Un cuarto a Espada
Miércoles, 10 de Mayo, 2006Ciutadans de Catalunya, la formación de Espada y Boadella, se presentó en Madrid como prueba inequívoca de su voluntad política y de sus planes para establecerse fuera de las cuatro provincias catalanas, pese a que su nombre no parece invitar a las exportaciones.
El mensaje de CdeC se entiende a las mil maravillas y en las intervenciones de sus promotores se dibujan con claridad los extremismos alcanzados por el nacionalismo tripartito, la falta de libertad que supone su avance por toda España y la pérdida del sentido común que arrastran bajo su lenguaje los profetas del pedigrí idiosincrásico.
Todo ello se patentiza con gran brillantez, pues no en vano las cabezas visibles de CdeC son distinguidos artesanos de la palabra y de la escena, es decir, mentes preclaras a las que el artificio de ZP no les engatusa con cuatro pases mágicos, ni con ocho. Su argumentación arranca en Cataluña y se extiende a toda España: Antes del pujolismo, Cataluña era admirada; con Pujol causó indiferencia y con el Tripartito, desprecio. Alerta pues, a lo que venga.
Sin embargo, lo que todavía no ha logrado transmitir CdeC es que de ellos pueda derivarse una solución política eficaz, tal como se propugnarán a partir del próximo mes de julio. El eco que consiguen se basa fundamentalmente en el fracaso del poder, al igual que en la labor de un columnista, como lo es, y muy lúcido, Arcadi Espada. Pero ¿llega eso para convertirse en embrión de un partido? Es de suponer que los del PP dirán que no, y los del PSOE, mucho menos. El reto que supone echar su cuarto a espadas _ nunca mejor traído _, es digno de encomio, pero el final del camino sólo se intuye tras muchos esfuerzos, mítines y sinsabores. De momento quieren dejar su impronta en el porcentaje de Noes que aporten contra el Estatut. Después deberán pensar a qué Síes se apuntan.

