La masa

12 de Mayo , 2021

Informe y deforme

La masa es la antítesis del individuo y la aliada de la barbarie. La masa se ampara en sí misma y se justifica en su número para avanzar descontrolada en pos de la autodestrucción.

En el mundo animal son las manadas de cachalotes varados en un arenal al que llegan para morir sin haberlo deseado, o los rebaños de corderos que se precipitan al vacío para estrellarse contra las rocas que los aguardan con su dureza implacable.

La masa forma botellones para celebrar que todavía no lo han pillado y así acelerar el proceso. Nadie está allí por sí mismo. Está porque van los demás y siendo muchos da igual lo que se esté haciendo porque nadie es responsable sino el conjunto.

Si dos narcos se ahogan en La Línea de la Concepción, la masa se encarga de incendiar el mobiliario urbano como primera medida tendente al caos y acusa al brazo de la Justicia de no actuar. Y cuando actúa, la masa incendia Barcelona. La masa no piensa, actúa.

Si el equipo de fútbol de sus amores gana una copa, ella se encarga de romper lo que haga falta para festejarlo. Y si la pierde, también; porque así sofoca su impotencia en una impotencia mayor, la de renunciar a la cabeza para dejarse arrastrar por el abandono y el falso fantasma de la libertad. Nadie es capaz de pararme. Hago lo que me da la gana. Quizá los cetáceos crean lo mismo antes de embarrancar.

Se la ha visto derribar estatuas de Colón, de Washington y de Thomas Jefferson, porque la incentivan con cualquier mentira. Basta que animarla a disfrazarse de vándalo.

Pero no hay constancia de que haya movido un dedo a favor de sus congéneres. Podrá pensar alguien que a Galicia vino mucha gente para limpiar lo que el Prestige ensució, pero aquellos no eran masa, sino suma de individuos valientes y solidarios.

Martínez Pardo, el corneta que identifica el cadáver de Maceo

12 de Mayo , 2021

El soldado de Navia de Suarna se presenta voluntario obsesionado con matar al líder insurgente

EN 2018 EL presidente Pedro Sánchez entrega a Cuba la particular silla de Antonio Maceo, el Titán de Bronce, esculpida en un tronco de palmera que el general Valeriano Weyler trae a Baleares. Se dice entonces que es suya por regalo del alcalde de Palma, Antoni Noguera, aunque los descendientes de Weyler y parte de la opinión pública cree que se ha cometido una prevaricación.

Pero ni en ese momento, ni en ninguno de los cientos de relatos que se escriben en la isla sobre la muerte de Maceo, el segundo jefe militar del Ejército Libertador, se cuenta la historia de Francisco Martínez Pardo (Navia de Suarna, 1876), cornetín de órdenes del batallón de San Quintín _ antes Peninsular núm. 7 _, que intervino en esa acción de guerra, y no un asesinato, como también se repite como dejándolo caer por si cuela.

Francisco nace en la parroquia de Santiago de Penamil el 10 de diciembre del citado año, de donde marcha en compañía de su madre para servir en el domicilio del teniente coronel del Estado Mayor Urbano Más y Abad, con cuya familia se trasladan ambos a Valladolid cuando el militar es destinado a esa ciudad.

Con 16 años, el 20 de junio de 1892, Francisco sienta plaza como corneta de órdenes en el regimiento de Toledo, donde se le tiene como un niño mimado por todos, apodándolo El Galleguito. Cuando se sortean los soldados que han de desplazarse a la España del Caribe, Pardo se presenta voluntario y en la despedida, según testimonios de sus compañeros, a todos manifiesta sus deseos de matar a Maceo, e incluso en sus cartas desde la isla ésa es su obsesión, pensando que el mayor beneficio a España es acabar con aquel líder.

Viaja con el contingente de tropas que se forma con los regimientos del Príncipe, Murcia, Luzón, Zamora, Toledo y cazadores de Reus y de la Habana.

Agregado allí al regimiento de San Quintín, que se forma con tropas de la séptima región, Galicia, Asturias y Castilla la Vieja, toma parte con él en la acción de Punta Brava, donde tras la batalla examina el territorio con el práctico del regimiento, un coruñés llamado Santana, y juntos encuentran los cadáveres de Antonio Maceo y de Pancho Gómez, identificándolos como tales.

Se hacen con sus objetos de valor e informan del hallazgo al comandante Cirujeda, uno de los oficiales de confianza del general Weyler que será marqués de Punta Brava. Es de suponer que a raíz de esta acción, Weyler se hiciese con la famosa silla recientemente devuelta.

La versión cubana de su muerte, al menos la más extendida, señala que los cadáveres de Maceo y del teniente Pancho Gómez Toro no son reconocidos por los españoles y que el coronel Aranguren los recoge y los entierra en secreto hasta que la isla consigue la independencia de España.

En la última carta que escribe a su madre desde Cuba le explica que si no tiene ninguna medalla es por no haberle correspondido en suerte, pero que esté tranquila, porque ha intervenido en tantas acciones como para merecerla. Se intuye que en Valladolid se critica a la mujer que su hijo no haya sido condecorado.

De hecho, tanto él como Santana, natural de Carnota y pariente del letrado de Corcubión Paulino Verea Quintana, son felicitados por Cijureda.

Santana se encontraba ya en la isla y se incorpora al ejército a raíz de perder la pequeña fortuna conseguida en un incendio provocado por los seguidores de Maceo. De ahí que por su conocimiento del terreno lo hubiesen nombrado práctico del regimiento.

Pardo también va a participar en la campaña de Melilla.

Blancanieves

11 de Mayo , 2021

En pro de la bruja

Se aguarda con ansiedad el resultado del informe solicitado por la ministra Montero sobre el beso de Blancanieves, ese que algunos norteamericanos denuncian porque la moza lo recibe en estado inconsciente y contra su voluntad.

Los yankees políticamente correctos son unos piernas porque la que sabe de besos robados en estado cataléptico, del rufianismo de Garfio con Campanilla y de las restantes chulerías principescas es Irene. Con un informe que solo nos cuesta doscientos mil eurochines de nada, salimos de dudas en dos patadas, pero les adelanto que sí, el príncipe le plantifica en los morros un ósculo no consentido y eso va a traer consecuencias inimaginables en las relaciones Este-Oeste.

En épocas normales, es decir, cuando a los catedráticos se les trataba de usted, estas chuminadas daban como mucho para un trabajo de Navidades y no se lo decías ni a tus padres, no fueran a creer que su hijo despilfarraba su dinero en la universidad. El hecho de que hoy alguien se atreva a decir que Blancanieves no consintió el beso del príncipe sitúa el listón del coeficiente intelectual medio exactamente entre el de Mortadelo y el de Abundio, que vendió su pelo para comprarse un peine.

Si fuésemos unos mal pensados, y distamos mucho de serlo, sospecharíamos que esta inculpación de necrofilia contra el príncipe pretende enmascarar el turbio papel de la bruja/madrastra, que es la que de verdad envenena a la chiquilla y que se va de rositas con su pócima mientras acusamos al beso salvador.

Y yo me pregunto, ¿sabe Golfo que el espagueti al que le echa los dientes en el restaurante italiano es el mismo que termina en los belfos de Reina? ¿Abusó el vagabundo de sus conocimientos para besar a la dama sin que ella lo desease? Hay que abrir otra investigación porque esto pasa de castaño oscuro.

Luis López Díaz-Pallín, caballero del aire

11 de Mayo , 2021

El sarriano fue concejal durante 22 años y hombre clave en diversas iniciativas lucenses

DURANTE AÑOS, TODOS los Días de Difuntos, Luis López Díaz-Pallín (Sarria, 1920), se desplaza a Monforte de Lemos para realizar un homenaje floral en la tumba de Castor Rodríguez, padre del ministro del Aire R. y Díaz de Lecea. Es el rito anual con el que le agradece su ayuda por favorecer la creación del Real Aeroclub de Lugo.

La historia es algo más larga porque se inicia cuando el propio Lecea le pide que localice los restos de su padre y les dé digna sepultura.

Pallín había nacido en O Oural de San Xulián de Chorente. Su familia era propietaria, entre otras tierras, de las que ocupa la fábrica de cementos. Su madre muere siendo él un niño y su infancia debe transcurrir en A Coruña, donde su padre tiene negocios. Allí estudia Comercio y durante la guerra intenta hacerse piloto, su gran vocación.

En cierta ocasión le pregunto por Pedro Páramo Arias, el influyente párroco sarriano asesinado en 1946 y me confiesa que Carrillo los había señalado a los dos a través de Radio España Independiente, la Pirenaica.

Pallín es imprescindible para contar el nacimiento del mencionado Aeoroclub, al lado de Rueda, García Portela, Velayos, Campoy, los Abelleira y Guillermo Sánchez, como protagonistas en diferentes papeles.

Pero él fue mucho más. En Frigsa hasta jubilarse, en el Ayuntamiento durante 22 años, en el frustrado Mercado Regional Ganadero, en la Asociación de Amigos de la Muralla, en la Cruz Roja y casi en el C.D. Lugo. Decimos casi, porque Pallín supo evitarlo con un quiebro torero.

En marzo de 1966, el club atraviesa uno de sus peores momentos y varios hombres fuertes del concello _ Grandío Seijas, Linares Gallardo y Quiroga Mariño _, lo proponen como presidente durante un almuerzo. El sarriano se levanta y muy parsimonioso dice: “No tengo inconveniente en aceptar el encargo, siempre que mis buenos amigos aquí presentes estén dispuestos a firmar cada uno una letra de 50.000 pesetas. Con nueve más y yo, está resuelta la cuestión”. Ahí acabó su candidatura.

Tampoco llega a buen puerto su intento de ser diputado nacional, aunque lamenta más haber perdido el Mercado Regional Ganadero, que comienza a instalarse en O Ceao y acaba en Silleda. No bastó que le cantasen: “Con una vaca y un ternero, Díaz Pallín montó el mercado ganadero”.

Además del muletazo al CD Lugo, su larga biografía cuenta con otros dos episodios toreros. Uno fue su fallido compromiso empresarial para aupar a Luis Ríos El Pinturero y otro, el padrinazgo de su paisano Jesús Rivelo Beltrán, El Galleguito, natural de Vilaesteva.

Casado con Purificación Martín López, mantiene toda su vida, su humor, sus amigos y su extrema pulcritud, que se refleja en sus gestiones municipales para lograr que las piezas de pan deban venderse en la ciudad envueltas en papel. También consigue que se consideren habitables las estancias abuhardilladas existentes en muchas casas.

Como hombre simpático y de buen talante se cuentan de él muchas anécdotas, como cuando un funcionario del ayuntamiento pretende que vacune a dos perros de su propiedad, aunque sean de piedra y ornamentales.

En El Progreso, de cuya redacción era asiduo visitante, se recordará toda la vida lo ocurrido días antes del 23F de 1981. Los redactores compinchados hacen creer a Pallín que agentes armados han tomado el Congreso y tienen al Gobierno secuestrado. Se pueden ustedes imaginar lo que le costó creerse horas después que era verdad lo que pasaba.

Fallece en 2020, a unos meses de ser centenario.

Rafael Cadórniga Carro, pionero de la biofarmacia

10 de Mayo , 2021

Con Otero Aenlle, Serafín García y Vila Jato forma el grupo de grandes farmacéuticos lucenses de la época

LA FAMILIA SE forma en 1920, cuando el delegado de banca y seguros, Luis Cadórniga González, se casa con Sofía Carro Crespo en la iglesia lucense de Santiago A Nova. Serán padres de José Luis, Leoncio _ futuro alcalde de Triacastela _, Rafael Cadórniga Carro (Lugo, 1927), y Juan Ángel.

Cuando apenas tiene un año, la familia deja la ciudad de las murallas y se traslada a León, donde en plena guerra comienza el Bachillerato. En 1940 muere su padre, motivo por el cual se produce un nuevo cambio de ciudad, esta vez a Valladolid, donde en menos de dos años fallece su madre.

Esta nueva pérdida obliga a que sus hijos regresen a Lugo para ser atendidos por sus parientes. Rafael se hace bachiller en 1945 como alumno del instituto y comienza los estudios de Farmacia en Santiago, para acabarlos en 1951 con Premio Extraordinario Casares Gil. También obtiene el Fernández Carril, al alumno más brillante de toda la universidad y un sobresaliente cum laude en su doctorado de Madrid dos años más tarde.

Desde el segundo curso ya se integra en la cátedra de Física y Química, y antes de licenciarse publica sus primeros trabajos científicos. Está cantado que será profesor ayudante de la asignatura, colaborando de forma brillante e intensa con el catedrático Enrique Otero Aenlle para el estudio de capas monomoleculares, que será su tesis doctoral.

Se casa con su colega Irene Valiño Cedeira, también premio extraordinario en 1954.

El traslado a Pamplona del catedrático de Farmacia Galénica de Santiago, Álvarez de la Vega, propicia que Rafael se encargue de esa cátedra en 1955, de la que será titular tres años más tarde. Dos de sus más destacados alumnos son el lucense José Luis Vila Jato y el asturiano Alfonso Domínguez Gil.

En 1962 se inaugura en Santiago el primer departamento español de Farmacia Industrial, que él dirige y en el que van a coincidir Benito Regueiro, Serafín García, Vila Jato y Cuña Estévez. En Lugo había intervenido dentro del Curso Universitario de Primavera con la conferencia Cómo surge un nuevo medicamento.

Desde 1955 estaba al frente de la farmacia del Hospital Clínico Universitario de Santiago, y luego en el Hospital General de Galicia hasta 1972, cuando marcha a la Facultad de Farmacia de Madrid como director del departamento de Farmacia Galénica.

La línea de investigación iniciada para el doctorado tiene su continuación en el estudio de mucílagos, electrolitos coloidales y de las emulsiones, con especial atención a su incidencia en la tecnología farmacéutica.

De hecho Cadórniga recibe el Premio Nacional de la Real Academia de Farmacia en 1962 por uno de sus trabajos, expuesto también en el Congreso de Química Industrial de París.

Todo ello lo convierte en el docente pionero de la Biofarmacia en España, es decir, el estudio de la estabilidad de los medicamentos, su farmacocinética, su biodisponibilidad y otros conceptos demasiado específicos para ser citados sin amplias explicaciones.

Casi 200 trabajos en revistas, 50 comunicaciones a congresos, y la dirección de 20 tesis y 100 tesinas son cifras que resumen una incesante actividad, completada con contactos con los principales centros de investigación internacionales.

Es académico de número de Farmacia y Medicina (1983 y 1988), así como miembro de la Real Academia de Doctores y miembro honorario de las academia de Chile y Argentina, entre otras distinciones.

Fallece en A Coruña el año 1999.

Atraco a las 3

10 de Mayo , 2021

A las 3, a las 4, a las 5…

Hay varios aspectos que tiñen de obscenidad el afán recaudatorio del Gobierno por muy obligado que sea.

El primero y principal es la crisis económica derivada de la pandemia, un escenario que afecta a todo el mundo, aunque eso no signifique que lo haga por un igual.

El segundo es la política de comunicación diseñada, dicen que por Redondo, para que los paganos nos enteremos de lo que viene. La convocatoria electoral les complicó el calendario, pero en realidad lo que indigna al contribuyente es que se nos trate de gilipollas, con ocultaciones, falsos anuncios, marchas atrás, eufemismos y brumas impenetrables que impidan saber la verdad de lo que se trama y nos obligue a cometer errores que todo lo enmarañen.

Está dentro del estilo que ellos llaman transparencia, pero que solo deja ver trapisondas y monipodios.

Es obsceno por la ineficacia de la gestión y el despilfarro del que se viene haciendo gala desde el primer día; el enchufismo, el amiguismo y el pago de favores a las organizaciones más comprometidas con la ruina de España que se llevan dinero y competencias a espuertas, en trailers diseñados para ello, sobre cuya carrocería se ha serigrafiado una leyenda imborrable: Volveremos, pues su capacidad depredadora es insaciable y eterna. Y eso sin rebajar un ápice sus niveles de insulto.

El desprecio a quien cotiza y la displicencia hacia quien no lo hace, la indecente subida de sobresueldos públicos, de gastos particulares para los altos cargos, sumado al dinero que derrochado en chorradas como averiguar si las princesas de Disney son republicanas, supera toda obscenidad y cae de lleno en la provocación.

Añadamos la nula voluntad de reducir el gasto suntuario, asesores, cintas de correr, o el caviar del gato, y obtendremos las ganas que nos entran de pagar impuestos.

J. Vicente Piñeiro, el Lugo de la España Sagrada

9 de Mayo , 2021

Nacido en Mondoñedo, investiga el archivo lucense y se lo ofrece a Manuel Risco para la magna obra de Flórez

MANUEL RISCO, EL continuador inmediato del agustino Enrique Flórez en la redacción de la monumental España Sagrada, se refiere a José Vicente Piñeiro Cancio (Mondoñedo, 1725), como uno de los grandes eruditos gallegos del momento y le otorga el mérito de historiar los dos tomos de los 51 de la obra dedicados a Lugo.

En 1949, El Progreso pide para él que tanto Lugo como Mondoñedo lo incorporen a su nómina de ilustres locales, pero por una razón u otra, Piñeiro sigue siendo un gran desconocido.

Por todo ello, los datos sobre el hombre son escasos. Sabemos, eso sí, que lo bautizan el 13 de abril de 1725 en la iglesia mindoniense de Santiago, como hijo legítimo de Andrés Piñeiro y de María Cironte y Santiago. Así aparece en los expedientes de limpieza de sangre exigidos a los aspirantes a canonjías de Compostela que estudia Pablo Pérez Costanti para publicarlos en el Boletín de la Real Academia Galega.

Tenemos que esperar a que Piñeiro cumpla 36 años para dar nueva razón de él, cuando el calendario señala el 13 de febrero de 1761 y José Vicente aspira a ser doctoral segundo de la catedral lucense. El cabildo celebra las oportunas oposiciones y Piñeiro obtiene once de los 18 votos posibles. Seis se van al candidato Nicolás Neira de Páramo y uno, a Antonio Liencres.

Por cierto, este Nicolás Neira se marchará a Compostela y será quien encargue a Francisco de Goya el retrato de Carlos IV que existe en Raxoi. Volveremos a él cualquier día.

En Lugo permanece los catorce años siguientes, que son los dedicados a investigar el archivo catedralicio hasta estar en posesión de la información que luego pasará a formar parte de la España Sagrada, Risco mediante.

Al final de esa etapa, el 18 de noviembre de 1775, se despide de Lugo porque se traslada a la metropolitana de Compostela. No obstante, promete a los lucenses que llevará a cabo la redacción de los nuevos Estatutos capitulares que por lo visto le habían encomendado y también “que continuará en Madrid la gestión comenzada sobre recursos para la fecha de la Catedral”, otra investigación en sus manos por lo que se deduce.

Y ahora es cuando volvemos a Risco para recordar que en el prólogo del tomo XL de la citada España Sagrada escribe sobre Piñeiro para alabarle “la rica y copiosa colección de materiales que para esta obra tenía prevenido el erudito don Josef Piñeiro, doctoral que fue en esta iglesia y canónigo al presente de la Metropolitana de Santiago, cuya liberalidad ha sido tan larga, que ha llenado enteramente todas mis esperanzas y deseos”.

Dicho con otras palabras, que gracias al mindoniense, los tomos de Lugo los ha solucionado con muchísima comodidad, porque todo el trabajo de búsqueda y documentación estaba hecho.

F., el colaborador de El Progreso que llama la atención sobre el desconocimiento de Piñeiro, afirma que los materiales facilitados a Risco se conservan en nuestro archivo capitular y llenan cinco grandes tomos que el autor titula: Colección Diplomática y Memorias para la Historia de la Ciudad e Iglesia de Lugo, citada con frecuencia en estudios sobre la iglesia en España, como la Guía de los Archivos aparecida hace unos veinte años.

La colección consta de cinco tomos, de entre 488 y 781 páginas cada uno, y no sólo recoge una amplia nómina diplomática, sino también datos sobre la historia de Lugo, inscripciones romanas, monumentos y monasterios existentes en la diócesis.

Saturnino Castilla destapa los subterráneos de Lugo

9 de Mayo , 2021

Sus trabajos chocan contra los cimientos del Palacio Episcopal y no puede avanzar

SATURNINO CASTILLA nace en el arranque del XIX. Más precisiones no hemos logrado. Ni siquiera para asegurar que él sea también un subteniente abanderado del batallón de Milicia Nacional de Lugo, el fabricante de la urna del Santo Entierro de Ferrol, el cofundador de la Real Academia Gallega de Bellas Artes, el autor del presupuesto de un muelle coruñés, o el turista de la Torre de Hércules que después de verla por dentro les deja como recuerdo en el Libro de Visitas el dibujo del aparato lenticular del faro.

Bueno, este último es muy probable que sí sea nuestro Saturnino porque la anécdota le encaja como anillo al dedo.

Por otra parte, las certezas que tenemos de él lo hacen íntimamente vinculado a las entrañas de la ciudad, donde es profesor de Matemáticas, Dibujo y Geografía. Como además se le reconocen conocimientos arquitectónicos, todo ese conjunto de saberes le va a abrir las puertas para que ejerza de arqueólogo. Todo un renacentista.

Suyo es el conocido plano de Lugo que realiza con Pedro Menchaca y que se conserva en el Museo Provincial. Por falta de otros certificados, el dibujo ha recibido distintas dataciones que alcanzan hasta el año 1840. En cualquier caso son los albores del Lugo moderno.

A Castilla se recurre cuando se decide demoler el convento de las Agustinas Recoletas que ocupa la posterior Alameda, o sea, la parte sur de la actual Praza Maior. Va a ser nombrado director de la obra en un papel que suponemos a medio camino entre contratista, arquitecto, delegado municipal y arqueólogo.

En ese cometido es cuando Castilla se encuentra con la red de pasadizos subterráneos que cruzan la ciudad, como el que conduce bajo tierra desde la iglesia de Santiago A Nova al solar que hoy ocupa el Hotel Méndez Núñez, y que otrora fue residencia del obispo de la ciudad.

De los subterráneos que salen a relucir se dice que permiten a un hombre caminar de pie con comodidad y que se han realizado con fábrica de pizarra y jambas cerradas por arcos romanos de rejuela.

El descubrimiento del primero de ellos es de 1838, como fruto de una excavación en paralelo a los soportales inferiores de la plaza. Y si nos fijamos en el plano de la ciudad citado anteriormente, veremos que en esa zona figura una especie de línea discontinua que marca exactamente esa zona.

Los pasadizos se tienen por romanos desde el primer momento y como se encuentran obstruidos por tierras y escombros, se acuerda liberarlos para conocer su origen y su destino. Al frente de los trabajos continúa Saturnino Castilla, pues se tiene por el vecino más competente para ello.

Bartolomé Teijeiro Sanfiz publica en las páginas de El Lucense (1888) sus Ligeros apuntes sobre la importancia de la ciudad de Lugo durante la dominación romana… y en ellos afirma que Castilla trabaja los años siguientes como ayudante en Obras Públicas hasta su muerte.

Escribe también Teijeiro que don Saturnino lleva a cabo su trabajo hasta que la excavación choca con los cimientos del Palacio Episcopal, que interrumpen transversalmente el pasadizo que se desatasca desde los Cantones. En ese momento, bien pudo decir Castilla: ¡Con la Iglesia hemos topado!, pues ninguna exageración habría en ello.

Añade que el hombre estaba dispuesto a seguir la recta, pero alguien le hace ver que las dificultades aumentarían a partir de ese punto, de modo que allí finaliza el avance. Teijeiro sugiere que el pasadizo podría continuar hasta cerca del Miño.

Falso culpable

9 de Mayo , 2021

Chivos expiatorios

Hay que ver la cantidad de demócratas que se han levantado de patas traseras al enterarse de los resultados en Madrid. Y digo demócratas porque así se tienen ellos, no porque lo sean. Esas reacciones son propias de otras maneras de pensar. El demócrata disfruta cuando los suyos pierden, porque cuanto peor sea su sufrimiento, más ahonda en su virtud.

Bueno, tampoco nos pasemos. Sobre el papel todos somos muy dignos, pero a la primera ocasión asoma el dictador que llevamos dentro. El Gobierno está trufado de ellos. No solo entre los coaligados, que esos ya venían a la toma del palacio de Invierno a las claras, sino los otros, los pata negra de la democracia ilustrada, los árbitros de la elegancia, los supremacistas de la moral de izquierda, los rien ne va plus del poder que emana del pueblo.

Ahora resulta que si emana para decirles que prefieren otra forma de gobernar, no vale, porque son unos majaderos tabernarios, que toman tapas de berberechos y boquerones en vinagre.

Es tan burdo que se han puesto a buscar responsables y los han encontrado. El primero, Franco, el de Brollón. Tanto recordar al del Ferrol que la gente se ha hecho el voto un lío y viendo a este en el PSOE, se han dicho, tira para Ayuso, que ahí hay gato enterrado.

El segundo, Gabilondo, meu pobre. Pierde las elecciones, le presionan para que se postule como chivo expiatorio, renuncia al acta de diputado, lo vacunan, sufre una arritmia y lo hospitalizan, ¡todo el mismo día! Y encima tiene que ir Ayuso a visitarlo porque su jefe no se mueve de Moncloa por si al pueblo madrileño le da la ventolera y se asoma a las ventanas para vitorearle.

De paso también les cortan la cabeza a Leguina y a Redondo, el de antes, no Iván, que ese sí tiene delito.

Ahora bien, del engaño y de las mentiras, ni mu.

Smic, smac, smoc

8 de Mayo , 2021

Una comedia

El lenguaje inclusivo entró en campaña de la mano de Irene Montero, la única indocumentada que es capaz de defender el uso de hijos, hijas e hijes sin que el sonrojo le cubra el rostro al pensar que de ese modo está haciendo un favor a la causa feminista, cuando en realidad la reduce a un atroz simplismo, impropio de ministras y de personas adultas.

Está reciente la publicación del libro de Darío Villanueva Morderse la lengua, donde se puntualiza con acierto lo que puede haber de machismo en el lenguaje y lo que es banal, absurdo, inapropiado y contraproducente en el llamado lenguaje inclusivo.

Se ve que la ministra actúa por su cuenta y habla de tomismo sin haber leído a Santo Tomás.

Quiso la casualidad que antes de finalizar la campaña _ exactamente el día de reflexión _, su colega, el ministro de Educación Nacional, Juventud y Deportes de Francia, Jean-Michel Blanquer, prohíba el inclusivo en el ámbito de sus competencias, es decir, los colegios franceses, como ya lo estaba desde 2017 en la administración.

Aquí andábamos a lo de Madrid y se le da poca cancha a la significativa decisión del señor Blanquer, lo cual no quiere decir que haya perdido importancia, ni mucho menos.

Ni que decir tiene que Blanquer no censura el feminismo ni sus objetivos. Lo único que hace es reafirmar como prohibido lo que ya lo estaba, como es duplicar los géneros de forma innecesaria al hablar o escribir, e inventarse un nuevo que termina en E, porque así les parece a unos políticos de turno sin competencias en los campos semánticos.

El ministro confirma también lo que ya era sabido. Esta ortografía constituye un obstáculo para la lectura y la comprensión de la escritura, dificulta el aprendizaje, convierte en farragoso cualquier texto y destruye la belleza literaria. Casi ná, rapaza.