Archivo de Noviembre, 2014

Tierra de oportunidades

Lunes, 10 de Noviembre, 2014

Sissi emperatriz

Cuando hace meses Rajoy decía que el 9N no habría referendo y al mismo tiempo Mas aseguraba que ese día Cataluña iba a votar, creíamos que los dos hablaban de lo mismo y que, por lo tanto, uno de ellos se la tendría que envainar, ya que se la jugaban a la misma carta.

Error, y de los crasos.

Ambos hablaban de ferias distintas y de cómo les iría a ellos en el mercado, convencidos de que en esta España del saldo político es posible encontrar rosas en el mar, tarjetas opacas, visones a euro, o que nada impida la ley de la gravedad y su contraria. ¿Es o no es como para estar contentos? América fue la tierra de las oportunidades para quien quería medrar en los negocios. España demuestra que lo es para quien quiera medrar en la política porque nada ni nadie le pondrá impedimentos a lo que se le ocurra. Un poco de terrorismo, un poco de corrupción, un poco de desobediencia y en menos de que canta un gallo, se pone usted en el machito ad calendas graecas, o sea, para siempre.

Cierto que nunca lo estudiarán en las universidades como a los clásicos, ni como modelo de eficacia y buen gobierno, pero podrá presumir de lo hecho en las tertulias y decir que le quiten lo bailado.

“Si la Ficalía busca un responsable, soy yo”, dijo ayer Mas, tan encantado de haberse conocido como siempre. Pero la frase de la jornada, aunque la del presidente tiene opciones, no va a ser ésa, sino otra que se repitió a lo largo de toda ella como en las grandes ocasiones: la votación se desarrolla con total normalidad. Y tanta. Una normalidad tan absoluta que por eso las consultoras internacionales desaconsejan la compra de deuda española. Temen que su rentabilidad y seguridad puede dispararse, darle a alguien en la cabeza y partírsela. Compren bonos del Estado Islámico, que ése sí que es estable y allí no se mueve una mosca sin que lo respalde la más absoluta legalidad.

9N

Domingo, 9 de Noviembre, 2014

Piedras para el recuerdo

De todos los temas a los que se podría dedicar la columna en esta fecha, la cordura aconseja que la elección se decante por Berlín.

Hace 25 años la ciudad vivía un crudo invierno con temperaturas varios grados bajo cero. Hoy los berlineses podrán conmemorar la jornada con 15 grados positivos. La diferencia no es achacable a la caída del muro, claro, aunque la sensación era que se habían abierto las puertas de Siberia y que entraba el General Invierno con tropas y pertrechos. Todo lo contrario. Las bocas humeantes invaden las calles y ninguna noche es lo suficiente fría para impedir que berlineses y visitantes recorran alguno de los numerosos clubs y bares con música en directo. Desde el clásico y reducido A-Trane, hasta otros con aforos centenarios, todos están a rebosar. Y eso no fue nada comparado con el aluvión de inauguraciones que iban a sucederse durante los primeros noventa.

Si de Madrid se dijo un día que todas las tardes, o te daban una conferencia, o la dabas tú; de la noche de Berlín cabría mudar conferencia por concierto.

En su famoso zoo, uno de los pocos lugares solitarios, la manada de veintitantos lobos allí recluidos aúlla con desesperación bíblica a la espera de que otros les contesten a través del frío cortante que todo lo preside, menos el corazón del hombre.

El muro, aunque convertido inmediatamente en mercadillo de souvenirs, es el atractivo principal de aquella fiesta. Sus trozos, aquéllos que contienen partes de los murales pintados durante tantos años, se venden de acuerdo con tarifas nunca reguladas. Los guijarros, a dos marcos. Los pedruscos, a cinco.

Querías suponer que sus vendedores son berlineses del Este, que así se vengan del sufrimiento causado, pero no sé. Habría de todo, porque sobre el papel ya no existían berlineses de dos clases.

Mentiendes?

Sábado, 8 de Noviembre, 2014

El 9N del año pasado

Ahora mismo sería incapaz de explicarle a una berlinesa qué va a pasar este domingo en Cataluña, no solo por mi concienzudo desconocimiento del alemán, sino también por mi absoluta ignorancia de lo que está pasando.

A algunos titulares de prensa les ocurre lo mismo. Uno dice: El Gobierno no actuará si la Generalitat no se involucra. Otro señala: El Gobierno actuará si la Generalitat mueve ficha. Parece lo mismo, pero en el fondo están diciendo que aunque tenga pico, cresta y plumas, a lo mejor no es gallo.

Todo pasa por por definir con exactitud al pájaro, porque no es lo mismo un referendo secesionista y anticonstitucional, que un sucedáneo participativo, un sondeo de opinión, una jornada de Exaltación de la Urna, la fiesta del cumple de Belén Esteban _ 41 tacos le caen el domingo _, el 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín, o la novena de la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, pues todo ello confluye en este 9N mágico y polivalente. Como para explicárselo a una berlinesa que está en casa de intercambio.

Si el Gobierno no se mueve, a lo mejor quiere decir que Mas ha logrado la cuadratura del círculo perfecto, un 9N ajustado a ley, la fiesta de la democracia y el alborozo de los siglos. Votemos todos juntos, y yo el primero, por la senda del Constitucional. Sería como obtener el huevo frito canónico por vía de la desconstrucción, un reto pendiente entre los nuevos cocineros. El que lo logre se forra, porque en realidad nadie está dispuesto a prescindir de la yema. Sería fantástico que se consiguiese, pero a ver cómo se lo explico yo a la berlinesa de intercambio, una chica lista y espabilada donde las haya. Precisamente el mismo día de la caída del muro, de la fiesta de la Almudena y del cumple de la Esteban. Menos mal que se ha ido y no me lo ha vuelto a preguntar.

Sin sonotone

Viernes, 7 de Noviembre, 2014

Oído, cocina

Os he escuchado y a los que piensan no votar, también.

Lo ha dicho Obama para desmentir a quienes podrían pensar que le había afectado una repentina sordera republicana. Lo ha dicho Obama y se lo ha pisado a Rajoy, que si no lo ha dicho, lo estará pensando después de ver el ciscado panorama que dejan tras de si los resultados del CIS.

Y menos mal que se trata de la encuesta que se sirve cruda, sin cocinar, a la que menos aprecio le dan los sociólogos, pero la que mayor impacto causa, precisamente por su crudeza.

Que el chico de la coleta les gane a todos, sin partido, sin programa definido, sin cuadros dirigentes preparados ni cualificados para ocuparse de todos los departamentos de la administración, con simpatías bilduetarras, con un trampolín venezolano al que deberán devolver más favores de los que ya han pagado, con promesas de reducir la libertad de expresión a su imagen y semejanza, con el anuncio de medidas que asustan al capital y que lo impelen a buscarse mejores predios llegado el caso, con contradicciones, borracheras, utopías y recetas de inutilidad probada… está siendo objeto de múltiples reflexiones y lo será para siempre en la historia de España, pues se trata de un fenómeno sin precedentes, o por lo menos, con unas características sui generis que no admiten ninguna comparación fácil de establecer, ni aquí, ni en remotas montañas.

Lo ha escuchado Obama, lo ha escuchado Rajoy y lo hemos escuchado todos. Se trata de un grito desesperado de renovación, que a lo mejor no es de completa y rendida pleitesía hacia la nueva opción política, pero sin duda, lo es de aviso a navegantes, como diciendo lo estupendo que somos, aunque no sepamos muy bien para qué.

Medallas con caducidad

Jueves, 6 de Noviembre, 2014

Montilla, Pujol y la medalla con freno y marcha atrás

A Francisco Granados le duró un año la Gran Cruz de la Orden de Dos de Mayo. Todo un récord. Cuando se la imponían ya había acumulado todos los méritos exigidos para sacársela; aunque él no lo dijo, claro.

Isabel Pantoja luchó mejor contra la caducidad de la honra. Ella mantuvo la Medalla de Oro de Andalucía durante una docena de años. Repasando las fotos del momento se ve a un Chaves emocionado. No era para menos. Se iniciaba un período de doce años de paz social, porque mientras la Pantoja luciese en su pecho la medalla, sería señal de que todo estaba bajo control. Hoy planean las dudas hasta sobre la propia Junta.

El Ayuntamiento de Palma le pidió a Urdangarín que no utilizase el título de duque de ídem dieciséis años después de obtenerlo y dejó de llamar así la rambla del matrimonio. A partir de entonces comenzó a ser conocido tal como él mismo se encargó de cuchufletar, el duque en Palma do.

Modelo de resistencia ha sido hasta el momento Jordi Pujol, que mantuvo el tratamiento de Molt Honorable Senyor durante 34 años, 23 de ellos al frente de la Generalitat. Menos suerte corrió la medalla de oro otorgada por el mismo organismo autonómico, que solo pudo lucir durante estos últimos siete años.

No todas son desgracias. La caducidad del honor permite a las instituciones que lo conceden dos momentos de gloria. El de la imposición, cuando se deshacen en adjetivos para ponderar la justicia del reconocimiento; y el de la retirada, cuando vuelven a echar pecho por la bondad y justicia de la defenestración.

Aunque así sea, no les extrañe que antes de dar la siguiente condecoración honorífica, el organismo encargado solicite del aspirante el certificado de penales, carta aval del párroco y pruebas de haberse vacunado con la trivalente.

Los nuevos acosadores

Miércoles, 5 de Noviembre, 2014

Jauría en acción

El acoso escolar ha pasado de la invisibilidad a ser noticia frecuente en los periódicos, lo que puede interpretarse erróneamente que se trata de un fenómeno nuevo que va con los tiempos actuales. No, ni mucho menos. Lo nuevo es que ahora se le presta atención y escandaliza a la sociedad.

Acorde a la transparencia, Risto Mejide confiesa haber sido una de sus víctimas, a lo que me cabe añadir que yo también, veintitrés años antes. No es una revelación. Lo conté con pelos y señales en un libro de Xerais que ya peina canas. Duró un trimestre y hoy mantengo que fueron días amargos y desazonados, con sufrimientos que se mantienen en el recuerdo con la misma intensidad de entonces. Quien haya pasado por la experiencia sabrá a qué me refiero.

Las diferencias son manifiestas. Aquello que nos pasaba a las víctimas no era noticia, ni era nada. Era la vida. Un marrón que te había tocado y que confiabas en superar en solitario, porque nada, ni nadie estaba en condiciones de ayudarte. Solo te refugiabas en el tiempo y en que así como entonces pintaban bastos, llegaría el momento de jugar otros palos más favorables. Y eso que de palos ibas servido.

Por supuesto, no se trata de alabar el silencio de entonces frente a la pública exhibición de ahora. Precisamente, lo que en aquellos días te venía a la cabeza era el ardiente deseo de que el mundo cambiase de repente, que te ayudasen y que el causante de tus males fuese recluido en una isla sin agua, a ser posible.

Ésa es otra de las diferencias. Los lobos solitarios se han convertido en manada, la psicopatía en rito, la tortura en linchamiento, el placer de un callejón en red social, el sufrimiento en espectáculo, el dolor en burla pública. Ya que no hemos sabido evitarlo, ¿será necesario decir que esperan nuestra ayuda y que el panorama ha empeorado?

El descubrimiento de Colón

Martes, 4 de Noviembre, 2014

Rodrigo Cota y otros colonianos, en la casa de Poio

La pasada semana, además de corruptelas púnicas, catalanes díscolos y ascensos irresistibles, trajo una noticia que hizo felices a todos aquellos investigadores, vivos y muertos, que apoyaron la teoría del Colón gallego, algo que la opinión pública siempre consideró tan disparatado como la existencia de unicornios.

Ahora se conoce el documento de una compra-venta referida a tierras que se encuentran a doscientos metros de la casa que en Poio se tiene por la natal del navegante. En realidad no es el primero que apoya la galleguidad de Colón.

Desde Celso García de la Riega, cuyo bisnieto Guillermo protagonizó el acto de la semana pasada, a Constantino de Horta y Pardo, Alfonso Philippot, Josefina López de Serantes, o el propio Rodrigo Cota, que los recopiló a todos, expusieron ya en sus respectivas investigaciones otras pruebas documentales esa posibilidad gallega, tan banal como es el azar de cualquier nacimiento, como trascendental es un descubrimiento histórico de esta naturaleza.

Cartas de pago, aforamientos, nombramientos, acuerdos, ejecuciones de sentencias de Colón y sus posibles familiares ya habían sido rescatados con profusión por los colonianos gallegos, sin contar otro tipo de pruebas que parecen de tanto peso o más, como el uso de la toponimia de la ría de Pontevedra y del resto de las gallegas para el bautismo de las nuevas tierras que las expediciones españolas encontraron a su paso en América, la utilización de modismos gallegos en cartas del almirante y otras de menor enjundia. Sin embargo, por razones de cercanía, este nuevo documento adquiere categoría de trascendental, lo que de por si es ilusionante.

Su nacencia no es el único misterio coloniano. Su educación esotérica en cortes extranjeras, o el paralelismo con Pedro Madruga seguirán dando mucho de donde tirar.

Mirando a Venezuela

Lunes, 3 de Noviembre, 2014

Maduro quiere otro sol

Si escasea el champú, la solución pasa por no lavarse el pelo. Si no hay tiritas, no hacerse heridas. Y si no hay pan, no comer. El ministro para el Ecosocialismo, Hábitat y Vivienda de Venezuela, Ricardo Molina, se lo ha dejado bien claro a la ciudadanía. Contra la espuma, piojos. Un buen revolucionario está dispuesto a todo si Estados Unidos se empeña en bajar el precio del crudo y dejar a Venezuela a los pies de los caballos.

Algún día le pediremos a don Ricardo que nos lo venga a decir aquí, a ver que tal le va con sus consejos de ecosocialismo higiénico, aunque le advertimos que desde hace años nos sacrificarnos lo justo por las revoluciones. No sé a partir de ahora con la que viene.

Venezuela concita muchas miradas. Quieras que no, es un espejo en el que queremos vernos reflejados y conviene acostumbrarse a sus recetas, aunque nuestra relación con el petróleo sea muy distinta. Imagínense. Ellos tienen una de las mayores reservas del mundo, y nosotros, cuando encontramos una bolsa, aparece Rivero y la manda tapar.

Bueno tampoco hay que preocuparse demasiado, porque ayer ha dicho Ban Ki-moon que o reducimos las emisiones de CO2, o no va a haber ni para champú, ni para pipas.

Otro aspecto curioso de Venezuela en el que debemos fijarnos es esa extraña relación que mantiene con los husos horarios desde que es bolivariana. Maduro no está contento con el sol que hay, porque a las 18,00h está “oscuro, oscurito, y no debería ser así”. Como Chávez lo atrasó media hora para levantarse con sol, Maduro lo quiere adelantar para acostarse también con luz. Y ahí andan en ese tira y afloja. Estaremos atentos a cómo lo resuelven, porque ya saben que si una mariposa mueve sus alas en Caracas, alguien estornuda en Torrelodones.

Muertos votantes

Domingo, 2 de Noviembre, 2014

El Jueves ya lo predijo

No es extraño que Bob Esponja pueda votar el 9N en Cataluña. Aunque sea un dibujo animado de cabeza cuadrada, cuerpo delicuescente y extremidades de bogavante, nos llevaría semanas determinar si es o no poseedor de los derechos correspondientes.

De momento, tal como ha comprobado un periodista, el mecanismo habilitado para la consulta no lo detecta como intruso. Se ha registrado y nadie le ha dicho que estuviese quietecito porque era un fraude de ley. Ni a él, ni al Cid, ni a Elvis Preysler. Todos ellos han formalizado su inscripción sin problemas. Otro asunto será que se presenten.

Ésa es la broma orquestada contra Mas en pleno Halloween de muertos vivientes y zombies resucitados que se arrastran por las calles convencidos de que asustar a los demás es el mejor método para no asustarse ellos mismos.

Ya estábamos avisados de que el sucedáneo iba de pantomima, de carnaval y fiesta transgresora, de modo que ir bajo la piel de Bob Esponja entra dentro de lo esperado. No tendrá efectos jurídicos, como el zumo de nactarina. Ni siquiera está hecho para todos los catalanes. Solo para los independentistas. Es una fiesta, como las que preconiza Pocholo, pero con más gente. Y tanta. Va a ir hasta el Cid, que de muerto viviente sabe la tira.

Y si la suspenden, por aquello de que el Estado está empeñado en decir que todos somos dueño de todo y no solo del terruño, Mas prepara el sucedáneo del sucedáneo, el voto áulico que se emite directamente desde la plaza de Sant Jaume, convertido en un nuevo Lutero protestante ante la Dieta de Worms.

¿Y si mañana Palencia le declara la guerra a las Filipinas? ¿Tendremos que ir todos aunque solo hayamos estado en Palencia para ver la catedral de San Antolín y el Cristo del Otero de Victorio Macho? Que lo diga Bob Esponja.

La encuesta

Sábado, 1 de Noviembre, 2014

Castigo, nuevo presidente

La espuma se llama Podemos, que no para de crecer. Frente a lo que hay, tiene la ventaja de ser lo que no hay. Razones filosóficas de las que habla Sartre en El ser y la nada; Ortega, Kierkegaard y otros de ese corte. El estado de emergencia alemán por las deudas con Francia favoreció el advenimiento de Hitler. La corrupción italiana, la famosa tangentópolis, a Berlusconi, porque también era lo que no había. La Gran Depresión trajo el New deal, que sin ser revolución, fue revolucionario. Y así hasta el final de la lista, Franco incluido.

La caída de los imperios, o los sobresaltos, se explican echando la vista atrás y ahora mismo da la sensación de que estamos en uno de esos momentos. La combinación de crisis, corrupción y tensiones nacionalistas es el bosque que impide ver los árboles e induce a no pensar en otra salida; y eso que desde fuera son mucho más optimistas que nosotros, cuando venía siendo al revés.

El entreguismo a Podemos que se manifiesta en la intención de voto es, cuando menos, folklórica, en especial porque ni ellos mismos saben a ciencia cierta qué hacer con el poder que se les augura, salvo por los flecos de totalitarismo que desgranan a su paso, todos ellos inviables, salvo que instauren una nueva autarquía franquista, esta vez de izquierdas, también llamada dictadura.

La gente apampa con esa posibilidad y declara que los votará en masa porque se ha quedado sin otra referencia política. Es un voto de castigo, dicen. ¿De castigo a quién? ¿A Blesa, Urdanga, Bárcenas, Pujol, Granados y los ERE andaluces? Pues nada, a castigar se ha dicho. Después sí que va a haber café para todos, al menos mientras llegue, porque las promesas pintan más hacia la achicoria, dicho todo ello sin menoscabo del beneficio de la duda que todos los que se postulan para el servicio público se merecen, sobre todo después de conocer su programa.