Ante la crisis
Miércoles, 1 de Octubre, 2008Como era de sospechar, ya es oficial que el estamento elegido para pagar la crisis sea el que forma la parte activa de la sociedad, tanto la inversión como el trabajo, unos perdiendo y otros pagando más. Los restantes colectivos no parecen sufrir grandes mermas en los Presupuestos, aunque se esperan análisis más variados y sesudos de sus cifras.
Por lógica, el sector desempleado no podría pagarla de ninguna forma, aunque sí podría acentuarse la lucha contra el fraude del paro y lograr que éste fuera más justo, más generoso y menos caro.
Asimismo hay dos tipos de pensionistas: los que viven en una permanente crisis desde que se incorporan a esas filas, y los que aportan un sobresueldo a casa que alimenta a quince. Como para no tocarlos.
Por el contrario, el entramado de las administraciones, cargos, carguillos y carguetes, bien podría recibir cinco o seis tijeretazos. No porque haya crisis, sino porque ya decía Helenio Herrera que se juega mejor al fútbol con 10 que con 11.
Por último tenemos a los niños y adolescentes que se preparan para ser algo en la vida. Cualquier cosa, no se crean; este menda conoce a uno cuya auténtica vocación de adulto era ser jubilado. Directamente, jubilado.
Bueno, pues con tan infausto motivo económico, a este sector habría que ajustarle un poco las clavijas. No digo yo ponerlos a trabajar de esclavos, que está muy mal visto e incluso debe ser ilegal, pero de ahí a permitir y subvencionar que se conviertan en los amos de la noche, el despilfarro y la degradación del mobiliario urbano, aún caben varias posibilidades intermedias de colaboración. Por ejemplo, que sepan que aquí se viene a ayudar, no a creerse el chulo pirulo.
Bastaría eso para que viésemos la crisis con otros ojos.

