Ocho motivos para morir
Jueves, 10 de Diciembre, 2015
Vales Faílde, en su escritorio
Francisco Javier Vales Faílde no era ningún desconocido. Durante años su nombre estuvo presente en las páginas de los periódicos, bien por sus cargos, sus trabajos literarios o su actividad académica. Fue lucense de diócesis, puesto que nace en Fornas (Camba/Rodeiro), emparentado con chantadinos y pontevedrés de provincia.
Sacerdote, abogado, sociólogo, biógrafo de Rosalía, confesor y capellán de Alfonso XIII y de la reina Victoria Eugenia, preceptor del príncipe de Asturias y de las infantas, receptor de los reales palacios y capillas, académico y conferenciante, Vales es todo un personaje de primera línea en la España de 1923, hasta que aparece degollado en su domicilio de Martín de los Heros.
Como su figura y su muerte siguen siendo motivo para la investigación _ incluso existe una página Facebook sobre el caso _, aquí nos limitaremos a reseñar las múltiples causas que se barajaron y barajan, convirtiendo a Vales en el hombre con más motivos para morir.
Se dijo que había sufrido una hemoptisis, una expectoración de sangre pulmonar que le causa la muerte en una fecha tan significativa como el 30 de marzo de 1923, Viernes Santo. La versión es poco creíble, puesto que aparece con la traquea seccionada y una navaja barbera a su lado. Es de suponer que se trata de un relato edulcorado para que el sacerdote no encuentre oposición eclesiástica a fin de recibir sepultura en sagrado, un trámite más engorroso, al menos sobre el papel, en los casos de suicidio.
Superada por evidencias la posibilidad de la hemoptisis, a la investigación se le abren por delante tres puertas. Un accidente provocado por otras causas; un suicidio con su abanico de motivaciones o un asesinato, con las suyas. Y hasta aquí nos deja llegar hoy el papel.











