El Adelantado de Carreras
Martes, 11 de Octubre, 2005Cuando ERC prometió su apoyo para la formación del nuevo gobierno tenía la vista puesta en los días que estamos viviendo, los de la llegada a Madrid del Estatut. Sería entonces el momento en el que ZP estaría obligado a pagar el peaje prometido, por encima de su partido, de la oposición y de lo que ellos llaman con mucha gracia, la fiera nacionalista españolista, que ha de ser, imagino, híbrido de oso, conejo y toro.
El Adelantado ZP pensó entonces: Cuán largo me lo fiáis, amigos de la Marca y el Rosellón. Venga ese apoyo y gobernemos a la pata la llana, que la vida es breve y si breves, no conduzcas. Impulsemos la Alianza de las Glaciaciones y amémonos todos sin mirarnos por el rabillo del ojo, ni por el rabo del palomo cojo. Tiempos vendrán en los que el discurso será menos solidario y el mensaje menos amatorio. Tiempos en los que el presidente habrá de defender el levantamiento de fronteras fiscales, la justificación de los privilegios y el asesinato manu civilis de la Alianza nacional, que sin duda es objetivo de mucho aprecio para quien ocupa la Presidencia del Gobierno, aunque algunos juzguen que el disparate sea comparable al de una Amnistía Internacional preocupada por extender la tortura allí donde no se practique.
¡Ea! Vayamos todos, y yo el primero, por la senda de la disolución. No han de pararnos eccemas ni urticarias, retrógradas visiones de un pasado obsoleto y cateto. Lo bueno es lo mío, que no es federal, ni constitucional, pero que no está mal.
No hay marcha atrás, rediela. Os pongáis como os pongáis. ¿No comprendéis, vasallos míos, que se lo he prometido al bello Carod de poblado bigote y que mi palabra es la ley? Trine Vázquez lo que plazca; trine González, Bono, Caruana o Gutiérrez; Trini López o Trini Jiménez, que no trina, sino casa; trine el variado mosaico de las Españas, que mi honra está en juego, y de aquí no me muevo.

