Archivo de Diciembre, 2011

¿Quién dinamita el puente?

Sábado, 10 de Diciembre, 2011

Con el trabajo que les costó conseguirlo, y el puente hecho añicos

Se escucha: Estamos de puente, y todo se justifica. Como hay puente, nadie contesta al otro lado del teléfono y solo después del quinto tono te das cuenta de lo torpe que has sido marcando un número inservible. Los puentes son una de las cosas más sagradas que quedan en este país, desde que se sale de copas en Nochebuena.

Estamos de puente, religioso, civil y militar, estamos sin ministros y además juega el Barça en el Bernabéu. Europa puede respirar tranquila. Aquí sabemos hacer las cosas. Hasta que nos duela queda mucho por donde recortar. Por ejemplo, la posibilidad de acortar los puentes se ha escuchado como un desiderátum a estudiar, no como una exigencia inexcusable. Y desde luego, si se habló de algo, fue de hacer fines de semana largos, no de suprimir festivos, aunque sean religiosos. El gran proyecto modernizador consiste en cambiarle el nombre a la Santa y llamarla Semana Blanca. A ver qué va a ser esto.

En España siempre hemos sentido gran apego por las tradiciones; sobre todo por aquéllas que exigen no dar palo al agua. Con ellas trufamos el calendario hasta convertirlo en un queso gruyère por el que se puede viajar de agujero en agujero, como en un particular juego de la oca; de puente en puente y tiro porque me arrastra la corriente.

Mientras no nos toquen los puentes no creeremos que la situación es tan grave como dicen. Si lo fuera, no nos dejarían colgar una hamaca que va de jueves a jueves, da la vuelta y llega hasta el otro lunes. No nos dejarían porque se nos van más perras en el envite que las ganancias del resto del año. Así que calma y ya protestaremos cuando nos los toquen.

Ramón y Cajal, tan españolísimo él, nos define como un pueblo que aspira a jubilarse tras breves años de trabajo, “y si es posible, antes de trabajar”. Pero hoy nadie se jubila habiendo puente.

Un marido fue a jugar

Viernes, 9 de Diciembre, 2011

Miliki, un adelantado del feminismo

Por fortuna para el feminismo, no todas las organizaciones que trabajan en pos de la igualdad comparten el criterio de que la causa se defiende en una lucha sin cuartel para la que todo vale, incluido el absurdo y la patochada.

No lo comparten porque creen que cada vez que salta a la prensa una reivindicación atolondrada, se causa más daño que beneficio.

Se supone que estos hombres y mujeres, todos los cabales sin excepción, estarán tirándose de los pelos al conocer los obtusos consejos que emanan de la Fundación Mujeres y que animan, entre otras acciones, a no respetar las normas gramaticales de la Real Academia de la Lengua en cuanto a los géneros se refiere, a modificar el himno andaluz y a sustituir la letra de una canción de los Payasos de la tele.

Lo del himno merecería por si solo un capítulo en la próxima revisión de la psicopatología de la vida cotidiana, pues pretenden las asociadas que preside Elena Valenciano, trocar su letra cuando dice: “Andaluces, levantaos”, sustituyendo la arenga por el bonito paralelepípodo: “Población andaluza, levántese”. De los aceituneros altivos ni hablamos, porque podemos acabar haciendo un canto al vinagre de Módena.

Al saber que las damas se la tenían guardada a Fofó, y visto el tijeretazo propinado al himno, pensamos al instante que el ratón de Susanita se convertiría en la cobaya de Robertito, pero los tiros se dirigían en otra dirección; concretamente hacia “Los días de la semana”, aquella pieza que comienza: “Lunes antes de almorzar, una niña fue a jugar, pero no pudo jugar, porque tenía que lavar”. La Fundación Mujeres propone que se cambie niña por marido, una medida que todos apoyamos, pero que resulta de difícil aplicación… ¡porque ya lo hizo Miliki al grabar la nueva versión 30 años después!

Gorrones y aprovechados

Jueves, 8 de Diciembre, 2011

Manifestación de antaño

Para que te fíes de las masas. Antes del 78 las masas se manifestaban por las calles en solicitud de una constitución, que como todo el mundo sabe, ha de ser un texto consensuado, estable, equilibrado, garantista y unitario, entre otros requisitos.

Cuando la hubo y fue amenazada, se volvió a salir para afearles la conducta a quienes trataban de saltársela, y hasta se les envió a la cárcel por la ocurrencia.

Hoy algunos presidentes autonómicos la desprecian, le hacen cuchufletas y animan con su conducta a que sea desmembrada en plena vía pública, la misma que se utilizaba antes para alabar su valores de concordia. ¿Gracias a qué instrumento legal pensarán ellos que son presidentes de lo que sea, de la Ley del Juego? Quizás, porque parece que les ha tocado el cargo en una tómbola.

En realidad, esas masas de calle y pandereta tienen pinta de soberanas, pero en realidad van por donde les mandan, y al igual que los community managers, son los políticos y sus intereses los que dirigen los coros de esos sentimientos tan cambiantes que gritan Exigimos una Constitución, Viva la Constitución, o Abajo la Constitución.

Ignoran ellos que los verdaderos sentimientos ciudadanos, tanto en los momentos preconstitucionales, como en el golpe o ahora, se centran en la posibilidad de pillar un puente y poder celebrarla en contacto con la naturaleza de campo, mar o playa, cuando no de compras en Londres, que es una de la maravillas que nos ha traído la Carta Magna, como se le llama en los momentos solemnes, aunque su verdadero sentido lo cobra si la comparamos con el Código de la Circulación.

Siempre hubo conductores temerarios, suicidas y aprovechados que se lo quieren saltar. El problema radica en hacerles caso.

Como en las telenovelas

Miércoles, 7 de Diciembre, 2011

Las campanas censuradas de Serantes

Dicen que la ministra Elsa Fornero se ganó el respeto de los italianos por sus amargas lágrimas. Disiento profundamente, pues deberían echarla cuanto antes, y a los italianos, recluirlos en una clínica de desintoxicación berlusconiana y afectiva.

¿Qué demonios de respeto se gana esta señora por anunciar a moco tendido que no le gustan las medidas que debe aprobar? ¡Pues que no las apruebe! Porque si ésa es la fe que tiene en ellas, si no cree que tras su aprobación los italianos van a estar más cerca del túnel de salida, si no está convencida de que es lo mejor que puede hacer en ese momento por su país… tendría que coger las maletas, todavía sin deshacer y retornar a San Carlo Canavese, donde vio la luz un día hace 63 años, con la esperanza de que allí la vuelva a ver para beneficio de sus compatriotas y tranquilidad del mundo entero.

Las lágrimas de doña Elsa y la cálida recepción que ha provocado desde el Valle de Aosta hasta Sicilia nos parece el error comunitario más grave desde que Hitler fue subcampeón en las elecciones alemanas de 1930.

Si los italianos, o sus vecinos europeos, se sienten conmocionados por la mocosidad de la ministra es que son bobos. Sin paliativos. Y si la ministra es incapaz de mantener el ánimo en la comunicación de las medidas, que la sustituyan por alguien que no se dedique a transmitir la congoja televisada.

En Serantes, la patria ferrolana de Torrente Ballester, se prohibieron durante la República los toques a muerto de la campana parroquial. Era una censura contra el culto católico, pero los mandatarios locales lo presentaron como una medida para no machachar el ánimo de los vecinos con el recuerdo constante de la muerte.

La ministra italiana tenía que estar tan prohibida como la campana de Serantes. A los gobiernos se va llorado de casa.

A lágrima viva

Martes, 6 de Diciembre, 2011

Impresionante icono de la actualidad

La ministra italiana de Trabajo llora con amargura mientras anuncia recortes, a las puertas de una semana que aquí llamamos de macropuente, pero que por ahí adelante tienen como decisiva para el futuro del euro, de la zona y de la eurozona.

No se dice que Cospedal haya llorado, pero tampoco ha entrechocado los crótalos para dar a conocer los nuevos agujeros del cinturón. Los automóviles oficiales de la Xunta, que hasta ahora circulaban con fluidez llevando altos cargos en su interior, sólo saldrán de cocheras cuando la misión a desempeñar lo justifique fehacientemente. Y algunos discursos que prepara Rajoy no se están escribiendo para decirnos que va a cortar jamón, abrir unos finos y repartir beneficios. Con total seguridad, eso no lo va a decir.

También sabemos cómo van a ser recibidas esas noticias por parte de organizaciones acostumbradas a que del gobierno emanen gruesas cantidades para su sostenimiento, manutención, luz, agua, gas y recogida de basuras. Van a ser recibidas mal; con banderín de enganche para la protesta y nuevos obstáculos a la austeridad.

Ante una situación así se pueden ustedes imaginar el nulo interés que van a despertar asuntos que hasta ahora tenían un pase en ciertos corrillos, como pueden ser las levantadas de pata contra la Constitución, las bajadas de pantalones ante los etarras, el baile cadavérico, el mapa del clítoris, los exabruptos de una señorita dedicada a sus trinos llamada Bebe, los desarreglos hormonales de algunos tertulianos, las ollas con explosivos, la marcha de Kaká al Milan, la marcha de catorce mujeres a la cumbre del cambio climático de Durban, la marcha de Félix de Azúa de Barcelona y la marcha de los jueves por la noche, entre otras.

Todo ello ha perdido todo o gran parte del atractivo que hasta ahora suscitaba. Las lágrimas nos impiden verlo.

Alma llanera

Lunes, 5 de Diciembre, 2011

Se acabó la espuma

Cuando Núñez Feijóo describe con breve trazo a Mariano Rajoy como un hombre al que le gusta más la cerveza que la espuma, el lector entiende de inmediato que venimos de una época a la inversa, más interesada en la apariencia que en la substancia, y que el nuevo presidente se va a apartar radicalmente de esa forma de entender las cañas por mandato de las urnas.

De espuma hemos tenido raciones a raudales, y si en algún momento venía acompañada del líquido elemento, como fue la aprobación de leyes de fuste, era tal la capa que lo cubría, que no llegaba a los labios sin antes no apartar ésta con un cucharón.

Es muy probable que este distancimiento entre dos formas de entender la gobernación no provenga únicamente de las diferencias que existen entre Zapatero y Rajoy, sino también entre los años de vacas gordas y los de vacas flacas. Lo cierto es que los españoles se arrojan en brazos de la izquierda cuando entienden que se puede avanzar en el terreno abstracto, o cuando hay riqueza a repartir; pero vuelven su vista a la derecha, cuando es necesario ceñirse a lo concreto, o generar una riqueza que no existe.

Vistos los años que llevamos de siglo desde el ejemplo de la cerveza, diríamos que a Zapatero lo tuvimos para llenar de espuma una fiesta de despelote discoteril, pero desaparecido el borbollón después de mucho bailar y frotarse, llamamos a Rajoy para que llene de nuevo los barriles, que se han quedado exhaustos y tiritando.

Por eso es una ventaja que el presidente de la Xunta nos describa al nuevo gestor como un degustador de cerveza, en contraposición de su anterior, que se pasaba las legislaturas cantando Alma llanera a dúo con Sonsoles; ya saben, “… soy hermano de la espuma, de las garzas, de las rosas, y del soooool…”

Precioso, pero ahora hay que dar el callo.

El plato nacional

Domingo, 4 de Diciembre, 2011
Los ingredientes que le esperan a Rajoy son duros y amargos

Pongámonos manos a la masa, gorro alto de cocinero, productos naturales de la tierra y una buena guía de fogones que surge de fundir las recetas aristocráticas de la marquesa de Parabere y la cocina humilde de Picadillo. Quiérase o no, el plato se llama España.

Entre el debate cadavérico del Valle de los Caídos y el que se traen en Barcelona sobre la conveniencia de decir en voz alta que España nos roba, se abre un enorme hueco por donde se cuela un paro desmesurado que no tiene fin y un abismo apocalíptico cada vez más amenazante. Eso es lo que se cocina todos los días ante nuestros ojos adormecidos.

Hemos pasado de escuchar como latiguillo incorrecto A mí Chicho me pega, a oír este otro tan molón e independentista de A mí España me roba. En cualquier caso los dos bizcochos son intragables.

Añadamos al pastel las maniobras orquestales en torno a Sinde y las descargas, modelo sintético de cómo no gobernar haciendo creer que sí se hace, las cuchilladas con Eguiguren por un quítame allá ese diálogo con ETA, y trúfese todo con el picadillo de esos personajes que se lo llevan crudo en carretillas para empapelar el cuarto de la plancha con billetes de quinientos.

Si aun así observa que no ha alcanzado suficiente amargor, puede espolvorear la masa con caspa de niñatos que se dedican a pintar sorpresivamente los vagones de Renfe y que nos provocan _ al ciudadano, no al rajá de Kapurthala _, gastos diarios millonarios.

Finalmente, dórese todo en un olla repleta de explosivos que unos espontáneos agentes de Kaos aportan para conseguir que el 2012 sea realmente el fin del mundo, o por lo menos, del mundo civilizado.

El resultado se esconde en una bandeja tapada y se sirve frío a Rajoy.

La corrupción bien entendida

Sábado, 3 de Diciembre, 2011


Paisaje de Nueva Zelanda. Ni una oveja negra

Si usted cree que ya ha visto todo en asuntos de corrupción y expolio público por parte de políticos y mandatarios afines, ha de saber que no solo está muy equivocado, sino también que tiene un nivel muy bajo de tolerancia.

Según los últimos datos publicados por quienes se dedican a medir la actividad chupóptera de las sociedades mundiales, nos superan en calidad y cantidad corrupta nada menos que 152 países, al tiempo que solo treinta consiguen ser más legales y transparentes que nosotros. Debemos pensar que el resto de países que no aparecen en esta lista de 183 no es que sean corruptos, sino que sencillamente ignoran la posibilidad de no serlo.

Les gustará saber que el país más limpio, aquél en el que los cargos públicos se limitan a cumplir con eficacia y ahorro engorrosas labores de representación ciudadana, es Nueva Zelanda, así que si deciden viajar hasta aquellas antípodas tierras, no olviden vacunarse contra tanta asepsia, porque acostumbrados como estamos a convivir entre gérmenes, nos puede dar un yuyu nada más pisar tierra en el aeropuerto, donde por cierto observarán que nadie osa colarse ante ustedes a la hora de recoger las maletas, ni nadie se salta un semáforo en rojo, ni nadie pintarrajea las paredes con infectos trazos de ignorancia parda. Tampoco se verá adelantado por su derecha a velocidad desmedida por un suicida en potencia, ni arrasarán los parques con vómitos de botellones, ni troncharán las ramas de los árboles de puro bestialismo, ni tirarán los envoltorios de los caramelos al suelo, ni llamarán de tú a los maestros, ni dirán necedades sin cuento cada vez que abran la boca.

No lo harán porque la corrupción, como la caridad, empieza por uno mismo, y si uno mismo no la empieza, cabe la posibilidad de que no llegue a la Presidencia del Gobierno.

Golpes altos

Viernes, 2 de Diciembre, 2011

Chichonera profesional, recomendada para meses de desgracias

Ha sido muy comentado en los medios el encuentro entre la grabadora de una periodista y el ojo, la oreja y el frontispicio de Rubalcaba. No les llega con el vapuleo mediático, sino que también utilizan sus medios de trabajo para atizarle. No es suficiente que se haya dado un tortazo en las urnas, sino que también quieren que se lo dé en las ruedas de prensa.

Si esto ocurre hace unos años, cuando se utilizaban magnetófonos que parecían microondas, Zapatero tendrían que volver a pilotar el PSOE. Por lo menos hasta febrero. Suerte que las grabadoras actuales son pitilleras y apenas dejan grabado un rasguño. Eso sí, él se quejó amargamente del choque: “Me ha hecho daño”.

El topetazo mereció especial atención por su paralelismo con el accidente del Rey y el caso Urdangarín, cuatro golpes seguidos en un noviembre que algunos no olvidarán en la vida. Las desgracias nunca vienen solas, decían en el café las alegres comadres del Whinston, esto es, las que se echan un pitillito a las diez y cuarto.

También se oyó, aunque sin base científica de ninguna clase, que don Alfredo iba a comparecer en los próximos corrillos informativos protegido por una hermosa chichonera que le circunvalase el perímetro craneal, de modo que cualquier artilugio de la prensa canallesca rebote en el mullido adminículo y se vuelva contra su portador, a ver si así aprende a manejar armas tan peligrosas.

Como por fortuna el encontronazo no pasó a mayores, y como el ojo del Rey estará recobrando su tonalidad habitual, el personal asiste aliviado a las noticias que informan sobre la relajación de la prima, y sigue con sumo interés la evolución del tobillo izquierdo de CR7, que también se ha llevado lo suyo y es duda para el clásico.

Menos mal que acabó noviembre, porque dos días más y tienen que implantar el copago en los hospitales.

Vítores y cadáveres

Jueves, 1 de Diciembre, 2011

A veces parece que seguimos colocando la losa sobre la tumba de Franco

Estamos alcanzando cotas de magnificencia política que ni Chávez podría imaginar cuando era cabo primero, o primera, que también se decía sin saber muy bien por qué. El debate sobre los restos cadavéricos de don Francisco Franco, su ubicación en el mundus patet, la aquiescencia de la familia, el gobierno, la iglesia, la patronal y los sindicatos sobre su reposo, y la matraca del ministro Jáuregui al respecto, nos pone al loro de que aquí somos gente de mucho recorrido e ideales a prueba de siglos. Que tiemble el pudridero de El Escorial y que tiemblen las agencias de viajes que vienen haciendo su agosto con excursiones a Cuelgamuros y a San Lorenzo.

Ahora que viene don Mariano a mandar callar, a lo mejor comenzamos a pensar en cómo sacarle más euros a la obra faraónica y no en cómo convertirla en gravilla, que piedra hay mucha alrededor.

El panorama no pinta bien porque los otros debates políticos son de la misma, o parecida altura. Cuando Bono dice que quiere un secretario/aria general/enerala que grite Viva España con orgullo, mirando de soslayo a CC; y cuando todos nos pellizcamos sorprendidos de que los requisitos para comandar el que hoy es el segundo partido más importante de España sean tan exiguos, le salta a la chepa su correligionario Jesús Eguiguren para recordarle que el nuevo líder del PSOE tiene que gritar gora Euskadi y visca Catalunya; aunque la verdad sea dicha, como no cante Valencia es la tierra de las flores, Per a ofrenar noves glòries a Espanya, Cantabria querida, te voy a cantar, Que din os rumorosos, y sobre todo, Asturias, patria querida, al nuevo líder del PSOE le van da dar árnica hasta que se aprenda las letras de Andy y Lucas en alemán reintegracionista.

Bono, con toda su inocencia, había dado la clave del cántico. Con un viva España se resume todo y detrás que vengan los coros.