El pertinaz aguacero
Sábado, 20 de Abril, 2013
Hay duchas frías y duchas que te dejan helado
La pertinaz sequía fue este año el pertinaz aguacero. Las patatas desfilaban en manifestación como protesta tubércula ante la incontinencia del grifo ciclónico. Los embalses están a rebosar. Incluso se abren para vaciarlos. De modo que el profano entiende que este año, si hay algo en abundancia, es agua y energía hidroeléctrica.
Pero hete aquí que no. El ministro del ramo, o en este caso, del arroyo, rego o regato, nos borra el espejismo de un plumazo y nos hunde el gozo en uno de esos pozos, que hay que suponer repletos.
Podría venir el ahorro de energía haciendo que los vecinos compartan coche para alivio de los hidrocarburos; o recomendando el guiñol frente a la tele; el libro frente al i-pad; la bici frente a la moto. Podrían desaconsejar el cuchillo eléctrico que tanto corta, la maldita desbrozadora rompesiestas, el asesino decibelio de los pubs; cualquier cosa que a la par de inútil despilfarro perfore los tímpanos del homo silentiosus. Pero no, ha sido la ducha y el calorcito. El agua y el gas. El H2O y la hidroeléctrica.
Cañete, del que ya se sospechaba una maniobra de este estilo, pues no en vano su apellido anuncia caño pequeño, nos ha dado el remate de estos tiempos, una ducha de agua fría.
Y no digo yo que no la aceptemos con agrado si no queda otro remedio. Al tiempo de recibir el chorrito helado hacemos el pis que Milá nos recomienda y con el resultado regamos los geranios, que han de lucir hermosos al verse premiados de tanto nutriente.
Eso sí. A Cañete le pediríamos que nos explique esa manía de Franco por la pertinaz sequía, pues si un año de lluvias torrenciales nos cae la rebaja de la ducha, ¿qué hemos de esperar si el año viene seco?
¿Habrá que tomarse el Adiro sin vasito, comprar bombillas de 40W y ducharse en frío por Pascua Florida? No sería la primera vez.








