestigio, si los hubiese.

A la chusma siempre le encantó quemar a los herejes en el momento de ser descubiertos y considera que los juicios son unas zarandajas lentas e incómodas que arrastran el evidente peligro de que el reo pueda salvarse y estropear así el espectáculo del fuego por falta de víctima.

Ahora pasa lo mismo. Ya pueden ser culpables, inocentes o mediopensionistas. Da igual. Bien comunicados, los papeles son demoledores. Como nos han dicho que hay millones de ellos, tragamos y crucificamos al instante. Los juicios tardan mucho y para cuando haya sentencia, ya nos hemos olvidado de Panamá.

La última modalidad es dar solo la inicial del apellido. Por ejemplo, fue ministro de Zapatero y empieza con B. El método es demoledor. Nos hemos cargado a dos personas en un solo tiro. ¡Ah, sí! También dicen que presidió una comunidad autónoma, con lo cual uno se salva, pero solo por los pelos. La gente ya no sabe quién fue qué.

La irresistible caída de MC

Miércoles, 13 de Abril, 2016

Aquellas portadas del éxito

Hubo un tiempo en el que Mario Conde ocupaba las portadas de los semanarios por cualquier motivo relacionado con su biografía profesional, privada o política. Varias razones justificaban ese fenómeno mediático que lo equiparaba a una especie de Isabel Preysler masculina.

La primera es que había triunfado en términos contables. Como él dice, “a los 35 años era multimillonario y no necesitaba robar”. La segunda es que él quería que fuese así. A un presumido visceral le encantan las portadas y desayunar rodeado de revistas, que recogen tu vera efigie a toda plana; al menos dos de cada cuatro.

Una tercera razón nada desdeñable es que el personaje participaba en la propiedad de una buena parte de esas cabeceras, o en su defecto, que invertía semanalmente en ellas una jugosa cantidad para la compra de espacios publicitarios. Banesto era entonces omnipresente, como lo fue en Lugo otra firma comercial de cuyo nombre no queremos acordarnos.

Pero también hay que decir que Mario Conde, como efigie, ejemplo y modelo, vendía revistas con su mera presencia. Era como un chute de optimismo para la generación incipiente, alentada en la esperanza de que España podía ser un buen hábitat para la cría y el engorde de millonarios.

Dicen que aquellos años se produjo un boom en Económicas y Empresariales motivado por el tirón de Mario Conde y es posible que haya tenido mucho que ver.

Con la perspectiva actual, el personaje se parece más a la lechera del cuento que a Rockefeller. A la familia, no al cuervo.

Hoy se publica un chiste muy gracioso de Nieto: “¡Pobre Mario Conde! ¡Qué persecución más injusta! Si se lo lleva, porque se lo lleva; si lo repatría, porque lo repatría”. Supongo que a él no le hará puñetera gracia y eso que es muy estoico.

Contra Parménides

Martes, 12 de Abril, 2016

Heráclito y Parménides hablando de política

Cuando la humanidad descubre que la Tierra da vueltas al sol sobre si misma, se cae de una burra largamente repetida que afirmaba justamente lo contrario. Era el fin de la teoría geocéntrica. Estas cosas pasan.

Ahora hay unas encuestas empeñadas en demostrar la falsedad de otra letanía vigente en los últimos meses, según la cual la repetición de las elecciones en España no serviría para nada porque se iban a registrar los mismos resultados.

Se dice y se repite con machacona insistencia para que nadie lo ponga en duda, vaya a saber usted con qué aviesos fines.

Pero pasa cierto tiempo y el mantra comienza a flojear. Ahora ya se escuchan opiniones de algunos votantes que piensan cambiar el sentido de su papeleta. Y otros que prometen no acudir a las urnas, o sí hacerlo porque no fueron en diciembre.

Demonios. Si hay tanto tejemaneje, el resultado tiene que reflejar esos cambios a la fuerza. Se parecerá más o menos, pero no puede permanecer inalterable como la vajilla lavada con ciertos detergentes; como los párpados embadurnados con ciertas cremas. Tarde o temprano tienen que aparecer patas de gallo, o como dijo Heráclito, todo fluye, nada permanece.

Y así es. Ya hay encuestas que dan la mayoría absoluta a la suma PP – C,s. ¿Cocinadas? ¡Hombre! ¡Por supuesto! ¿Dónde ha visto usted que le sirvan una encuesta cruda, sin desplumar, sofreír, ni dorar?

El mismo principio que se utiliza para denostar los sondeos cuando no gustan _“Es la foto fija de un momento determinado. El resultado que vale son los votos” _, sirve para argumentar que cada convocatoria arroja distintos resultados. Son las fotos fijas de cada momento, y desde el 20-D a hoy han ocurrido tantas cosas que nada impide obtener ese resultado, u otro cualquiera. Faltaría más.

La indignación primera

Lunes, 11 de Abril, 2016

Tumba de Vallejo en París

Venir a este mundo para ser indignado es una de las cosas más fáciles que existen. No digo que no conlleve sacrificios, porque ahí cada cual se impone los que desee por encima de los que ya tiene. Digo que es fácil porque es lo primero que se te ocurre cuando pasas de los dieciséis años, y muy especialmente, cuando estás en ellos.

El mundo te indigna y te gustaría que fuese otro, un poco más parecido a los de Yupi, cuya serie tienen fresca en la retina las actuales generaciones.

A poco que asomas la nariz, descubres abusos, robos, crímenes y satrapías. Y te indignas. Algo en tu interior, quizá Yupi, te dice que tiene que haber otras formas de convivencia, aunque no exista demasiada base para afirmarlo, porque la historia es una sucesión de acontecimientos de calado muy semejante y de dispar origen.

Por otra parte, el indignado no aporta nada intrínsecamente bueno o malo. Hitler estaba indignado de lo que veía y originó un baño de sangre monumental, y Lenin, tres cuartos de lo mismo.

Eso no significa una defensa a ultranza de lo que hay, sino una reflexión sobre cómo canalizar las propias indignaciones. Y empezar por uno mismo no es mal camino.

Estos días hay fotos de París que son la monda. En ellas se ven infinidad de pipiolos con zapatos de marca, sudaderas de diseños muy determinados en perfecta conjunción con otros complementos cool de tonos a juego y gran profusión de pañuelos palestinos y pantalones en perfecta consonancia con la moda más rabiosa y la vanguardia más pochola que solo se adquiere acercándose a determinados lugares y pagando determinadas cantidades. Claro que te puedes indignar con igual intensidad yendo de punta en blanco, pero en fin, hay tanto por hacer, como nos recordaba César Vallejo; tanto por leer, tanto por querer…