Fin del paritario
Domingo, 20 de Noviembre, 2005Muy mal tiene que vérselas ZP para haber creado un núcleo duro no paritario dentro de su Gobierno absolutamente equilibrado de sexos. Leo quiénes lo van a formar. Hay seis chicos (ZP, Solbes, Moraleda, Blanco, Rubalcaba y Serrano), y una sola chica (De la Vega). ¿Será que los núcleos duros, por definición, son cosa de hombres, como Soberano? ¿Será que se acabaron las coñas marineras?
A pesar de ese carácter machote, o quizás por ello, el núcleo los cogió a todos en bragas. Después del Consejo del viernes la vicepresidenta explicó al personal con mucha calma que el ejercicio de gobernar desgasta, que las encuestas se vuelven lanzas y que ellos son como Caperucita Roja, víctimas de la Campaña Feroz. Pero añadió que todo eso no le preocupaba pues eran circunstancias inherentes al cargo. ¿Ah, no? Pues toma núcleo duro, que es una especie de crisis ministerial encubierta para frenar el deterioro.
Gobernar desgasta. Claro, como todo lo que se hace desde el nacimiento, comenzando por el dedo que se chupa con fruición; pero aquí también hay escalas. Están los desgastes por roces, los cepillados por frotamiento y los lijados a la piedra. Señale el lector qué nivel le corresponde al actual gabinete.
El primer objetivo del núcleo será convencernos de que se abre una nueva etapa en la que los ministros van a estar atados en corto, y salvado el escollo del estatuto catalán con importantes modificaciones, al ciudadano sólo le llegarán las excelencias de la política económica y social, con lo cual la popularidad del presidente renacerá de sus cenizas, la legislatura entrará en mares de bonanza y las elecciones se enfrontarán con la tranquilidad del deber cumplido.
Es un antes y un después, el paso del Ecuador, la era paritaria y los años duros, el talante y la logia. Algo hay que hacer después de este “deprisa, deprisa” que tanto deteriora. Se acabó el paritario y comienza el núcleo duro. Pues a ver lo que dura duro.

