Solo cristianos
Viernes, 21 de Agosto, 2015
Sirios en ruta
Eslovaquia anuncia su criterio para admitir refugiados sirios. Que sean cristianos. O dicho de otra forma, que no sean musulmanes, porque de agnósticos y anglicanos nada se dice.
El argumento es muy sencillo. En aquel país no hay mezquitas y se iban a sentir muy incómodos. La polémica está servida. No hace falta que se pronuncie la Comunidad Europea, porque en todo su territorio está prohibido hacer discriminaciones por razones religiosas, de modo que se avecinan gruesas discrepancias.
No serán los primeros en poner barreras a los refugiados. Países árabes hay, con absoluta mayoría musulmana, que tampoco los quieren y ni siquiera hacen distingos de religión. A ninguno, oren hacia La Meca, o hacia San Pedro recen. Y ahí siguen tan contentos sin que nadie se lo recrimine.
No hace mucho tiempo Jordi Pujol clamaba, por escrito y de palabra, contra la mala influencia ejercida en Cataluña a manos de emigrantes andaluces y extremeños. Si no dijo gallegos sería por olvido. Influencia perniciosa que adultera la pureza del pueblo catalán; charnegos castellanohablantes que bailan por sevillanas, de mente poco evolucionada y sabe Dios cuántas lindezas más. Al lado de Pujol, el gobierno de Eslovaquia es la Cruz Roja de la solidaridad.
En una ciudad del sur eslovaco se celebró hace unas semanas un referéndum sobre acogida de refugiados en su territorio. Apelaron al derecho a decidir y el 97 por ciento de sus cinco mil y pico de habitantes dijeron que no querían refugiados, fuesen del credo que fuesen.
El drama sirio, como el de tantos pueblos que son víctimas de sus compatriotas en su tierra y de la indiferencia fuera, es hoy más grave que nunca gracias a la inestimable colaboración de DAESH, que ha esparcido en todos ellos la sombra de la duda sobre sus intenciones. Y mientras exista, no cambiará el viento.











