El reproche
Domingo, 11 de Marzo, 2007He aquí que el Gobierno despacha la manifestación por vía vaticana, yo soy infalible y ustedes están equivocados. Su obsesión con la COPE les lleva a estas paradojas. También dice que fueron pocos, que siempre es un término relativo, como lo es decir que fueron muchos. Pocos, respecto a la población china; muchos si pensamos que allí se concentraron el equivalente a uno de cada tres madrileños.
Por lo que se ha visto y oído, la manifestación ha sido una multitudinaria reunión de personas pacíficas, nada crispadas, identificadas bajo el símbolo de la bandera, con la expresión grave por momentos, pero sin renunciar a un ambiente de alegría general, convencidos de que les asiste la lógica, la razón, el sentido común y la honestidad; hartos de ver cómo su peso específico en la sociedad española no está representado en su Gobierno cuando negocia el patrimonio de todos con una banda de nula legalidad, y dispuestos a utilizar el recurso de la manifestación para que se sepa, como otros hicieron antes con sus ideas afeándole al Gobierno de turno que no estaban con la guerra, o que querían salvar la vida de Miguel Ángel Blanco.
Claro que hubiera sido más rentable para la democracia una manifestación conjunta contra el terror, pero en ese caso sería señal de que el Gobierno se mantenía fiel a los acuerdos adoptados para combatirlo. Los que se manifestaron, y otros muchos que no lo hicieron, siguen pensando que el debate sobre cómo encarar a los enemigos de la democracia está resuelto hace muchísimo tiempo y quienes tienen que recapacitar sobre sus estrategias son los otros, no los que alcanzaron un pacto de convivencia bajo el imperio de la ley. Y eso ocurre fuera de nuestras fronteras, al norte, al sur, al este y al oeste. En todos los lugares del mundo excepto aquí y en los países donde todavía arrastran el complejo del guerracivilismo.
Y eso es lo que se le reprocha a ZP, que nos haya devuelto a los peores tiempos de confrontación, deslegitimando la transición y resucitando fantasmas trasnochados.


