La masa
12 de Mayo , 2021
Informe y deforme
La masa es la antítesis del individuo y la aliada de la barbarie. La masa se ampara en sí misma y se justifica en su número para avanzar descontrolada en pos de la autodestrucción.
En el mundo animal son las manadas de cachalotes varados en un arenal al que llegan para morir sin haberlo deseado, o los rebaños de corderos que se precipitan al vacío para estrellarse contra las rocas que los aguardan con su dureza implacable.
La masa forma botellones para celebrar que todavía no lo han pillado y así acelerar el proceso. Nadie está allí por sí mismo. Está porque van los demás y siendo muchos da igual lo que se esté haciendo porque nadie es responsable sino el conjunto.
Si dos narcos se ahogan en La Línea de la Concepción, la masa se encarga de incendiar el mobiliario urbano como primera medida tendente al caos y acusa al brazo de la Justicia de no actuar. Y cuando actúa, la masa incendia Barcelona. La masa no piensa, actúa.
Si el equipo de fútbol de sus amores gana una copa, ella se encarga de romper lo que haga falta para festejarlo. Y si la pierde, también; porque así sofoca su impotencia en una impotencia mayor, la de renunciar a la cabeza para dejarse arrastrar por el abandono y el falso fantasma de la libertad. Nadie es capaz de pararme. Hago lo que me da la gana. Quizá los cetáceos crean lo mismo antes de embarrancar.
Se la ha visto derribar estatuas de Colón, de Washington y de Thomas Jefferson, porque la incentivan con cualquier mentira. Basta que animarla a disfrazarse de vándalo.
Pero no hay constancia de que haya movido un dedo a favor de sus congéneres. Podrá pensar alguien que a Galicia vino mucha gente para limpiar lo que el Prestige ensució, pero aquellos no eran masa, sino suma de individuos valientes y solidarios.











