La Lliga
Martes, 21 de Julio, 2015
Punto Pelota ya confeccionó la Liga Catalana
Es una maravilla comprobar que los cuatro aspirantes a presidir el Barça _ tres lo siguen siendo y el cuarto ya lo preside _, participan con entusiasmo de los planes independentistas. Muchos de sus forofos también lo son y el propio estadio se presta en cada oportunidad a manifestaciones de un deseo compartido de largarse a vivir la vida loca. El Barça es más que un club y ellos lo demuestran a cada paso haciendo de él un instrumento de las ansias por desgajarse.
Lo curioso del caso es que una vez satisfecha la fanfarria de un nacionalismo desaforado e intenso como pocos más hay en el mundo, da comienzo la segunda parte del ejercicio, que consiste en todo lo contrario, es decir, en ver cómo sería posible agregar el Barça a una competición de postín, porque lo último que se las pasa por la cabeza es montar una lliga catalana, donde solo el Español estaría en condiciones de plantarle cara y aspirar a que la flauta suene alguna tarde y arañarle una victoria heroica por una epidemia de gastroenteritis.
Lo lógico, a la vista de tan acendrado independentismo, sería soñar con esa liga catalana, con árbitros catalanes, jueces de línea catalanes y butifarras de merienda. Todos catalanes, menos la delantera del Barça, que seguiría siendo de Argentina, Uruguay y Brasil.
Jugaríamos asociados en la liga española, dice uno de sus seguidores antes de que la congoja por el panorama derive en angina de pecho. La liga francesa estaría encantada de admitir al Barça, como al Mónaco; expone otro a su lado, algo más radical que el primero, pues solo quiere verse contra españoles en la Copa de Europa. Podría montarse la Gran Liga Europea, lanza un tercero, casi sin resuello imaginando la visita del Reus.
Vamos que la independencia está resuelta. Ahora solo falta la dependencia.











