Archivo de Diciembre, 2012

El semáforo en rojo

Lunes, 10 de Diciembre, 2012

Tardà en la calle

Es una anécdota de hace unos cuantos días, por lo que imagino que será bastante conocida. Joan Tardà, el diputado de ERC en el Congreso, espera en una calle de Madrid a que el semáforo se ponga en verde. A su lado se sitúa un abuelo con su nieto que reconoce al político catalán. Durante los segundos que el semáforo de Tardà tarda en permitir el paso, el hombre de al lado los consume repitiendo con ritmo cadencioso y suponemos, también con cierto ardor: “España… España… España…”

Tardà relata lo sucedido incluyéndolo en la nómina de los gajes del oficio, lo cual le honra. Otros en su caso, como el ínclito Joan Gaspart, llegan a Barcelona despotricando contra “el centralismo madrileño” y “el absolutismo español”, como el protagonista de aquel anuncio que exclamaba: “¡tengo unas ganas de llegar a casa y comerme una butifarra del perol…!”

Bueno, Gaspart no dice nada de la butifarra, sino del chute de independencia que le entra en el cuerpo cada vez que pasa por la plaza de la Cibeles, pero para el caso es lo mismo.

Ellos, y Rahola, y Mas y otros parecidos de encefalograma exclusivamente catalán creen que eso les pasa porque no les entendemos en sus ansias independentistas, y no es cierto.

Eso les pasa porque los hay que insultan antes de ser criticados y sobre todo, porque sin legalidad para ello destruyen de raíz la nación española, robándonos al resto el derecho a decidir sobre todas y cada una de las partes del territorio nacional, que por mucho repetir en los periódicos que es otra cosa, no va a dejar de serlo, salvo que así se decida en asamblea general.

Por eso el abuelete le canturreó la palabrita. En todo caso, si quieren la independencia, pónganse la mejor de sus caras y traten de convencerlo entre semáforo y semáforo.

El embrollo sucesorio

Domingo, 9 de Diciembre, 2012

Infantas por la senda constitucional

De toda la polémica que acarrea la reforma del artículo 57.1 de la Constitución, donde se establece el orden natural de primogenitura para señalar al heredero de la Corona española, hay un aspecto que personalmente, aunque me valga de muy poco, me niego a admitir.

Quieren los reformistas y la gran mayoría de la doctrina jurídica expuesta sobre el caso, que todos nosotros, los votantes de la Constitución de 1978, admitamos nuestra condición de machistas irredentos, por cuanto votamos sin mayor dolor de cerebelo que un varón se saltase a la torera _ nunca mejor dicho tratándose de la Corona española _, la primogenitura de su hermana por el mero hecho de venir al mundo dotado de distintos órganos sexuales.

Esa consideración nos pone a los españoles de 1978 a un nivel anterior a los Reyes Católicos, y a los flamantes padres de la Constitución, de un machismo subido.

Por eso, una vez más insisto en decir que ése no pudo ser el sentido del voto otorgado al texto constitucional en aquel momento, y que si ahora estamos todavía en plena discusión del 57.1, es porque su redacción responde a una torpeza, argucia o trapisonda originada quizás por haber señalado dos años antes a Felipe de Borbón como Príncipe de Asturias, sin tener en cuenta la primogenitura de sus hermanas.

No hay artículo en el texto constitucional más confuso que el 57.1, pues arrancando en perfecta sintonía con lo que se quiere decir _ el orden natural del primogenitura y representación _, se embrolla luego en una serie de excepciones, aclaraciones o puntualizaciones, que además de resultar contradictorias con la Constitución, con el 57.5 que todo lo resuelve y con el propio artículo .1, nos llama machistas a la generación del 78 y en mi casa no me dejan.

Ni uno

Sábado, 8 de Diciembre, 2012

Así, por sensación térmica, diría que hay un millón

Así como Mas se entera con exactitud del número de manifestantes de la Diada el domingo de las elecciones, cuando finaliza el recuento de votos; así los sindicatos convocantes de la huelga general se enterarán del éxito obtenido cuando conozcan el número de trabajadores que dejaron de cotizar ese día a la Seguridad Social, método inequívoco de saberlo, más allá de especulaciones, encuestas o sensaciones térmicas, como ahora se llama a pasar frío aunque luzca el sol.

Si no les ha llegado ya la carta con el dato, les llegará a lo largo de este puente. Les puede dar la risa, porque el número de huelguistas se queda en 841 mil, o sea, un 4,9 por ciento sobre el total de afiliados.

A la vista de esa cifra quizás resulte un tanto excesivo llamarla general, y mucho más excesivo, considerarla un éxito. Pero bueno, si nadie se dedica a decirles las cosas a la cara, el nivel de apariencia siempre ha funcionado muy bien en estas tierras. No hay más que fijarse en el Quijote, que parecía un caballero andante y no llegaba ni a varilarguero, con todos los respetos para los picadores.

El caso es que el día de autos, los convocantes estaban muy contentos porque decían haber parado al 77 por ciento de los trabajadores. Está bien. Solo exageraron un 72 por ciento, porque el cinco restante sí lo lograron.

Si embargo, algo les removía la conciencia, pues a continuación del porcentaje se explicaba que en números reales estábamos hablando de nueve millones de personas ¡Nueve!, aunque en realidad, un 77 por ciento de la población activa española son trece millones de personas ¡Trece!

Como ahora ya sabemos las cifras auténticas, podemos establecer los principios de unas nuevas matemáticas. El 77 por ciento de la población activa española no llega ni a un millón de personas. ¡Ni uno!

Balonlengua

Sábado, 8 de Diciembre, 2012

Titular aplastante: “El F.C. Barcelona defiende de forma enérgica el uso del catalán”. Cabe preguntarse, ¿acaso lo prohíbe alguien? No, pero mola sentirse perseguido, censurado, acosado, reprimido, abjurado y demonizado, como gusta decirse en la modernidad.

Es lo que debe hacer el Barça, apoyar el uso del catalán con un 4-3-4, porque por lo visto allí no hay quien lo hable de tanto que necesita ser apoyado. Hablemos todos catalán, aunque solo sea en la intimidad. Háblenlo quienes tengan por lengua madre el telegú, el tamil o el urdu. Sí, ya sabemos que una lengua madre tira mucho, pero si lo manda el Barça es casi obligado hacerle caso, ¡con lo que sabe de fútbol Tito Vilanova!

En los últimos tiempos ya habíamos sufrido dudas metódicas sobre la conveniencia o no de usar el catalán como lengua vehicular, pero desde luego, tras la llamada del club, lo de Sabadell y lo de ese señor de Gerona que metía mano por debajo de la mesa, ya no nos queda más remedio que usarla como lengua vehicular, naval y aerotransportada. Una lengua menstrual, es decir, en toda la regla.

Dice un comunicado emitido por el prestigioso club deportivo catalán, que la lengua y su enseñanza en las escuelas forma parte de su identidad catalana, y se supone que dicha frase la estarían pensando toda la mañana, porque resulta de una originalidad tan aplastante como el título de la noticia con la que se abre esta columna.

Para una piel sensible, como puede ser la nuestra, o la de Sylvester Stallone sin ir más lejos, es demasiada la dosis de catalanidad que estamos recibiendo en los últimos tiempos sin un mal traje de protección contra sus radiaciones.

El día en el que vuelvan a surgir ideas brillantes de aquella magnífica tierra nos van a pillar por sorpresa, y a lo mejor, entonces no nos damos cuenta y pasan desapercibidas.

Años de crecimiento

Jueves, 6 de Diciembre, 2012

En 17 años volvemos a estar cachas

Un estudio estima un período de 17 años antes de recuperar los niveles de empleo anteriores al colapso. Ignoramos, como lo ignoran sus autores, el grado de acierto que pueda obtener este cálculo, pero aunque en una primera impresión nos deje un mal sabor de boca por creer que es un plazo demasiado alto, léanlo otra vez más despacio y comprobarán que es una noticia estupenda. Bueno, estupenda tal como estamos.

Dado que el estudio también se atreve a señalar el fin del prolapso, que sitúa en los meses centrales de 2013, tenemos por delante la profecía de diecisiete años de crecimiento, dejando atrás tan solo un lapso de cuatro de colapso.

Que sean 17 años, que se prolongue alguno más, o que logremos acortarlos, tiene menos importancia que el hecho de detener la destrucción de empleo, porque el anuncio de avances y de cifras en positivo altera la percepción y favorece el desarrollo.

El estudio ha sido realizado para Manpower Group y se basa en las crisis y las recuperaciones anteriores, en el tiempo durante el cual se mantuvo la destrucción de empleo y el que se invirtió en recuperarlo. Todo eso les permite adelantar que en este caso, el lapso será más dilatado, pero será.

En contra de opiniones en las que prima el pesimismo y los augurios de que en éste, como en otros temas, ya nada volverá a ser como antes, estos profetas apuestan por creer que nunca llovió que no escampase y que no hay mal que 21 años dure.

Es de suponer que todos estos cálculos tienen en cuenta los niveles de esfuerzo que la propia sociedad se procure y lo que se trabaje en cada nivel de responsabilidad, porque si siguen apareciendo Díaz Ferranes y seguimos descubriendo que ZP metió el cuchillo en la hucha de las pensiones y detrajo 14.000 millones, no serán 17, sino 71.

Lenguas pendientes

Miércoles, 5 de Diciembre, 2012


Cervantes nos advierte de los peligros de equivocarnos

Dice Irene Rigau, la consejera de Educación de la Generalitat, que es el mayor ataque contra el catalán desde 1978, pero en realidad es algo mucho peor; una nueva constatación de que no sabemos ni quiénes somos, ni qué queremos, ni a dónde vamos.

Celebrado hace siete años el IV centenario del Quijote y afianzado en constante crecimiento como el segundo idioma, detrás del chino mandarín, que permite poner en comunicación directa a más personas del mundo, todavía mantenemos en el inconsciente colectivo que el castellano, llamado español fuera de nuestras fronteras, tiene algo que ver, una extraña parentela espuria, con don Francisco Franco, o algo así.

Ítem más, cree la señora Rigau y otros muchos personajes de la farándula que el aprendizaje y uso de un idioma es algo parecido a una peña de forofos futboleros, que perteneciendo a una del Betis resulta matemáticamente imposible formar parte también de una del Sevilla.

Este ambiente de confrontación entre los idiomas, de lucha entre ellos por los espacios y por la exclusividad de una lengua, solo se da en sociedades de medio pelo, alentado por quienes las consideran como cotos cerrados para la expansión de su política, para la obtención de alumnos que paguen por saber su idioma y por otras chilindrinas de raterillos, pero no de quien realmente presuma de trabajar en pos de la cultura.

El borrador de la LOMCE, las alabanzas que se le puedan hacer y las críticas que suscite, ponen de manifiesto la gravedad del asunto. Quinientos años de historia común no son suficientes para haber despejado las claves de la primera lección, la importancia de contar con todos los bagajes culturales que se aporten.

Seguramente de esta vuelta tampoco vaya.

Basura reciclada

Martes, 4 de Diciembre, 2012

Dos bancos suizos tan falsos como la lista de Anguita

Se dice con orgullo que la sociedad actual se caracteriza por la gran cantidad de información que recibe el individuo. Lo que no se dice tan alto es el aumento de información-basura que se cuela en ese caudal.

Dejemos Deusto y las falsas fotos para otra ocasión y fijémonos hoy en el curioso caso Anguita, siguiéndolo paso a paso:

1.- El 21 de octubre del pasado año, el catedrático de la Pompeu Fabra, Vicenç Navarro, publica en nuevatribuna.es un artículo titulado La banca, el fraude fiscal y el New York Times.

2.- En dicho artículo se da por cierto que la familia Botín y el padre de Artur Mas tienen cuentas bancarias en Suiza, lo mismo que otros 569 españoles, cuyos nombres no cita.

3.- Tiempo después, un hacker, solo o en compañía de otros, manipula el artículo de Navarro y añade la supuesta identidad de esos 569 españoles, que resultan ser casi todos los políticos de la primera línea del PP, más Serra, Boyer, Imaz y Sevilla, para disimular.

4.- El pasado sábado, 1 de diciembre, Julio Anguita acude a una entrevista de Canal Sur para hablar del choriceo político español y como gran base documental lleva el artículo manipulado de Vicenç Navarro, de modo que cuando se le pregunta por el nombre de esos políticos con dinero en Suiza, don Julio no tiene ningún reparo en citarlos: Aznar, Zaplana, Cospedal…

5.- Descubierta la monumental pifia del Califa Rojo, alguna cabecera de la prensa catalana informa estos días que en efecto, el catedrático no señala a ninguno de esos nombres y que todos se deben a las malas artes de un pirata informático.

6.- ¿Todos? Si usted consigue llegar al original de Navarro comprobará que a quien sí se cita allí es al padre de Artur Mas, que por arte de magia tratan de escamotear ahora.

Censura en Cuba

Lunes, 3 de Diciembre, 2012

A los Castro no les gusta el reggaeton

¡Qué maravilla! Las cosas que en Cuba no les gustan, las prohíben y asunto terminado. Como debe ser. ¡Qué envidia dan los Castro! Es la ilusión de cualquier hombre. Prohíbame esto, prohíbame aquello. O como dice el aventajado alumno Chávez: Exprópiese, carajo! Viene siendo lo mismo que una prohibición, pero para quedárselo.

A través del Instituto Cubano de la Música acaban de prohibir ahora el reggaeton, que es una medida de profilaxis mental que ya nos gustaría haber adoptado hace años, al lado de otras muchas prohibiciones como pueden ser los sprays, los pantalones caídos a la altura del calzoncillo, la mamá de Andreíta, las fiestas del Halloween y cuatro cosas más que se nos quedan en el tintero.

Pero claro, como aquí somos demócratas tenemos que tragar con toda la morralla. En cambio los Castro, como son unos dictadores de tomo y lomo, cuando ven algo de eso, ¡zas!, lo eliminan de raíz.

Por ejemplo, hay un reggaeton que dice:

Mi monchi, mi cuchicuchi, mi titiritiri. Mi loky, mi ñiñi, mi titi, mi suiri suiri. Mi homy, my baby, mi chichi, mi topi topi. Mi miky, mi winnie, mi barbie, mi very happy.

Bueno, pues ése está prohibido en Cuba. El que quiera oírlo tiene que trasladarse, como poco, a Miami, y que le dejen entrar, claro.

No sabemos si la cultura cubana se ha resentido tras la prohibición de los reggaetones, pero el caso es que se la oído decir a Fidel que él no había hecho una revolución para que ahora le viniesen con pendejadas.

El objetivo de la medida es erradicar de la isla ritmos seudoartísticos y textos obscenos insertos en soportes musicales cuestionables o de ínfima calidad.

Jo. Si dejan sueltos a los Castro se cargan la mitad de la producción musical.

La carta de Duran

Domingo, 2 de Diciembre, 2012

Superada la ternura del pato

Josep Antoni Duran i Lleida escribe una carta web semanal, que como va en catalán, se llama Carta Setmanal. La de esta semana la titula “Ha retornat l´hora de la política” y constituye uno de los textos más tiernos que se han escrito desde que Hans Christian Andersen dio a la imprenta El patito feo.

Acostumbrados como estamos a escuchar del entorno del nacionalismo catalán _ dicho así para no señalar demasiado _, bravuconadas, desafíos y otros pecados desgajados del tronco común de la soberbia, la carta de Duran es un bálsamo que alivia todas las escoceduras y predispone, no solo a hacer amigos con derecho a roce, sino incluso novios.

La base central de su argumentario radica en sugerir que quizás su partido se equivocó al interpretar la manifestación de la Diada como una mayoritaria voluntad independentista, cuando en realidad, y esto es cosecha nuestra, se habían juntado allí para pasar unas horas todos juntos.

Otro de los momentos más emotivos de la carta es el pasaje en el que Duran recuerda que él ya les decía entonces que no todos los manifestantes estaban por la independencia, y que alguno creía que era la cola del cine porque estrenaban Lo imposible.

Y lo imposible resultó siendo verdad. Duran tenía razón. Que os estáis precipitando, que os precipitáis.

Ya en el título, Vuelve la hora de la política, Duran expresa con todo candor la necesidad de caer del guindo que afecta a su compañero de coalición, el señor Mas, que camina por la vida, no como Moisés por el desierto, que el personaje le viene ancho de hombros, sino como el rey desnudo del traje invisible. Todo el mundo halagándole el terno, cuando en realidad va por la calle en pelota picada.

Lo dicho, la carta de Duran, tierna y jugosa.

Bólidos

Sábado, 1 de Diciembre, 2012

Un bólido anterior

Atravieso la provincia de Toledo y en su centro geográfico, allí donde se asienta la ciudad de las tres culturas, charlo con una experta informática de asuntos relacionados con las tres W y su tecnología afín.

De repente la conversación da un giro copernicano y mi interlocutora me comenta que está viviendo una jornada muy especial, no porque yo esté allí delante, ni mucho menos, sino porque al venir a su trabajo, a la temprana hora de las cinco y media de la madrugada, vio una bola de fuego atravesar el cielo toledano y precipitarse a la tierra en una distancia que ella calculaba de 20 a 30 kilómetros al sur de la capital. El meteorito ilumina todo a su paso y su visión causa en ella una agradabilísima sensación que mantenía horas después.

El relato también logra conmoverme a la espera de encontrar alguna referencia oficial del extraordinario suceso en los medios. Concretamente, en la radio, ya que de Toledo viajo hacia Galicia.

Efectivamente, poco tiempo después, Albert Castillón en su programa vespertino anuncia que él también ha sido testigo de una visión similar, aunque a otra hora de la señalada por la informática toledana. De ahí, listo que es uno, deduje que se trataba de dos bólidos distintos, aunque coincidentes en el día y en la dirección de su recorrido, de norte a sur, de Madrid a Toledo.

Castillón añade que se ha puesto en contacto con el CSIC, donde le atienden muy amablemente, pero lejos de confirmarle lo que acaba de ver, lo tratan de loco, según su propia descripción, añadiendo en plan profeta: “Ya verá usted cómo aparecen otros 500 testigos si ahora lo dice en la radio”. El testigo apareció, pero antes de la emisión.

La pregunta es de cajón. ¿Cómo pueden caer al menos dos meteoritos en un día sin que las autoridades científicas se enteren?