El hallazgo de Cristina
Sábado, 11 de Agosto, 2012
Le dejó el bastón, la sartén y el mango
Los argentinos tienen que estar encantados. Su presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se ha convertido en la líder lationamericana más rica, contando chicos y chicas, lo que significa que en estos tiempos de dificultades le han ido muy bien las cosas. Un éxito que debe ser motivo de orgullo para todos sus compatriotas, pues aunque a ellos les vaya mal, saben que la presidenta nunca tendrá necesidad de pedirles una colecta para asegurarse la pensión de vejez.
No, porque a la luz de su patrimonio, se comprueba que tiene las espaldas muy bien cubiertas y la delantera, también, pues ha logrado incrementarlo un 14% en este último ejercicio. Así se hace, presidenta. Productividad contra la crisis.
Coincidiendo con la divulgación de estos caudales y de las objeciones que alguna cabecera periodística, como Clarín, hizo sobre esa fortuna, Cristina ha planteado un tema muy interesante, cual es la regulación ética del trabajo de los periodistas y la necesidad de tenerlos controlados, no sea que transmitan una mala imagen de sus amados dirigentes e impidan que éstos sean ricos hasta la saciedad.
Cristina razona como los ángeles. Dice que el trabajo de los periodistas es muy importante porque sus noticias, comentarios y reportajes llegan a millones de personas, entre ellos, los que toman las decisiones.
¡Tate! ¡Hay que controlarlos! ¿Cómo no se le habría ocurrido antes? ¿Tuvo que esperar a ser la más rica para saber que el mejor periodista es el periodista callado?
Además de jugadora de ventaja, esta Cristinita nos está saliendo un poco lerda, aunque vista la buena marcha de sus negocios, quizás le favorezca hacerse la tonta como Marilyn, aunque en realidad sea una autoridad mundial en poesía neotrovadoresca.
Ojo a la mina.











