El decálogo de los 80

Abriéndose paso a través de la marabunta mediática, llega a nuestros oídos puntual noticia de que la pareja formada por Percy y Florence Arrowsmith, de 105 y 100 años de edad respectivamente, acaba de celebrar el pasado día 1 su 80 aniversario de bodas, las bodas de carbono 14, por lo menos.
Si en cualquier momento una celebración así es motivo admirable, con la que está cayendo, el aniversario de los Arrowsmith adquiere tonalidades épicas, arqueológicas y etruscas.
Como no podía ser de otra forma, el hábil periodista que informa desde Londres sobre el récord del matrimonio más longevo y de mayor edad se interesa por el secreto del éxito. Quiere saber qué régimen comparten los felices enamorados para mantener una armoniosa convivencia durante tanto tiempo y los Arrowsmith responden con un decálogo que podemos condensar así:
1.- El amor no significa no tener que decir nunca “lo siento”, sino decirlo cuantas veces sea necesario y/o innecesario. 2.- Como su propio nombre indica, una convivencia duradera no es una carrera de velocidad, sino de resistencia. 3.- Bajo ningún concepto deben acostarse enemistados los miembros de la pareja. Y si el enfado persiste, mantenerse de pie hasta caer rendidos. Ya verán cómo todo se ha pasado a la mañana siguiente. 4.- Ambos deben utilizar muy a menudo la expresión “Sí, querido” o “Sí, querida”, aunque el tema del que se esté tratando les importe un rábano. 5.- Los aspirantes al récord deben sustituir del pensamiento la frase “Sólo nos ocurren desgracias”, por la de “Qué pocas desgracias nos ocurren”. 6.- Asimismo, deben pensar a cada instante que no hay situación mejor. Y que si la hay, no están allí. 7.- Aplicarán el principio de que todo problema tiene una solución, y en el caso de que no la tenga, convencerse de que no es un problema; que es así.
Los Arrowsmith añaden otros mandamientos políticamente incorrectos, pero que en su caso han funcionado. Se trata de acompañar las comidas de jerez, y las cenas, de whisky. No dicen si mucho o poco, pero a tenor de su curriculum, ha de ser lo justo.

“Creo que hemos sido muy bendecidos”, dijo Florence, de 100 años, a la BBC. “Todavía nos queremos, eso es lo más importante”.

Preguntados por su secreto, Florence dijo que uno nunca debe tener miedo de decir “lo siento”.

“Uno nunca debe irse a la cama enemistado”, dijo, mientras Percy, de 105 años, dijo que su secreto para la felicidad marital eran tan sólo dos palabras: “Sí, querida”.

La pareja tiene tres hijos, seis nietos y nueve bisnietos y están preparando una fiesta. “Me gusta el jerez en la comida y el whisky por la noche y estoy deseando muchísimo ir a mi fiesta”, dijo Florence.

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