Los miércoles, milagro
Viernes, 22 de Octubre, 2010
Yo… soy ministra porque el mundo me ha hecho así…
Uno de los objetivos de Rubalcaba será acabar con ETA. De verdad. No es ninguna broma. Se nota que hasta ahora se entretenía en dibujar a mano alzada mapas de los clítoris, pero ya que es vice, se ha puesto serio y va a acabar con ellos en un plisplás.
Leire Pajín también trae entre sus prioridades acabar con la enfermedad, prohibir los accidentes cardiovasculares y no consentir ni un solo derrame pleural. Como dicen los del PP a micrófono cerrado, éste es un Gobierno mucho mejor. Tienen que estar temblando. Ahora que le sacaban un porrón de puntos, como los Red Bull a Alonso, va el tío y despierta.
Sí, porque el efecto más sorprendente de la crisis entre aquéllos que siempre les parece bien todo lo que hace ZP _a otros nos parece siempre mal_, es que se van a concatenar una serie de sublimes circunstancias, desde el esplendor económico, al fin del terror, pasando por la recuperación del lince ibérico en los más inmundos patatales.
Y después se tienen por ateos. ¡Pero si no hay en la Biblia milagro más grandioso que éste! Fue cosa de fichar a Jáuregui y de aupar a Rubalcaba para que las lanzas se tornen cañas, y las cañas, petisús.
Aído tuvo que verlas venir cuando oyó decir a su jefe que el Ministerio de Igualdad tenía mucho futuro. Glups. Este año no tomo el turrón de ministra, pensaría ella. Valeriano Gómez se fue a la manifestación contra la reforma laboral. De traje y corbata, pero fue. Quizás así se fijen en mí para liderarla. Y en efecto, se han fijado.
A Trini, como ya le había ganado otro Gómez en el interior, le sobraban papeletas para hacerse con los mandos del exterior. Y Pajín, de necedad en necedad, había trabajado lo suyo para hacerse prescindible en el partido e imprescindible en el Gobierno.
Un milagro, Señor, un auténtico milagro.











