El político como chacha
Lunes, 10 de Septiembre, 2012
Modelo para futuro ministro de Vivienda, Sanidad y Medio Ambiente
A María Dolores de Cospedal se le han escuchado dos ideas la pasada semana. Una, su apoyo a conseguir que los diputados regionales no cobren y vivan de su actividad, y dos, la proclama, propuesta o íntimo deseo de que los políticos deben dar un paso adelante y acercarse a los ciudadanos.
Sobre la primera cuestión conviene tener presente que en ningún caso debemos fabricar políticos menesterosos que vean en esa actividad un camino para realizar ingresos indirectos. Si tiene que haber diputados es porque la sociedad los necesita, y si los necesita será porque le dedican un tiempo, y si le dedica un tiempo, deben ser remunerados en consonancia. De ahí al despilfarro hay todavía mucha distancia.
En cuanto a la segunda, cae de cajón que partimos de concepciones envenenadas. ¿Cómo que el político debe acercarse a los ciudadanos? ¿Me está diciendo que hoy está más cerca de los patos de la Albufera? ¿Quién cree Cospedal que es el jefe de todos los políticos habidos y por haber? ¿Angela Merkel? ¿Debemos pensar los ciudadanos que les debemos sumisión genuflexa, o es al revés? En definitiva, ¿quién es el empleado de quién?
Por las palabras de Cospedal podría deducirse que somos los ciudadanos los que trabajamos en su honor y gloria, tal como concebían el cotarro los reyes medievales, pero hace tiempo que ese tinglado está caduco.
De modo que no proponga un acercamiento a los ciudadanos como si estuviese vendiéndonos un favor. Usted y todos los políticos que se tengan por tales están por debajo de los ciudadanos, sirviéndolos con azucarada pleitesía. ¡Qué demonios va a ser esto!
A ver si nos despistamos y caemos en la ordinariez de Cristina F.K. y los argentinos, a los que acaba de ordenar que tengan miedo a Dios, y un poco a ella.











