Alternativas papales
Jueves, 11 de Agosto, 2011Indignados, laicistas, comecuras, antipapas y demás familia tienen una pinta de ser tan expertos vaticanistas como los gamberros ingleses de haberse roto una uña trabajando. Oyen Papa y les suena a misa. Oyen misa y les suena a Papa. Poco más. Bueno, sí; la Iglesia debería venden el Vaticano y repartir las ganancias entre los pobres. ¿A quién se lo vende? ¿A McPollo?
Si creen que van a ganarse un sitio en la historia por su valiente actuación, tan atea y tan molona, van de cráneo porque el puesto de ateo mayor, patrón de las cofradías de agnósticos y gran dudón de los siglos ya está ocupado por san Pedro, y miren si san Pedro tiene o no buena relación con el Vaticano.
Además, para no creer, demuestran una preocupación por la curia que ya quisieran muchos de los católicos que todavía no se han enterado si viene el Papa, si actúa David Bisbal, o si le van a dar a Gallardón la Olimpiada para que deje de organizar fiestas.
Son pesados hasta la extenuación, siempre dispuestos a tomar las calles contra lo que no les gusta, no entienden o les mandan. ¿Qué culpa tendrán las calles de tanta cortedad circundante?
Un día podrían proponer alguna medida alternativa. Por ejemplo, como protesta por la visita del Papa a España, vamos a limpiar todas las paredes de nuestra ciudad emborronadas con pintarrajos, y como vuelva, hasta lavamos las farolas. Ésa es otra manera de quejarse mucho más cumplida y trascendente que los haría proverbiales.
También podrían irse a África en misiones humanitarias, estudiar teología, hacerse de Salvamento Marítimo, aprender a tocar el clarinete como Woody Allen, perfeccionarse en el Arte Cisoria, recluirse en una cueva, subirse a una columna cual estilita, o fichar por el Betis. Cualquier cosa menos tomar las calles, que las pobres están echadas a perder.










