Archivo de Noviembre, 2012

El cañamón del pterodáctilo

Sábado, 10 de Noviembre, 2012

Investigador buscando el chocolate en la boca de un pterodáctilo

Cuando Trinidad Jiménez conozca lo que gastan los senadores españoles en llamadas a números de tarificación adicional _ 902 y 901 _, y en mensajes Premium a concursos, tendrá que referirse una vez más al chocolate del loro.

Sepan ustedes que durante el año 2011 sus señorías se han pulido 50.000 euros en esos conceptos y más vale que no conozcamos al detalle la naturaleza de todas esas llamadas y de todos esos mensajes, porque podríamos ser víctimas de un atracón de chocolate, como el que se tiene que estar dando el famoso loro, pues por mucho que se lo saquen de la dieta, siempre tiene en el pico una tableta.

La vicepresidenta habla de una auténtica pajarería y se queda corta. Lo que hay en España es un Parque Jurásico lleno de pterodáctilos hambrientos que se consideran a si mismos como aves depredadoras de cacao, justificados por la existencia de otros dinosaurios mucho mayores. Y éstos sí, se lo comen todo, crudo o a la plancha.

Cuando se roba a paladas, ahorrar diez millones de euros en los coches oficiales puede parecer la aceituna de la aceituna de la ensalada en una bacanal interminable. Pero si al lado de ese ahorro, hay un compañero de partido a punto de ser desalojado del cargo que se ha blindado la jubilación y que sale de la poltrona repartiendo 23 millones de euros a instituciones amigas, proyectos peregrinos, o ayudas internacionales que son competencia de Asuntos Exteriores, lo mínimo exigible a doña Trinidad Jiménez es una declaración sobre la salud del pájaro:

_Que nadie tema por la alimentación del loro, porque ya nos hemos encargado nosotros de comprarle chocolate para los restos, hasta que se le caigan las plumas y evolucione de nuevo a pterodáctilo.

Obama en España

Viernes, 9 de Noviembre, 2012

Hablan de futuro porque saben a donde van

Thatcher admiraba de Norteamérica su preocupación por el futuro, en contraste con los británicos, que parecían estar más pendientes de su pasado, e incluso de su presente. Así se lo dijo tras un viaje al otro lado del océano y sus súbditos la escucharon como a una hereje, pero lo cierto es que sería el prólogo de un período de bonanza después de las recesiones sufridas.

Confirmada su reelección, Obama ratifica la impresión de la Dama de Hierro prometiéndoles que “lo mejor está por venir”. De hecho sabe que no ganaría con ningún otro mensaje.

La admiración de Thatcher, o la frase resumen de Obama pueden interpretarse como obviedades de político en campaña, pero no lo son. Si todos los esfuerzos se encaminan a procurarse un futuro mejor es porque se han resuelto dos premisas previas. La primera, tener una idea clara de la propia historia. Se dirá que en su caso no es una asignatura muy extensa, pero en cualquier caso es lo bastante dilatada para equivocarse unas cuantas veces. Y la segunda, estar convencidos de que su presente, su actual organización, constituye un sistema que funciona, que ha demostrado su utilidad y que es capaz de ser perfeccionado sin que por ello suponga ningún trauma social.

Si imitamos a Thatcher y lo comparamos con España, constataremos que existen tres graves diferencias que afectan al pasado, al presente y al futuro. Aquí, todos los esfuerzos van encaminados a que desconozcamos nuestro pasado y a que no nos reconozcamos en él. Nos reímos de los EE.UU. diciendo que no saben dónde está España en el mapa, pero somos nosotros quienes lo ignoramos. Desconfiamos del presente porque no funciona y nos da miedo el futuro, pues pensamos que lo peor está por llegar. Las que nos salen de vicio son las tortillas y las huelgas generales.

Bodas de sangre

Jueves, 1 de Noviembre, 2012

Hasta que el euskara os separe

La culpa no fue del cha cha chá, sino de una canción de Benito Lertxundi que uno de los invitados por parte de la novia se empeñó en pinchar cuando la boda entraba en sus momentos más cálidos; esto es, después de haberse realizado una ingesta alcohólica de proporciones cosacas.

El novio, que no es vasco sino de Valladolid, consideró que en su boda no debía sonar ninguna canción en euskara, quizás por el hecho de que al no entender su letra, y siendo estos vascos como son, pudiera esconder algún desprecio a la unidad patria. Esta prohibición no gustó a los invitados de la novia, que sí son vascos, y se armó la de Zeus es Júpiter Amón.

La boda devino en bronca, y de un Vivan los novios! pasamos directamente a un Santiago y cierra España!, por parte de los castellanos, o a un Por los gudaris de hoy y de siempre, en el otro bando.

Hay errores de bulto que se deben corregir para evitar engorrosas situaciones nupciales.

Primera corrección: los invitados se abstendrán de programar la música, ya que no es asunto de su incumbencia, sino de los contrayentes, que la habrán pactado tras sesudas tardes de estudio.

Segunda: Cuando una de las partes contraiga con otra donde existen varias lenguas oficiales, procurará conocerlas, por lo menos para saber que Benito Lertxundi arranca su carrera como cantante tras ganar un concurso de La Voz de España y que en sus letras se contienen piropos tan magníficos hacia las tierras españolas, como cuando canta: “Amada Vizcaya / ayer por la mañana te vi / vestida de blanco”.

Tercera y última: Vista la celebración del enlace, se recomienda a los dos novios que en el bautizo de su primer vástago sólo se sirvan bebidas carbonatadas y petisús espolvoreados con tranquimazines en suspensión.