Archivo de Diciembre, 2004

Últimos segundos

Miércoles, 1 de Diciembre, 2004

Hoy no intenten contactar con Aznar, todavía está leyendo la prensa para enterarse de lo que dijo en la comisión. Es lo bueno que tiene el género humano. Puedes estar once horas hablando del 11-M que siempre tendrás once periódicos con once transcripciones distintas de tus propias palabras. Repetición para suspicaces: Es lo bueno que tiene el género humano.

Ahora bien, dentro de las reacciones, críticas, alabanzas y reiteraciones a la comparecencia, ha habido una especialmente preparada, pero tan mal ejecutada, que por burda y ramplona merece destacarse de las demás para aviso de navegantes.

Ignoramos quién fue su autor intelectual, aunque no es difícil de imaginar siendo sus autores materiales el conocido dúo de artistas nocturnos formado por Javier Sardá y Pilar Rahola. Pese a que ambos dominan bien las tablas en sus papeles de viejo verde impenitente y de histérica feminista _ con piercing íntimo mal instalado que le causa continuos pellizcos y alborotos _, la representación del pasado lunes les salió tan torticera que la cuchufleta fue notoria hasta para quienes en ese momento sintonizaban otra cadena.

La mesa político-social que a veces forman los marcianos para aplicar el estilo tabernario sobre todo aquello que no sean las bragas de Nuria Bermúdez, aborda la presencia de Aznar en la comisión.

Se nota la influencia del expresidente, pues los tertulianos, a diferencia de lo acostumbrado, intervienen con mesura y calma relativa, salvo cuando pellizca el piercing. Ataques y defensas se suceden en correcta alternancia hasta que el reloj marca el inevitable fin de fiesta. Quien está en uso de la palabra, Pilar Rahola, desvía su mirada hacia el jefe, abandona el razonamiento que exponía y reza ante la cámara la letanía “miente, miente, miente…” para que ésas últimas palabras queden flotando en la papilla hertziana, como cuando la cabeza cercenada de Pardo de Cela se separa del tronco, y aún así dice: “Credo, credo, credo”.