Tontainas officinalis
Miércoles, 11 de Enero, 2012
Hasta el mes pasado esto era una Calendula officinalis, pero ahora se llama Mary
El último Congreso Internacional de Botánica acordó que a partir del 1 de enero de 2012 ya no será obligatorio utilizar el latín para nombrar y describir los taxones de las nuevas especies, un trabajo que ahora se podrá llevar a cabo también en inglés.
Dicen sus defensores que la medida servirá para democratizar los estudios de Botánica, por lo cual deducimos que hasta este trascendental momento, la ciencia de las plantas venía siendo sometida a un régimen fascista de ésos de no te menees.
Vamos a democratizar el conocimiento botánico y vamos a hacerlo en inglés, que todo el mundo conoce y chapurrea. Pero miren ustedes por dónde, en aquellos días fundacionales de la taxonomía científica se optó por utilizar el latín, y únicamente el latín, para democratizar la ciencia, para evitar que un idioma en uso tuviese preeminencia sobre los otros y para lograr una uniformidad mundial sin excepciones que ahora acaban de romper con la torpe excusa de un concepto político que se suelta como se suelta al perro de noche, para que ladre.
_¡Es por la democracia!
¡Ah! Entonces encarcelemos a Linneo, que bastantes años hemos vivido bajo su dictadura. ¿Y qué dicen ustedes de admitir solo el inglés? Admitamos todos los idiomas y que cada uno le llame a las especies como le salga de su panículo adiposo, o hipodermis. No solo lograremos acabar de una puñetera vez con el engorroso mundo de la cultura, tal como nos alecciona Woody Allen, sino que podremos retroceder hasta las cavernas y ser todos más demócratas que el Cristo que la fundó.
_Hachadesílex, mira qué piedra más bonita me he encontrado.
_Serás animal, Truchanavarriensix. Desde el 1 de enero del 2012 eso es una planta y se llama cardo. ¡Si es que a tí no hay quién te democratice…!











