Archivo de Abril, 2013

Barra libre

Miércoles, 10 de Abril, 2013

En Corea, si alguien desentona, se nota

Vivir en libertad conlleva ser testigo de iniciativas destinadas a cargársela. Por ejemplo, con muestras de apoyo hacia regímenes donde la libertad no existe ni como entrada de un diccionario filosófico. Así hicieron las juventudes comunistas en fechas recientes.

Ahora bien, la duda radica en saber si se apoya a Kim Jong-un y a sus similares con la sanísima intención de seguir viviendo en un país donde te permiten hacerlo, o si tu objetivo es transformar ese país en uno similar a los señalados, donde la libertad de pensamiento sufre duros recortes presupuestarios.

La libertad es don preciado de consecuencias insospechadas, pues no solo permite manifestaciones a favor de la falta de libertad, sino también la posibilidad de responder a una encuesta de la forma que nos dé la gana.

Esta mañana, al lado del horario de acosos y derribos para hoy, se publicaban los resultados de una encuesta según la cual los españoles somos los europeos que menos veces fingimos falsas dolencias para el escaqueo laboral. ¡Cáspita! Dicho en boca de Molière, el país donde hay menos enfermos imaginarios.

Las sorprendentes conclusiones del estudio se diluyen como un azucarillo en el pantano de Buendía al conocer que esas cifras fueron obtenidas tras preguntar a los propios españoles: “¿Fingió usted muchas veces estar enfermo para faltar al trabajo?” ¿Y qué esperaban los encuestadores que les contestasen? ¿Que sí?

Éste es un país libre y como tal apoyamos a Corea del Norte, respondemos lo que nos da la gana a las encuestas, nos escaqueamos lo que no está en los escritos y para que nadie nos afee la conducta, escracheamos a los que previamente elegimos para representarnos.

Éste es un país de barra libre sin parangón, al que deberían venir más visitantes porque merece la pena.

Lágrimas sentidas

Martes, 9 de Abril, 2013

Cuando un líder se va…

Dentro del extenso capítulo de tontos contemporáneos, al que España aporta figuras de exquisito relumbrón, como también lo hace al batallón de listillos, destaca con fulgor propio y méritos contrastados el eminente chisgarabís conocido como Willy Toledo, que a lo largo de su existencia ha dado continuas muestras de gran solidez en su permanente tontuna.

Acrecienta su fama y consolida sus méritos tras asistir al homenaje que la embajada venezolana dedica a San Hugo del Pajarico en el auditorio Marcelino Camacho de Madrid, organizado a mayor gloria de la campaña electoral sin que se note.

Toledo, al contrario de la ciudad homónima llamada de las tres culturas, no tiene ninguna, y esa cualidad le permite soltar unos disparates de marca mayor, todos ellos en pro de la muy fascista dictadura del proletariado por la que se siente fascinado, seguramente porque ni la ha vivido, ni la desea, salvo para ser él quien corte el bacalao.

Su aportación más destacada al chavismo y a la humanidad entera sobreviene al pronunciar una frase preparada en la soledad de su boudoir y que aproximadamente es ésta: Cuando en España se mueran González, Aznar o Rajoy no habrá 5.000 personas que salgan a la calle a llorarles.

Ahí queda eso, señores; ahí queda eso. España, el mundo entero, solo llora a los dictadores. Se lloró a Franco con lágrimas que avivaron el Manzanares, a Chávez con otras que a punto están de madurar en fecunda tiranía y se lloró a Kim Jong-il con lágrimas que costó exprimir de aquellos ojos alimonados, pero que brotan luego con profusión al notar en la espalda el filo de la bayoneta.

Son las lágrimas que a Toledo le emocionan, lágrimas vírgenes de urnas que el pueblo derrama al paso del hermoso cadáver de sus líderes de mano férrea.

Las nanas de la cebolla

Lunes, 8 de Abril, 2013

La siega

Sartre, a quien nadie puede acusar de complaciente, recogió en una frase el pensamiento clásico sobre la felicidad para decir que ese estado al que aspira el hombre en todas las épocas no se alcanza con la frecuencia requerida porque el individuo confunde su significado y no está educado para reconocerla.

En concreto, el filósofo francés intenta descubrirnos que la felicidad no es hacer lo que cada uno quiere, sino querer lo que cada uno hace. De este principio, ya expresado con otras palabras en el clasicismo, pasamos a otra formulación moderna que recomienda no suspirar por lo que no se tiene, sino disfrutar de lo que está al alcance. Esto es, rebajar el nivel de expectivas hasta el realismo.

Esta semana escuché de labios de su protagonista la siguiente historia, sucedida hace setenta años en la provincia de Lugo:

_Cuando el trabajo de mis padres nos lo permitía, mis hermanas y yo íbamos a segar a la parte de León. Trabajábamos sin desmayo de sol a sol. Nos pagaban quince pesetas y nos daban de comer cebolla, pan y aceite. Ojalá hoy lo pasásemos tan bien como entonces. Bastaba una pandereta para hacer fiesta. Hoy los jóvenes nos arrojan a un rincón como trastos inservibles.

Es una historia como otras similares que podrían contar miles de personas cuya apreciación de la felicidad es diametralmente distinta a la que impera hoy.

Podrá decirse también que aquellas condiciones de semi-esclavismo no permitían disponer de puntos de comparación para discernir si se estaba viviendo en un paraíso o en un campo de concentración, pero lo cierto es que hoy disponemos de tantos baremos con los que compararnos que nadie está dispuesto a encontrar la felicidad en lo cercano y brota la indignación como las vesículas de los eccemas. Y así la felicidad llegará nunca.

San Jorge del Pajarico

Domingo, 7 de Abril, 2013

Una pareja imposible

Los políticos son muy malos, qué dolor, qué dolor y qué pena. Por eso, para un fiel seguidor de san Hugo del Pajarico como es Jorge Verstrynge, nada hay más provechoso en estos momentos que lanzarse a realizar un master de acoso, y a ser posible, derribo; que es lo último que le faltaba por hacer en política. Bueno, en política o en lo que sea, que él no le pone puertas al campo de la delincuencia.

Pero Jorge, que también es Hermano Mayor de la Cofradía del Santo Reproche, sabe que con estos métodos no se gana la inmortalidad al lado de Hume, D´Hont, House, Heine o Händel, por citar personalidades con la hache muda como Hugo. Lo único que se gana, como mucho, es integrar la lista de frikis, ésa que dura lo que una temporada de Sálvame! y sanseacabó.

Hay que ver los esfuerzos que ha realizado este hombre en pos de llamar la atención y casi siempre con éxito. Queremos decir, que la ha llamado. No tanto como Chiquito de la Calzada, pero por ahí se anda. Primero porque no se le ocurre mejor sitio para nacer que la zona internacional de Tánger, por ponerse ese apellido que no pasa desapercibido, por aquel pelaso amarillo que contrastaba al lado de la frente despejada de Fraga, por irse de AP al PSOE, del PSOE al PC, del PC a los antisistemas, de ellos al chavismo, a Ahmadineyad, a los islamistas, a Ada Colau… ¿El Opus se lo ha saltado? Cuando alguien quiere referirse al arco parlamentario y extraparlamentario, basta con que diga Verstrynge y ya se le entiende. Es como un apócope de variedad. Por eso su asignatura como profesor universitario es la de Sistemas Políticos Comparados. No existe otro tan capacitado como él para impartirla. ¿Y las prácticas? Menudas clases prácticas da Jorge. Esta misma tarde imparte una entre Serrano, semiesquina Hermosilla, y Ayala.

Ensalada de claves

Sábado, 6 de Abril, 2013

El tercer hombre de Viena, no de Génova

No lean esta columna. No está dictada por ningún tercer hombre, ni contiene jugosísimas especulaciones sobre las millonadas que cobraron los del PP, los empresarios del vino y las estrellas de la radio, salvo las ya conocidas.

Ésas se las dan a otros columnistas mientras se suceden los goles del Madrid, a uno por barba de delantero.

Están acabando con la profesión. Sin una garganta profunda, sin un pajarito chiquitico, o sin un tercer hombre en la pomada que te sople cuán burros son los que no hablen con ellos, no eres nadie en el mundo del columnismo. Aznar no cobró.

De tanto repetir que la ley es igual para todos vamos a acabar creyéndonoslo, aunque por mucha infanta que se impute sobran ejemplos para desmontar la frase del Rey, que en cualquier caso se expresa con la loable intención de que algún día, si no llega a ser cierta del todo por lo mucho que tiene de utópica, al menos se acerque a los máximos de ley que la humanidad es capaz de construir. Mariano Rajoy no firmó ningún recibí.

El tercerhombrismo es al periodismo de hoy, lo que el quintacolumnismo al Madrid asediado. En las redacciones aparecerá en breve el puesto de tercer hombre, al lado de los reporteros. Todos los demás, sí cobraron.

La ley tiene estas cosas. Yo se lo cuento al columnista, el periódico lo publica _ fue Trías _, viene un Ruzjuez y ¡zas! lo empluma. Es una ventaja para el sector, porque tal como están hoy las cosas, si el tercer hombre fuese directamente al juez, nos quedábamos sin exclusiva. Bueno, ya se filtraría el auto. Correa va a largar todo.

La ley es igual para todos, menos para los que se chotean de la Constitución y quieran apuñalar al Estado por la espalda.

(Perdonen el desorden de las claves, pero estoy sin un tercer hombre que me las ordene).

Más allá de la imputación

Viernes, 5 de Abril, 2013

El núcleo duro

La imputación de la infanta ha sido recibida como un elemento sorpresa, cuando en realidad era la única salida lógica a su posición en Nóos, incluso a su favor, como trata de decir el juez Castro en un auto de filigrana que ya es conocido urbi et orbe, como pocos antes lo habían sido.

Pero más allá del impacto de la noticia y mucho antes que ésta se produzca, en el juicio sereno de cada español que busque siempre lo mejor para su país sin pasar por las horcas caudinas, ya se había instalado una penosa decepción en torno al comportamiento de la hija del rey. Una decepción que supera la posible culpa derivada de la actuación judicial y que en ningún caso se verá aminorada aunque no se procese a la infanta; o si lo es, aunque consiga un fallo que la exonere.

La decepción existe desde el momento de conocer el tipo de hombre que elige para compartir el ducado de Palma, o lo que es lo mismo, quien va a aparecer infinidad de veces en las fotografías al lado del rey y del príncipe de Asturias.

No vamos a decir que esa decepción sobrevenga en el momento de su matrimonio; hasta ahí no llega la perspicacia, ni siquiera la de quienes lo tildan entonces como “el yerno ideal”. Pero sí cuando se descubre quién es el señor Urdangarín, a qué dedica su tiempo libre y cuál es la consideración en la que tiene a su suegro y a su propia esposa.

Lejos de advertirle sobre la peligrosidad de sus tejemanejes, hay que suponer que lo alienta y que participa con agrado en la estructura de Nóos, convirtiéndose así ella misma en una bomba de relojería preparada para estallar en manos de su padre y muy cerca de su hermano, para quien diseña el más difícil de los escenarios de llegada.

¿Imputada la infanta? Bueno, sí. Es histórica. Pero la decepción ya estaba consolidada y la imposibilidad de borrarla, también.

Chávez en plumas

Jueves, 4 de Abril, 2013

Este hombre va a ser una mina

Siempre he sentido un gran respeto por los políticos fallecidos que vuelven al mundo de los vivos en forma de animal, como le ha ocurrido a Maduro con Chávez. Los gallegos sabemos que estas cosas pasan y que no hace falta ser político para dejar asuntos pendientes en la Tierra. San Andrés de Teixido está poblado por ánimas en cuerpos de animales que todavía no pudieron remontar el vuelo hacia el País de los Muertos, más allá de la Vía Láctea. Este mismo lunes hablamos de ello en una reunión amical.

De modo que Chávez transformado en pararito pequeñico que silba y bendice a Maduro mientras ora en una capilla no es relato inverosímil, sobre todo por lo que viene a confirmar la gran cantidad de asuntos que el presidente ha dejado sin resolver. Por eso no se aparece a sus hijas, ni a ninguna de las mujeres a las que amó, ni al equipo médico habitual de La Habana, ni a Fidel. No, se materializa ante su heredero para que los resuelva él y le permitan ascender al cielo.

Lo más curioso no es que Hugo Chávez quepa en un pajarito pequeñico, sino que venga sin chándal. Lástima que Maduro no llevase encima uno de esos aparatos con los que hoy se hacen fotografías. ¿Cómo se llaman? ¡Ah! ¡Ya caigo! ¡Teléfonos! Si se estuvieron silbando uno a otro, bien pudo haberle dado tiempo para hacerle un vídeo y con él podríamos comprobar si predominaban en su plumaje los colores bolivarianos, como ocurre con los pulmones verdes de Bucaramanga.

Entre los asuntos pendientes que suelen retener a los gallegos en tierra figuran el impago de deudas, haber movido los límites de las fincas para agrandarlas y marcharse sin haberlos rectificado y cosas así. Lo de Chávez es un poco más complicado, de modo que a Maduro, o a quien venga, le va a costar trabajo completarlo, por lo que tiempo habrá de hacerle la foto al pájaro.

Homenaje a la mafia

Miércoles, 3 de Abril, 2013

Eguiguren, Thierry y un pronóstico que lucha por no cumplirse

La abogada de Thierry, Yolanda Molina, se desgañita contra los médicos franceses por si logra convencer a alguien de que su patrocinado no ha muerto a causa de una enfermedad, sino asesinado, que es lo que permitiría al personaje seguir vivo para la causa, especialmente para la suya particular, que es la que más le interesó.

Pero los hechos son tercos como las piedras sillares y por mucho que Molina ponga cara de tragantona, hoy no soplan buenos tiempos para el engaño, porque si hay escopetas que apuntan al Estado, también las hay, faltaría más, para tipos como Thierry, que tanta paz se lleve, como la que aquí deja, según oportuno y anónimo epitafio.

Las escopetas contra Thierry disparan en todas las direcciones. El CNI acaba de filtrar una conversación mantenida por el cabecilla etarra en 2006 con el presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, según la cual, el primero ofrecía al segundo la garantía de que ETA no atentaría contra las obras de la AVE vasca a cambio de unos milloncejos de nada.

Qué grandioso negocio. Thierry podría ir ofreciendo impunidad para cada una de las inversiones estatales por unas perras, tal como extorsionó Capone y todos los mafiosos que en el mundo fueron, son y serán.

Ítem más. Los filtradores de la conversación aseguran que Thierry negociaba en su propio beneficio para que Eguiguren no trasladase la impresión de que si se cedía al chantaje, se estaba ayudando a la financiación de ETA. No, no. El Gobierno español podía pagar tranquilo, porque solo se estaba financiando la cuenta corriente del avispado dirigente.

Después vino el atentado a la T-4, la muerte de los dos ecuatorianos y la ruptura de la tregua. Ya se ve que a más homenajes, mayor es el oprobio.

Inquisición domiciliaria

Martes, 2 de Abril, 2013

Sí, los nazis también

Menudo alivio. Ha tenido que salir el ministro del Interior diciendo que el escrache es antidemocrático. Algo es algo.

Cuando la economía iba de culo, como ahora, a los españoles nos daba por lo mismo, por hacer escrache a quienes las Adas Colau de turno señalaban como orígenes del mal, que en esos siglos del pasado hispano eran los judíos, y solo ellos; como ahora lo son unos políticos determinados, y solo ellos.

Siempre fue muy útil tener a mano un chivo expiatorio en el que concentrar los males y al que dirigir toda la furia. Parece ser que quienes lo practican se vuelven a casa muy ufanos y relajados, como los que participan en las lapidaciones públicas de las mujeres adúlteras, los que linchan presuntos culpables, los asaltaconventos y otros terrorismos de variada especie a los que acusan de tomarse la justicia por su mano, aunque solo es para disimular, porque en realidad lo que se toman por su mano es la injusticia.

El escrache produce otro efecto íntimo y social, pues gracias a él se está diciendo a la comunidad y a uno mismo: Oiga, yo soy muy guapo y no tengo nada que ver en la crisis. El que tiene la culpa es éste al que escracheo porque me sale de los morros.

El caso de los judíos españoles al que nos referíamos es el verdadero origen del escrache español y no esa milonga argentina de hace un rato. Su paralelismo con los modos actuales es evidente, pues al judío que se le quería afear su conducta, o a aquel que hubiese tenido roces con la Suprema, es decir, con la Inquisición, se le colgaban unas tablillas a la puerta de su casa donde figuraban su nombre, su oficio, el número de personas que allí vivían y los motivos que habían llamado la atención de los inquisidores, o de sus vecinos que ejercían de tales.

Así que llamemos a las cosas por su nombre. Esto no es escrache, esto es inquisición de pura cepa.

Hace veinte años

Lunes, 1 de Abril, 2013

La Pinta trajo buenas noticias, pero los siguientes barcos…

Más que Domingo de Gloria fue Domingo de Escrache en papel prensa. Años antes, las grandes películas de la temporada y la ropa de primavera, con vivos colores tras el luto de la Cuaresma, se estrenaban tal día como ayer.

Ayer se estrenaron escraches en prensa, que son como panfletos pegados en las portadas de los periódicos. Curiosamente los dos más llamativos llevan fecha de hace veinte años y son los protagonizados por el conde de Barcelona, del que se publica su testamento, y por Núñez Feijóo, de quien se publican fotos en compañía del contrabandista Marcial Dorado.

En ningún caso se acusa de nada a nadie, pero es evidente que se trata de dos escraches de hemeroteca, aunque de distinta naturaleza.

El testamento del padre del Rey es un documento histórico digno de ser conocido por todos, dado el carácter público, institucional y de servicio que asumen los personajes a los que atañe. Si es mucho o poco dinero, si tendría que haberse depositado en Suiza o en España, o cualquier otro aspecto que se derive, no modifica el valor intrínseco de su publicación.

Al contrario de lo que ocurre con el testamento de don Juan, los nuevos barcos que se cuelan en la historia de Galicia, el Oratus entre ellos, han conseguido marcar con su estela dos bandos bien diferenciados. El de los que ni siquiera le otorgan categoría de noticia y acusan al medio de practicar amarillismo de parte, y los que exigen la cabeza del presidente de la Xunta, a imagen y semejanza de lo ocurrido cuando él clama por la dimisión de Quintana, subido a bordo del Espíritu del Xarey; o sea, el barco de Jacinto Rey.

Desde un punto de vista iconográfico, el paralelismo entre las cubiertas del Espíritu del Xarey y del Oratus parece fruto de una perversa mente novelística, pero no; siempre están ahí, entre Baiona y Sanxenxo.