Archivo de Noviembre, 2009

¿De verdad cayó el muro?

Martes, 10 de Noviembre, 2009

Reig

Reig, menda, Ónega, Rivera y Torres el día de autos

El jueves 29 del pasado octubre, Marta Rivera y José Ramón Ónega presentan en Madrid a los intervinientes de una mesa redonda. Ya saben, una de esas mesas redondas que las das, o te las dan. Somos David Torres, columnista de El Mundo, Rafael Reig, columnista de Público y menda lerenda, columnista de por aquí. Aunque íbamos a hablar de lo mismo, lo hicimos desde perspectivas muy distintas, por lo que la escasa pero selecta concurrencia se aburrió menos de lo que cabría esperar, e incluso acudió el director general del Libro, Rogelio Blanco, para cerrar el acto con una pieza seria y sesuda.

¿A qué viene todo esto que pasó hace más de una semana? Pues viene a recordarles que la censura existe, porque mientras estábamos allí sentados tan ricamente, con Gómez Rufo, Martín Casariego y Déborah Albardonedo, había otros señores, sentados en otro lugar, que ya habían decidido que Rafael Reig dejase de ser columnista de Público, cada día más empeñado en parecerse a un incensario y no a un periódico. ¿El motivo? Se lo pueden imaginar. A Rafael Reig se le ocurrió no dedicar a ZP los salmos de precepto en su último artículo y por ahí no cuelan, porque si esos señores tienen alguna misión en esta vida es apuntalar al Gran Timonel en la peana, pase lo que pase, diga lo que diga y masacre lo que masacre.

Y como Rafael, además de ser rojo, va por libre, les ha resultado una mosca cojonera que no están dispuestos a soportar.

Así que ya ven. Aquí todos tan felices celebrando la caída del muro berlinés, sin enterarnos de que la fiesta va por otro lado. Déjense de milongas democráticas. Esto va de dictadura pura y dura, y a quien cree que las alambradas se pueden atravesar corriendo, se le dispara por la espalda sin contemplaciones.

_Hablaba demasiado.

Anna recargada

Lunes, 9 de Noviembre, 2009

Montilla

Los Montilla, sin los cargos

Desde que Felipe Puig, el secretario general adjunto de CDC, aireó la acumulación de cargos que soporta a sus espaldas Anna Hernández Bonancia, la reacción más conmovedora ha sido la nota de la Diputación provincial barcelonesa, según la cual no son catorce los cargos públicos que compagina la esposa del presidente catalán, sino once.

Es como para estar mucho más tranquilos, porque una mujer tan bien plantada como ella tiene que manillarlos de maravilla.

Es cierto que en algunas informaciones elevan la cifra hasta 16, pero seguramente se trata de periodistas con escasos conocimientos matemáticos que suman cantidades heterogéneas, como huevos y butifarras, que nunca pueden ponerse en la misma columna de sumandos. Once es una buena cifra, sobre todo porque en ninguna relación aparecen los cargos de primera dama de Cataluña, de señora de Montilla, ni el de madre de trillizos, que con los otros dos hijos existentes, hacen la bonita cantidad de cinco.

Por todo ello nos conmueve la Diputación con esa sutil rebaja de catorce a once, pues es de suponer que si el señor Puig lo pone de relieve no es porque considere que doña Anna esté cometiendo ninguna irregularidad _ para eso está la Justicia _, sino para criticar a Montilla por abusón. El honorable no para de gravar con más y más tareas a su sufrida esposa y la pobre apenca con todo que da gloria verla. Once, catorce, dieciséis cargos, los trillizos, la casa, lo del Palau, repasar un poco el catalán con Pepe por las noches, ¡qué sé yo! Ya le gustaría a ella ser como Manuela de Madre, que tiene un marido al que le ha encomendado un porrón de cargos públicos, y seguro que además plancha y friega. O como la mujer del propio Puig, al que le han contado 41 cargos seguidos en la era Pujol.

La Red Permanente

Domingo, 8 de Noviembre, 2009

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Cuando las cosas de Palacio van despacio

En las tertulias sobre el 23-F, en las públicas y en las privadas, salía a relucir la hora en la que se emitió el mensaje del Rey. Todos los tertulianos coincidían en señalar que había sido tarde, como si de esta circunstancia pudiese derivarse que el jefe del Estado esperaba acontecimientos antes de pronunciarse, o incluso que compartía objetivos con los golpistas.

Acabo de leer la transcripción de la entrevista de Manuel Campo Vidal a Sabino Fernández Campo donde se explican las circunstancias que rodearon la emisión de ese mensaje, algunas de las cuales nunca habían sido desveladas, al menos de acuerdo con nuestra memoria.

Cuenta Sabino que cuando se pide a TvE que se desplace a palacio un equipo de grabación para llevarse el mensaje, descubren por el tono de voz del director general de RtvE, Fernando Castedo, que la emisora de televisión ha sido tomada por militares golpistas, por lo que no es tan fácil acceder a los deseos de Zarzuela y enviar un cámara con la prontitud requerida.

Antes han de conseguir que el mando retire a los soldados y en esa labor se invierten varias horas. Desde hace años ya existe un equipo de grabación en la Zarzuela y evidentemente las facilidades para el transporte de la imagen han cambiado de forma radical, aunque 1981 está a la vuelta de la esquina.

La entrevista de Campo a Campo me reservaba un detalle de nostalgia, pues en ella se dice que los soldados ocupantes de Prado del Rey pertenecían al Regimiento de la Red Permanente y Servicios Especiales de Transmisiones, instalada verja con verja al lado de TvE, y donde cinco años antes este menda había rendido servicios militares a la patria.

En resumidas cuentas, que por un lustro me libré de ser golpista. Como Fernando Castedo es paisano, seguro que pasaríamos las horas hablando de Castroverde.

Adiós a las almas

Sábado, 7 de Noviembre, 2009

 

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¿Podrá entrar Penélope Cruz en un aula?

Del tribunal de Estrasburgo se espera en las próximas horas una serie de normativas complementarias para que los niños europeos crezcan majaderamente laicos y así puedan hacerse otakus, o góticos, o merovingios, con total libertad, sin que nadie pueda impedírselo.

Se prohibirá, por ejemplo, hacerse cruces ante sentencias ridículas como la de ese mismo tribunal. Hay libertad, pero sólo para lo que diga Estrasburgo. En su lugar el ciudadano podrá hacer la señal de los cuernos, que es un gesto laico y molón.

Tampoco se podrá marcar con una cruz las casillas de una encuesta. Para sustituirla se impondrá obligatoriamente la uve de diseño, ésa tan bonita que tiene el cuerno derecho mucho más grande y que se parece a las gaviotas del PP… Bueno, esto habrá que estudiarlo con detenimiento. No vaya a ser que nos precipitemos.

Eso sí, quedará prohibido cruzar las calles y se vigilará con esmero que nadie se cruce de brazos por mucho paro que cobre. Se valora muy positivamente que se haya disuelto el dúo de cómicos Cruz y Raya, pero habrán de evitarse las grabaciones de Celia Cruz y las películas de Penélope, aunque las interprete con Javier Bardem, que siempre actúa como excelente revulsivo.

En definitiva, lo del crucifijo en los colegios no es más que la punta de un iceberg que en toda su extensión abarcará medidas tan oportunas como necesarias. Por ejemplo, ¿a qué viene eso de decir adiós para despedirse? ¿Acaso ignora quien la usa que cada vez que la pronuncia está resumiendo la frase “a Dios encomiendo tu alma”? A partir de ahora se valorará muy positivamente decir “hasta luego”, o “que te den bertorella”, especialmente si hay niños delante; porque los niños, quieras o no, crecen y si no tomas precauciones, se les puede ocurrir hacer catedrales. Y ya me contarás el plan.

Horas decisivas

Viernes, 6 de Noviembre, 2009

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Después de conocer los mensajes desesperados de Belén Costa, Silvia Albés o María Ángeles Jiménez, similares al de las otras familias de los marineros que permanecen secuestrados, la angustia y la impotencia se alían para agarrotar cualquier estómago, por acostumbrado que esté a los tragos fuertes. Sin duda ese sufrimiento es mucho menor al de ellos, pero existe.

Después de un mes de silencios sugeridos por el Gobierno _ “más vale que te calles”, “si hablas les estás señalando el blanco” _, las familias solicitan ahora al pueblo español que hagamos ruido, que les apoyemos y que no les dejemos solos. Da vergüenza escuchar tanta impotencia.

También piden que dimita el Gobierno, que no quieren ser víctimas de una dejadez mezquina e insultante, mientras aquí asisten a un circo político, a un desfile de ladrones y a la exposición de las más peregrinas ensoñaciones. Todo con tal de no atender los deberes mínimos y perentorios de un gobierno que se tenga como tal, una de las cuales es garantizar la seguridad de sus ciudadanos frente la rapiña y la delincuencia.

Quizás el problema provenga de la dificultad que presentan nuestros actuales dirigentes a la hora de distinguir a qué lado de la ley deben situarse los poderes públicos, a cuántos faisanes debemos someternos y cuántos asesinos deben ser considerados hombres de paz. Gente ridícula e inculta que esconde sus carencias en el magma del buenismo y la cursilería.

Como para no estar desesperados los familiares y quienes todavía conservan una lejana noción de la cordura y el sentido común.

Desde estas líneas vaya para unos todo el apoyo posible, y reciban los otros, la protesta más indignada. Que Dios nos coja confesados.

El rey del chollo frito

Jueves, 5 de Noviembre, 2009

Millet

Ahora que se acerca el fin de año y la prensa se devana los sesos para ofrecer atractivos resúmenes de lo acontecido en los doce meses, es posible que algún medio decida atraer lectores con el top ten de la corrupción. ¿Quién roba más? ¿Quién lo hace mejor?

Si nos lo preguntan hace una semana nos hubiese costado trabajo señalar al merecedor del primer puesto, al rey del chollo frito. Hoy ya no. Hoy, una vez comprobada la gracia y el donaire con los que don Fèlix Millet, ex director del Palau de la Música Catalana, sustrajo varios millones de euros ante las narices, o con el beneplácito, del bon seny, no nos cabe la menor duda de que ha de ser él y no otro el ganador de esta apasionante competición de pillos malversadores.

La jugada maestra que lo consagra como el indiscutible número uno de la rapiña mórbida tiene que ver con las bodas de sus dos hijas. Dicho en pocas palabras, resulta que las casa con cargo al Palau, y no contento con la bicoca, engaña a sus últimos consuegros haciéndoles pagar la mitad de una factura de 80.000 euros. Cuarenta mil tú, y cuarenta mil yo. Total, no sólo matrimonia gratis a la niña con un bodorrio, sino que se embolsa seis milloncejos de las antiguas rupias hispanas.

No me digan que no es un genio este Fèlix silvestris catus. Su genialidad contrasta con la papanatería con la que lo observan sus paisanos, presuntamente honrados a carta cabal, como manda el bon seny.

Vista la defensa corporativa que despiertan casos como los de Millet, no nos extrañaría que en las próximas fechas se atacase a los consuegros de Millet, acusándolos de formar un matrimonio tan mal organizado que no sólo pagan cuando casan a un hijo, sino que se dejan engañar por el padre de la novia antes de la ceremonia.

A Millet, el título del rey del chollo frito le queda corto.

Pujol versus Besteiro

Miércoles, 4 de Noviembre, 2009

VAZQ3186[1]

Si la justicia decide intervenir sobre algún cargo político, lo correcto es aplicar la recomendación de Gómez Besteiro, el presidente de la Diputación de Lugo, que dice así:

_Cuando un órgano jurisdiccional solicita colaboración, lo que tiene que hacer un administrador diligente es ponerse a su disposición.

Es tan sencillo y elemental como pisar el freno del automóvil si delante hay un agente de la circulación con la mano derecha levantada y su palma extendida hacia nosotros. Como primera medida, hay que parar.

Pero lejos de sentar doctrina irrefutable, las palabras de Gómez Besteiro no son compartidas, ni mucho menos, por todos los profesionales de la política. Jordi Pujol acaba de dictar todo un manual en seis pasos sobre cómo actuar que en nada se parece al consejo de Besteiro.

Siguiendo el modelo del ex-honorable, veamos qué tendríamos que hacer o decir si nos para un guardia.

Primer paso.- Manifestar nuestra sorpresa:

_¡Anda! ¿Y usted qué tiene que decir sobre cómo conduzco?

2º.- Entristecernos:

_¡Por Ferrari! ¡Hoy es un día negro para el automovilismo!

3º.- Protestar por el trato vejatorio:

_¿Se da cuenta con qué altivez me levantó la mano, indicándome con la otra que aparcase en el arcén? ¡Eso no se le hace ni a un sidecar!

4º.- Apelar a la presunción de inocencia antes de ser acusados de nada:

_El cuchillo ensangrentado que llevo en el maletero es la primera vez que lo veo.

5º.- Justificarse en el amor a la tierra:

_Si pisé el acelerador algo más de la cuenta, lo hice por Cataluña.

Y 6º.- Acusar a otro colega que haya infringido más:

_ Acabo de ver a uno que iba a 230. Y sin cinturón.

Las doce campanarias

Martes, 3 de Noviembre, 2009

BELEN ESTEBAN-1[2]

Los cuartos vienen antes. ¿Entiendes?

Tampoco es cuestión de que se encargue a María Zambrano para que dé las campanadas, pero la elección de Belén Esteban con el fin de que acometa este fin de año tan complicada tarea en Tele 5 nos ayuda a comprender hasta dónde ha profundizado la crisis, especialmente la crisis literaria.

Los señores directivos de esa emisora saben mucho de retransmisiones y de audiencias, y si elevan a doña Belén Esteban hasta el estrellato del horario más caro del año es porque confían que con ella y con la expectación que genera se van a procurar más publicidad que sus colegas.

Ése es un hecho objetivo por encima de que a usted y a mí nos repatee que Belén sea tan seguida por esa cantidad ingente de público, que necesita un ser inferior del que reírse y que ignora todo sobre María Zambrano, incluso que ya mora entre los muertos y que no nos podría retransmitir las campanadas, por mucho que ella lo hubiera deseado.

Bien. Eso es así y ninguna ley puede impedirlo porque hemos decidido que democracia también es hacer caja con métodos inhumanos.

Si el año pasado ese papel lo representó María Castro, que es una paisana bien maja, el 2010 lo prologa en la misma cadena esta otra mujer. El listón ha bajado considerablemente. José Blanco va a tener razón. Para dar las campanadas y para ser ministro vale cualquiera, basta que lo decida Tele 5. Bueno, y ZP en el otro caso.

En el fondo deberíamos alegrarnos, porque si el año comienza con ese nivel, muy mal lo tenemos que hacer durante esos doce meses para no estar a la altura. Es el momento idóneo para preparar cátedras. Un amigo filólogo le ha echado el ojo a la de Literatura Comparada. Dice que la tiene en el bote, salvo que se presente Jaime Peñafiel. Ignora que quien puede hacerle sombra es la propia Belén.

El entierro de la burra

Lunes, 2 de Noviembre, 2009

burra

Hasta la semana pasada, el topónimo Orgaz se asociaba de forma mayoritaria a un entierro, el del Señor de Orgaz, vulgo Conde, que pintó El Greco y cuyo resultado se admira en la iglesia toledana de Santo Tomé.

A partir de esa fecha acompañará a otro bien distinto, el de la burra de Torreorgaz, que dicen, fue muerta a palos por fuera y por dentro. Lo hizo la adolescencia del pueblo, en recuerdo ancestral de los excesos cometidos durante las épocas en los que los quintos iban a la mili. Ahora no van a la mili. Ahora van a la mula.

El relato de las torturas infringidas al animal ha causado tanto impacto que se suceden amenazas contra los mozos bajo sospecha de haber participado y contra aquellos que pudiesen aprobar su comportamiento para con el cuadrúpedo.

Confiamos en que se olviden cuanto antes sin ser cumplidas, pues no ignoran sus iracundos autores que están cayendo a la misma bajura que los asesinos de la burra, aunque en su caso las víctimas fuesen una recua de burros.

A los mozos de Torreorgaz y a los vecinos afines sólo les queda salir a la palestra para pedir perdón y someterse al procedimiento judicial ordinario. Si ya no se va a la mili porque hay que procurar no matarse, la burra también tiene derecho a acabar sus días en paz, sin ser empalada por el ardor guerrero de unos gamberros desalmados.

Casualmente, poco después de conocer estos hechos, nuestro paseo por el concurrido Portal de l´Àngel de Barcelona discurre delante de una hilera de doce manifestantes que portan carteles contra los toros, contra los curtidos animales y contra la costumbre de comer carne.

De repente, el Ángel protector de Barcelona se patentiza y nos susurra al oído: “Si no saben qué hacer con los animales, menos sabrán qué hacer con el hombre”.