Fiadeiros
Jueves, 20 de Noviembre, 2014
Hilando fino
Desde que nos dedicamos a hilar fino no hay quien nos reconozca. Cualquier día va a dimitir un ministro por no citar todas las fuentes de su tesis doctoral, como hizo Karl Zu Guttenberg cuando estaba al frente de Defensa en un anterior gobierno de Merkel. El hombre fue pillado en ese gatuperio académico y no solo le costó el cargo sino también el título de doctor.
No es por sembrar cizaña, pero tanto usted como yo sabemos que si se auditasen todas las tesis doctorales españolas con el mismo rigor que padeció Zu Guttenberg, saldrían a relucir plagios parecidos o peores. Dejémoslo así, porque de momento basta con hilar grueso para encontrar nudos en las madejas.
Lo cierto es que cada vez el hilado se hace más y más estrecho a petición de parte y de ciudadanía. En los últimos días, las víctimas de este nuevo grosor del huso han sido Íñigo Errejón y Tania Sánchez, lugarteniente y novia del emergente Iglesias. Una tontá, que diríamos antes de la gran purga.
El primero disfrutaba de una beca bicoca como investigador de la Universidad de Málaga gracias a los buenos oficios de un compañero de formación, sin que el beneficiario aportase al estudio de la vivienda en Andalucía _ objeto de la beca _, más hallazgos que los de cualquiera de nosotros.
A la segunda la han pillado en unas sospechosas concesiones de cursillos de tenis durante su etapa como concejal de Rivas-Vaciamadrid que se substancian en unos dos milloncejos de euros. Otra tontá de ná.
Es época de fiadeiros y está visto que se va a llevar un ojo de aguja extremo. Debemos alegrarnos porque es lo que se venía reclamando para esta temporada. Tejidos finos y tesis doctorales sin corta y pega. Ya verán qué guapos vamos a lucir todos en este otoño-invierno de pasarela. Y más tarde, primavera en El Corte Inglés.











