Un informe independiente
Sábado, 20 de Noviembre, 2010Fotografía independiente
En política se mantiene que si quieres dejar algo sin arreglar, debes crear una comisión. Imagínense la cantidad de comisiones que tienen que existir.
La ministra Trinidad acaba de aportar otro truqui de cocina: Si quieres que pase el tiempo sin hacer nada, pide un informe independiente.
Ella ya solicitó uno sobre el Sáhara y va a tardar lo suyo.
En primer lugar hay que determinar quién es independiente. Ningún español, saharaui, marroquí, norteamericano, argelino, mauritano… lo puede ser. ¿Habrá que pedirle el informe a Shin Chan, que es japonés?
_A ver, Shin Chan. Vé al Sáhara, abstráete de malas influencias subjetivas y redáctanos un informe sobre todo lo que pasó, pasa y pasará en El Aaiún.
No, desde luego. La ministra piensa en algo más serio. Por ejemplo, en el Colegio Notarial, o en el Tribunal de Aguas de Valencia. De modo que hasta resolver a quién le toca, va a llover.
Después está el marrón de llegar hasta allí, al ojo del huracán, que es donde se escriben los mejores informes. Hoy parece ser que no se están dando grandes facilidades de entrada, y menos a los que van con el ánimo de realizar informes, todo lo independientes que se pueda; un trabajo que solía corresponder a la prensa libre de los países libres.
Si nos vemos en la necesidad de encargar un informe a mayores, es señal de que la ministra no se fía ni de los periodistas de su país, ni de los funcionarios de su departamento, ni del tendero de su esquina, y entonces sí que vamos a tener un problema muy gordo. Ella y todos nosotros.
Ahora bien, si le funciona ese camino, podría pedir de paso otro informe independiente sobre la marcha del mundo, y es faena que se ahorra para el próximo follón.











