Elisa, la mayor de las Fernández de la Vega

26 de Julio , 2020

Aunque son gemelas, nace cuatro días antes que su hermana en un complicado parto

LA VIDA DE las hermanas Fernández de la Vega se cuenta casi siempre al mismo tiempo porque sus vidas discurren en paralelo los pocos años que comparten. También los homenajes los reciben a la par.

Con eso y todo, ambas son perfectamente identificables por separado. Gallegas o asturianas, su nacencia deja las puertas abiertas a ambos territorios y ninguno de los dos debe luchar por la exclusividad, porque además de estúpido, cualquier resultado sería incompleto. Nacen en Vega de Ribadeo, un topónimo que clama por la doble nacionalidad desde su mera existencia, pero el hecho es circunstancial.

Su padre, Wenceslao Fernández de la Vega Pasarín, de ascendencia en A Fonsagrada, es natural de Castroverde y está destinado como médico en el Vegadeo finisecular del XIX. Más adelante vuelve a Lugo y a Guitiriz, en ese caso, como director del balneario. Su madre, Dolores Lombán Cotatelo, es de Vegadeo y a ella atribuyen el tesón y la fuerza de voluntad de sus hijas, como los que siempre demostró tener ella, excepto los días de tormenta, pues este fenómeno atmosférico la aterroriza de tal forma que nadie cuenta con ella para nada mientras descargan rayos y truenos.

El parto de las gemelas no es nada sencillo. Elisa viene al mundo el 30 de mayo y Jimena, cuatro días después, el 3 de junio. Posiblemente los padecimientos de la madre y su prolongado parto influyen en la vocación hacia la medicina, carrera que también ejerce don Wenceslao. Por otra parte no hace falta arriesgar demasiado para asegurar que Jimena bromearía con su hermana por el hecho de ser mucho más joven que ella. Cuatro días en unas gemelas son una eternidad.

Las niñas son sobrinas de Higinio, que a su vez es padre de otra eminencia lucense, Celestino Fernández de la Vega, y tienen otros cinco hermanos, María, Dolores, José María, Blanca y Wenceslao. Este último es el padre de María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta de varios gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero, y presidenta ella misma durante la ausencia del titular en Marruecos, lo que la convierte en la primera mujer que preside un ejecutivo español. También María de la Concepción do Couso Fernández de la Vega, prima de Wenceslao, será consuegra del fundador de El Progreso, Purificación de Cora.

El 1 de octubre de 1913 se lleva a cabo la apertura de curso en el Instituto general y técnico de Lugo bajo la presidencia de su director, Valentín Portabales, quien proclama su amor a Lugo, ciudad a la que le unen cuarenta años de enseñanza aquí dedicados. Es muy aplaudido.

Salvador Velayos, profesor de Física, lee la memoria y los datos estadísticos, antes de realizar la entrega de premios a los alumnos más destacados. En el cuadro de honor se leen nombres conocidos, como Santiago Somoza, Delio Mendaña _ varias veces _, Ángel Balboa, Gonzalo Aldecoa, Alfredo Rodríguez Labajo, Santiago Basanta, María Carracedo Fernández, Alejo Madarro, Tomás Pardo Menéndez, Alfredo Vila Real, José Táboas Salvador, y en enseñanza no oficial, Elisa y Jimena Fernández de la Vega y Lombán.

Podría decirse que éste es el nacimiento público de las aventajadas estudiantes. Dos años más tarde, en junio de 1915, se informa de que en el curso recién terminado, las alumnas de primer curso de Medicina, las lucenses Elisa y Jimena Fernández de la Vega, han merecido matrícula de honor en todas las asignaturas, aunque renuncian a los derechos que ese galardón les concede.

Lectura infusa

26 de Julio , 2020

A algunos no les entrará ni la infusa

Anuncian que bajamos en lectura, pero como ya estábamos bajos, deberíamos decir que nos despeñamos.

Seguramente han escuchado en bocas de supuesta competencia que hoy es una carencia que tiene menos repercusión que en el pasado, ya que lo tenemos todo en internet. Bienaventurados los simples porque no necesitan capirote.

No se pronuncia frase semejante con la aparición de la Encyclopédie, ni con la anteriores, ni con las siguientes, pero podría haber sido, ya que realmente allí estaba todo, o una buena parte del todo.

¿Y qué? Nadie va a buscar en ella la biografía de Tito Livio, si de antemano no se sabe ni siquiera que existe ese señor con nombre de delantero colombiano.

Las encuestas sobre cultura general que algunas cadenas realizan a pie de calle para reírse de nuestros mozos arrojan resultados aterradores. La ignorancia galopa y corta el viento en la edad preuniversitaria, lo cual quiere decir que los planes de estudio ni siquiera intentan impartir el nivel mínimo de supervivencia, y si alguien lo alcanza, es mérito de otros, pero no del sistema.

Y lo que es peor. La incuria oficial sobre la dotación de cultura y humanismo a la población empeora hasta alcanzar límites de Despeñaperros cuando comprobamos los ámbitos que sí son frecuentados por la jauría, museos de las faltas ortográficas, zoológicos de la ignorancia, pinacotecas de la vulgaridad.

Baja el índice de lectura. Lo extraño es que todavía haya un índice. Dicen que avanzan las investigaciones sobre la transmisión de la ciencia infusa de la que tanto se reían por ser un concepto cristiano. Deberían priorizarlas para que aceleren al mismo ritmo en el que se desploma la lectura. A ver si llegamos a tiempo de inocular a todos la Ilíada de Homero en vena.

Día de Santiago

25 de Julio , 2020

El samurai de Coria

El grito Gibraltar español! es carca. Lo progre es gritar Gibraltar inglés!, como el corte, pero con la bandera británica ondeando en cada escaparate.

Si Sánchez e Iglesias hubiesen ocupado los puestos de Isabel y Fernando, en vez de construirse España, la península se había repartido entre los reinos de taifas, con harta posibilidad de que Viana do Bolo fuese hoy un estado, y Villanueva del Arzobispo, otro.

Gibraltar es de los ingleses, Cataluña, de los catalanes y Madrid, de los madrileños. La clave consiste en que nada sea de España, incluida España misma.

Hoy es vicepresidente del Gobierno un tipo que poniendo a Franco como excusa, reconoce su incapacidad de pronunciar la palabra España, su rechazo a usar la bandera rojigualda y su deseo de que desaparezca de los cuarteles el lema Todo por la Patria, ignorando que la palabra procede del año 200 antes de Cristo, la bandera nace en el año 1785 y el lema se implanta en 1808. En los tres casos, de Franco no existe el más mínimo rastro y de su amado Marx, tampoco.

Con tanta ignorancia a cuestas no se puede celebrar un día grande como el de hoy, ni en España, ni en Galicia; ni en Galapagar, ni en el estadio de Los Pajaritos, porque cuando uno renuncia al conocimiento y trata de suplantarlo con cuatro tópicos mal hilvanados que se escuchan al vuelo, solo puedes esperar que te salga un bodrio.

Ahí le quedan algunas ideas que sin duda pueden venirle bien a su política. Yo le daría Coria del Río a Japón, no en vano allí recalan los hombres del samurai Hasekura Tsunenaga; Olivenza y Táliga, en Badajoz, que si tuya, que si mía, pues para Portugal; Canfranc, que casi lo dice, para Francia; las playas de los Alemanes en Zahara de los Atunes y Foz, respectivamente, ¿para quién van a ser más que para Alemania?, y Lugo, para Roma, claro.

Así podríamos seguir hasta desintegrarnos.

Era la bandera

24 de Julio , 2020

Banderita, tú eres gualda

Está dando mucho que hablar la imagen de Sánchez en las pasadas negociaciones.

Fuese cual fuese el resultado sabíamos que regresaría triunfal, pues el personaje es fiel seguidor del precepto “no permitas que la realidad te estropee un momento de gloria”. De ahí el pasillo vergonzante de los ministros, los aplausos de los diputados y la cara de estúpida satisfacción cuando le acaban de imponer un régimen severísimo para curarle la gota, quitándole las golosinas que más le gustan. El hombre es así y así lo hemos comprado en fábrica.

Pero todavía se habla de su imagen durante la cumbre de la UE, por aparecer reiteradamente sin mascarilla, incluso mientras dialoga con otros líderes que sí la usan. Se le da vueltas porque no se ha encontrado una explicación razonable al fenómeno, como ocurre con el vuelo de las palomas mensajeras, que todavía se desconoce cómo se orientan.

¿Podría deberse a un caso de sabio despistado? ¿Un hombre tan absorbido en sus pensamientos que sale a la calle sin pantalones, reconvertido en un presidente que sale a la cumbre sin mascarilla?

No encaja. Y no porque no sea sabio, sino porque el tío no se despista ni para dormir.

Otra explicación que se maneja apunta hacia sus maneras narcisistas. Se cree tan guapo que aborrece la mascarilla porque no puede lucirse cuando hay fotógrafos disparando. Entonces se hace el despistado, y zas, ya tiene la foto del destape.

Esta teoría tiene más peso, pero por nuestro propio bien, preferimos no tenerla en cuenta. Otras especulaciones ahondan en problemas de salud, pero tampoco merecen atención.

Lo cierto es que su mascarilla no tenía la bandera española y al ver que sus colegas sí la llevaban, se avergonzó de tal manera que nada más llegar a España pidió que le bordasen una, como a Aznar.

Josefina Jartín, actriz de la primera sitcom

23 de Julio , 2020

Oriunda de Santiago de Milleirós (Pol), hizo primeros papeles en cine, teatro y tv

SE CUMPLEN HOY 60 años del debut en Lugo de la actriz Josefina Jartín (Madrid, 1937), cuyos padres eran de Santiago de Milleirós (Pol). Según ella, había nacido en plena guerra, “de casualidad”.

Ese sábado 23 de julio de 1960, la Compañía de Comedias de Mercedes Prendes, con Ricardo Hurtado como primer actor y con Josefina en el elenco, estrena en el Gran Teatro Melocotón en almíbar, de Miguel Mihura, para dar cuatro funciones, de 8 y 11, ese día y el domingo.

Josefina, que acabará como profesora de ortografía y oratoria, dice de su cuna: “Nací en Madrid, capital de España, y parte del antiguo Reino de Castilla, donde nos creemos que hablamos un buen español”.

Pero ya que desvelamos el principio y el final, vayamos a lo que hay en medio. Su debut es de adolescente con la compañía Lope de Vega. Allí se hace actriz y comparte cartel con dos excelentes maestros sobre las tablas, Carlos Lemos _ recuérdenlo como referencia de actores en Viaje a ninguna parte _, y Asunción Sancho, a quien tiene como sus ídolos.

En esa época también admira a Julieta Serrano y a Mercedes Prendes, en cuya compañía entra a finales de los cincuenta. Sin embargo será en la de Rafael Alonso donde más tiempo permanezca Josefina Jartín como primera y segunda actriz, con éxitos tan prolongados en el tiempo como El Arte de Amar, de Jaime de Armiñán (1964), o Compañero te doy, de Alonso Millán, años después.

Se casará con Rafael Alonso y el matrimonio tendrá tres hijos. En 1998 será Josefina la que reciba en su nombre el Goya de Honra, tres meses después de fallecer el actor.

Con el crecimiento de la televisión, a Josefina se le abre la posibilidad de ampliar las posibilidades de trabajo y los sabrá aprovechar.

Durante las dos décadas siguientes hace mucha televisión y tres películas. Se recuerdan sus interpretaciones en el espacio Que lo mate usted bien, o en el que se llama Tras la puerta cerrada, donde representa La estilográfica, de Manuel Tamayo, inspirado en un cuento de William Irish, al lado de la mujer de Fernando Rey, Mabel Karr y de Valeriano Andrés; así como en principales papeles de varias de las Novelas de las 3 y media de la tarde.

Por ejemplo, Jane Eyre, Cristina Guzmán y la Teresa de Jesús que interpreta Lola Cardona, siendo su papel el de la gran amiga de la santa, Juana Suárez.

En teatro estrena El escondite, de Michel André, adaptada por Conchita Montes; Verde esmeralda, de Jaime Salom y Hotel Comercio, basada en Bola de sebo, por citar algunas.

Su paso por el cine se reduce a tres películas, Teatro de familia (1959), Martes y trece (1962), con Conchita Velasco y Franz Johan y Las garras de Lorelei (1973), de Amando de Ossorio.

Pero el trabajo por el que será más recordada hay que situarlo en 1963, cuando es elegida para formar parte del equipo central que va a dar vida a un dramático pionero en la historia de la televisión.

Se llama Las enfermeras y es la primera sitcom española centrada en mujeres trabajadoras e independientes, la primera de género médico y uno de los primeros éxitos de audiencias millonarias.

Los actores que se mantienen a lo largo de todos los capítulos son María Massip, Perla Cristal, Nuria Torray, Paco Morán y ella. Por supuesto, no se graba, pues se emite en directo desde el Estudio 3 alquilado a Sevilla Films. La realiza Ricardo Blasco, acostumbrado a dirigir cine, por lo que le critican el ritmo frenético y los numerosos cambios de decorados, nada menos.

Las enfermeras se programa los lunes a las diez, inmediatamente antes del espacio estrella de la época, Los amigos del lunes, con el actor austríaco Franz Johan y Gustavo Re. Posiblemente esa coincidencia la lleva a rodar Martes y Trece con los más conocidos de Los Vieneses, Johan, Herta Frankel y Arthur Kaps.

Aplausos sin causa

23 de Julio , 2020

El aplauso de la ruina

Está demostrado que los políticos españoles saben aplaudir. Los ministros aplaudieron a Sánchez en su regreso de Bruselas, haciéndole el pasillo y todo, como a los de Zidane, y ayer en el Congreso, sus señorías socialistas se pelaron la palma de la mano por el éxito conseguido, mientras sus señorías populares hicieron lo propio con Casado en un derroche de parabienes que no sé a qué viene.

Ni para unos, ni para otros, porque la cosa no está para felicitarse, sino para apretarse el cinturón.

Lo que trae Sánchez de Bruselas es un rescate, menos favorable incluso de lo que él pensaba, pero rescate; o sea, préstamo; o sea, condicionado; o sea, conforme a las directrices europeas; o sea, opuesto a las políticas anunciadas por el gobierno bicéfalo de Sánchez-Iglesias.

¿Quieren aplausos? Pues para empezar van a tener que reducir el número de palmeros; esto es, adelgazar lo que llaman la improductiva industria política, que en el caso español se ha disparado.

Las condiciones del préstamo se van a saber con sumo detalle y entonces cabrá preguntar a ministros y diputados qué coño aplaudían aquellos días de julio, si en el fondo se les estaba yendo el programa por la cañería.

Y a Iglesias, lo mismo. Ese vicepresidente que se niega a compartir el rechazo a la pregunta-trampa de Bildu contra la Jefatura del Estado, tiene que estar seriamente preocupado con lo que trae Sánchez de Bruselas, porque deberá trabajar para cumplir las condiciones del crédito.

La única forma de mantener ministros comunistas dentro del Gobierno español es que se comporten como liberales y dejen de ser comunistas. Eso, entre otras muchas cosas que vienen en la letra pequeña de la póliza. E incluso en la grande.

Y a todo añadamos un freno de emergencia que podrá accionar cualquier país si observa conductas desviadas.

El dibujo y la carne

22 de Julio , 2020

El dibujo. A Miguel Ángel Blanco no lo ponemos

Propongo la denominación de eclesiásticos como neologismo para los seguidores de Iglesias; ireneos, para los de Montero _ si tiene alguno _, y carteristas, para los de Monedero, ese señor que se compra una chaqueta y no le quita la etiqueta para que se vea que no sabe usar esas prendas.

Pues bien, eclesiásticos, ireneos y carteristas se muestran muy indignados por la ilustración del último artículo de Pedro J. en donde se ve que Iglesias se pega un tiro en la boca y le sale por detrás revolviéndole al aire la coleta.

Curiosamente, esos mismos personajes y muy especialmente sus epónimos se muestran encantados de pactar, posar y abrazarse, no con los que dibujan ilustraciones más o menos subidas de morbo, sino con los que las protagonizaron a mansalva dejando un reguero de muertos que todavía hoy tratan de vender como fruto de una acción política, popular y simpatiquísima.

Hay que disponer de un rostro feldespático para presumir de papá en el FRAP, de socio en Bildu y de financieros en Irán y Venezuela, y sin embargo llevarse las manos a la cabeza porque un dibujante te ha puesto en modo Adiós mundo cruel.

Eso sí, para colocar la diana sobre una imagen del rey que no avisen a nadie porque allí están ellos en primera línea, sabiendo que su casa se la guardan ciento y la madre de guardias civiles. Son dos pájaros de un tiro. Galapagar custodiado y docenas de lugares libres de vigilancia donde es mucho más fácil buscar la ruina del país.

Javier Muñoz, que es el autor de la ilustración, del mismo modo que antes lo hizo Ricardo, es un trabajador del dibujo; como Pedro J. es un trabajador de la palabra, reconocidos los tres entre los mejores de Europa, por The Guardian, por ejemplo.

Quizá sea ese aspecto, el trabajo que ejercen, lo que los eclesiásticos no entienden.

Francisco Lamas, primer alcalde de izquierdas

22 de Julio , 2020

Es condenado a muerte, pero se le conmuta la pena por 30 años de prisión, de los que cumple cuatro

LA HISTORIA DE Francisco Lamas López (Lugo, 1905), se conserva con abundantes detalles de primera mano a través de la extensa conversación que mantiene con el periodista Rafael Torres Mulas, para ser publicada en El Progreso e incluida en el libro El Lugo de la diáspora (Ediciós do Castro, 1988), y después, en sus propias memorias, tituladas Para los que no vieron (Ediciós do Castro, 2006), recogidas por la canaria Elvira María Meilán Pérez, esposa de su hijo, Santiago Lamas.

Quiere esto decir que el capítulo biográfico de quien fue el primer alcalde de izquierdas de Lugo está bien respaldado para el lector que desee ampliaciones.

Su padre, Francisco Lamas Díaz, es natural de Santa María de Xián (Taboada) y lo tiene a la avanzadísima edad de 67 años, después de una ajetreada vida que incluye haber estado con Prim en la batalla de Castillejos, cuando la guerra de Marruecos de 1860, así como tres matrimonios, dos de ellos sin acarrear descendencia.

Es su madre Manuela López Vázquez, que solo habla gallego y que vive preocupada, pues sabe que San Pedro no domina su lengua y en consecuencia no se iban a entender. A ningún lector le cabe la menor duda de que sí se entendieron.

Viven en la actual praza do Ferrol, llamada entonces plazuela de San Fernando, donde tiene su comercio Leopoldo Mármol, hermano del futuro regente de talleres de El Progreso, Avelino Mármol.

Su padre los deja huérfano y viuda cuando él tiene nueve años. Ambos deben ponerse a trabajar. Ella, en el servicio doméstico que ya había ejercido antes del matrimonio, y él, después de estudiar algo más, consigue entrar como contable en las oficinas del corredor de comercio Jesús García Gesto el año 1919.

Por afición y por necesidad, Lamas se pone a las órdenes de Nilo Fernández Castro, el director de La Provincia, que en esos momentos compite en el mercado de la prensa local con La Voz de la Verdad y El Progreso.

El chaval pronto enfila camino para convertirse en un temprano intelectual, como acredita la conferencia dada en el Instituto sobre Rosalía y Curros cuando solo tiene dieciséis años. Cosas que pasaban antes de que hubiese tantas y tan inútiles leyes de Educación.

Estudia Magisterio y luego inicia la carrera de Medicina, que va a recorrer por etapas entre las universidades de Madrid, Valladolid y Santiago, finalizadas las cuales se establece como médico en Lugo el año 1933.

Lamas va a desarrollar una triple actividad médica, intelectual y política, que le lleva a implantar Acción Republicana en Lugo, a apoyar el Estatuto de Galicia y finalmente a integrar el Frente Popular.

Con Fole pone en pie las revistas Guión y Yunque, crea el Ateneo Popular de Lugo y mantiene una relación con García Lorca en sus viajes a Galicia de 1932.

Poco antes de julio del 36, es elegido alcalde de Lugo, por lo que sufrirá consejo de guerra en octubre del 36 que lo condena a muerte, aunque finalmente es conmutada esa pena por la de treinta años de cárcel de los que cumplirá cuatro en la cárcel de San Cristobal de Pamplona.

Familiares en las filas de Falange impiden que se lleve a cabo la peor de las suertes.

En 1941 será médico privado en Vilagarcía de Arousa y en 1946 va a Madrid, como becario del Instituto Cajal, gracias a Fernando de Castro, con el que realiza la tesis doctoral el año 1948.

Entre 1948 y 1951 está en Badajoz como médico inspector del SOE., y dentro del cuerpo de Sanidad llega a ser jefe de Organización de Centros Sanitarios del Instituto Nacional de Previsión.

Díez de Tejada, de los cuentos piadosos, a los pornográficos

21 de Julio , 2020

El novelista/telegrafista vive en Lugo varios años antes de ser uno de los autores más populares de España

DENTRO DE LA pléyade de novelistas que Andrés Trapiello llama Los nietos del Cid _ nueva edad de oro de la literatura española (1898-1914) _, Vicente Díez de Tejada (Madrid, 1872), surge como escritor en Lugo e incluso alguna biografía lo tiene como lucense.

Tras estudiar en el colegio Cardenal Cisneros empieza Medicina y con 15 años escribe el libro de poemas festivos El primer acorde (1887), alabado por Madrid Cómico. Cuelga Medicina, ingresa en el Cuerpo de Telégrafos y es destinado a Tánger, donde se casa.

En la última década del XIX ya publica varios libros y llama la atención de Julio Cejador. Luego se suceden los destinos de Lugo, Madrid y Arenys de Mar, cerca de Barcelona, donde morirá en 1940.

De Tánger obtiene el material literario para escribir Cosas de los moros (1906) y Reina Regente, el crucero que naufraga en 1895 después de abandonar la ciudad con toda la marinería de origen gallego.

Díez de Tejada llega a Lugo como oficial segundo de Telégrafos y aquí permanece hasta que en 1911 es destinado a prestar servicios a la Dirección General en Madrid. De él se dice que escribe mientras espera los telegramas que debe atender.

Es un escritor de largo recorrido y amplio espectro, pues lo mismo lo vemos como autor de unos Cuentos piadosos que en 1898 se venden a dos pesetas en la imprenta del diario lucense La Idea Moderna, como en la nómina de una colección de novelas pornográficas muy populares, con La Máscara japonesa y otros cuentos sicalípticos (1921).

Toda su obra es del género popular y sus lectores van desde los menos exigentes, a los más exquisitos, pues en cualquiera de las colecciones de novelas donde pueda publicar su obra, allí la coloca con indiscutible facilidad.

Vicente se erige como defensor de los escritores gallegos, “un aguerrido ejército de intelectuales que se disponen a dar la batalla a los que se creen únicos intérpretes del pensar español”. Entre ellos cita a Manuel Murguía, Salvador Golpe, Florencio Vaamonde, Lugrís Freire, Vega Blanco, Álvarez de Novoa, Amor Meilán, Rodríguez Elías y Carré Aldao,

En el año 1914, La Idea Moderna de Lugo se vanagloria de los escritores que se inician en sus páginas, y cita en primer lugar a Vicente Díez de Tejada, seguido de Constantino Piquer, José Cascales Muñoz, Francisco y Julio Camba, Emilio Fernández Vaamonde, Prudencio Canitrot y otros.

De nuevo en Madrid su presencia es habitual en todas las colecciones de novela corta, con las que gana numerosos premios, así como el de la revista Blanco y Negro, que le permite acceder a nuevos sellos.

Se cuenta que Torcuato Luca de Tena dice estar encantado con Vicente, porque es tan bueno como la Pardo Bazán y la mitad de barato.

Entre otros, también gana el de la Biblioteca Patria de 1908, mientras está en Lugo, por Ninette; El Cuento Universal por Los escarabajos (1908), Los Contemporáneos por Eros (1910), y en 1915, el Sandheim, por El Escapulario Rothschild (1920), así como traducciones de Pierre Loti y de Selma Lagerlöf.

En 1926 es juzgado ante la Audiencia de Madrid por un delito de escándalo por su novela No por obra de varón. Se le pedían cinco meses de prisión, multa de mil pesetas y once años de inhabilitación. (Portada en el cromo)

Otros títulos suyos son El crimen de Cajigal (1929), La nueva sinfonía, ilustrada por Romero Calvet (1920), dos novelas con portada del dibujante ferrolano Máximo Ramos, El vengador de Juliano (1922) y El hijo del cura (1923). ¡Madres las que tenéis hijas!… (1925) y muchas más.

Marsé está por encima

21 de Julio , 2020

Marsé y la reina emérita, para que chinchen

No hay ocasión en la que el independentismo catalán no enseñe su patita para demostrar a propios y extraños su pensamiento palurdo, si cabe llamar pensamiento a lo que va contra lo que la humanidad considera loable y elevado desde siempre.

La muerte de Juan Marsé no se podía librar de esa ola de idiotez colectiva que corroe las entendederas y convierte la existencia en una máquina de fabricar enemigos.

Cualquier sociedad moderna y vacunada contra tópicos baratos se sentiría orgullosa de contar con un paisano que es leído y admirado por un público muy numeroso. Solo a cuatro enanos mentales se les podría pasar por la cabeza reprocharle en el momento de su muerte haber escrito en castellano y no en catalán.

Bueno, pues en aquella tierra confundida y atrasada por voluntad política, esa tesis del menosprecio se ha defendido nada menos que en su televisión pública, la que usted y yo pagamos, porque aquí mucha independencia, pero sin los beneficios que proporcionan novelas como las de Juan Marsé, no habría televisión pública para decir babosadas, ni editoriales para publicar libros que no lee ni Cristo bendito.

Si esa estupidez se escucha en el medio que tiene el marchamo oficial, ¿qué les queda a sus mindundis consumidores más que repetir cual cotorras parlanchinas _ en catalán, oiga _, las mismas consignas totalitarias, censoras y racistas?

Así no es extraño leer a espontáneos pensadores que superan en atrocidad a Tv3, como ese individuo, espécimen humanoide para nuestra desgracia, al que se le ocurre lamentarse en una de esas redes de la modernidad que la muerte de Marsé “hubiera tardado tanto”.

O aquel otro gilipollas que afirma solemne: “Dios le habrá perdonado. Yo no”. Sin que todavía se le haya caído la cara de vergüenza.