Conspira, que es gratis
Domingo, 11 de Enero, 2015
Portadas de la prensa internacional el día siguiente del atentado y portada del Granma ¿Todavía no les han puesto teletipos?
Otra particular manera de analizar al atentado de Charlie Hebdo, o a cualquiera que sea llamativo, es arrojarse de inmediato a los brazos de la conspiración.
Ayer veíamos la postura más toledana, cual es reconocer los derechos que tienen los terroristas para ir sembrando cadáveres a su paso, bien porque se lo manda un imán de Al Qaeda, porque don Juan de Austria ganó en Lepanto o porque los vascos fuimos siempre muy independientes.
Agotada esta primera vía de razonamiento por inconsistencia, al especulador se le abre otro camino mucho más ancho y transitable: la conspiración.
De acuerdo con los principios fundamentales del buen conspirador, nada es lo que parece, ni nada de lo que se publica es verdad, salvo que salga en las páginas del Granma, órgano del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que entonces sí.
Por lo tanto, piensa Toledo, si hay un vídeo en el que se observa a uno de los terroristas disparando a un policía abatido en la acera, ha de ser necesariamente un montaje realizado a todo meter por los estudios centrales de la gendarmería francesa con el avieso fin de criminalizar a unos honrados yihadistas que solo piensan en el bien común y en políticas de buena vecindad.
Pero como quiera que la teoría cojee de las cuatro patas, se necesita una superior que la abarque y ampare. De ahí que al quite aparezca el ínclito Pablo Hasel, teórico del terrorismo por la universidad de su casa, para decir que lo falso no es el vídeo, sino todo. Vamos, que los periodistas de Charlie Hebdo se han pegado un tiro para responsabilizar al Ejército Islámico y de esa forma justificar la represión del beneficioso yihadismo. Igualito que en el 11S. Hay que ver lo listos que son estos tíos y lo mucho que saben sin salir de la cama. Lástima que no den palo al agua.











