Archivo de Julio, 2015

Un club de postín

Sábado, 11 de Julio, 2015


Ni sí, ni no, sino todo lo contrario

Cuando lean las propuestas de Tsipras al Eurogrupo, más de un griego se preguntará si no era eso lo que defendían los partidarios del Sí. O quizás busquen en su refranero alguno equivalente a nuestras grandes alforjas para cortos viajes.

Podrá argumentarse, como hacen sus admiradores, que la consulta popular le proporcionó algún rédito político que antes no tenía, o que puso nerviosos a los europeos, o que la voluntad de los pueblos es muy sagrada y muy respetable, pero en los términos de la negociación con Europa, que es lo sustancial, Grecia podía estar mucho antes donde ahora está y sin necesidad de que la pobre perdiz amenace vómito, sin corralito y sin que por el medio se haya dado pie para socavar los cimientos de Europa, un club al que finalmente Tsipras quiere pertenecer, porque tiene piscina, cancha de tenis y bancos abiertos salvo en días feriados. Eso sí, a lo mejor se exige corbata para asistir al baile de las debutantes, el pago de los recibos mensuales y no permite la entrada en la biblioteca con bombas en la mochila, detallitos acordados en anteriores asambleas generales en pro de la paz y la convivencia.

A simple vista, tras conocer algunas reacciones dentro de la junta directiva, como la de Francia, parece ser que la carta de presentación del socio en peligro de ser expedientado resulta suficiente y satisfactoria. Allí se incluyen medidas que antes y después de la campaña del referéndum eran calificadas de austericidio; la jubilación a los 67 años, la rebaja en el gasto militar, la congelación de las pensiones, la reforma eléctrica, etc.

Los griegos consultados tienen que estar sorprendidos, pero hay una explicación. Las dos opciones que se planteaban eran de tan compleja formulación que el Sí y el No podían intercambiarse sin que pasase nada. Maravillas de la dialéctica.

Cuestiones palpitantes

Viernes, 10 de Julio, 2015


Paco Clavel, vestido y elegante

La elegancia de la mujer desnuda es un concepto discutido y discutible. El señor alcalde de Granada lo ha introducido en el gran foro nacional de este Bizancio peninsular donde abundan precedentes tan enjundiosos o más que el presente. Acuérdense, ahora que lo tenemos en Lugo, del mucho jugo exprimido a aquella diatriba dicotómica que se estableció hace años entre Milla y Redondo; del sinsombrerismo que defendía Maruja Mallo, o metidos en harina, de la discusión siempre palpitante sobre si se deben arrojar manzanas troceadas a la queimada, o por el contrario basta limón y azúcar.

Zapatero hizo de España misma un concepto discutido y discutible, pero se marchó sin resolverlo. En realidad el universo también lo es, y solo sus dimensiones han proporcionado tardes de gloria a los pro-finito y los pro-infinito.

De modo que la elegancia de la mujer desnuda y la del hombre vestido bien pueden plantearse como cuestión bizantina en estas cálidas tardes de julio, justo después de hablar de Grecia y antes de hacerlo sobre Vargas Llosa. “Vargas Llosa… ¿de qué me suena a mí este nombre?”, dijo una tertuliana preocupada por los amores de Isabel. Tranquila, mujer; el alcalde de Granada ha salido en tu auxilio. No hace falta saber de Literatura en los próximos programas. Llega y sobra decir que el saleroso edil granaíno rezuma machismo por los cuatro costados. ¿No ve usted que es del PP? Si lo hubiese dicho Melendi tendría un pase, pero viniendo de la alcaldía no hay agua que lo lave. Y ya que de agua hablamos, no voy a quedar sin mojarme.

A mí las señoras desnudas no me parecen elegantes; me parecen en bolas; y los hombres vestidos nunca me llamaron la atención, excepción hecha del abogado Marcos García Montes y del cantante Paco Clavel. Siendo así, poco más puedo añadir al contencioso.

Los neotontos

Jueves, 9 de Julio, 2015

Ortega, en plena rectificación de la república

Habría sido muy preocupante escuchar las lamentaciones de Maduro, de Iglesias, de Le Pen, de Lara o de Garzón una vez conocido el resultado del referéndum griego. Pero no, por ese lado podemos estar tranquilos. Se han alegrado y mucho, lo cual quiere decir que ha tenido que ser un disparate.

Se entiende que si su pretensión es extender la revolución bolivariana, o cualquier otra de partido único, palo y tentetieso, la Unión Europea no es la mejor opción para conseguirlo, salvo como ente financiador y cooperador necesario. El franquismo les llamaba tontos útiles a aquéllos que perteneciendo al régimen _ al menos en apariencia _, veían con buenos ojos todo lo que fuese un acercamiento a la democracia.

Ahora estamos en las mismas, pero a la inversa, pues abundan los demócratas que observan con buenos ojos todos los pasos que se dan para acercarnos a dictaduras de rancia calaña se mire por donde se mire. Son los neotontos útiles, ninguno de los cuales está citado ut supra, pues ellos saben muy bien lo que quieren y cómo vendérnoslo haciendo creer al personal que tras su avance arrastran el carro del paraíso.

Resulta auténticamente desalentador comprobar el poco apego que los neotontos sienten hacia todo aquello por lo que se luchó hace apenas unas décadas, cuando creíamos vencidas para siempre las tentaciones totalitarias, escarmentados en carne propia por lo mucho que se puede penar cuando se pierde la libertad.

Se ve que el aprecio hacia esos valores solo arraiga cuando se han perdido y ahora que los tenemos, hay que tirarlos por la borda para volver a desearlos.

Los héroes son Tsipras, un moroso recalcitrante; Alfon, un mochilero que razona a base de Goma-2, y Águeda Bañón, una señora que mea en las calles como los perros, para afianzar su mismidad. Por lo menos la República tuvo un Ortega para decir: No es eso, no es eso.

Toros vitales

Miércoles, 8 de Julio, 2015

El alcalde declarando vital al toro pamplonica

A las 7,40 horas de la mañana de ayer, el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón (Bildu), revisa el recorrido del encierro que veinte minutos después arranca de la cuesta de Santo Domingo, a la vista de San Fermín con las velas encendidas y entre cánticos de corredores que se ofrecen a su patrón antes de exponerse a los pitones de cinco toros de la estrella Jandilla y dos más de Vegahermosa.

El encierro deja varios heridos; entre ellos, tres norteamericanos sospechosos de haber leído a Hemingway. Por la tarde, el mandatario local preside la corrida donde son lidiados hasta la muerte por los tres espadas del cartel.

Si no fuese por la presencia de la ikurriña en el balcón del ayuntamiento, la crónica de los sanfermines 2015 sería idéntica a la de los años precedentes. La ocurrencia de someter a referéndum la presencia de toros en las calles de Pamplona por parte de Bildu parece haber sido superada por los acontecimientos y la formación proetarra tiene una explicación. El toro en Pamplona es vital. En San Sebastián no solo no lo era, sino que se encargaron de aprobar unos pliegos administrativos en los que se prohibían actividades que supongan el maltrato de los animales. Lástima que no hubiesen aprobado antes otros pliegos prohibiendo el maltrato a la raza humana, porque nos habríamos ahorrado muchas tragedias pasadas y presentes.

El toro lo comprende. Morir en el coso de Illunbe es una horterada sin sentido, pero hacerlo en la Monumental de Pamplona va en la esencia del astado. Qué gusto y qué placer.

El alcalde podía someter a referéndum si se debe someter a referéndum el toro en Pamplona, o ya puestos, dejarlo por imposible. Tsipras sometió lo del toro de Europa y dicen que le fue muy bien.

La ikurriña no necesita consulta. La cuelgo y ya vendrá el recurso del Gobierno cuando hayan pasado los festejos. Además tengo el mismo razonamiento. Es vital.

Vale, pues no

Martes, 7 de Julio, 2015


Aristóteles y Mendoza

Dicen que el No griego es la expresión del orgullo nacional frente a los terroristas comunitarios. En términos cinematográficos eso se traduciría en una película donde quienes crean riqueza, contienen el gasto y se amoldan a los criterios legales son una banda de forajidos, mientras que los despilfarradores son los buenos y el modelo a imitar.

Algo no encaja en toda esta historia y a medida que Tsipras se consolida en el poder, aparecen con mayor claridad las causas del desencuentro. La mayoría de los griegos no ha entendido la parte del Tratado de adhesión donde se explican las obligaciones que se contraen y la renuncia a la manera de ser o de actuar propias de cada estado miembro que contradigan ese nuevo espacio común que se trata de crear. Y no solo ellos, hay muchos españoles que tampoco lo entienden, ni quieren aceptarlo, aunque de momento han votado a partidos europeistas.

En enero eligieron a Tsipras, que además de comunista, es populista y más nacionalista que comunitario. La sospecha de que sea él el primer interesado en dejar Europa y hacerse con un corral a su medida no parece muy disparatada. Y aunque no lo sea, está claro que su ideología le impide sentarse a gusto al lado de 18 socios capitalistas y conocedores del quid pro quo y del do ut des, o sea, doy para que me des.

Hoy mismo ha dicho que el No es la respuesta al chantaje de Europa, como si los acreedores no tuviesen derecho a reclamar lo prestado, o como si ellos, y solo ellos, fuesen hoy los ciudadanos con derechos.

El novelista Eduardo Mendoza ha ido más allá y apoyándose en el humor se atrevió a opinar lo que muchos se callan para no encrespar el ambiente: Desde que murió Aristóteles, los griegos no han dado palo al agua. Bueno, y si encima no quieren estar, pues carretera y manta.

El conejo de la chiripa

Lunes, 6 de Julio, 2015


¿Qué celebran?

Los resultados del referéndum griego no son de aplicación automática, como cuando te preguntan si quieres sopa, y si dices sí, te la ponen, o si no, pasan al plato siguiente. Ni su complejidad, ni la propia formulación de la pregunta permiten una influencia directa en nada especial.

Pero en todos los casos, excepto en uno, el triunfo del No inclina las balanzas hacia terrenos de incertidumbre. La excepción es la estabilidad del Gobierno de Tsipras, que se ve reforzada. El resto de las cuestiones en juego tienden hacia zonas convulsas, desde la propia unión europea, así, en minúsculas; a la permanencia de Grecia en el euro, las previsiones de crecimiento, el cobro de la deuda, las negociaciones con ellos, la reacción de los mercados, la cercanía del dracma y la liquidez de los días inmediatos.

Todo ha sido cubierto con una pátina de negrura a la espera de acontecimientos, pero esto no impide que se esté festejando dentro y fuera de la península como lo harían los argentinos; no cuando salieron del corralito, sino cuando Messi las metía.

Festejemos los resultados con cara de panoli. Las cosas están algo más chungas para todos, incluido para Tsipras, pero ha ganado el referéndum y eso manda truco. Al presidente le sigue funcionando la chistera y de ella extrae los conejos con los que ilusiona al personal. No hay ni uno que esté vivo o que sirva para cazuela, pero da lo mismo. El público aplaude y se entretiene. El número del ilusionista es fantástico. Esto no es la quita de unos flecos. Esto es la quita entera. No es una parte que se perdona. Es el Partenón por muy cariátides que sean las condiciones.

Hablan del efecto contagio. ¿Y cómo no lo va a haber si esto es el mundo de Jauja, de Narnia y de Fantasía, todos juntos y amontonados. Por lo menos hasta el martes habrá risas, y luego nos comemos al conejo.

Que hable Delfos

Domingo, 5 de Julio, 2015


La pitonisa del Delfos responde al referéndum

Una cosa es solidarizarse con el pueblo griego y otra, aplaudir con las orejas todo lo que hace su gobierno. Ellos mismos están divididos por el justo medio sobre la estrategia a seguir, y sin embargo todos, es de imaginar, desean que les vaya bonito.

A estas alturas de la película, cuando el presidente se presenta a una moción de confianza con un balance a cero en la negociación y el único argumento a favor de que la otra parte está compuesta por canallas desalmados _ mamá, el profe me tiene manía _, comienza a conocerse la historia menuda de estos cinco meses de Syriza en Europa y pronto habrá más de un libro que la recoja.

A la conocida chulería de Varufakis, hay que unir la del propio Tsipras y sus métodos de trilero, impuntual y arrogante para despistar, exasperar o descolocar a los negociadores con conductas que son habituales en los malcriados, pero que no son de recibo en representantes de millones de personas. Si de esa forma pensaban que los socios y acreedores acabarían rendidos a sus pies, van dados, porque admitir a los fulleros es activar la bomba para la voladura de la unión.

A pocas horas del referéndum, el ministro ha ido un poco más allá en su prepotencia y los acusa de practicar terrorismo. Ahí es nada. Ellos son cándidas palomas de obra y palabra, mientras que los socios cumplidores, todos los demás, son una panda de pistoleros. Como para querer estar a su lado y hacer amigos.

El resultado de hoy es tan incierto como revelador. Grecia debe seguir siendo zona euro y los griegos deben ser ayudados para que lo consigan, pero ambos objetivos tienen poco que ver con el comportamiento de Syriza y de sus valedores. Ante la magnitud de la pregunta, no les vendría mal reactivar el propio oráculo de Delfos.

Apasionante domingo

Sábado, 4 de Julio, 2015

Amigos para siempre

Quien se preocupó de identificarse con Syriza, de abrazarse con su líder hasta que el amor les hiciese daño de tanto usarlo, y de gritar en la plaza Omonia consignas unitarias, fue un señor llamado Pablo Iglesias. Ningún otro partido español se sintió homólogo al griego, ni envió a ningún líder para hacerse allí bonitas fotos.

Siendo así, no vengan ahora a ofenderse quienes niegan paralelismos en las dos formaciones, porque son los mismos que en enero presumían de haber ganado y de haber abierto una alternativa europea. ¿Cuál? ¿La morosidad eterna?

A la Venezuela oficial tampoco le costó trabajo identificar las siglas, pues ese mismo mes, tras conocer el resultado de las elecciones, no se cortaron un pelo en anunciar que el chavismo ya había llegado a Grecia y que pronto lo haría en España, una predicción que te hiela el kundalini al tiempo que te agarrota el espinazo.

A la situación le encaja la distinción que hace el refranero español entre predicar y dar trigo. Hay políticos que destacan en el arte de la prédica, pero que son incapaces de producir un grano, cuanto más si en su propio ideario figura un sentimiento de aversión hacia los empresarios, emprendedores y lo que llaman la Europa de los mercaderes.

También los hay a la inversa, y de los votantes se espera que sean capaces de distinguirlos.

Después de ver a Tsipras zigzagueante como ciclista en abanico, llega la primera encuesta griega en la que el Sí aventaja al No. Varufakis entiende que si ese resultado se confirma, se lo llevará por delante y Tsipras también lo insinúa, aunque con frase retorcida: “No soy un primer ministro que se quede en el sitio llueva o haga calor”. Para el domingo pronostican en Atenas sol sin nubes. Cuando cierren las urnas él sabrá si le ha llovido.

Miss Bragas

Viernes, 3 de Julio, 2015

Estilazo

El perfil de la nueva dircom municipal de Barcelona, así como el de alguno de sus colegas, frustrados o consolidados, abre una puerta de esperanza para un país en el que se enseñorea el fracaso escolar.

Dircom, ya sabrán, es el neologismo para decir en cursi director de comunicación, o portavoz, según los casos. Y la de Barcelona, Águeda Bañón, presenta un currículum envidiable, pero asequible a cualquier estudiante con altibajos. Primero, porque es posporno, una categoría fácil de alcanzar. Basta atiborrarse viendo pelis de chicha y nabo para luego dejar de hacerlo. La primera parte del requisito la cumplimentan sin esfuerzo un buen porcentaje de la población demandante de empleo, y también de la que no lo demanda. La segunda _ dejar de hacerlo _, es más escasa, pero si en ello va un sueldazo, es cosa de ponerse.

Doña Águeda también es meona en vías públicas por la universidad de Pisburgo, pero en ese terreno tampoco son necesarias muchas alforjas, porque quien más quien menos, todos hemos evacuado alguna vez fuera del tiesto. Lo suyo tiene más mérito, sin duda, pues presenta pruebas fotográficas de haber dejado su agüita amarilla sobre la calzada de la Gran Vía murciana, escarranchada de piernas y feliz como una perdiz. Esa acción y otras similares le valieron la distinción como Miss Bragas orinis causa y el premio Memeo Toa cum laude.

Si todo va bien, miles de barceloneses podrán graduarse en el Paseo de Gràcia y conseguir el doctorado en la Plaza de Sant Jaume, mientras doña Águeda, desde el balcón, califica la fermosura del vertido.

Sí, no lo digan. Ya sé que la deposición podría ser completa y sentar cátedra, pero demos tiempo al tiempo y todo se andará. De momento ya se ha dado un paso de gigante para que Barcelona sea bona, si la vejiga sona.

La vulgar y gansa pasta

Jueves, 2 de Julio, 2015

La bandera griega en Zaragoza. Una solidaridad que cuesta 26.000 millones de euros

Que levante la mano quien creyó que Tsipras iba a mantener el crecimiento de la economía griega, a respetar las normas de la comunidad y a salir airoso de los plazos a los que se había comprometido.

Era imposible. En primer lugar, porque no había voluntad de hacerlo, sino de marear la perdiz hasta donde alcanzase, y una vez aquí, plantear un absurdo y endemoniado referéndum en el que se pide a los griegos que digan si persisten en la morosidad conseguida, o si su gobierno debe tirar por la borda el programa y hacer lo que corresponde para reconducir la situación.

Todo ello sin contar la volatilidad informativa de esta jornada en la que el presidente heleno va y viene del Grexit al euro, como de ceca en meca y de zoca en colodra. Tanto oscila que a lo mejor, ni referéndum hay, porque si lo gana con su No es como irse, y si lo pierde con el Sí, es como marcharse. De modo que a lo mejor, dentro de unas horas, lo aquí escrito debe autodestruirse, como los mensajes de Misión Imposible.

Pero como siempre hay que a todo gane, en España nos hemos puesto a discutir si Grecia nos debe o no 26.000 millones, por ver si negándolo, Tsipras deja de ser moroso y mal pagador.

Pues sí, nos los debe; o por decirlo con exactitud, parte debe y parte tendríamos que pagarla nosotros como avalistas de un préstamo que el receptor no devuelve. Cualquier avalista particular sabe de qué va el asunto y no son necesarios grandes conocimientos de economía para darse cuenta de la magnitud del pufo.

Aun así, el alcalde de Zaragoza ha tenido la humorada de colgar la bandera griega en su balcón. A más de solidaridad con el pueblo, que todo bien nacido siente, se nota que el alcalde está dispuesto a poner de su bolsillo la millonada.

Generoso que nos ha salido.