El ataque de las velutinas (II)
Viernes, 8 de Agosto, 2014 Ayer fue día de velutinas. Acompañado por el alcalde de Cervo, Alfonso Villares, recorro alguno de los nidos que existen en el concello y asisto en vivo y en directo a los ataques que realizan en Lieiro contra varias colmenas.
Villares está muy preocupado por la presencia de estas avispas de importación, ya que no solo como alcalde, sino también en su condición de veterinario, conoce la repercusión que la nueva especie puede causar en el ecosistema gallego.
Como la invasión le obliga a convertirse en experto, le formulo una de las preguntas del millón: ¿Por qué en China, de donde proceden, no suponen el mismo peligro que en los otros lugares a los que extienden sus nidos? Respuesta: Porque las abejas chinas han desarrollado sistemas de defensa, se enfrentan a ellas y consiguen matarlas, algo que las gallegas, por ejemplo, todavía no saben hacer y es posible que tarden mucho en aprenderlo.
Frente a las colmenas de Lola observamos la actividad de las abejas. Entran y salen de ellas en frenética producción de miel. De repente se cuela entre su vuelo una velutina, elige a su víctima, le corta la cabeza y se lleva el abdomen para devorarlo en busca de las proteínas que necesita.
Lola, armada con un esquieiro y protegida con el traje del apicultor, lanza la red en cuanto localiza una intrusa y tras obligarle a soltar su presa, la pasaporta. Lo hace a diario, desde la mañana a la noche, y en alguna jornada ha logrado acabar con 600 avispas. El terreno cercano a sus colmenas es un enorme cementerio con miles de velutinas. Otros apicultores, en concreto, un vecino de Gondrás, han visto desaparecer todas las abejas de sus colmenas. El peligro es mayúsculo.
Una abeja, confundiéndome sin duda con una enorme velutina, me pica en la cerviz. No se lo puedo reprochar. Están amenazadas.







