López por Ibarretxe
Martes, 5 de Mayo, 2009López, lehendakari e Ibarretxe abandona la política. La actualidad del País Vasco corre a pasos agigantados hacia la normalización.
Aunque el anterior jefe del ejecutivo vasco mantuvo sus reticencias sobre el nuevo Gobierno y a duras penas llegó a reconocer su legitimidad, el reloj le marcó la hora inexorable de los resultados que ya conocía desde el 1 de marzo pasado.
A regañadientes, corneando y bufando contra la decisión de los votantes, el jefe de la cuadrilla peneuvista acabó finalmente por ceder, por reconocer la evidencia, cortarse la coleta y colgar los trastos. Aunque podía haber demorado su holocausto, Ibarretexe quiso unir su marcha a la llegada de López y todos los vascos se lo van a agradecer, sobre todo los propios militantes del PNV, que ya saben con certeza la primera misión que les corresponde a partir de ahora: ponerle nombre a la candidatura con la cual reconquistar Ajuria Enea.
Ibarretexe deja atrás una estela de planes y palabras sin concretar y sin posibilidades en el ordenamiento jurídico, así como la amarga sensación de haber estado alimentando a la bestia, más que luchando contra ella. Todo lo cual hace que su desaparición del panorama político del País Vasco sea un motivo de profunda alegría para quienes en este caso ven los toros desde la barrera, y de profunda reflexión para quienes han de intentar, por obligación y vocación, volver a situarse como cabecera de cartel en próximas temporadas.
Ayer fue un día en el que el PNV todavía tuvo peores miradas para el PP que para la pandilla de los violentos. Comprendemos que son muchos años y se hace doloroso apearse del machito, pero todo el razonamiento que pusieron sobre la mesa para intentar evitarlo era como el plan Ibarretxe, flojo, fané y escangallá.






