Un amor de novela

29 de Mayo , 2021

Creían que era cosa de Franco

En 1962, los españolitos que se las daban de intelectuales se topan de bruces con la cruda realidad de los mass media. La Unesco les informa de un dato que a lo mejor sospechaban en silencio. El autor en castellano más leído, después de Cervantes y su Quijote, es una asturiana llamada María Socorro Tellado López. Casi se caen del taburete, agárrame el Cinzano que me desmayo.

El palo es muy duro porque esa mujer que firma sus libros como Corín Tellado concita todas las críticas de la intelligentsia, tanto la que se ha adecuado al régimen, como la que sueña con darle la vuelta a la tortilla. No es ni Pemán, ni Baroja, ni Gironella quien se lleva de calle el favor del público, sino Corín Tellado.

Y alguno quiso remediar el dato por vía dictatorial. “Eso sucede por la censura”. Exacto, si se pudiese editar a Marx a ocho pesetas en los kioscos, El Capital arrasaba.

Corín escribió cuatro mil novelas, docena arriba, docena abajo. Había descubierto la aguja de marear audiencias y no le costaba gran esfuerzo hilvanar unas con otras. Su método de trabajo se parece al del espía Garbo, Juan Pujol, y sus agentes inventados. Ella tiene una galería de arquetipos intercambiables de acuerdo con las múltiples dicotomías posibles: bueno, malo; guapo, feo; rico, pobre; familia acomodada, familia pobre; trabajador, vago… a los que envuelve en el amor y salpica con limaduras de sexo, el máximo posible, el mínimo indispensable.

Y así hasta los 400 millones de ejemplares de libros que son leídos leídos, no como otros que permanecen en las estanterías vírgenes de dígitos y saliva.

Viene todo esto a cuento de que Planeta, la dueña de sus derechos, se los ha cedido a una productora _ Telemundo Global Studios _, para que inicie la tarea de convertir las 4.000 novelas en “series impactantes para diversos formatos y plataformas”. Oído al parche, vuelve Corín.

Sexo, mentiras y cintas de vídeo

28 de Mayo , 2021

Bajo el palio sonrosado del núcleo irradiador

Si no se andan con mucho ojo, los historiadores de la época pueden encontrarse con serias dificultades para relatar con precisión lo ocurrido mientras vivimos bajo la égida de Sánchez, también llamada zamacuco.

La principal dificultad surge a la hora de datar correctamente cada una de sus cintas de vídeo, ya que de no hacer este trabajo con exactitud cronológica, se pueden encontrar con unas declaraciones en las se muestra totalmente en contra de pactar con Bildu el mismo día en que llega a un acuerdo con ellos.

No, historiadores, no. Eso era de la semana pasada y ya sostiene Heráclito que nadie se baña dos veces en el mismo río y que nadie diga que ese cura no es mi padre. Cuidadín, porque si no están al loro, pueden creer que duerme mal pensando en tener a Iglesias al lado, cuando en realidad ya lo tiene y duerme a pierna suelta.

El filósofo de cabecera del presidente, además de Heráclito, es Fernando Costa Vilaseca, creador de la sección “En la fracción de un segundo… cambia la opinión del mundo”, que publica desde 1958 en la revista Can-Can, de Bruguera, y que Sánchez repasa con delectación antes de planchar la oreja, que es la hora que él nos recomienda a los demás para que planchemos la camisa.

Si le preguntan les dirá que no son mentiras, sino sectores aliados laterales al socaire del núcleo irradiador, como sabe a la perfección el ilustre físico teórico, don Íñigo Errejón.

Del indulto nunca máis, al “es tiempo de concordia”, media la tenue fugacidad de una mariposa enferma, el canto apagado del cisne al morir, el tiempo preciso para freír un huevo. No hay mentira, hay Heráclito.

Oiga, ¿y lo del sexo a qué viene?

Ni idea. Estaba en el título de la película y lo hemos dejado porque siempre queda muy atractivo.

Sin refugio

27 de Mayo , 2021


En esa dirección no hay camino

Si existiese la más mínima posibilidad de que el indulto ayudase a la convivencia, ahora mismo estaríamos hablando de los peces de colores, pero todos, incluido Sánchez, sabemos que es falso.

El Supremo también y por eso lo califica de inaceptable. No sólo no existe el arrepentimiento, sino todo lo contrario, la manifiesta voluntad de que volverán a intentar subvertir el orden constitucional. Aunque a mí me gusta más emplear la expresión “volver a robarnos”, que es la preferida de ellos, pero al revés.

Ante estas evidencias que van mucho más allá del campo de la opiniones, pues el Supremo las convierte en doctrina jurídica, encima tenemos que aguantar que el supuesto garante de todo ello, el ínclito presidente Sánchez, no se corte un pelo a la hora de insultar a los ciudadanos que nos manifestamos al lado de la Constitución y de la ley, llamándonos rencorosos y vengativos.

La indignidad de este personaje ha rebasado hace tiempo el umbral del decoro político y navega hoy por mares inciertos, demostrando a cada paso que ignora el cometido del alto cargo que una suma parlamentaria, tan legal como nefasta, le ha permitido ocupar.

Cierto que el Gobierno todavía no se ha pronunciado, entre otras razones, porque esperaba el informe del Supremo. Bueno, pues ya lo conoce. Claro, contundente, inequívoco y sin fisuras. No le deja ni una repisa, ni una mala arista donde sustentar su bota para dar un paso más en la dirección emprendida. Sólo una pared lisa y resbaladiza hacia la ilegalidad y sin refugio.

Si avanza y se mantiene en su fraude de ley, debe saber que se despeña y que va a caer con todo el equipo, ¿o es que también osará llamar rencoroso y vengativo al Supremo?

Nos tememos cualquier cosa, porque hay antecedentes de toda guisa.

Eugenio Funes, el eslabón perdido de la carrera espacial

27 de Mayo , 2021

El inventor de Quiroga reclama su crucial protagonismo en una triste historia de ingenio y fracasos

LA TESIS MANTIENE que sin un invento de Eugenio /Uxío Funes (Quiroga, 1928), la llegada del hombre a la Luna se habría retrasado.

El planteamiento no parece asunto menor, máxime ante el grado de desconocimiento que envuelve al personaje, excepción hecha del documental “Funes. O inventor da lúa”, dirigido por Enrique Otero, que ha seguido sus huellas y al que debemos los datos de este cromo. En él colaboran la Universidad de Santiago y el Instituto Tecnológico de San Antonio (Texas).

Los Funes son de San Mamede de Fisteus, donde el rapaz da muestras de su habilidad innata para arreglar cualquier tipo de aparato. Su padre, afilador y aficionado a la Física, es fusilado delante de la familia durante la guerra. Lo acusan de republicanismo, y su negocio es expropiado.

Siguiendo los consejos de una revista alemana, Eugenio consigue mejorar los cultivos de sus tierras. Crea un dispositivo para electrocutar los cerdos, en vez de acuchillarlos; sus gallinas ponen más huevos y logra un aguardiente con higos.

La explosión de un alambique lo lleva a la cárcel y al salir comprende su auténtica dimensión de inventor. Desarrolla un sistema de extracción de agua que garantiza el suministro de cualquier pozo. Conoce entonces a Juan López Suárez, Xan de Forcados, y por su mediación entra en contacto con un grupo de empresarios suecos.

Uno de ellos, Johannes Smerkelsson, se lo compra y lo comercializa por toda Europa. Él se siente estafado e iracundo, le envía un paquete explosivo por lo que es detenido un anarquista. Arrepentido, se confiesa autor del envío. Ha de ser Xan de Forcados quien medie por su libertad y lo acoja bajo su tutela, convencido de su enorme valía.

Va a la Universidad de Santiago y se enfrasca en la invención con tal ensimismamiento que cuando le dicen que su madre ha muerto atropellada en Lugo, ni siquiera reacciona. Luego se deprime.

Se casa con Rosa Pereiro, con la que tendrá un hijo, Antonio, actual nanotecnólogo. Mediados los sesenta, Xan de Forcados le ofrece un puesto en Arxeriz, aunque le sugiere, como condición inexcusable, que antes amplíe sus estudios en el citado Instituto de Texas.

Ya en EE.UU., Funes conoce el accidente del Apolo 1 y las causas que originan el fuego en la cabina. Escucha al ingeniero que busca soluciones y contacta con él para ofrecerle su colaboración. Tiene una idea que puede funcionar. El hombre le entrega su tarjeta en la seguridad de que nada bueno puede derivarse de aquel gallego tan creído.

Sin embargo, apenas unas semanas después, Funes vuelve a llamarlo para decirle ahora que ya sabe cómo evitar los accidentes. Se trata del retilador, un aparato que consigue el aislamiento del circuito eléctrico de las naves.

En 1969 vuelve a Galicia, donde conoce a su hijo, nacido en ese tiempo. Funda Agrotécnica, investiga sobre la pasteurización de la leche y se asocia con Aquilino Somoza, con el que no se entiende. Una de sus aportaciones son las bolsas de poliuretano para envasar la leche.

Ya en 1974 descubre en una revista que la NASA se atribuye el invento del retilador, lo que le produce una nueva depresión. No obstante, hace llegar sus protestas al mismísimo presidente de los EE.UU. que jamás le contesta.

La quiebra empresarial lo sume en el alcoholismo y en la soledad de una caravana donde muere en 1987.

Su extraordinaria historia recuerda la de José Echavarría, Pepe Maravillas, el ferreiro de Riotorto que inventa el tanque inglés de la I Guerra Mundial.

Andrés de Olano, el primer enfant terrible

26 de Mayo , 2021

Poeta, periodista, narrador y dramaturgo, pertenece a la pandilla de Pimentel, Corredoyra y Cora, Os Godallos

LOS OLANO SE entrecruzan en varias generaciones de lucenses y villalbeses, con los Basanta. Silva, Pena y otros ilustres y enraizados apellidos.

Pocos tan pintorescos como Andrés de Olano y Silva (Lugo, 1894), hijo del depositario de la Diputación, Ramón Olano Carreira y de Consolación de Silva Posada, y hermano de Rosario, Eugenio, Amparo, Víctor, Ramón y Jaime.

Estudia el bachillerato con excelentes notas y prepara oposiciones al cuerpo de Telégrafos, una tradición familiar. En su adolescencia forma parte de Os Godallos, un grupo de amigos de las juergas, la pintura y el teatro, formado por Luis Pimentel, Xesús Corredoyra, Puro de Cora y algún Olano más.

Autor de poesías chispeantes, inicia una de ellas con esta imagen tan escasa de lirismo: “Motoreaba una mujer al mear…” Otras aluden a su rebeldía en el vestir, como el resto de godallos, aunque después vayan todos como un pincel: “Como no uso cuello / corbata, sombrero / a unos causo pena / a otros desprecio / y a los necios, risa”.

El artista de Mondoñedo José María Rodríguez incluye un retrato suyo en la exposición del Orfeón Gallego en el Lugo de 1918. Daría algo por verlo. Los Olano veranean en Barreiros y viven en Alameda 7.

En 1917 es destinado a Lugo y poco después, a la famosa población burgalesa de Villadiego, tan citada en las fugas. Allí conoce a Felisa Gutiérrez y Saldaña, hija de los propietarios del Hotel Comercio y se casa muy joven. Tendrán dos hijos, Andresín y Rosalines.

Como enferma en 1921, los de Villadiego reclaman un sustituto, pues se han quedado sin telégrafos.

De nuevo en Lugo se produce una inspección que dispersa a los funcionarios por supuestas irregularidades. ¿Hay cachondeo en Correos? Es enviado a Cádiz, donde se hace socio de la Artística Gaditana y se encarga de reformar sus estatutos. También allí redacta el Manual y Reglamento del juego de Póker (Librería Universal de Morillas), saludado en toda España como un instrumento necesario para consolidar el juego, lo cual suena hoy muy chusco.

Es “un alarde de paciencia y de buen humor”, dicen del libro en Valencia. En Lugo se burlan: “Nada tenemos ya que envidiar a la patria del autor de las Siete Partidas… El

señor de Olano y Silva jugó muchas más”.

En 1925 forma parte de la redacción de Galicia, que edita Fernando Montero Doiztúa y que dedica un número a Lugo con motivo de las fiestas de ese año. Olano describe la ciudad con versos fáciles: “mansiones monacales y templos ancestrales”.

Está a punto de protagonizar un vuelo histórico, el que trae desde Turín a Coruña la primera avioneta de la compañía Alas, pilotada por Enrique Vázquez Conlledo. Tienen previsto aterrizar en Lugo, pero una seria de contratiempos lo dejan tirado en Burgos. El relato del vuelo por parte de Andrés es descacharrante. Como quieren aterrizar en la playa de San Sebastián, la sobrevuelan una primera vez con el fin de alejar a los bañistas, pero dos de ellos no se apartan, y para no atropellarlos, hacen un violento viraje y rompen la hélice.

Nuevos traslados lo llevan a Coruña, Barcelona y Villaba (Madrid), donde curiosamente muere el año 1949, a los 55 de edad, siendo jefe de administración civil.

Su obra comprende los poemarios Policromía sentimental, con prólogo de Antonio de Cora y portada de Castro Gil, y Lamentos y sonrisas; la novela La mística, los artículos de Visto y no visto, las piezas de teatro Falsa alarma y La liga de la felicidad, y una Colección de pasatiempos originales.

Arrepentimiento

26 de Mayo , 2021

Whitaker en el papel de Junqueras

El Supremo denegará el indulto a los golpistas dentro de unos días. Eso se espera. Su decisión pertenece a la categoría de las preceptivas no vinculantes, que se traducen como un: “Esto es lo que hay, haced lo que os dé la gana”.

Ni que decir tiene que si el ejecutivo le responde con una cuchufleta al judicial porque el legislativo se lo permite, todos llegamos a la misma conclusión. ¿Para qué queremos tres poderes si se acaba haciendo lo que dice Pedro?

Queda mono, eso sí.

El ministro de Justicia nos dijo con sardónica sonrisa que debemos ver el indulto con naturalidad, aunque se cuidó de añadir, sea total, sea parcial. Es decir, que algo será.

No es que nos pille desprevenidos. Sabíamos que era uno de los múltiples peajes exigidos por sus socios para hacerlo presidente, pero precisamente es este carácter de mercancía política el que impide verlo como nos pide el ministro.

Sabemos que es un instrumento de la justicia que existe desde hace muchos años, por supuesto; que es individual y que se establece caso por caso. Hasta ahí llegamos. Pero lo que dificulta que pongamos esa cara de boba placidez que se nos exige es comprobar que los delincuentes se reiteran en cometer una y otra vez los graves atentados por los que fueron juzgados, pues no existe en ellos el menor atisbo de arrepentimiento, algo que cualquier jurista entiende como el primer requisito.

Y como ellos siempre van por delante, de lo que en realidad hablan es de la amnistía. Genial. Ahora va a resultar que el delito es defender la Constitución.

Lerroux hizo una vez un mitin con estos versitos para animar al avance de su partido: “Molécula a molécula agrupada, / terrón sobre terrón, / se va formando un monte / lentamente por yuxtaposición”.

Curiosamente hoy solo lo practican los que tratan de destruir.

Jesús Rivelo, alumno de El Cordobés y Curro Romero

25 de Mayo , 2021

El novillero de Sarria pierde el conocimiento cuando inicia su primera faena

LAS ESCASAS INCURSIONES de lucenses en el mundo del toreo están plagadas de historias tristes, fracasos y tragedias. Frascuelito, Andrés Gallego, El Lozarino, Celita II, dos Galleguitos… Sólo Celita. Dositeo Rodríguez Otero y en cierta medida Luis Ríos El Pinturero, escapan a esa tónica general de carreras acabadas antes de empezar.

Jesús Rivelo Beltrán (Sarria, 1946), ha nacido en Vilaesteva, a cuatro kilómetros de Oural, y en su adolescencia la cabeza se le ha llenado de pájaros cuyo trino le convence de que nace para ser torero.

Cuenta que desde niño siente la llamada de Cúchares. “Cuando era pequeño ya me gustaba dar pases a las vaquillas y a todo el ganado que me era confiado para guardar en el monte. Creo que hice buenas faenas y que más de una vez irrité a los animales hasta hacerles que embistieran. Pero nunca sufrí ningún revolcón”. Nunca es tarde.

La escuela es menguada, pero la fe de Jesús mueve montañas, o lo intenta. Llegado a los veinte años de edad, se busca dos padrinos, el párroco de Froián, Servando Casal Díaz, y el concejal lucense, nacido en Ourol, Luis López Díaz-Pallín.

Como primera medida, el cura y el político hacen las veces de introductores de embajadores y acercan al novillero ante la presencia de Francisco Rivera Manso para que proceda a entrevistarlo con destino a las páginas de El Progreso. Qué menos.

El periodista lo interroga, pero observa que Jesús no para de fumar y anota: “Creemos que está algo nervioso”. Ya me contarán, si pierde los nervios hablando con Paco Rivera, que es Manso, qué no hará cuando se vea con los astados.

Dice que ha estado mucho tiempo fuera de casa, pero cuando no recorre mundo adelante, ayuda a su padre en las faenas del campo. Éste fue reticente con la vocación de su hijo, pero ahora apoya al muchacho, que se hace llamar El Galleguito.

Jaime González López, el taxista sarriano conocido como Jaime de Luciano, tiene línea directa con Manuel Benítez El Cordobés desde que le arroja un jamón al coso tras una corrida en A Coruña. Él también se ha movido a favor de Jesús para que el torero lo acoja durante tres días en su casa para hablarle de la profesión y aconsejarle en lo que pueda.

Durante esos días en el cortijo del matador, Jesús puede torear las vaquillas y novillos que allí había, pero las obligaciones del Cordobés lo llevan fuera de casa y Jesús debe abandonar Palma del Río.

Tiempo atrás Jesús Rivelo permanece varios meses en la Casa de Campo madrileña, donde se entrena al lado de Curro Romero, Curro Girón y César Girón. Dice que ha aprendido mucho.

Rivera le lanza entonces la gran pregunta:

_ ¿Tienes miedo?

Pero él viene con la lección aprendida:

_ Pues no sé si lo sentiré después, pero por ahora no sé lo que es eso.

Su primera novillada está programada para el día 17 de junio en Sarria, aunque se retrasará al 24 para que no coincida con la Fiesta Montera de Ancares. Serán cinco novillos de la ganadería salmantina de Jesús Castaño, para El Pinturero, de Lugo; Alfonso Cela Celita II, de Láncara; Jesús Mourelo, El Lozarino, de Lóuzara (Samos) y Jesús, al que erróneamente se anuncia como El Gallego.

El también salmantino Jesús Muñoz pone la nota exótica al cartel lucense, como lo era en estas novilladas que los animales fuesen retirados del albero arrastrados por un taxi. Rivelo sufre un topetazo de su cornúpeta _ no cabe decir cogida _, y pierde el conocimiento. Aunque regresa de la enfermería no puede matar al suyo. Tenía razón Rivera, estaba muy nervioso.

Jaque al rey

25 de Mayo , 2021

Dos reyes muy distintos frente a frente

En la crisis del Carajal _ fusión libérrima de carajo y de la playa ceutí del Tarajal _, se ha hecho casi todo mal, pero Marruecos confía que sigamos en nuestra línea y a partir de ahora lo hagamos todavía peor.

Los vecinos del sur se alimentan de nuestros errores y los esperan como los niños anhelan la llegada del 6 de enero, porque saben que vendrán cargados de regalos.

Explicaba el otro día Miguel Ángel Carmona en una brillante exposición basada en el ajedrez que Marruecos juega con blancas y España con negras, para señalar que ellos siempre llevan la iniciativa.

Es una exposición brillante, pero discutible. Por ejemplo, yo creo que las blancas las tiene España. Lo que pasa es que no sabe jugarlas. Al menos en el presente caso así ha sido. Quien trae al líder polisario por la puerta de atrás, con engaños y conciencia de estar cometiendo un pecado, somos nosotros. Quien toma por tontos a los servicios secretos marroquíes y piensa que los puede despistar fácilmente, somos nosotros. Quien reacciona en segundo lugar con negras son ellos.

En realidad ninguno de los dos jugadores es gente brillante. Unos son unos chapuzas y los otros, unos extorsionadores. Diplomacia de baratillo, inteligencia de pacotilla, estrategia de Rinconete y Cortadillo.

No se ve altura, ni dignidad por ningún lado, y lo que es peor, nos dejamos comer piezas sin que exista la recompensa que exige la ley del ajedrez. Ahí te queda ese alfil, pero si te lo llevas, despídete de tu torre,

La crisis del Carajal es muy triste, porque no la paga ni Laya, ni Sánchez, ni la dinastía alauí, ni su embajadora en Madrid, sino los ceutís los melillenses, todos nosotros en suma, y esa caterva que se mueve por impulsos eclécticos que van del hambre a Cristiano Ronaldo, y de la obediencia ciega a la desesperación.

Alfonso Tobío, especialista en trombos y augur de la pandemia

24 de Mayo , 2021

El médico de Viveiro ingresa en la Academia con un trabajo sobre accidentes vasculares

EN LA FAMILIA Tobío hay siempre alguna mujer que lleva el nombre de Minia porque un antepasado suyo, Luis Tobío, trae de Cádiz a Brión la momia de la santa así llamada, patrona hoy de aquel municipio coruñés que celebra en su honor una romería de fama en toda Galicia.

No es el único ancestro con una historia que contar, pues la bisabuela de nuestro personaje, María Josefa Martínez Viojo, era hermana del padre de Rosalía de Castro _ el sacerdote José M.V. _, y una de las dos hermanas que cuidan de la escritora en un primero momento.

A esa familia pertenece Luis Tobío Campos, maestro de escuela galleguista en Viveiro y Santiago, amigo de Manuel Murgía. Él mismo llega a publicar cuatro libros de versos.

La familia de su madre, Mélida Fernández, tampoco es coja, pues son los Pardo Vaamonde, pero la generación de Alfonso Tobío Fernández (Viveiro, 1911), no vive sobrada de recursos y el padre debe recurrir al sacrificio personal para dar carrera universitaria a ocho de los nueve hermanos.

Uno de ellos es Luis, el diplomático intermitente que hoy da nombre al colegio público de Viveiro. Y otra, por supuesto, Minia, a quien apadrina Alfonso cuando se case, como no puede ser de otra forma, en el santuario de Santa Minia de Brión.

Alfonso y algunos de sus hermanos estudian el bachillerato en el Instituto General y Técnico de Santiago, donde consigue premios en varias asignaturas, como también lo hará en la Facultad de Medicina.

La licenciatura se retrasa hasta el 1942 por culpa de la guerra, que él vive en primera línea como teniente médico.

Un año antes se casa en Lugo con María de los Ángeles Iglesias, hija del coronel de Infantería José Iglesias, en cuya familia figura también el comandante médico Honorato Iglesias. Volverá a Lugo con frecuencia debido a esta vinculación, y en la ciudad hará la primera comunión el año 1951 su hijo homónimo, también médico.

En 1944 vive un episodio trágico-cómico, pues el Gobierno Civil de A Coruña lo multa con 250 pesetas por proferir frases desafectas al régimen, a raíz de una denuncia. Sin embargo, días después el Gobierno aclara que ha cometido un error, ya que quien criticó a Franco no es Alfonso, sino Augusto Comas, al que le pasan la multa, claro.

Los ejercicios de 1954 y 1961 es premio anual de la Academia de Medicina en la que ingresa. El tema que aborda está de plena actualidad, pues son los accidentes vasculares cerebrales, los trombos, las embolias y la hemorragias.

El nuevo académico pronostica el avance que va a experimentar la investigación médica y asegura que se llegará a vencer el cáncer y otras enfermedades que en ese momento son causa de muchas muertes.

Pero el médico advierte premonitorio que “surgirán nuevas epidemias y padecimientos hasta ahora desconocidos”, para concluir que “nadie puede predecir lo que el futuro nos tiene reservado”.

Cree que se impondrá la especialización _ está hablando en 1961 _, pero que el profesional deberá conservar siempre unos amplios conocimiento de medicina general.

El doctor Tobío no tiene una buena opinión de quienes llama curandeiros, intrusistas y menciñeiros, pues en su opinión ejercen una influencia perniciosa en la salud de quienes tratan, además de ser ilegales.

Sus buenas palabras se las lleva el Seguro de Enfermedad, “la mejor y mayor obra que en materia de seguridad social ha realizado el actual régimen español”.

Alfonso morirá pronto, a los 55 años, en A Coruña.

El candidato

24 de Mayo , 2021

Llamar la atención

Eurovisión es algo más que un song contest. Es un rito anual, como la Pascua Florida y el Día Mundial sin Coches. Comentar lo ocurrido en el festival, también. Ya puedes ser cronista de hípica, que una columna se la lleva, cual es el caso.

Este año me pilló con el paso cambiado y apenas vi algo del final y las votaciones, que en realidad es lo más divertido, pero como ahora las dan en extracto, tampoco lo lamento.

La reflexión de esta nueva entrega aplazada desde 2020 es la misma que las anteriores. ¿Quiénes son los linces que eligen artista y tema para representarnos? ¿Acaso no se dan cuenta de la combinación de brilli brilli, pintas estrafalarias y estribillos tribales necesaria para rozar tan siquiera los dos dígitos en la puntuación?

No es que sea la muerte de nadie, pero si hay que ir, se va con todos los requisitos; como cuando es patinaje artístico y nos representa un tipo que se desliza como mantequilla en sartén, y no llevamos a un magistrado del Supremo, ni a un rudo leñador de la cordillera Cantábrica.

No es un problema de calidad, es un problema de adecuación. Se nota que no estamos bien ubicados. Acudimos a una recepción del Vaticano con un generoso escote intermamario y después mandamos a Eurovisión a un tipo de luto. Cualquier día pasa a dirigir la Escuela Diplomática un personaje tan poco dotado para caer bien como Gabriel Rufián.

Ya no se puede decir que la clave radica en las mafias idiomáticas. Ha ganado Italia, que apenas tiene compañeros de lengua. A Portugal, que no tiene ninguno, le ha ido muy bien. Los balcánicos han fracasado y los eslavos también. La senda está marcada y conocemos el camino. Hay que aunar el estribillo facilón de Massiel, las pintas estrafalarias del Chiquilicuatre, el vozarrón de Raphael y los pelillos flotantes de Salomé. El Gurruchaga de sus buenos tiempos.