Archivo de Marzo, 2019

Volver a Hollywood

Lunes, 11 de Marzo, 2019

Fotografiada por Luis Ramón Marín con otra artista

La artista se escabulle. Su madre es española. ¿Y ella? “Estelle Dixon se llama Cabrera de segundo apellido. Su madre nació en Monzón. Todo esto nos lo dice su madre, que, como los enanos del famoso soneto de Ruten, parecen hermanas. La hija no oculta el agrado de esta comparación.”

Los admiradores de la muchacha dan pie a una suposición:

_ Estará usted encantada con esa ronda de amor _ preguntamos.

_ Yo me casé a los quince _ interrumpe su madre. (Gracias a lo cual podemos intuir que en ese momento ronda los 35).

_ No lo crea usted _ dice Estelle _. Ignoro todavía lo que es el amor. ¡Solo tengo diecinueve años!

“Volvemos a la hija. Aún pareciendo hermanas, los 19 años de la más joven exigen mayor atención. (¡¿) Sin preguntar, va explicando cómo, habiendo vivido en Los Ángeles, como artista de cine, se incorporó a la Compañía de Harry Flemming en Buenos Aires. Quiso tomar del bailarín unas lecciones. Dándoselas, el maestro descubrió en la discípula condiciones admirables. Este negro que sabe llevar la pechera blanca, tiene buena vista, como el personaje que creara la imaginación de Insúa”. (El periodista se refiere a El negro que tenía el alma blanca (1922), la famosa novela de Alberto Insúa, ya que Harry, efectivamente, es de raza negra).

“Después, convencida, se contrató con él. Y hasta ahora. Terminado el contrato, piensa volver a Hollywood. O quedarse en España, donde tan bien se siente.

_ Hágalo _ insistimos _. Quédese a vivir aquí. Enseguida alguien sabrá conquistarla. ¿No

le gustaría casarse en España?

_ No me gustaría casarme en ninguna parte. Odio profundamente el matrimonio…

Un poco sorprendidos, miramos fijamente sus ojos enormes. Ojos claros, que reflejan frialdad.

El mejor bailarín del mundo

Domingo, 10 de Marzo, 2019

Una página de prensa en la que aparece Estelle y el anuncio de Uruguay

Otro salto inexplicable, traslada a Estelle Dixon de Los Ángeles a Buenos Aires, aproximadamente el año 1927 o 1928. Allí conoce al bailarín norteamericano de jazz y swing, Harry Flemming, considerado uno de los mejores del mundo, que trata de formar compañía. Recibe unas clases y de inmediato se incorpora al elenco como una de sus principales figuras, siendo pareja de charleston con Harry, lo cual es cierto, porque los carteles de la actuación de Flemming en Uruguay atestiguan que Estelle Dixon es el primer nombre que aparece debajo del bailarín.

La incorporación de Estelle a la troupe de Flemming se habría producido al mismo tiempo que la del dúo de guitarristas hawaianos Les Loups, formado por Óscar Alemán y Gaston Bueno Lobo, con los que ella actúa como bailarina.

Cuando Harry llega a España para actuar en su gira internacional la define como canzonetista, bailarina y artista de la pantalla… pero seguimos sin pruebas. En marzo de 1929, Flemming y los suyos se presentan en el Circo Price de Madrid y pocos días después, en el Teatro Fuencarral, también en la capital. Ambas críticas son muy buenas y en ambas se alaba la contribución de Dixon al esplendor del espectáculo.

A continuación se trasladan a Zaragoza, donde el periodista Joserre, de La Voz de Aragón, se fija en Estelle: “El público aprecia, mientras baila y canta, que sobre todas las cosas, es bella, bellísima. Rubia, de ojos claros, enormes, ríe… como ríen esas girls deliciosas de las comedias yankees: es decir, deliciosamente y sus movimientos tienen la gracia de una dominadora del ritmo”. Luego de los piropos, la entrevista:

_ Quiere decirme, miss Estelle, ¿cómo habla usted tan admirablemente español? _ le pregunta

_ Mi madre _ responde con sencillez _, es aragonesa.

Estelle Dixon Cabrera

Sábado, 9 de Marzo, 2019

Una belleza de 19 años en La Esfera

Estelle, Estrella o Stella Dixon fue una bailarina, directora de pista, miss, segunda tiple, corista y pin-up española, posiblemente llamada Estrella … Cabrera, cuya huella biográfica es difícil de seguir hoy, porque ella misma se encarga de poner obstáculos a quien lo intentase.

Aunque su nacimiento parece ocurrir en Monforte el año 1910, poco más se puede añadir a sus años inmediatos, salvo lo que la joven cuenta en las cuatro entrevistas periodísticas que hemos localizado, en donde se desliza un ramillete de contradicciones, como la de declararse americana, gallega, andaluza o aragonesa, según en qué circunstancias.

Dueña de un rostro muy atractivo y un físico agraciado, durante dos años _ y solo durante dos _, acapara los espacios que algunas revistas españolas dedican a la belleza femenina, desde Blanco y Negro a Muchas Gracias, cuyos estilos van desde el clasicismo fotográfico de una mujer estatua y estática, a las poses pícaras y desenfadadas que tienen como objetivo provocar el erotismo de las pin-up americanas, a punto de vivir su época dorada.

Si seguimos sus declaraciones en esas entrevistas deberemos creer que su madre es una mujer aragonesa, nacida en Monzón (Huesca) y que su padre es un americano que no aparece en ninguna referencia. Tampoco se aclara por qué nace en Monforte, hecho que oculta otras veces, haciéndose pasar por andaluza, como dijimos; quizás por pensar que ese origen ayuda más a su carrera, quizás por arrojar tinta de calamar sobre un pasado que prefiere dejar bajo llave.

Un salto temporal de dieciséis años nos lleva a situarla en Los Ángeles como artista de cine, aunque tampoco hay referencia exacta de su participación en ningún reparto, al menos con ese nombre. Si lo decimos es solo porque ella lo afirma.

Multipremiado

Viernes, 8 de Marzo, 2019

El río Centiño, llevado por Gamboa a las páginas del Blanco y Negro

Andrés Gamboa es corresponsal artístico de El Pueblo Gallego, Diario de La Marina, de La Habana, y otros

Las fotografías enviadas a Zaragoza se exponen antes en el Café Central, que abre en Foz Gumersindo Martínez. Entre las obras se cita “una chula con su pañolón de Manila y su guitarra”, paisajes gallegos y un rústico molino “en cuyas aguas se reflejan las siluetas de unas lavanderas con maravillosos efectos de luz”.

La revista argentina Foto-Magazine recoge en este año de 1928 los éxitos de su colaborador en Lugo y poco después, en 1930, el Salón Internacional de Fotografía celebrado en Buenos Aires por la Sociedad Estímulo de las Bellas Artes, premia a Gamboa en competencia con las otras 7.000 fotos recibidas.

Entre una fecha y otra, el 3 de marzo de 1929, es objeto de un homenaje en Foz para hacerle entrega de una “excelente máquina fotográfica” por suscripción. Los promotores de la iniciativa son Cándido, Florencio y Basilio Eijo Maseda, Manuel Rodríguez Rodríguez, Agustín Freire, Crisanto Couto, Francisco Maañón, Ramón Salgado, José Constantino Vázquez, José Fernández Gómez, José Villares, José Lauro, Antonio Goy Díaz, José Raimundo y Armando Fernández.

También en 1931 vuelve a ser galardonado, esta vez en Madrid por la Exposición de la Escuela de Fomento de las Artes, el Centro Galicia y la Muestra Kodak, donde expone doce fotografías, entre ellas, Atardecer, Lavanderas de Foz e Hilandera. Asimismo, en la V Exposición Internacional de Fotografía, organizada por el Ateneo obrero, de Gijón, obtiene dos diplomas de honor por sendos paisajes.

El 28 julio de 1933, su amigo Antonio Goy Díaz, redactor de El Progreso publica una muy elogiosa columna sobre Andrés y en 1934 se anuncia su marcha a Illescas y la de su hermano Ignacio, a Madrid. Después, la guerra. Después, el silencio.

Del suicidio al chiste

Jueves, 7 de Marzo, 2019

Una foto de Gamboa en el Blanco y Negro

La primera referencia periodística del joven focego Andrés Gamboa nada tiene que ver con la fotografía. Se fecha el 16 de junio de 1914 y narra cómo unos cuantos niños, el mayor de catorce años de edad, se entretenían disparando en el barrio de Vilaxoane de Foz. Utilizan una pistola de salón y ponen blancos en una pared. El dueño de la pistola es Andrés Gamboa, que dispara “una de las veces con tan mala puntería y tan escasa suerte” que hace blanco en el brazo izquierdo de su amigo Manuel Amieiras. Parece ser que una vez extraído el balín del brazo de Amieiras, el incidente queda en una leve herida.

Salvada la adolescencia sin otros contratiempos, el nombre de A.G.V., de 25 años, vuelve a relacionarse con un episodio sangriento, pues en 1926 se informa que ha intentado suicidarse con una cuchilla de afeitar en un evacuatorio de la Puerta del Sol de Madrid. Contrariedades amorosas le han llevado a la desesperación. Se dice que se ha causado lesiones de pronóstico reservado y que reside en la calle de Santa Engracia, núm. 85.

A raíz de esa convalecencia, regresa a Foz y recupera el humor. Al menos eso nos lo hace pensar el envío que realizaba precisamente a la revista Buen Humor con el fin de participar en un concurso de chistes, primero desde Turleque (Toledo) y en 1927, ya desde Foz. El premio son 10 pesetas y Andrés opta a ellas con éste de corte clásico: “¿En qué se parece un paraguas a un embudo? En que el uno es para-aguas y el otro para vinos”.

No gana, por supuesto. En ese momento ya es conocido en Foz por sus actividades fotográficas y por sus instantáneas coloreadas de naranja, verde o azul, lo cual es doblemente pionero.

En 1928 es nombrado miembro de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, a donde concurre con una colección de fotos para conmemorar el centenario de Goya.

Color en las fotos

Miércoles, 6 de Marzo, 2019

Cazando pulpos en Foz, de Andrés Gamboa

De los Gamboa de Illescas (Toledo) surgen dos artistas de vanguardia, los dos llamados Andrés; uno pintor logicofobista de Sabadell (1910), llamado Andreu Gamboa González Rothvoss, y el otro, fotógrafo pionero de Foz (1900), llamado Andrés Gamboa Vázquez.

Suponemos que los padres de ambos, Andrés Gamboa Navarro y Andrés Gamboa Esquivias, son primos, y primos por tanto, también son sus hijos. El primero forma parte del citado grupo de vanguardia creado a raíz de una visita de Paul Élouard a Barcelona y con el que colabora Maruja Mallo. El otro será uno de los primeros fotógrafos de Foz, tal como lo señala Xosé Ramón Ermida Meilán en el transcurso de las jornadas organizadas por la asociación A Pomba do Arco en la conferencia “A fotografía focega. 1906-1936”, junto con otros fotógrafos de estos años iniciales, Alberte Bravo, Manuel Luxilde, el ribadense Benito Prieto y el mindoniense Santiago Pernas.

Asimismo, A Pomba do Arco y la asociación de vecinos de San Martiño ya habían organizado en 2001 la exposición “San Martiño nos anos 20”, en la que se recoge el trabajo de Gamboa.

Gamboa Esquivias, el padre de nuestro hombre, se casa con una mujer de A Espiñeira y da origen a esa rama familiar gallega. En 1869 es nombrado promotor fiscal del juzgado de Illescas, puesto desde el que interviene en la resolución de los más sangrientos crímenes de la época. Después se le encomienda el Registro de la Propiedad.

Su nombre aparece en un curioso anuncio en el que se ofrece casa a los jóvenes que deseen aprender correctamente lenguas y ciencias mercantiles en la ciudad alemana de Luneburgo, de gran tradición universitaria. Gamboa es el intermediario de H. Gunther, profesor en el Liceo y la Escuela Mercantil de la ciudad, y dueño de la casa aludida.

Una banda en 8 horas

Martes, 5 de Marzo, 2019

Juan Serrano Marqués

La vida musical de Juan Serrano Marqués discurre entre Lugo y Pontevedra, y si de verdad nace en la primera el año 1866, en la segunda muere en 1954, y aquí gustan decir que es pontevedrés de corazón.

Sea. Lo importante de este músico polifacético es la actividad que desarrolla a lo largo de sus 88 años de vida. Quedémonos con algunos aspectos sorprendentes.

Por ejemplo, que es discípulo aventajado de Juan Montes y que desde los diez años domina otros tantos instrumentos: flauta, bandurria, guitarra, acordeón, concertina, clarinete, saxofón, contrabajo y violoncello, siendo también organista de la parroquial de San Froilán.

A los quince, el alcalde Rúa lo nombra director interino de la Banda Municipal y desempeña la labor con criterio y solvencia.

Su nombre ha vuelto a la actualidad hace dos años, pues gracias a Juan Parra y al director de la Banda del Conservatorio Manuel Quiroga, Iago Lariño Rodal, se ha podido recuperar, un siglo después de haber sido escrito, su pasodoble Barquerito, dedicado a Manuel Escudero, el torero de Pontevedra.

Extraña combinación. El torero pontevedrés y el músico lucense.

Además de una inmensa labor en bandas, rondallas, coros y orfeones, con los que consigue numerosos premios en los certámenes a los que acude, hay un momento en la vida de Serrano que resume su capacidad para la dirección y su talento musical.

Sucede cuando por razones económicas se ha disuelto la Banda Municipal de la ciudad, casi como ahora, pero a Lugo llega el general Ángel Aznar y se le quiere cumplimentar musicalmente como corresponde.

Entonces se encarga a Serrano de que se saque de la manga una banda. La labor le ocupa ocho horas y con otras dos para los ensayos está listo para presentarse ante Aznar y deleitarle, por ejemplo, con la Alborada de Veiga.

El reloj de siete esferas

Lunes, 4 de Marzo, 2019

Los relojes de Agatha

Agatha Christie escribe El misterio de las siete esferas y a esa novela remiten todas las búsquedas que se realicen tras la pista de algún reloj con esas características. Todo choca con las esferas de Agatha.

Sin embargo hubo en determinado momento _ y es posible que aún exista hoy en un domicilio _, un reloj de siete esferas, realizado en Lugo por un artesano nacido en su provincia.

Hablamos de Ramón Canoura Álvarez. No confundir con Ramón Canoura Fernández, el activo dinamizador de Ferreira do Valadouro. Nuestro Ramón le antecede un siglo, pues nace en Vilanova de Lourenzá en 1825.

¿Qué sabemos de él? Poco, pero suficiente. Sabemos que ingresa siendo adolescente en el arsenal de Ferrol y que allí destaca por sus cualidades para grabar y para el tratamiento de los metales, gracias a lo cual pronto llega a ser jefe de taller.

Pero lo de Ramón Canoura va por otros derroteros, de modo que vuelve a Mondoñedo, se casa y se instala como platero, por lo que en esa ciudad deja numerosas muestras de sus habilidades.

Un nuevo salto lo trae a Lugo, donde amplía su ámbito artesano al mundo de la relojería para destacar en competencia de otros grandes nombres de la provincia, como son los Lombardero. Se establece en el número 5 de Santo Domingo y desde allí realiza piezas que son muy estimadas e incluso premiadas en exposiciones y certámenes.

Un cronómetro de bolsillo de su autoría merece la felicitación del director de una de las más importantes fábricas inglesas. Animado por los reconocimientos, diseña un reloj de siete esferas que reflejan la hora en Lugo, Madrid, Londres, París, Roma Washington y Montevideo. También crea un nuevo torno de relojero y otras herramientas. Fallece en 1893. Si algún amable lector sabe de las esferas o de alguna obra de Canoura, se ruega dar parte.

El peor matador nunca visto

Domingo, 3 de Marzo, 2019

Así de torero posa Galleguito para una campaña publicitaria que él mismo paga en varios periódicos

Nemesio Pérez, torero de Valladolid, se corta la coleta en 1916 tras comprobar lo poco que lo llaman para vestirse de luces. Se apoda Galleguito y no es el primero en usarlo, ni será el último, aunque al nombre no le acompaña un buen fario para eso de triunfar en los ruedos.

Ese año Domingo Gómez regenta en Madrid el ultramarinos La Luguesa del Galleguito, y no le va mal. Pero otra cosa son los toros.

Víctor Rodríguez Saa es un chaval de Lugo trasplantado a la capital con tantas ganas de ser matador, como falta de cualidades para lograrlo. Y su carrera la empieza mal, porque al saber que Galleguito es un nombre que ha quedado libre entre los maestros de la espada, lo adopta para sí.

Víctor tiene todo el día entre las manos otra arma cortante, una navaja, ya que es barbero en un establecimiento de la calle de la Abada, inmediata hoy a la Gran Vía.

Allí se pavonea de su arrojo y valentía ante los gallegos que allí acuden. El mensaje cala y para mover voluntades empresariales, la colonia gallega a la que afeita Víctor reúne medios para celebrar una encerrona _ un solo torero y varios bichos _, en la plaza de la carretera de Aragón, llamada plaza de Madrid.

En aquel caso solo son dos novillos, pero el hombre cuenta con la ayuda de cuatro matadores, Antonio Sánchez, Emilio Méndez, José Paradas y Celita.

La fe mueve montañas y aunque Víctor haría bien en redirigir sus esfuerzos hacia otras actividades, consigue que por fin lo admitan como sobresaliente en una cuadrilla.

En junio de 1926, su falta de compostura durante una corrida provoca las bromas del público, que ve cómo Galleguito es zarandeado por el astado. La crónica es implacable: “El sobresaliente Galleguito demostró tanta ignorancia que dio lugar a que el presidente, accediendo a la petición del público, le ordenara se retirase del redondel”.

El doble de Julián Besteiro

Sábado, 2 de Marzo, 2019

Julián Besteiro, el doble de Francisco R. Besteiro

El periodista Francisco Rodríguez Besteiro nace en Santa María de Franqueán, parroquia de O Corgo. Hijo de Rodríguez Aldegunde y Manuela Besteiro, forma parte de la primera redacción de El Progreso, cuando éste se funda en 1908, siendo ya socio de mérito del Círculo das Artes.

Fue director de la Casa de Maternidad y Expósitos _ vulgo Inclusa _, desde donde irradia la principal característica de su carácter, una bondad a prueba de sinsabores políticos.

Él y sus hermanas Elisa y Asunción son sobrinos del dirigente socialista Julián Besteiro, nacido también en O Corgo, aunque la biografía oficial de quien fue presidente de las Cortes todavía no lo reconoce debido a la ocultación del parto que deciden sus padres, pero que describe con detalle Manuel de Rivas Reija.

Julián se refiere a Francisco como “mi doble”, quizás por señalar un parecido físico que no podemos certificar por falta de una imagen de ambos, aunque lo más probable es que sea así.

De El Progreso pasa a La Justicia, el periódico cofundado en Madrid por Nicolás Salmerón y Ruiz Zorrilla antes de enemistarse. El fichaje de Besteiro por Salmerón podría estar relacionado con los tres meses de exilio que el expresidente de la I República pasa en Lugo.

De Baleira es Ramona Hortensia Lombardero San Miguel, la mujer que se casará con el primogénito del político, Nicolás Salmerón y García, aunque el aterrizaje de Besteiro en La Justicia sucede varias décadas más tarde.

De ese periódico pasa a El País _ el de Curros Enríquez y Castrovido _, donde permanece hasta que se convierte en inspector de primera enseñanza de la provincia de Madrid.

En ejercicio de este cargo, cae desplomado por una embolia sobre la acera de la calle Lista _ hoy Ortega y Gasset _, esquina a Alcántara, y fallece ese mismo día, 12 de abril de 1926.