El sí de las niñas
Martes, 11 de Agosto, 2009Mariquita Pérez y Juanín viven su sexualidad a tope
Se preguntarán ustedes, ¿qué hace Aído en agosto? ¿Vaca, para, descansa? Nada de eso. Ella prosigue inasequible al desaliento en su afán por extender el fornicio hasta los límites fisiológicos del género humano y más allá. En vez de Igualdad, su departamento tenía que llamarse Ministerio del Bajo Vientre y así respondería mejor a las iniciativas con las que nos obsequia desde que existe, ya que la única igualdad que de él se destila es la que nos acerca al mundo animal, ése que sale en los documentales de la 2.
La ministra se ha descolgado ahora con una guía para chicas entre los 9 y los 17 años en donde se les alecciona para entregarse a los placeres de la carne, de espaldas a los padres, de espaldas a la Lógica, a la Ética y a la Estética, enarbolando un condón en una mano “antes de cualquier contacto genital, anal o bucal”, y contando siempre con el gran colchón que supone disponer de un aborto express, libre, eficaz y divertido, al que por supuesto se puede acudir sin necesidad de que los padres se cosquen.
Según el folleto _ nunca mejor dicho _, es deseable que una niña de 9 años viva ya su sexualidad intensamente, y si de ello resultase un embarazo, que decida “cuanto antes” si tiene el bebé, o si aborta. Lo decide ella sola, que para eso es dueña de su cuerpo, de su placer y de su vida. Qué tía.
Pero mujer de Dios, si a la vista está que se llega a la edad de ser ministra, como ocurre en su caso, y todavía no se demuestra cordura, ni raciocinio, ¿cómo se va a decidir un aborto a los 9? Piénselo, Bibiana. El daño que está causando a la industria juguetera con sus medidas va a provocar el cierre de muchas factorías del Levante, porque está usted sacando las niñas del mundo de las Mariquita Pérez para arrojarlas directamente a la clínica del doctor Pérez, donde se les practicará el aborto de tapadillo.
_¿De dónde vienes, hija?
_Nada, de jugar a los papás.











