Archivo de Febrero, 2005

Los txerokis

Viernes, 18 de Febrero, 2005

ZP dice unas cosas muy raras respecto al terrorismo. Habla de arriesgar como paso previo a escuchar, que es la antesala de dialogar y que a su vez, constituye el zaguán de negociar. Tan enrevesada es su lengua que después los periodistas afines se encuentran con unas dificultades enormes para interpretarla cabalmente y comunicarle al personal que el presidente ha querido decir lo que no ha dicho.
¿Ustedes han visto las caras de Txeroki, Aldunate, Orbegozo, Majarenas…? ¿Ustedes creen que el Estado español debe plantearse ni por un segundo conversar con estos señores que quieren poner muertos sobre la mesa como quien coloca macetas en los balcones? Y además, conversar de qué, negociar qué. Ni ellos están capacitados para emprender ningún tipo de negociación, ni se les ha pasado por la cabeza tirar por la borda ese magnífico instrumento de poder que es una organización terrorista con notables rendimientos económicos y fabulosa influencia política, aunque la gestionen otros. ¡Con lo pesado que es ir a trabajar todos los días y lo poco que pagan!
Miguel Ángel Aguilar, que compagina sabiamente sensatez con humorismo, dice que los presidentes españoles viven bajo el síndrome de Breda, esperando que algún día ellos personifiquen a Spínola recibiendo las llaves de Justino de Nassau, es decir, de Txeroki. Claro que eso no sucederá jamás. Ni siquiera en el hipotético caso de que el PNV declarase su hartazgo independentista, su plena satisfacción reivindicativa, ni Txeroki, ni los txerokis que vengan se van a calzar un traje para acudir todas las mañanas a la oficina hasta pasadas unas cuantas generaciones.
Por eso, cuando ZP se pone críptico y deambula por andurriales de talante melifluo, dan ganas de tomarlo por los hombros y agitarle un poco la mollera, a ver si se le desordenan las ideas y esta vez se acomodan de forma más favorable para todos los que somos gobernados por él.

Calor

Jueves, 17 de Febrero, 2005

El planeta se calienta, la campaña se calienta, los medios se calientan, ETA quiere calentarnos, y sin embargo hace un frío que pela.
Hasta ahora el anuncio de cataclismos como heraldos inexorables del fin de una era era exclusiva de esotéricos y visionarios, pero Kioto y Cristina Narbona se han encargado de oficializar los malos augurios concediéndoles el rango de previsiones ministeriales. En adelante, ya no será necesario acudir a los brujos, ni a los oráculos, bastará conectarse a la web de Medio Ambiente para saber qué catástrofes se avecinan.
Pero si hablamos a corto plazo, aquí en España la temperatura la elevan ciertos políticos propensos a desestabilizar las placas tectónicas y el caos lo sirve ETA a domicilio. Los de los rifles quieren muertos sobre la mesa antes de san José. Por lo visto, a su estrategia conviene que haya niños huérfanos en los días previos al Día del Padre, y para que nadie se sienta discriminado, les importa poco poner en el punto de mira al Rey o a cualquier uniformado “da lo mismo dónde y qué uniforme”. Tengan cuidado monjas de hábito, ascensoristas y deportistas porque ETA tira a la ropa, no a la persona.
Entre los medios informativos también se cruzan balas, pero en este terreno todavía estamos lejos de alcanzar la mordacidad y la virulencia de siglos pasados. Los rifirrafes entre el pool y Prisa, entre De Losantos y Del Olmo, son escaramuzas sin importancia al lado de las puyas dialécticas que se gastaban sus colegas en el XIX. No es porque pertenezca a la profesión, pero reconocerán que una prensa sin enconamientos, polémicas y guerra de tartas, ni es prensa ni es nada. Nadie muere ni nadie padece más allá de lo que le dicte la fragilidad de su ego. Ojalá las amenazas de Narbona se pudieran diluir en el cruce de cuatro artículos punzantes, y ojalá ETA sólo escribiese columnas demoledoras y editoriales contundentes. Eso sí que sería la bomba.

Morán y Moratinos

Miércoles, 16 de Febrero, 2005

En Moratinos se reproduce con sorprendente analogía el caso Morán. Socialistas, ministros de Asuntos Exteriores y protagonistas de centenares de chistes basados en su supuesta ineptitud para el cargo. Incluso las cuatro primeras letras de sus apellidos coinciden.
Seguramente no existe el español al que se pueda identificar como el iniciador de esa bola de nieve que va creciendo a medida que se incorporan nuevos chascarrillos protagonizados por el personaje ridiculizado. De la misma forma que jamás sabremos quién fue el primer argentino que contó el chiste de un gallego, lo cierto es que la fórmula tiene éxito y todo un país, de la noche a la mañana, rivaliza en quién conoce más chanzas del ministro.
Con motivo de esta última avalancha se puede escuchar esta estupefacción: “No lo entiendo, Ana Palacio era peor ministra y a ella no le hicieron cuentos”. El razonamiento falla porque la calidad de chistoso no guarda relación directa con la calidad política, aunque sus consecuencias pueden llegar a deteriorarla. Se decían gracietas de Franco porque era un mecanismo de defensa social e individual frente a su poder. Por muy rígido que fuese su sistema de censura, la ocurrencia burlaba el control y el ciudadano sentía que el dictador no dominaba por completo el cotarro.
En estos dos casos de la democracia persiste el afán por reírse del poder político, aunque ahora los chistes puedan aparecer publicados en los periódicos. Es un rescoldo de la censura popular, de las chocalladas y cencerradas, de la sátira y de los versos anónimos que zaherían al gobernante. Es decir, nada nuevo bajo el sol.
¿Por qué Morán y por qué Moratinos? Es posible que el inconsciente colectivo vea en ellos el estereotipo adecuado para personificar la torpeza del poder, de la misma forma que Quevedo lo fue de la escatología. En otras palabras, que les ha caído la china.

Con dos barajas

Martes, 15 de Febrero, 2005

Rodríguez Ibarra, que es hombre cabal y sensato, pero apasionado cuando cree que le asiste la razón, le ofrece a Pepe Blanco el eslogan para la campaña europea: “No seas Ibarretxe, vota Sí”. En lenguaje descodificado, Ibarra _ que es la traducción castellana de Ibarretxe _, propone: “No seas palurdo, vota Sí”, un mensaje que fue acogido con la consiguiente hilaridad por parte de los asistentes al mitin, incluido ZP, que se encontraba presente.
Lo que no está tan claro es que la sonrisa externa del presidente se acompañase de una alegría interior, habida cuenta de sus últimos movimientos en torno al PNV para favorecer un posible pacto postelectoral en el País Vasco, pues no se insulta, veja o menosprecia a quien se pretende tener como futuro socio. O sí, porque hoy ya nos han acostumbrado a toda suerte de componendas imposibles y a la consumación de matrimonios que conllevan la violencia de género desde el noviazgo.
Si a ello añadimos que la A. de Víctimas del T. ha denunciado la actitud de Peces-Barba por advertirles que se vayan preparando para hacer una serie de concesiones en caso de materializarse una tregua de ETA, tendremos más motivos para sospechar que a ZP el chiste de Ibarra le hizo gracia por fuera, y maldita la gracia por dentro.
Peces-Barba niega en redondo que se haya dirigido a la ATV en esos términos, de modo de una de las dos parte miente como un cosaco, pues no se trata de matices, ni de interpretaciones. O se lo dijo, o no se lo dijo.
En el primer caso, Peces-Barba sabe que hay negociaciones y quiere salvar la piel a los dirigentes, señalando como únicos culpables a los ejecutores materiales de los atentados. En el segundo caso, la AVT sufre alucinaciones desde la llegada de Pilar Manjón y ve en Peces-Barba al peor de sus enemigos.
En ambas situaciones, los chistes de Ibarra disimulan tramas ocultas que están pidiendo luz.

Faena de aliño

Lunes, 14 de Febrero, 2005

Flaco favor le hace ZP a la Constitución europea cuando malgasta una buena parte de su mitin de Vigo a cantar sus excelencias en los diez meses monclovitas frente a los ocho años del PP.
Dicen las crónicas del acto que el presidente desplegó una faena de aliño ante el respetable olívico porque le urgía presentarse en la Zona Cero del Windsor madrileño para escuchar las explicaciones de Gallardón. Vale. No es que la Constitución salga ganando con esas prisas, pero demos por válida la disculpa.
Menos justificable resulta que ZP haya centrado su intervención en calentarles los cascos a los vigueses en contra del PP, con los ojos puestos en la lejana campaña autonómica, y prácticamente se haya olvidado de que, en teoría, las dos mil personas de Vigo iban a escuchar algo sobre Europa y sobre lo bonito que nos va ir a partir de ahora.
Con tanta inquina arrojada sobre los populares _ sus principales aliados a la hora de pedir el Sí _, a más de uno le habrán crecido las dudas sobre la bondad de la Constitución, o por lo menos, sobre la importancia del referéndum, puesto que allí lo único importante parecía ser el duelo Fraga-Touriño, que está a unos ocho meses vista; mientras que la consulta europea estaba a tiro de ocho días.
ZP habrá pensado que los dos mil presentes no necesitaban mayores explicaciones sobre Europa, que es un tema aburrido y espinoso a la vez, y que no convenía desperdiciar una ocasión así para realizar confesiones de fe europeísta cuando hay unas autonómicas en puertas. De modo que dicho y hecho.
Además, a muchos de los asistentes les daba igual lo que ZP hiciese en el ruedo. Ellos estaban allí para gritarle “guapo, guapo”, certificando para el presidente el título oficioso de lindacara, una distinción a la que jamás podrán optar Ibarretxe, Pérez o Fraga.
No dio la vuelta al ruedo por las prisas.

Suma y sigue

Domingo, 13 de Febrero, 2005

Las imágenes no censuradas de ZP visitando la Zona Cero del Carmelo eran demasiado fuertes para que Pérez las pasase por alto sin un exabrupto, sin un clamor catalanista que mitigase su pernicioso efecto sobre las bases de ERC.
El empeño no estaba exento de dificultades, pues las responsabilidades políticas del desastre, gracias al trasvase de competencias, eran catalanas; y además, Pérez es una de las patas que sostienen a ZP. Con todo y eso, el famoso ideólogo cogió el toro por los cuernos y se fue a torear. Que si ZP pasó por el Carmelo como Mister Marshall por Villar del Río, que si de los catalanes sólo se espera que paguen y callen, que si los catalanes son los que financian España y Europa… sólo le faltó culpar a los Reyes Católicos del hundimiento del barrio, nada descabellado dentro de un discurso tan demagógico, paleto y mendaz como el que engarzó Pérez ante sus 250 incondicionales de Tremp.
Se admite que todos los políticos tienen derecho a presumir de su fas y achacar el nefas a sus contrarios, pero cuando para lograrlo se ven obligados a manipular de forma tan burda la realidad, lo único que consiguen es dar paletadas a su tumba. Tremp es una localidad leridana de 5.500 habitantes, de los cuales 5.250 se quedaron en sus casas antes que acudir a la llamada de Pérez, quizás porque ya lo conocen. A él le gusta hablar de Cataluña y de los catalanes como si fuera su único portavoz, olvidándose de que son lo que son gracias a una mayoría culta, trabajadora, tenaz y responsable, no por la acción de unos cuantos llorones, ignorantes, caprichosos y engreídos que se cambian el apellido para aparentar, coquetean con los violentos y hacen de su discurso político un monumento al desatino, el insulto y la confrontación permanente.
Cuando ZP se dé cuenta del calado de sus socios ocasionales puede ser demasiado tarde.

Que no se sepa

Sábado, 12 de Febrero, 2005

Si ZP se reuniese en secreto con la madre Teresa de Calcuta, que era muy buena; o con Angelina Jolie, que está muy buena, no sólo lo entenderíamos, sino que nos tiraríamos de los capilares por no ocupar su lugar, especialmente en la segunda entrevista secreta.
Pero las citas a ciegas a las que parece abonado ZP sólo nos producen una enorme zozobra, dos considerables inquietudes y tres majestuosos temores.
Sí, es cierto que Imaz y Pérez son legítimos representantes del pueblo español _ ¡qué coña! ¿no? _ y por lo tanto el presidente puede ensayar con ellos la escena del diván cuantas veces lo considere de utilidad para el buen gobierno de todos. Pero dado que ambos no se distinguen ni por la bondad de sus planteamientos, ni por la condena de las acciones violentas, ni por sus afanes de cara al fortalecimiento del Estado _ dicho todo ello desde la más absoluta subjetividad _; la noticia de que el presidente se prodigue en contactar con ellos y de hacerlo embozados en un ambiente que va del rosa secreto al amarillo discreto, sólo puede producir zozobra, inquietudes y temores.
A ciencia cierta no se sabe a qué dedicaron esas horas de parrafeo, pues por algo se trata de reuniones secretas; pero de lo que sí hay plena certeza es de lo que no hablaron. Así podemos afirmar que en ningún momento de las cuitas se abordó la necesidad de ser en extremo respetuosos con la legislación, ni se felicitaron por los próximos 27 años que cumplirá la Constitución, ni acordaron protestar ante la CNN por el reiterado uso del término separatistas, destinado a los terroristas etarras.
Puede ser que ZP le haya pedido a Pérez la abstención ante el I plan Iba, o quizás que hablasen de pactos electorales, o acaso de pactos con ETA. Todo puede ser porque todo eso lo han reconocido, mintiendo o contradiciéndose. Bárbaro.

Dioses y césares

Viernes, 11 de Febrero, 2005

Que el futuro Gobernador Supremo de la Iglesia Anglicana, si alguna vez alcanza el trono, se case en segundas nupcias mediante una ceremonia civil por la condición de divorciada de la novia, no es sino una nueva prueba de los encajes de bolillos que hoy sirven para conjugar modernidad y tradición.
Los anglicanos ingleses pasan por el aro porque en el fondo, Carlos está siendo respetuoso con las normativas religiosa y monárquica, pues no hay ni boda sacralizada, ni princesa de Gales, ni futura reina.
Quizás Carlos se encontraría con problemas de mayor enjundia si los anglicanos comprobasen fehacientemente que su futuro líder profesa en la fe ortodoxa y que sus visitas al monte Athos son auténticos retiros espirituales que traicionan a la iglesia que preside su madre. Para alimentar esa sospecha se acude a las declaraciones de un monje de Athos que en su día dijo: “No hay duda de que la realeza británica es ortodoxa de corazón”. Imagínense que se descubrieran visitas secretas del Papa para orar en la Meca. Bueno, pues los viajes de Carlos a Grecia serían algo semejante. En suma, la modernidad es permisiva con esto y con mucho más.
Cuando hace tiempo se le plantea al príncipe la posibilidad de una nueva boda, el viudo responde: “¿Quién sabe qué planea el buen Dios? No se puede estar seguro de nada”. Y tanto.
Ni Carmen Calvo, ni Pepe Blanco, ni ZP están seguros de su laicismo. La ministra acaba de afirmar que reza para que las películas de Amenabar y Almodóvar triunfen en sus compromisos internacionales. El propio Pepe Blanco reconoce que el triunfo electoral de ZP “fue un milagro”, y el presidente no dudó en apoyar la convocatoria del referéndum europeo en España antes que en ningún otro país bajo la premisa de que “A quien madruga, Dios le ayuda”.
Como dicen los gallegos, “o caso é ter saúde”.

Los mediáticos

Jueves, 10 de Febrero, 2005

Al final va a tener razón Maragall cuando compara el Carmelo con el Prestige, pues al margen de la naturaleza de las catástrofes, las causas que las provocan, el número de afectados, el coste económico, la identidad de los responsables y el tiempo que cueste sufrir las consecuencias del embadurnamiento o del desmoronamiento, hay una nota común mucho más evidente: cuando ocurre cierto tipo de desgracias, la posibilidad de que las administraciones públicas la caguen en su gestión supera con ventaja la media europea.
El manual de comportamiento de los cargos públicos en caso de catástrofes recoge las siguientes instrucciones: reaccionar tarde, no identificar a los auténticos responsables, minimizar los daños y dificultar la labor de los medios de comunicación. De esa forma, piensan los estrategas, el follón que se organiza es tan monumental que nadie es capaz de discernir entre víctimas y culpables, entre peritos y demagogos, entre barro y chapapote. Es decir, confían en el viejo aforismo según el cual, el tiempo todo lo cura y todo lo muda.
En unos tiempos en los que los políticos se sienten seres mediáticos, más preocupados de transmitir una buena imagen, que de dar motivos para que esa buena imagen crezca en la opinión pública, ocurre que lo prioritario en el Carmelo es limitar la libertad de movimiento de los informadores, no vaya a ser que les dé por dañar la sacrosanta imagen del gobierno.
Porque eso sí, ya no existen estados sacrosantos a los que no se les pueda dinamitar sus constituciones, pero los gobiernos… ¡ay los gobiernos! ¡Ésos sí que son santos con peana, palma de martirio y halo apolíneo sobre la coronilla! Sólo han de recibir loores y alabanzas; pero cuando las circunstancias no son propicias, se aleja a los periodistas, o se les hace mirar hacia otros barrios más lucidos que el Carmelo.

La bomba

Miércoles, 9 de Febrero, 2005

La entrevista entre ZP e Imaz era secreta hasta que saltó a la prensa. Entonces se convirtió en discreta. Ahora que ha estallado la bomba de Ifema, ¿dirán que fue una entrevista obsoleta? Los tres adjetivos acaban en eta, lo cual no es un chiste, sino una pista.
Es fácil sospechar qué tipo de juego se traen entre manos estos individuos porque es el de siempre: el poder, cómo mantenerlo y cómo aumentarlo, si cabe. A ETA no se le ha pasado por la cabeza la disolución, ni la entrega de las armas. En clave cínica, tontos serían de tirar por la borda uno de los instrumentos de poder más baratos, rentables y eficaces de todos los tiempos, que a pesar de tener como contrapartida la existencia de un colectivo de presos vascos, ya se las han ingeniado para que ese pequeño inconveniente sea también una máquina de guerra contra los intereses españoles.
¿E Imaz? ¿Qué va a querer Imaz si no es garantizar el mantenimiento del PNV en Ajuria Enea por otros cuatro añitos de cocó? Con la excusa de que el I plan Ibarretxe no, pero con la promesa de que el Ibarretxe II sí, la entrevista secreta, discreta y obsoleta cobra todo su sentido estético-espacial.
Finalmente, ¿cuál puede ser el leitmotiv de ZP? No hace falta acogerse a las habilidades del lince para imaginar que su objetivo está centrado en la convocatoria de elecciones en el País Vasco, tal como se presume en esas fechas a la espera del rechazo que el plan cosechará en el Congreso.
¿Por qué fue secreta en un primer momento? Hombre, está clarísimo. Porque ninguno de los dos podría hablar entonces de un tema que todavía no era noticia, ya que la fecha del 17 de abril tenía que conocerse después del paso del lehendakari por Madrid. Y también, porque ZP habló con Imaz como secretario general del PSOE, no como presidente del Gobierno, aunque estas cosas son siempre muy confusas y difusas. Casi tanto como los matices entre el secreto y el discreto.