Archivo de Enero, 2007

La triple A

Jueves, 11 de Enero, 2007

Cuando aquí haya necesidad de manifestarse en contra del hambre _ la divina providencia no lo permita _, brotará de las alcantarillas famélica legión dispuesta a discutir si el jamón de bellota es compatible con el hígado encebollado, si gazuza y ganas de comer la misma cosa son, o si caben preferencias entre morirse de hambre y fanecer de sed.
Si creen que se nos ha aflojado un tornillo deberían darse una vuelta por las informaciones relativas a la manifestación del próximo sábado, cuyos meros enunciados han de producir a la cúpula de ETA tan fuertes espasmos de placer pélvico que más que cúpula, en estos momentos ha de tenerse como cópula.
De momento, a dos semanas del atentado, ya existen tres tipos de agrupaciones ecuatorianas; las que van, las que no van y las que mandan cartitas a Gara animando a los etarras a que maten cuantos más españoles, mejor; ya saben, los Reyes Católicos fueron muy malos y Txeroki o Ternera se van a vengar seis siglos después. No les importan ciertas equivocaciones y que en el fragor caigan dos compatriotas. Pelillos a la mar, más mataron Lope de Aguirre y Pizarro.
Pero si los llegados de allén del Atlántico están divididos, los autóctonos no se quedan cortos. Unos quieren manifestarse por la paz, otros por la libertad y los terceros, por la prosperidad, pero nunca por las tres cosas a la vez, no vaya a ser un empacho. Música celestial a oídos de quienes detestan la paz, odian la libertad y la única properidad de la que entienden es la suya propia. Se mantienen las dos asociaciones de víctimas y han surgidos dos PNV, que han sido muy elogiados. A todas estas, el Rey y el PSOE reclaman la unidad. ¿Para qué? ¿Para romperla a gusto? Los terroristas han de pensar obligatoriamente que llevan muy adelantada la asignatura Educación para el Divide y Vencerás. A poco que se apliquen verán desfilar por la Castellana una mani a su favor convocada por la triple A, o sea la Asociación de Amigos de los Atentados.

La ayuda internacional

Miércoles, 10 de Enero, 2007

Hasta hace poco el secretario de Estado de Idaho _ se lee como la serie de Camen Machi más una exclamación, Aída Jo! _ se llamaba Pete Cenarrusa y era de ascendencia vasca. Antes se había llamado Pete Zenazurrabeitía y también era de ascendencia vasca, pero se nota que las zetas en USA están mal vistas y Pete temió que las suyas pusiesen en peligro su carrera política, así que se las cercenó para transformar su euskaldún apellido en una colación nocturna moscovita, dicha al castellano modo, nombre con el que triunfó desaforadamente hasta encaramarse 35 años en el citado cargo.
En tal condición, como representante de los intereses de Aída Jo!, el señor Ágapecosaco trabajó sin desmayo con el fin de que sus instancias políticas se inmiscuyeran en los gobiernos españoles con el fin de promocionar la autodeterminación del País Vasco, sin una mala crítica al terrorismo y con la palabra represión dedicada a España siempre en la boca.
En Aída jo! residen 20.000 aídajolienses de procedencia vasca y 1.373.262 que no lo son. Estas cifras no hicieron desistir al señor Refrigeriomujik de su empeño, sino todo lo contrario, pues a él se afanó año tras año con más y más ahínco, consiguiendo forjar, ¡quién lo duda!, una bondadosa imagen de ETA y un pésima fama de los españoles. La argumentación del político de Aída Jo! era contundente. El pueblo vasco es el más antiguo de Europa. Al resto nos parieron a partir del XVIII, entre Isabel de Farnesio y el conde de Romanones.
No deja de resultar sorprendente que el lema de Aída Jo!, el que figura en su escudo, enarbole este deseo: “Que sea perpetuo”. ¿Serán los de Aída Jo! el pueblo más antiguo de América? Al menos 20.000 de ellos, no, que son vascos.
¿Qué tal le sentaría al gobierno federal una catarata de declaraciones institucionales de España llamando a la secesión de alguno de sus estados. Seguramente, regular. Y aquí, ni nos enteramos.

La verdad, al desnudo

Martes, 9 de Enero, 2007

Es cierto, el bombazo de Barajas nos había dejado notablemente torpes, sin rumbo y atoallados, con los cinco sentidos para el arrastre y el sexto desaparecido en combate. Entonces llegó ella y logramos recobrar la perspectiva, al menos en parte.
Teníamos los oídos sordos por el estruendo y por tanta llamada al diálogo. ¿Tú no eres partidario del diálogo? ¿Qué? ¡Diálogoooo! ¿Cómo dice? Perdone, pero es que con tanto alboroto no oigo nada. Ibarretxe nos llamaba a la paz y al diálogo, y como si oyéramos al Orfeón Donostiarra. Patxi López va a ir, pero por aquello de no quedarse en casa, ya que el lema no le gusta un pelo.
Tacto, poco. La diplomacia no vive sus mejores momentos, imagínense con nervios. Gusto, el necesario para distinguir un turrón Jijona de un chorizo de Cantimpalos. De vista, fatal. Ya reconoce Llamazares que él siguió la senda de ZP a ciegas. Pobrecillo, para haberse matado. Sólo ahora, llegadas las rebajas, ha podido comprarse un par de gafas. ¿Qué decir del olfato? Basta comprobar el que tuvo el presidente en su discurso del 29-D para darse cuenta de que podemos poner una mofeta en nuestras vidas sin necesidad de adquirir un airwick.
Un desastre.
Pero de repente, vas al kiosko, la ves a ella y lo comprendes todo. La gallega de Cancún, Ana María Ríos ¡sale en bolas!
¡Ostras! La expresión está justificada porque Ana María es de Arcade y ya se sabe que las de allí son muy buenas, así que ¡Ostras, pues es verdad que llevaba munición en el equipaje! Albricias. En Galicia empieza a amanecer. Avive el seso y despierte contemplando cómo se pasa la vida cómo se viene la muerte, tan callando. Los cinco sentidos recuperan su perdida agilidad y en presencia de la verdad desnuda, la oscuridad se hace día, los pajaritos cantan, la niebla se levanta y cae la venda de los ojos, el tapón de los oídos y el moco de la nariz. ¡Pero si es la pela! ¡La enorme y grandísima pela de siempre lo explica todo! ¡Gracias, Ana María!

Hubo error

Lunes, 8 de Enero, 2007

Marque con una equis la frase que a su criterio debería estar hoy en labios del presidente:
0 Nada de esto fue un error. 0 La cagamos, Sergio Ramos. 0 Nos estábamos haciendo mucho daño. 0 Quien con niños se acuesta… 0 Había que intentarlo.
ZP, ya lo saben, ha elegido las tres impares. La primera de ellas la canta con ritmo de Coti Sorokin allá donde quiera que va. Él ha dejado corto el mensaje de Viva la Gente elevándolo al de Viva la Gentuza. Quizás sean un poco brutos en sus planteamientos, pero tienen un buen fondo. Hay que dialogar con ellos, a ver lo que quieren, porque a lo mejor es una tontería, se les da y dejan de matar. Ellos contentos, el pueblo tranquilo y yo me eternizo hasta que me salga la Moncloa por las cejas.
El plan era bueno. ¿A qué negarlo? Pero si se nos permite, partía de un pequeño fallo. La otra parte, sin duda a causa de deficiencias en el sistema educativo, ignora el significado de la palabra diálogo, confundiéndolo y mezclándolo con los de extorsión, chantaje, capricho, imposición, engaño, chollo, bicoca, negocio y rufianismo. En esas circunstancias, las posibilidades de éxito eran más bien excasas, salvo que el Gobierno se viese atacado por la Escherichia coli de la diarrea y se le cayeran los principios por la pernera.
Por lo tanto, desde un punto de vista estomacal, sí hubo un error que se repetirá siempre que un Gobierno ponga en el empeño carros y carretas antes de que la otra parte no demuestre fehacientemente su desarme, su dolor de contricción, su propósito de la enmienda y su conocimiento de la lengua castellana, o vasca _ da lo mismo _, en lo concerniente al significado del término diálogo. Ninguno de estos requisitos se daban en los meses precedentes, quizás porque son utópicos o imposibles.
Ergo, las respuestas correctas al test, de momento, son las pares.

Mangas verdes

Domingo, 7 de Enero, 2007

Insisten en la unidad. La consigna ha sido lanzada a todos los niveles, pues de repente la unidad ha pasado de ser el saco de punch donde todos estaban autorizados para hacer guantes, a convertirse en un bien preciado fuera de la cual no hay salvación.
A López Garrido, como es portavoz, no le queda otro remedio que piar hacia los nuevos derroteros. La dificultad para reclamar unidad al único partido que hasta ahora venía reprochando su falta se resuelve con una pirueta majestuosa que sólo los políticos de raza, los que hoy dicen con la misma entereza lo contrario de lo que dijeron ayer, saben hacer.
La de López Garrido es de circo. Dice así: “Siempre hay que buscar la unidad de los demócratas, pero visto como se está comportando el PP, la buscaremos de modo que, si el PP se niega una vez más, pague un alto precio en términos democráticos”.
Tómate lo que quieras, Gasparini, que te lo mereces.
Ahora bien, como el PP también parece que pisa huevos, seguro que se quedan callados, a la espera de que el Gobierno se muerda la lengua o se le caiga encima alguna mampara mediática. ¡Jo, qué tropa!
Dimensionen por un instante la magnitud de la diatriba y la altura política del debate. Nos bombardean las obras civiles unos delincuentes y al personal representativo le da por medirse la unidad para ver quién la tiene más larga. Vamos, como hacían los caballeros de la Santa Hermandad antes de perseguir a los criminales. Y claro, cuando llegaban ya se habían escapado todos. “A buenas horas, mangas verdes”, les criticaban a causa del color de su uniforme. Pues ahora llevamos las mismas trazas. Unos quieren charlar con los bombistas sobre el logaritmo neperiano de pi y que todos vayamos detrás cantando el Gloria Patri Melody. Otros niegan haber sido tan ingenuos y entonan el Oigo patria tu aflicción, del olvidado Bernardo López García.
Que se escapan es un hecho.

Demócratas unidos

Sábado, 6 de Enero, 2007

El último invento de la zapatiesta -organizativa -que -a -modo -de -política -conduce -el -sucedáneo -de -legislatura -en -este -territorio -con -apariencia -de -nación se titula recuperación de la unidad de los demócratas, curioso enunciado del que se extraen no pocas y jugosas conclusiones.
Por lo visto, la unidad de los demócratas, como Troya, fue, existió. Un buen día desaparece y ahora hay que recuperarla. ¡Y ay de aquél que no se avenga, porque suyas serán las llamas del castigo y el rechinar de dientes!
No deja de sorprender que quienes hoy abanderan, reclaman y porfían el reencuentro en la unidad sean los mismos que trabajaron sin desmayo con el objetivo de reducirla a añicos, trizas y ñuto con ataques a la territorialidad, al idioma, a la Constitución, a la solidaridad y a la política antiterrorista. ¿Se extrañan ahora de los resultados conseguidos? Habríamos jurado que su meta era llegar al punto donde nos encontramos y que hoy estarían muy satisfechos de la labor realizada.
Pero no. ¡Vaya por Dios! Después de casi tres años de repartir estaca al mono _ de monocromático _, han llegado a la conclusión de que es necesario recobrar la unidad. Pero tampoco esperen que en ese llamamiento existan infinitas ansias de rectificar. ¡Qué va! La unidad a la que se refieren los muy pillastres sólo significa que tras el batacazo sufrido, el ciudadano debe comprender lo equivocado que estaba y de él se espera que acuda como un solo hombre a la llamada de su presidente. Él, con superior criterio, proveerá.
Es decir, quienes rompieron la sacrosanta unidad demócrata no fueron los que la zarandearon hasta los límites de la extenaución, sino esos otros que se mantuvieron en ella, absortos y catalépticos, ante la avalancha de desunión que se les venía encima, sin sumarse corriendo al desenfreno.
Si el Gobierno hace algún llamamiento en esa dirección, hágaselo a sí mismo, que aquí nadie más la ha despilfarrado.

Las extensiones

Viernes, 5 de Enero, 2007

Las ansias infinitas de paz que atesora ZP aún son más infinitas después del atentado. Es un infinito con extensiones sucesivas que él irá colgando de las coletas a medida que nos zurren la badana. Lástima que no pueda hacer lo mismo con su crédito político, tan necesitado de extensiones que apenas le queda pelo donde engancharlas y para ello intenta tomarnos el nuestro y así hacerse un peluquín con el que proteger la azotea el resto de la legislatura.
Ni se le ocurra, el pelo es un bien preciado que ha de perderse en sabia cadencia.
Volvamos al principio. A la par que extensiones, ZP se empeña también en ponerse medallas sin haber ganado una batalla. Se empeña en extender la mano a unos encapuchados de los que no sabemos ni sus nombres, ni su domicilio fiscal, ni la sede de sus zulos, ni la cantidad de amonal que amontonan. Sabemos sí, que no tienen la más mínima intención de cesar en su rosario de desgracias, posiblemente porque ése es su negocio, el de diez o doce que engañan al Gobierno y a toda Euskadi con falsas ideologías y falsos objetivos nacionalistas.
Dicen los corifeos de los encapuchados que ni ellos sabían lo que iba a ocurrir en Barajas. Vamos a pensar que es verdad. ¿No es éste el reconocimiento de que ETA, su núcleo central, el duro y decisorio, va por libre, sin rendir cuentas ni someterse a nada ni a nadie? ¿Y con ellos se quiere negociar?
Que uno solo de los que permanecen en la sombra dé un paso al frente, se quite la capucha y diga: señores, hasta hoy creía que matando se arreglaban las cosas. Perdón.
Con ése, como con cualquier delincuente arrepentido, se puede dialogar; mientras tanto, las ansias infinitas de paz del presidente, sumadas a las ansias de todos los demás _ que también son infinitas, por cierto _, dan para agua de borrajas, que a lo sumo es diurética.
Algo ha cambiado ZP. Ahora quiere que todos los españoles estemos tras él. Antes, no. Antes iba solito.

Seis millones de pelas al día

Jueves, 4 de Enero, 2007

Admitamos que hablar de dinero en un atentado con dos víctimas mortales es como si el cura comenta la herencia del finado durante su funeral, pero admitamos también que si no se hace, a algunos les da por pensar que las únicas fugas econónicas son las que protagonizan los ediles de Marbella.
Así sabemos que las primeras estimaciones que realiza el Consorcio de Compensación de Seguros sobre el coste material del atentado lo sitúan en 35 millones de euros. Y para que tengamos otro punto de referencia sobre el montante, se añade que esa cantidad es el 8 por ciento de todo lo pagado por terrorismo en más de treinta años.
Echamos mano de la calculadora para encontrar otra cifra y averiguamos que si hasta el 30 de diciembre de 2006 el terrorismo nos costaba a los españoles un promedio de 36.529 euros diarios, a partir de esa fecha el precio se ha elevado a 39.954 euros. Y eso hasta que no haya una nueva subida, que la kale borroka se encarga de tramitar con suma diligencia.
Ni que decir tiene que en ese cómputo sólo se consignan valores cuantificables de las instalaciones y los 1.500 vehículos que sufrieron siniestro total (600) o diversos daños (900). Molestias, retrasos, cancelaciones y bienes sentimentales se fueron por el sumidero para no volver jamás. Ya advertíamos que este enfoque de la actividad terrorista puede resultar incluso ofensivo, pero a veces conviene completar el arco de visión, ya que también existen quienes ni sufren ni padecen hasta que les tocan el bolsillo.
Otro dato. En esos 30 años que resume el CCS, se tramitaron 27.200 expedientes por atentados. Es decir que han sido 27.200 las víctimas directas de la actividad terrorista, con un montante que supone el 8 por ciento de los daños causados por catástrofes naturales. Lo malo es que ésta la deciden señores sentados en comandita.

Añorado latín

Miércoles, 3 de Enero, 2007

Durante todo el año 2005 se tramitaron ante la Dirección de Registros y Notariado 730 solicitudes de cambio de nombre o apellidos, 170 de las cuales fueron denegadas por no responder a los supuestos contemplados por la ley. Se nota que no es un tema que preocupe lo más mínimo a los ciudadanos, entre otras cosas porque es de muy mal gusto enmendarle la plana a tus padres en cuestión de nombres, o enmendarles la sangre en cuestión de apellidos. Ni siquiera la traducción del nombre a los idiomas cooficiales quita el sueño a nadie.
Pero dentro de la campaña “llegó el comandante y mandó a parar” que el BNG lleva a cabo en pro del cambio de horario, de mapas y de dietas mediterráneas, se promocionan ahora los cambios onomásticos, bajo la disculpa de que Isabel y Fernando castellanizaron a su antojo lo que les dio la gana.
Quieren que Suso de Toro sea Suso do Touriño, y que el juglar Johan Zorro pase a ser Raposo. Una manía como otra cualquiera. Si los cambistas viviesen en alguno de esos territorios europeos donde franceses, españoles, alemanes, polacos, austríacos e italianos alternaron sus dominios y dejaron huella de sus grafías, se volverían locos para uniformizarlos. Porque lo que se trata de hacer es lo mismo que los Reyes Católicos hicieron, pero al revés. Nada original en el mundo de la doma y castración de las santas libertades.
Original, divertido y auténticamente recuperador de identidades perdidas sería plantear la latinización de los apellidos, pues de los romanos heredamos el idioma y ahí sí que nos encontramos todos, con permiso de árabes y judíos.
De esa forma hablaríamos de que el asesor de Rodríguez Sutor en temas de territorialidad, el escritor Iesus de Bos Bovis aconsejó tal cosa, o que el juglar Ianus Vulpes Vulpes va a ser homenajeado en Aquis Celenis. O mucho mejor, ¿por qué no volvemos todos al latín y nos dejamos de zarandajas?

La perversión pervertida

Martes, 2 de Enero, 2007

La mística de los fascismos, y el terrorismo es una de sus variantes, se conduce siempre por los mismos senderos. Los símbolos, la estética y el lenguaje han de ajustarse como un guante a los fines requeridos, pues a la postre se trata de embaucar o de convencer a grandes masas sin necesidad de profundizar lo más mínimo sobre los rudimentos de la ideología que se trata de imponer.
Así es fácil comprender que no se consiguen los mismos resultados si un bando se tiene por golpista, que si se embarca en una cruzada. Si al frente se sitúa un general de espadón, que si lo hace un caudillo.
El lenguaje no es inocente porque es la más valiosa herramienta de propaganda.
Cuando el terror consigue que sus víctimas comiencen a llamarle movimiento de liberación, que sus atentados no sean tales, sino accidentes, o acciones de guerra, y que los detenidos sean prisioneros, ya puede presumir de que ha ganado la batalla de la propaganda.
La perversión del lenguaje que Amando de Miguel eleva a título de ensayo alcanza cada día nuevas cotas que deberían escandalizar a cualquier sociedad que se tenga por libre, madura y responsable, pero que no lo hace, quizás porque ha venido sufriendo ataques mediáticos de suma intensidad desde distintos frentes y desde muy altas instancias.
En ese sentido debemos reconocer que la acuñación del término “proceso de paz” ha sido uno de los grandes éxitos del actual gobierno. Son tres palabras que por sí solas han conseguido derribar las reticencias que muchos ciudadanos podrían oponer a una negociación con ETA. ¿Pero quién puede estar en contra de un proceso de paz?, se repite a modo de silogismo incuestionable en contra de quienes se ven forzados a rebautizarlo como “el mal llamado proceso de paz”.
Tras Barajas, la perversión se ha pervertido, pero su autor no se ha enterado. Ha sido un accidente mortal.