Cosas de la ONU
Miércoles, 10 de Noviembre, 2010
A esa señora a la que llaman ministra de Exteriores, como también podrían llamarla menestra de coliflores, lo del Sáhara le suena como una leve referencia al franquismo. El Aaiún es un sitio donde tuvimos algo que ver hace tiempo porque la gente iba allí a hacer la mili mientras decía: “¡Qué mala suerte! Me tocó África”. Pues no, puede ser que un día fuese nuestro, pero hoy nos quedan responsabilidades que cumplir.
De igual forma, la tradicional solidaridad con el pueblo saharaui se ha ido a hacer gárgaras a la vista de las jaimas incendiadas de Gdaim Izik y de los periodistas españoles agredidos, y a la espera del balance final de víctimas mortales.
Que se pronuncie la ONU, dice la ministra mientras se hace una foto de hondo sentido social a la vera de la cama hospitalaria de un Evo Morales convaleciente que anuncia para fecha cercana su vuelta al fútbol. Eso, Evo; vuelve al fútbol y ficha por el Real Mamoré de Trinidad, con la ministra de madrina para que tenga una nueva oportunidad de decir: “Que intervenga la ONU”.
Si les apetece darse una vuelta por You Tube hay un barrido en http://www.youtube.com/watch?v=9qOVRDtYMgc donde se pueden ver los 360 grados del campamento después de la intervención de Marruecos. Es la imagen perfecta para colocar al lado de nuestra canciller _ ¿o debemos decir cancillera? _, tan equidistante ella entre los marroquíes y el Frente Polisario, tan moderada pidiendo a estos últimos que no se alteren, que esto ha sido una simple carga policial, como cuando se reúne la gente delante de los estadios y se pone pesada con sus cánticos.
Hay que ser prudentes y dejar que la ONU haga y deshaga. Sí, porque lo que es ella, o sea, España, no va a mover un dedo en contra el rey de Marruecos y a favor del pueblo más pobre del mundo.









