Zulo

3 de Junio , 2021

532 días

Especulo sobre los pensamientos que pudieron atravesar la mente de Pedro Sánchez dentro de la reproducción del zulo donde permanece secuestrado 532 días Ortega Lara.

Ya estamos, dirán los que le perdonan todo. Sí, ya estamos, porque él, como el dinosaurio, todavía estaba allí.

Cualquier político que fuese presidente del Gobierno de cualquier país gracias al apoyo que recibe por parte de quienes en su día organizaron aquella canallada, entre otras muchas de igual o peor calaña, intentaría sortear que lo fotografiasen dentro de ese zulo. No tiene que ser tan difícil.

Pero Sánchez no es cualquiera. Su capacidad camaleónica está harto demostrada y su predisposición a mantener impasible el ademán, también. Es una recomendación de Iván Redondo: Tú, ni te muevas.

Por eso el interés se dirige a sus pensamientos en esos instantes de visita y me asaltan varias opciones, de acuerdo con el tiempo verbal que hubiera escogido el personaje.

Si se fue hacia el pasado, la idea que le cruza la sesera pudo haber sido algo así: “Hay que ver lo malotes que eran estos etarras y las buenas personas que he conseguido hacer de ellos”.

Si sus reflexiones se producen en tiempo presente, el resultado sería, poco más o menos: “A ver cuándo acaba este recorrido, porque tengo que llamar a Otegi por si quiere que le acerque también el Guernica”.

En tercer lugar, si se fue más hacia el futuro, el presidente habrá pensado sin duda esta frase o similar: “Me va a caer la del pulpo”.

Todo ello sin que se le descomponga el rictus hierático debajo de la mascarilla, pues él solo está para las buenas noticias y el zulo también lo es: “He mirado por todas partes y no estaba Ortega Lara”.

Y la verdad es que no. Solo estaba el zulo, silente y abochornado.

Lamas Lourido, medalla de oro del Papa a los 23 años

2 de Junio , 2021

El canonista de A Pontenova será catedrático en Valencia y asesor de Información y Turismo con Fraga

LOS LAMAS LOURIDO fueron siete hijos de María Lourido y del maestro Cándido Lamas Lodos, a quien la prensa trata de “acaudalado propietario”. Nacen en la parroquia de Santa María Madalena de Xudán, antes de Vilaoudriz, hoy de A Pontenova.

Tres siguen la carrera eclesiástica, Manuel, Antonio y Pedro Ramón (A Pontenova, 1901); otros tres son mujeres, Flora, casada con el alcalde de Ribadeo José Couso López, Anastasia, con el médico Luis Villabela Gómez, y Pilar, con Marcelino Villarino Méndez. El séptimo es Gervasio, médico y alumno de Gregorio Marañón, que será alcalde de Riotorto y esposo de Adelita Rocha.

Manuel es canónigo de Mondoñedo, Antonio, coronel capellán de la Armada y de Pedro Ramón nos ocuparemos con mayor detalle.

Sus primeros estudios los encauza en pasantía el latinista y párroco de Silva (Pol), Enrique Blanco Carballés, que también lo será de Covas y Goberno. Cuando muere en 1915, se escribe de él: “tenía fama de saber mucho”.

Ingresa luego en el conciliar de Santa Catalina, donde alcanza las más altas calificaciones hasta el punto de ser pensionado para ampliar estudios en Roma. Alli merece la medalla de oro del Papa, lo que da idea de su excelencia.

En el Colegio Español de San José de la capital italiana se ordena sacerdote el año 1924 en ceremonia oficiada por el cardenal Merry del Val. Canta misa en la Basílica de San Pedro un mes más tarde.

Número uno en las oposiciones a curatos, profesor en Mondoñedo, bachiller de nuevo en el Instituto de Lugo, licenciado en Derecho en Salamanca y Madrid (1935), y catedrático de Canónico en 1942 con el número 1 por votación unánime del tribunal, son algunos de los hitos académicos de Lamas, a quien Fraga, amigo de la familia, llama “ilustre canonista”. Fraga, su mujer y algunos de sus hijos suelen desplazarse todos los veranos a almorzar un día en la casa familiar de los Lamas en Xudán.

De hecho, cuando en 1962 llega a Información y Turismo, lo nombra asesor de asuntos religiosos del ministerio y capellán.

Atrás hemos dejado su ingreso en el Cuerpo de Capellanes de la Armada, como su hermano Antonio, al que accede con el número 3. En esa condición realiza numerosos viajes por todo el mundo.

El año 1936 empieza con un trágico acontecimiento para la familia, ya que el novio de su hermana Flora, el maestro José Couso López, dispara contra un intruso que se encontraba escondido debajo de su cama y lo mata. Eximido de culpa, anuncian su boda.

Durante la guerra, Pedro es capellán del Regimiento de Infantería de Marina en Asturias, y recibe la Cruz de Guerra, la del Mérito Militar y la de la Campaña.

También en 1954 es nombrado por el Papa auditor de la Sacra Rota Romana para ocupar una de las dos plazas que el Concordato concede a España.

Lamas es autor de numerosas publicaciones, especialmente sobre Derecho canónico y obtiene la cruz de honor de la Orden de San Raimundo de Peñafort, entre otras distinciones.

Ejerce su cátedra en la Universidad de Valencia, donde es director del Colegio Mayor y donde deja un reguero de simpatía que se traduce el día de su despedida con todos los alumnos aplaudiendo puestos en pie.

El año 1970, se traslada a la misma cátedra de la Universidad de Santiago, de la que se jubila uno después. Su muerte se produce la Nochebuena de 1974, a causa de un tumor pulmonar del que había sido intervenido en 1960. Su importante biblioteca de su especialidad pasa al Seminario de Mondoñedo.

Promesas rotas

2 de Junio , 2021

Firmes quería decir, erguidas

La pregunta de Irene Montero ya tiene respuesta. La diferencia entre un gobierno de Rajoy y uno en el que intervenga Podemos es que ahora la electricidad es más cara.

“Pondremos firmes a las eléctricas”, decía la pava en su campaña, terreno abonado para que crezcan las mentiras como cebollinos sobre la tumba de Quintiliano, una graciosa figura literaria que se utilizó en España a mediados del XIX, cuando a alguien se le ocurre escribir un tratado sobre el funcionamiento de la lotería primitiva. “Si tienes el número que sale, has ganado”, resume el periodista diciéndole al autor que para ese viaje no hacía falta alforjas.

Para este tampoco. Se ha roto la promesa y hemos alcanzado el récord en el precio de la electricidad con un gobierno, dicen ellos, de izquierdas, como si el mérito estuviese en el adjetivo y no en el comportamiento. Otro récord maléfico más.

A las eléctricas no las ha puesto firmes, pero sus cuentas están mucho más enderezadas, tanto que se va a permitir el lujazo de planchar a horas punta, sin esperar a que el alma se serene.

Ya no lo hará la falsa criada Teresa Arévalo porque los han pillado con las manos en el ilícito de administración desleal, que si no, menudo chollo. La niñera la paga Podemos, la cocinera, el CNI; el mayordomo, Igualdad y la seguridad, la Guardia civil. De la factura de la luz no hay que preocuparse, que ya se la pagamos entre todos.

Irene Montero es sin lugar a dudas el caso de nepotismo más caro de la historia española. Ni Luis María de Borbón y Vallabriga, arzobispo de Sevilla y Toledo, ni ninguno de los nombrados por vía parental o conyugal para puestos de momio o sinecura había significado una merma del patrimonio común tan disparatada como en esta ocasión. Y para quienes creían que iba a poner firmes a las eléctricas, ya ni te cuento.

Severino Romay, el precursor de Ángel Lepaspi

1 de Junio , 2021

En la última jornada de 1952, es el único quinielista español que obtiene los máximos resultados, y por partida doble

TAL DÍA COMO hoy, el 1 de junio de 1952, se juega la última jornada de la quiniela. Son partidos correspondientes a las liguillas que dirimen quiénes ascienden, permanecen o descienden.

En España existen las quinielas desde seis años antes, el 22 de septiembre de 1946, aunque en un bar de Santander, La Callealtera, regentado por los hermanos González Lavín, ya se hacen estas apuestas desde 1929.

Se comienza a jugar con una combinación de siete partidos y el número de goles que se marcan, pues la falta de experiencia hace creer que acertar únicamente los resultados va a estar al alcance de cualquier aficionado.

Pronto se descubren dos cosas. Que apostar a los goles marcados produce unas complicaciones grandiosas para saber quién gana y que no es tan sencillo dar con el resultado. Todo se simplifica si se suben a 14 las casillas, como se acuerda en 1948, Nace el 1X2, un método sencillo, pero tan difícil como con los goles.

Volvemos a 1952 para leer en toda la prensa que nadie ha sido capaz de clavar el pleno a los 14 y que solo hay dos boletos con 13 aciertos sellados por la misma persona, que además tiene otras 16 columnas con 12 aciertos. Todo un récord.

La noticia de Cifra también revela la identidad del apostante. Se trata del relojero lucense Severino Romay Anseán (Lugo, 1917), al que le corresponde un premio de 245.087,70 pesetas, alejado del millón y pico que se ha repartido en una ocasión anterior.

No obstante, el hecho es de gran trascendencia y la entrega se celebra en el Ayuntamiento de manos del alcalde, Luis Ameijide Aguiar, recién llegado al cargo, y en presencia del delegado del Patronato, Lorenzana Prado. Lugo prepara el terreno para la llegada de Ángel Legaspi.

Severino pertenece a una familia originaria de San Xillao de Rubiás, en Lugo. Es hijo de Faustino Romay Ruíz y hermano de Celestino, Elíseo, Dionisio, Claudina, Enrique, Manuel, Camilo, Basilisa, Andrés y Elena.

Ya ha cobrado premios menores. También la Diputación se lleva este año alrededor de 250.000 pts a las que tiene derecho de acuerdo con lo apostado y el señor Lorenzana informa que en esta temporada, Lugo ha cobrado 150.000 pts más de lo jugado.

Severino se había establecido como relojero el año 1947 en la casa de Manuel Somoza Salgado de la Plaza de Santo Domingo, 9, o para mayor precisión, el Edificio del Mercantil.

Vende relojes de pared, bolsillo y pulsera, así como despertadores. Todos sus artículos y sus composturas tienen garantía. Sus marcas son las mejores del momento, Omega, Cima, Longines, Certina o Movado.

En 1950 cierra unos meses por reformas y reabre como Taller de relojería, platería, joyería, grabado y óptica. Los talleres, dice su publicidad, son atendidos por el propio dueño.

Lo suyo no puede achacarse a la casualidad, pues es un gran aficionado y todas las semana cubre muchas quinielas. En esta jornada 36 sólo se le escapa la victoria que el Alcoyano, el famoso equipo de la moral, obtiene en el campo del Gijón, (1-2).

A tres pesetas el boleto, se rellenan 226.133 y se recaudan 678.399 pts. Para premios (55%), son 373.119,45 pts; un 30 para beneficencia, un 3, para educación física y un 12, para los gastos.

La Relojería de Romay patrocina el I Concurso Provincial de Pesca de Lugo, celebrado entre 20 participantes en aguas del Miño a su paso por Santalla de Quinte (O Corgo), organizado por la peluquería Saavedra. Se gana el reloj Luciano Bermúdez con 30 piezas.

Con faldas y a lo loco

1 de Junio , 2021

Faltan brújulas

Descansemos por un día del indulto y fijémonos en el ideario femenino de la candidata a pastorear Podemos, la ministra Ione Belarra. Ella dice feminista, pero dudo mucho que sus afanes, sus gozos y sus sombras aporten ni tanto así al movimiento, entendido éste como la justa igualdad de todos los que formamos el género humano.

Este manual que esboza en su programa electoral y que promete mayores abundamientos posteriores, parece redactado por un exacerbado misógino, un odiador profesional de mujeres, convenientemente asesorado por aquellas que basan toda su acción reivindicativa en no lavarse.

Belarra anima a la lucha contra la mujer primorosamente arreglada y en tal objetivo se nos permite imaginar que la buena podemita, tras levantarse de la cama, se descompone los cabellos, se echa un poco de pringue de fabada por el cabello y se espolvorea de ajo detrás de las orejas.

Yo he visto a Belarra bastante bien compuesta todos los días desde que sale en los medios y van camino de ser muchos. Además es joven y delgada, otros dos aspectos contra los que arremete ese manual, como si sus antónimos, viejas y gordas, fuesen la quintaesencia de la perfección, algo así entre Madame Blavatsky y Rafaela Aparicio.

Ella sabrá de qué modelo de mujer está hablando, pero ni Yolanda Díaz, ni la propia Belarra responden en modo alguno al canon.

Curioso, pero nada dice si los hombres han de enjabonarse el sobaco, engordar hasta la redondez o envejecer hasta edades matusalénicas. Y lo que es peor, nada dice de que esa mujer ideal deba leer a diario; formarse un espíritu atento, curioso e indagador; mejorar su lenguaje y acrecentar su vocabulario, desbordar en virtudes y alejarse a grandes zancadas de comportamientos zafios e insolentes. Nada dice.

Carlos Abraira, notario y abogado del Estado con Calvo Sotelo

31 de Mayo , 2021

Especialista en Derecho Foral gallego, militó desde adolescente en el tradicionalismo

CARLISMO, JAIMISMO, TRADICIONALISMO son conceptos presentes a lo largo de toda la biografía del notario y abogado del Estado Carlos Abraira López (Lugo, 1891), fallecido en 1975, es decir, coetáneo de Franco casi con exactitud matemática.

Es hijo de José Abraira de la Torre, funcionario de la Diputación, y de Inés López Díaz Vivero y Pardo, emparentada con la familia Iglesias Fariña y con Pepe Benito Pardo. Su padre, al que la prensa denomina “católico vecino”, ha realizado una manda testamentaria a favor del Papa y el hecho se comenta en la ciudad como digno de ser imitado.

Carlos comienza sus estudios en el Seminario y todo parece indicar que hará un buen cura, pero lo cierto es que se hace bachiller en el instituto el año 1909.

Enseguida se distingue como jaimista, esto es, partidario del pretendiente carlista Jaime de Borbón y Borbón-Parma, que se postula como Jaime I de España y III de Cataluña. Con 19 años preside la Juventud Jaimista de Lugo al lado de su hermano ¡Jaime!, Pedro Pardo Valiña, Gonzalo Osorio Pedrosa, Teolindo Cortiña Toural, Jacobo Táboas Salvador, Ángel Souto, Cesáreo Pardo Esperanza y otros.

Estudia Derecho becado en Salamaca, donde es vocal del Círculo Tradicionalista. Del 14 al 16 preside y vicepreside en Lugo la muy activa Juventud Antoniana, hasta que aprueba las oposiciones a abogado del Estado. Saca el número 4 porque el 1 es para otro opositor que también tienen por lucense, pues de Lugo procede. Se llama José Calvo Sotelo y ha obtenido una puntuación de 40, lo nunca visto y lo que nunca se volverá a ver.

Al año siguiente se lee su nombre en la lista de lucenses que se dirigen al presidente del Gobierno en apoyo de la neutralidad española en la Gran Guerra. En ese momento es nombrado juez municipal suplente a la espera de la oposiciones a notarías, que obtiene en 1917. Solicita Bretoña. Luego vendrán Allariz, Páramo, Rivadavia, Páramo, Elgoibar, O Barco de Valdeorras, El Molar, A Coruña Cuenca, Salamanca y Madrid, aunque quizás en otro orden.

En 1924 se casa en Ourense con María Isabel Bobillo Bobillo, previa despedida de soltero en Casa Alicia de Lugo. Al año siguiente visita Lugo la periodista y escritora Sofía Casanova antes de regresar a Polonia y Carlos forma parte de la caravana de automóviles que se reúne en O Picato para hacerle los honores de la entrada en la ciudad, como es habitual entonces.

En su automóvil van su mujer, su hermana, que morirá el 1931 en Fuencarral, y la mujer de Iglesias Fariña.

En su obra destaca Derecho Notarial, de 1924, un trabajo de su profesión, varios títulos sobre el Derecho Foral gallego y Reportaje en las alturas, de 1958.

Trapero hace la reseña de este último libro, que es una reflexión sobre problemas universales a la luz de las verdades inmutables de la justicia, la educación y la historia.

Sus trabajos sobre el Derecho Foral gallego merecen el elogio del especialista gallego Juan Antonio Sardina Páramo, fallecido en Pontevedra el año 2017. A ambos juristas los vincula Francisco Elías de Tejada, principal autoridad sobre la materia.

En 1964 será nombrado presidente de la sección de Fueros dentro del I Congreso de Estudios Tradicionalistas y en el 1969 participa en las Primeras Jornadas culturales Catalanas, patrocinadas por el Centro de Estudios Históricos y Políticos General Zumalacárregui, que él preside.

Entre las conclusiones adoptadas figura la necesidad de reconocer los fueros catalanes, dentro de la unidad española.

Lo que la verdad esconde

31 de Mayo , 2021

No la dice, pero la sabemos todos

Dentro del gran embuste del indulto hay un aspecto que el presidente ha despreciado desde el primer momento. Se ve que no va con él, pero contribuye de forma decisiva a aumentar el número de españoles que opuestos a concederlo, como la levadura es determinante para el crecimiento de la masa.

Nos referimos a un estilo de comportamiento que es muy valorado en política, aunque al presidente le suele a chino, cual es decir la verdad.

Sánchez ha basado su comunicación en la mentira, en manifestar en cada ocasión lo que le viene bien sin importarle un comino si es contradictorio con lo defendido horas antes, si realmente es su voluntad, o si ya es falso en su origen.

Ahora resulta muy complicado reconvertir la situación. Primero, porque ha perdido toda credibilidad, y segundo, porque está construido sobre unos falsos cimientos que se lo impiden.

Con todo y eso, si su discurso no hubiera sido el que oímos sobre tender puentes, animar a la convivencia, y ser valientes y generosos en el tema catalán _ que no se lo cree ni Salvador Illa _, y hubiera dicho: Señores tengo que concederles el indulto porque se lo he prometido y solo de esa manera me apoyarían para ser presidente, no digo que se ganase a la opinión pública, pero rebajaría el número de españoles en contra. Es sincero.

Los opuestos a la medida de gracia constituyen hoy una cantidad suficiente como para pararle los pies a cualquier político sensato, aunque no sea el caso. Incluso dentro de las filas del PSOE.

Ocurre no obstante que es imposible. Sus cimientos, además de estar apuntalados con mentiras, son como los naipes de un castillo fragilísimo en donde la verdad supondría un contrapeso imposible de compaginar con el equilibrio.

Señores, ya sé que lo volverán a intentar, pero mi ambición es tan desmedida que les prometí el indulto, el oro y el moro.

Díaz Andión, el historiador tipógrafo

30 de Mayo , 2021

Nacido en Baleira, se interesa por los personajes gallegos, de Pastor Díaz a Rodil; de Porlier a Noriega

POCO ANTES DE fallecer en 1948 publica su último artículo en Opinión Gallega de Buenos Aires sobre su admirado Manuel Soto Freire, a quien dos años antes había dedicado un amplio trabajo en El Progreso.

José Díaz Andión (Baleira, 1892) lo conoce bien porque él se ha hecho tipógrafo en la madrileña Escuela Social de Trabajo y como colega no se le escapa la importancia de Soto Freire para la cultura gallega.

Había nacido en el lugar de Río de Castro, dentro de la parroquia de Santa María de Fonteo, aunque abandona Galicia, “antes de lo que yo quisiera”. De esa infancia gallega recuerda una peregrinación con su madre a Os Remedios de Mondoñedo.

La añoranza de la tierra la va a combatir desde Madrid con un sinfín de trabajos concebidos para dar a conocer la cultura gallega, sus hombres, sus ideas y su historia.

Colabora en El Regional, de Lugo, a donde también remite crónicas sobre la actividad de los gallegos en Madrid. Gracias a una de ellas conocemos la velada que se celebra en la Residencia de Señoritas fundada por María de Maeztu con participación, entre otras jóvenes, de Mercedes y Teresa Pimentel.

Su vida social se desarrolla en torno al Lar Gallego, que el funda y dirige desde la Junta de Gobierno con Gerardo Bugayo, Eugenio Bañobre, Manuel Castro Gil, en la sección artística, y dos tocayos, José Rodríguez Sanz y José López Sánchez.

También es el redactor jefe de su revista Galicia en Madrid. Conferencias, recitales y excursiones corren a cargo de Díaz Andión y sus compañeros de la sección de cultura.

Hace crítica teatral y utiliza el seudónimo Pepe Liciaga. Leal Insua cita uno de sus artículos en el que denuncia la inexistencia de libros de Nicomedes Pastor Díaz en la Biblioteca Nacional. Hablamos de 1923.

Concurre a numerosos certámenes y es premiado por el Centro Gallego de Montevideo por el trabajo Influencia de Galicia en el régimen institucional español (1929), y en otros que convocan los organismos lucenses Círculo de las Artes, Gobierno Civil, Ayuntamiento y Radio Lugo, entre 1930 y 1943.

También la Academia Gallega le reconoce Influencia de Martínez Salazar sobre la cultura gallega, de 1948.

En formato folletón publica la historia de la defensa del Callao por el general Rodil, natural de A Fonsagrada, muy cerca de su lugar de nacimiento. El mismo personaje merece de él un estudio más amplio.

Los Lunes del Imparcial, Metrópolis, El Universo y Cultural, son algunas de las cabeceras madrileñas donde se pueden localizar trabajos suyos, y en Galicia, además de las citadas, en El Ideal Gallego, La Voz de la Verdad, La Vanguardia Gallega, Finisterre y El Progreso, en cuyas páginas se encuentran sus últimos artículos sobre Noriega Varela, Pastor Díaz, Rosalía y el ya citado Soto Freire.

La muerte le sorprende a los 56 años cuando está a punto de finalizar el relato de La Diputación de Lugo en las Cortes de Cádiz, que será publicado al año siguiente en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos de Lugo.

Quizá sus obras más divulgadas sean Los precursores de la libertad, Don Juan Díaz Porlier, de 1932, sobre los liberales gallegos, y Los trovadores gallegos, Macías y Rodríguez de Padrón, también premiada por la Academia Galega en 1944.

Isabel Díaz Arnal, que imaginamos miembro de su familia, mantiene viva la llama de su recuerdo en los sucesivos aniversarios de su muerte. Esta mujer declaraba haber conocido Galicia sin pisarla, gracias a la lectura de Díaz Andión.

Magdalena de Luaces, introductora del maíz en Galicia

30 de Mayo , 2021

La mindoniense y su marido traen el cereal de América, aunque no por ello son los primeros

LOS MESES DE verano del año 1951 Fermín Bouza-Brey los dedica a conferenciar en Argentina sobre muy diversos temas, a preparar un congreso internacional de folklore y a conversar con intelectuales de la otra orilla.

La conferencia que ofrece en el Centro Lucense tiene como figura central a una paisana y la titula “Doña Magdalena de Luaces y la introducción del cultivo del maíz en Galicia”, cuyo contenido ya había adelantado un poco antes, el mes de mayo de ese mismo año, en otra comparecencia pública celebrada en Oviedo.

Esta mujer, de nombre completo Magdalena Fernández Luaces Estoa y Miranda (Mondoñedo, 1563), es la esposa del almirante asturiano Gonzalo Méndez de Cancio y Donlebún, nueve años mayor que ella, cuando lo nombran gobernador y capitán general de la Florida. Con él y su hijo Antonio viaja a tierras americanas, donde se convierten en grandes impulsores del cereal.

Siete años después, ambos regresan con tres arcones de cedro negro repletos de semillas de maíz para convertirse, salvo mejor opinión, en los introductores de la gramínea en Galicia, e incluso en Europa.

Bouza-Brey había descubierto un inventario de 1729 donde se registra uno de los cofres de cedro en las posesiones de los Cancio, en Tapia de Casariego, que igualmente localiza en buen estado. Así se hace público en compañía de otros documentos sobre las idas y venidas del pirata Drake en Galicia.

Sus investigaciones se publicarán en separata del Boletín del Instituto de Estudios Asturianos, y en los Cuadernos de Estudios Gallegos. Además de Bouza-Brey, otros investigadores como J.M. Pérez García, o Pegerto Saavedra, tratan del asunto.

El punto inicial de su estudio es la referencia del clérigo Francisco Villaamil, quien afirma que el pan indio se empieza a cultivar en las Vegas de Bría, traído de la Florida por Gonzalo Méndez de Cancio, quien viaja con Magdalena a América el año 1596 y regresa en torno a 1603.

El pan indio, o maíz, recibe también los nombres de adaza, grano de Indias, trigo de Turquía, zentlí, tunlí de Méjico, zara del Perú, gua de Chile, panizo indiano o mijo turquesco, etc.

Al tiempo que Gonzalo lo siembra en las Vegas de Brías, Magdalena lo hace en sus tierras de Mondoñedo, no sin rechazo por parte de sus propios campesinos, por lo que debe auxiliarse de criados negros traídos de Florida.

Ésa es la versión que establece Bouza-Brey mediado el siglo anterior, aunque descubrimientos posteriores la modifican en parte, ya que sendas actas notariales de finales del siglo XVI demuestran que ya en 1598 se cultiva maíz en el concejo asturiano de Carreño, y no se descarta que el inicio de los cultivos se sitúa en años anteriores.

Por otra parte, se ha destacado la abundancia de adornos semejantes a la mazorca de maíz en las dos torres de la Asunción, la catedral de Mondoñedo, como una razón más para vincular esas tierras a la llegada del cereal por esta zona de la península, lo que siempre se ha mantenido.

Es muy posible, y así lo reconocen historiadores, que todas las afirmaciones encuentren acomodo, y que si bien ya existía el maíz, el matrimonio Cancio contribuye de la manera determinante a su extensión por toda la zona asturgalaica.

Mientras su hija está en América, Luis de Luaces, crea en 1594 la arboleda de Os Remedios y una primera fiesta del árbol, que también hoy es discutida por otras poblaciones que tienen las suyas como anteriores.

Se ve que a los Luaces les cuesta trabajo convertirse en pioneros.

Sin perdón

30 de Mayo , 2021

No hay agua que los lave

Es tan sórdido, tan poco edificante, tan opuesto a la pedagogía y tan alejado de la ejemplaridad, que los responsables de la difusión machacona y desorbitada del llamado caso de Rocío Carrasco merecerían galeras y posterior ostracismo.

Ya sabemos que disfrutamos de una envidiable libertad de prensa, por la que muchos sufrieron y sufren cárcel, por la que dan su vida personas como David Beriain y por la que debemos estar atentos a diario, no vaya a venir un piernas y la eche abajo con la teoría del botijo irradiador.

Eso nada tiene que ver con la Rociada carrascosa en la que se afanan con delectación malsana, y no merece la pena explicarlo, porque quien no lo perciba de golpe, no lo va a entender por parroquias.

Ninguno de los protagonistas de esta historia que hasta el momento supone la culminación del verdulerismo ilustrado _ otras se preparan para sucederle en intensidad _, ha demostrado poseer el más mínimo atisbo de sensatez, ni de raciocinio, por el que merezcan la atención social más allá de su círculo familiar.

Son seres vulgares, anodinos, sin brillantez en el decir, en el hacer, ni en el ser. Su interés se reduce al nivel de popularidad que los medios les han dado por su parentesco con una artista que se llamó Rocío Jurado. Ellos solo aportan un inmenso vacío de intrigas ficticias con las que mantenerse en la noria de la estulticia.

Les da lo mismo pasar por encima de hijas, madres o esposos, y todo es recogido con minuciosidad digna de mejor causa por un ventilador catódico.

Una presentadora argentina se lamenta en directo de la muerte por covid del gran literato Shakespeare. No es un lapsus, es la profecía de cómo se acabará el mundo, devorado por la imparable pandemia de la ignorancia, el pasotismo y la irresponsabilidad más grande jamás televisada.