M.I.A. en la Superbowl
Jueves, 9 de Febrero, 2012M.I.A. en su histórico momento
Hace tres años, los tamiles de Londres, Tigres independentistas y moderados, acamparon entre el palacio de Westminster y la estatua de Churchill para protestar por la situación en Sri Lanka y en contra del gobierno de mayoría cingalesa, que se aproxima al 90% de la población de la isla.
Cuando los vimos allí, quien concitaba el interés de la prensa era Subramaniam Prarameswaran, un estudiante de 28 años que cumplía su día 16 en huelga de hambre. Ocupaba una tienda de campaña en la acera y era atendido con mimo por los otros manifestantes. Todas las tardes, a eso de las seis, los tamiles que no dormían en las tiendas, acudían a Westminster y juntos celebraban una letanía de protesta a modo de cántico, cuyo estribillo quedaba prendido de los mirones occidentales. Aunque ése no era nuestro objetivo periodístico, los grabamos mientras una muchacha de viva voz y gruesos labios dirigía contra el Parlamento unas preces que eran contestadas con ritmo conventual por el grupo.
Pienso hoy que por allí tenía que estar la cantante M.I.A., de no ser la propia conductora de aquella salmodia, que sonaba cual rap cadencioso y que a buen seguro era himno del sentir tamil.
M.I.A., ya saben, está de actualidad en todos los corrillos, porque actuando con Madonna en el descanso de la Superbowl americana, se le ocurrió hacer una peineta a la cámara mientras cantaba con la monotonía de la chica de Londres, I don’t give a shit; o sea, me importa una mierda.
Los americanos están muy disgustados porque la cantante hizo lo que hizo en horario infantil, pero también deberían saber que la oportunidad de estar ante cien millones de yanquees no la va a desaprovechar una activista como M.I.A., ya sea a favor de la causa tamil, ya sea en propio beneficio. Es como contratar a Chiquito y prohibirle decir “pecador de la pradera”.










