Para tocarlos
Jueves, 11 de Octubre, 2012
En pleno tocamiento
No fue bien recibida por los otros partidos la propuesta de UPN en orden a acortar los días de las campañas electorales con fines ahorrativos. Vaya por Dios. Mira tú que parecía un terreno oportuno donde meter la tijera a los políticos sin que les doliese demasiado y ni por ahí.
Después de todo, los sociólogos dicen que somos un país maleducado, democráticamente hablando, y no hay campaña que valga para hacernos cambiar el sentido del voto, ni somos capaces de distinguir al buen gobernante si está en el partido que no nos cae simpático. Vamos, como en el fútbol.
Pues entonces, ¿de qué valen las campañas? Lo sabe el diputado socialista Sánchez Amor, que argumentó en contra de la reducción de ese período diciendo que ha de conservarse su duración “porque la gente quiere vernos, quiere tocarnos”. Quizás por ese motivo se agolpa en los alrededores del Congreso, para pedirles autógrafos.
Es casi seguro que la intención de UPN con su propuesta era lograr un efecto simbólico, más que efectivo. Miren, los políticos reducen tres horas el tiempo de campaña y ahorran 12.450 eurichines. Bueno, pues muy bien. A todos nos toca apretarnos el cinturón.
Pero no, la propuesta se desestima porque la gente quiere tocar a los políticos, como antes quiso tocar a los Beatles y desmayarse ante la posibilidad de cruzar la mirada con Paul: “He visto a Gallardón y le he tocado el codo de la americana. Hoy es el día más feliz de mi vida”. “Anda que yo, estábamos en el mitin y me pisó un callo Rubalcaba. No sabes qué dolor más maravilloso”.
Ya lo saben, las campañas seguirán siendo del mismo tamaño, y todo para su felicidad y contento. Esto hay que celebrarlo. Podremos tocar a los políticos el mismo tiempo que hasta ahora. ¿Crisis? ¿Quién dijo crisis?










